Responder

Tus Relatos y experiencias - Experiencias con prostitutas. Herramientas
Antiguo 14-mar-2014, 22:43   #1
Angel Almeida
Pajillero
 
Fecha de Ingreso: mar-2014
Mensajes: 27
Gracias 21 Veces en 10 Posts
Predeterminado Experiencias con prostitutas.

Hola pajis, hace tiempo que os leo y por fin me he decidido a escribir mis experiencias con chicas que cobran por sexo. Para algunos sectores de la sociedad yo soy un ser deleznable, un enfermo, alguien que debería estar internado de por vida. Yo me considero una persona normal, que por esas cosas de la vida no ha tenido éxito con las mujeres y ahora que tengo cierta edad, paso de andar tonteando con nadie para llevármelo al catre, asi que pago y listo. Algunos amigos casados dicen que me envidian, que mientras ellos compraron, yo alquilo, y puedo cambiar de mujer cuando me de la gana, yo lo comparo a los que no sabemos cocinar y cuando queremos comer algo elaborado vamos a un restaurant, pagamos y nos damos el gusto.

Dentro de poco empezaré a contar mis experiencias, por supuesto que vuestros comentarios y aportes serán más que bienvenidos, lo último que pretendo es que esto se convierta en un monólogo. Saludos y hasta pronto.
Angel Almeida is offline   Citar -
Los siguientes 4 Usuarios dan las gracias a Angel Almeida por este Post:
Antiguo 14-mar-2014, 23:59   #2
follaneitor
Ministro Pajillero
 
Avatar de follaneitor
 
Fecha de Ingreso: nov-2011
Mensajes: 1.141
Gracias 803 Veces en 405 Posts
Predeterminado

pues yo por lo menos te leere gustosamente
follaneitor is offline   Citar -
El siguiente Usuario da las gracias a follaneitor por este Post:
Antiguo 15-mar-2014, 23:48   #3
Angel Almeida
Pajillero
 
Fecha de Ingreso: mar-2014
Mensajes: 27
Gracias 21 Veces en 10 Posts
Predeterminado

La otra vez me senté con papel y lápiz y empecé a echar cuentas. En los últimos 24 años habré estado con unas 300 prostitutas distintas, como mínimo. El 80% eran callejeras y el 100% de estas fue en un país latinoamericano de cuyo nombre no quiero acordarme y donde viví hasta hará unos doce años. Iba a muy pocos pisos porque no me daban confianza (alguna vez hasta llegué a encontrarme a la Policía dentro, recaudando dinero, por supuesto) y a los clubs ni me acercaba puesto que eran carísimos, te obligaban antes de subir con la chica a que esta tomara tres "tragos" a precio de oro, la habitación era más cara que la suite de un hotel, etc. Aqui en España ha sido al revés, voy siempre a clubs o a pisos, y nunca he estado con lumis callejeras.

Hacia 1990 tuve un cambio radical en mi vida laboral. Dejé la oficina y empecé a trabajar en la calle, estaba con mi coche para arriba y para abajo buena parte del dia (y de la noche), empecé a identificar zonas donde se paraban chicas al anochecer. Había zonas muy definidas, habia zonas para travestis, zonas para prostitutas jóvenes y zonas para prostitutas viejas, y siempre en esas zonas había numerosos moteles, hasta calles enteras donde solo había moteles.

La verdad que no recuerdo la primera vez que subí a una prostituta a mi coche. Pero si me acuerdo bien de una chica que fue de las primeras, no recuerdo su nombre, pero si que estuvimos viéndonos varios meses. La primera vez le dije de ir a un sitio apartado, simplemente quería recibir sexo oral y por otra parte quería ver su comportamiento, si merecía la pena su nivel de implicación ya la llevaría otro día al motel. Aparqué al costado de una plaza, en un sitio bien oscuro y luego del pago empezamos. Me bajé el pantalón y los calzoncillos y ella se dio a la tarea, pasaron un par de minutos y si bien me gustaba el trabajo de la chica, quería algo más, le pedí que se bajara los pantalones y las bragas. Ella, sin rechistar accedió. Era rubita, bajita, recuerdo que tenía la piel muy blanca y un culo redondo y durito. Ese día la masturbé a conciencia, y parece que le gustó bastante, porque las siguientes veces, no tenía que decirle nada, era parar el coche y ella bajarse los pantalones y las bragas, también se subía el sujetador para que tocara sus hermosos pechos. Creo recordar que durante muchos meses estuvimos viéndonos dos o tres veces por semana. La chupaba de maravilla, apenas sentía sus labios sobre mi pene erecto, no se preocupaba si yo tardaba mucho en correrme, que era lo más habitual y tampoco puso pegas cuando le dije que quería correrme en su boca.

Asi pasaron los meses en esa rutina, hasta diría que éramos amigos, yo siempre traté a las prostitutas tan bien como puedo tratar a cualquier otra mujer, y eso siempre me lo han agradecido las chicas. En el camino de ida y vuelta a la plaza donde yo siempre aparcaba hablábamos de nuestras cosas, ella me contó que era del interior del país, que tenía un hijo y que pensaba dejar el trabajo en la calle pronto. Llegó diciembre y una noche, apenas ella se subió al coche me dijo:

-Mira, tengo que decirte algo. Mañana me voy.

Yo le respondí que bien, que era lógico que pasara las fiestas con su familia y que la estaría esperando.

-No, no entendiste, quiero decirte que mañana me voy y no vuelvo.

-Bueno, si te vas para ir a otro sitio a hacer lo mismo que aquí, no le veo sentido, pero si te vas para dedicarte a otra cosa, me alegro por tí y te deseo la mayor de las suertes-le respondí.

-No te preocupes, voy a dedicarme a otra cosa. Por cierto, quería pedirte un favor. Como es la última vez que nos veremos, ¿¿¿ podríamos ir a un motel y hacer el amor???-me dijo.

Era cierto, me había acostumbrado a su oral maravilloso y no habíamos ido nunca a un motel. Por supuesto no me iba a negar. Fuimos a un motel, pedí una habitación. Como era la primera vez que entraba en un motel en esa zona, la verdad no escogí el mejor, con el tiempo me iría refinando. Era prácticamente un parking rodeado de habitaciones, dejabas el coche afuera y listo.

Recuerdo que lo pasamos genial, los dos luego de tanto tiempo deseábamos ir más allá del sexo oral y en verdad lo disfrutamos.

La chica cumplió su palabra, nunca más la volví a ver, durante años seguí pasando por el lugar donde ella paraba e instintivamente disminuía la marcha del coche, con la esperanza de volverla a ver. Pero luego de esta chica, vinieron otras, muchas otras. Y muchas experiencias, generalmente buenas, y en esas largas noches aprendí muchas cosas acerca de la condición humana. (Continuará...)
Angel Almeida is offline   Citar -
Los siguientes 7 Usuarios dan las gracias a Angel Almeida por este Post:
Antiguo 16-mar-2014, 16:23   #4
The phenom
Ministro Pajillero
 
Avatar de The phenom
 
Fecha de Ingreso: sep-2009
Mensajes: 1.746
Gracias 411 Veces en 294 Posts
Predeterminado Otro lector

A mi molan las historias con putas también
The phenom is offline   Citar -
El siguiente Usuario da las gracias a The phenom por este Post:
Antiguo 17-mar-2014, 01:31   #5
istoriador
Mega Pajillero
 
Avatar de istoriador
 
Fecha de Ingreso: jun-2007
Ubicación: Zaragoza
Mensajes: 471
Gracias 28 Veces en 28 Posts
Predeterminado

Gran relato y soy todo oidos para los siguientes.
__________________
Ogni giorno senza d´i te e una spina n´ell mio cuore.
istoriador is offline   Citar -
El siguiente Usuario da las gracias a istoriador por este Post:
Visita nuestro sponsor
Antiguo 19-mar-2014, 22:46   #6
Angel Almeida
Pajillero
 
Fecha de Ingreso: mar-2014
Mensajes: 27
Gracias 21 Veces en 10 Posts
Predeterminado

Gracias amigos por vuestro apoyo. Durante todos estos años de carrera puteril, ha habido de todo, con muchas ha sido debut y despedida, con otras muchas he repetido algunas veces y con unas cuantas ha habido una relación especial, de mutua confianza, diriamos que hasta de amistad, ya sabéis follando se conoce gente.....
Mi primera chica "de cabecera" se llamaba Mary, la conocí en una de mis escasas visitas a pisos, estuve con ella dos o tres veces y un día le dejé mi teléfono, por si quería verme "por fuera". Esta es una práctica que aquí en España no es opción para la mayoría de las chicas, pero en Latinoamérica en donde las leyes están para romperlas, es muy frecuente. Me llamó, quedamos en un lugar determinado y ahi se apareció la chica. Hubo algo divertido, puesto que hasta que la vi no sabía exactamente quien era, ya que había hecho la misma operación con varias chicas en los últimos meses, y algunas trabajaban en el mismo piso que Mary. Estuvimos viéndonos cerca de tres años. Era muy simpática, y tenía algo que es fundamental para mi elección de una puta: No tenía aspecto de prostituta, a mi me producen rechazo las chicas pintarrajeadas, vestidas "como putas" (nunca mejor dicho) y sobre todo, yo soy muy escrupuloso en los modales. A pesar que la gran mayoría de las chicas provienen de clases humildes, tuve la gran suerte de dar con muchas chicas con una educación exquisita. Ya he comentado antes que yo tengo un trato exquisito con las chicas y pido lo mismo de ellas. Afortunadamente en todos estos años de putero, jamás tuve un incidente desagradable, si hubo alguna que no cumplió mis expectativas, pero jamás tuve una palabra más alta que otra con nadie, simplemente esperaba a que terminara, la dejaba en su lugar de trabajo y jamás las volvía a solicitar. Volviendo a Mary, creo que llegamos a ser buenos amigos, nos contábamos cosas, por supuesto yo conocía mucho más de su vida que ella de la mía (entre mis códigos personales a la hora de tratar con lumis jamás doy mi nombre ni mi profesión verdaderos, asi como tampoco mi dirección). Sabía cual era su verdadero nombre, de dónde era y sabía que tenía un niño. Yo la llamaba o ella me llamaba a mi y la verdad pasamos muy buenos momentos juntos. Alguna vez, luego de salir del motel la invitaba a tomar algo y conversábamos de cualquier cosa. Hasta una vez me regaló una foto suya, desnuda, esa foto la debo de tener en algún lugar y si la encuentro os prometo que la subiré aquí, luego de pixelar su rostro, por supuesto.
Habremos estado juntos como unos tres años (por supuesto, yo frecuentaba otras chicas y creo que ella tenía una lista de clientes fijos, con lo cual no volvió a trabajar en pisos). Tanta confianza nos teníamos que varias veces le referí a amigos míos. Me acuerdo en especial de Giovanni, un vecino mío, hijo de italianos, que a pesar de su pinta anodina de empleado bancario era un putero de ley. El iba generalmente con escorts de alto standing, lo cual le costaba un pastizal. Discutimos varias veces los pro y los contras de ir con lumis de distintas categorías. Un buen día le propuse que probara a Mary, y como a mi me gusta arreglar las cosas al instante, cogí el móvil y la llamé no sin antes decirle a Giovanni el nombre por el que me conocía Mary, asi como otros datos, no fuera a ser que metiera la pata. Me acuerdo que eran como las ocho de la noche y Mary me dijo que estaba en su piso, que si quería podía quedar con Giovanni en una hora, se lo pregunté y el aceptó. El la pasó recogiendo cerca de su piso (ella era muy cuidadosa en ese respecto, a pesar de saber exactamente donde vivia, yo la recogía en otro sitio). Como a las dos horas recibo un SMS de Giovanni "gracias por la recomendación, es una fiera, no siento las piernas!!!!!!!". Luego el me llamaba cuando iba a quedar con ella, no fuera que nos estorbásemos entre nosotros. Como lo bueno dura poco, un buen día Mary desapareció, yo me lo sospechaba puesto que la última vez que estuvimos juntos estuvo más cariñosa de lo habitual y por primera vez en todo el tiempo en que llevábamos conociéndonos le hice sexo anal, algo que siempre me había negado hasta ese día. Alguna vez me había dicho que su hijo era de un nortemericano que había regresado a su país, que mantenían el contacto, que le enviaba de vez en cuando dinero. Yo recuerdo con mucho cariño a chicas como Mary y la verdad que me gustaría que hubiera vuelto con su americano. Quien sabe, a lo mejor lleva años viviendo como toda una señora en Miami.............(por supuesto que continuará)
Angel Almeida is offline   Citar -
Los siguientes 3 Usuarios dan las gracias a Angel Almeida por este Post:
Antiguo 22-mar-2014, 17:10   #7
Truman Cipote
Pajillero Novato
 
Avatar de Truman Cipote
 
Fecha de Ingreso: dic-2012
Ubicación: Guadalajara
Mensajes: 24
Gracias 66 Veces en 18 Posts
Predeterminado

Ya conocéis como son las ciudades de provincia, la mía a pesar de lo que ha crecido por su proximidad a Madrid, sigue siendo un pueblo grande y tenemos encima la losa de una sociedad cotilla y llena de prejuicios. Supongo que mi historia es como la de muchos de vosotros, en casa tengo una mujer "no morbosa", la quiero, pero se ha valido del paso del tiempo para convertir el sexo en un trámite cada vez mas esporádico, y las veces que lo tenemos dice que está cansada y me hace sentir como un violador de muñecas de plástico. Pero yo me sigo sintiendo joven y no quiero renunciar a la sexualidad como una parte de mi vida. Primero empecé como voyeur, pero es una historia aparte que ya he contado por aquí.
Consulté en internet, me miré páginas de contactos y foros sobre el tema. Puse anuncios pidiendo lo que buscaba pero con nulo resultado, esto es una ciudad de provincias la oferta era bastante pobre y no me interesaba el perfil de las mujeres que veía (o engañaban con fotos robadas del *******, eran megaprofesionales o que por su aspecto/edad, en mi vida normal nunca me hubiera apetecido tirármelas (y menos pagando). Así pues, el perfil de las chicas que he buscado ha intentado ser similar; jóvenes (18-26 años), presuntamente pseudolumis (ver significado y ejemplos en esta web), que vinieran desde Madrid para evitar sorpresas desagradables a posteriori (por lo de que esto sigue siendo un pueblo), que no hiciese falta dar mi número de teléfono o dirección concreta, que el francés fuera sin goma y con un presupuesto máximo de 100 euros por una hora. Esas eran mis preferencias, cada uno tenemos las nuestras, nuestros gustos y nuestras posibilidades económicas.
__________________
La última vez que estuve dentro de una mujer fue cuando visité la Estatua de la Libertad (Woody Allen)
Truman Cipote is offline   Citar -
El siguiente Usuario da las gracias a Truman Cipote por este Post:
Antiguo 22-mar-2014, 17:14   #8
Truman Cipote
Pajillero Novato
 
Avatar de Truman Cipote
 
Fecha de Ingreso: dic-2012
Ubicación: Guadalajara
Mensajes: 24
Gracias 66 Veces en 18 Posts
Predeterminado

SOFÍA es con la que me extrené en el tema puteril, es una chica que dice ser ecuatoriana, 20 años, bajita, morena de pelo y de piel ligeramente café, el rostro es agradable, sin rasgos ni habla latinos (podría pasar por española). La boca es pequeña y tiene una sonrisa encantadora. El cuerpo es menudo, no está delgada ni gorda, solo le afea el tener las caderas y el culo algo cuadrados. El pecho es pequeño y bonito, en forma de media luna, un poco alto para mi gusto, con los pezones pequeños y ligeramente oscuros. ¿Qué, no te engañé, las fotos eran mías? Me comentó mientras se quedaba en ropa interior. Efectivamente, lo verifico al fijarme en el piercing del ombligo y una cicatriz que supongo de una operación de apendicitis. Menos mal que no llevaba tatuajes (ahora ya me he acostumbrado a encontrármelos, pero siguen sin gustarme). Le digo que se siente en mis rodillas y empiezo a acariciarla al tiempo que le quito el sujetador granate. Quedan al aire sus dos tetillas y empiezo a pasar mis manos por ellas, le beso el cuello. Yo que soy novato la intento besar, pero ella lo deja cada vez en un piquito, demasiado mecánico, tal vez. Vamos a la ducha, se quita el tanga y nos lavamos, aprovecho para inspeccionar su cuerpo, mis dedos jabonosos pasan por su entrepierna y aprovechan para detenerse en el agujerito del culete. Ella también me lava, sus manitas me tocan, me empiezo a empalmar en serio. Nos secamos y salimos del baño, vamos a la cama. Allí la tumbo y comienzo la inspección de sus bajos, el chochito es menudo, casi no se le ve, sin las tiras de beacon por labios a las que estamos acostumbrados con las españolas. Abro sus piernas, el pubis está bien rasurado, apenas se intuye su pepitilla, le abro el chochete, non Dieu, es diminuto. Comienzo a meterle el dedo y a pasar la lengua por la rajita intentando comerle el clítoris. Ella se retuerce y suelta unos gemiditos que a mi me parecen algo finjidos. El resto de la experiencia es un poco penosa, yo andaba sorprendido de verme en esa situación, con remordimientos por ser la primera vez que lo hacía con una chica que no es mi mujer, le saco casi 20 años a esta cría, tengo miedo de que nos escuchen los cotillas de los vecinos. Le doy varias vueltas, le como los pechos, ella me besa detrás de las orejas. Llevo ya media hora empalmado y todavía no la he metido, llega la hora de ponerme la gomita. Ella me da el preservativo. Yo, que estoy nervioso no se ni como abrirlo, se me resiste, acostumbrado a hacerlo a pelo con mi señora. Tras lamentarme, ella coge, lo abre y me dice que si me lo pone ella, yo le digo que si. Lo deposita con la mano en la punta de mi pene (antiguamente llamado picha) y baja la cabeza para calzármelo con la boca, suavemente. No es que me considere un superpollón, pero... ostias, que estrecho es, ha traído el preservativo del mádelman.
__________________
La última vez que estuve dentro de una mujer fue cuando visité la Estatua de la Libertad (Woody Allen)
Truman Cipote is offline   Citar -
El siguiente Usuario da las gracias a Truman Cipote por este Post:
Antiguo 22-mar-2014, 17:25   #9
Truman Cipote
Pajillero Novato
 
Avatar de Truman Cipote
 
Fecha de Ingreso: dic-2012
Ubicación: Guadalajara
Mensajes: 24
Gracias 66 Veces en 18 Posts
Predeterminado

Le digo que se ponga encima, pero parece que miniyo no quiere entrar. Entre lo cerrado que tiene el chochete, la claustrofobia de la goma, los nervios de mi nueva "primera vez" y la media hora que llevo con la herramienta en pie, esta empieza a ponerse flácida en los primeros movimientos. Ella sigue con sus gemiditos, yo no siento nada y veo que se desinfla hasta hacerlo Imposible. Puestos a ser prácticos me quito la gomita y le digo que me la chupe. A pesar de sus intentos la cosa no funciona, así que le digo que se retuerza provocadora en la cama tocándose el chochete y yo me hago una paja (¿qué queréis? Tantos años viendo porno tienen estas cosas).
Al fin me corro, con un sentimiento de bastante frustración. Oigo que le empieza a vibrar el teléfono, será el chulo que le anuncia que vaya terminando. Ella me mira con cara dulce, debe pensar que soy otro impotente mas.
De lo de después casi ni me acuerdo, nos vestimos rápido sin cruzar apenas palabras, dos besos en la mejilla y... hasta la próxima.

Al volver a casa llevaba una mezcla de sensación de alivio y frustración. En fin, pensé, ya iniciados en el tema habrá que ir mejorando.

Siento no haber triunfado en la expe, pero así fue y así la he contado.
__________________
La última vez que estuve dentro de una mujer fue cuando visité la Estatua de la Libertad (Woody Allen)
Truman Cipote is offline   Citar -
El siguiente Usuario da las gracias a Truman Cipote por este Post:
Antiguo 22-mar-2014, 21:36   #10
Angel Almeida
Pajillero
 
Fecha de Ingreso: mar-2014
Mensajes: 27
Gracias 21 Veces en 10 Posts
Predeterminado

Animo Truman, poco a poco irás cogiéndole el tranquillo, con el tiempo irás decantando tus gustos y opciones. Sigue viendo foros, informándote, adquiriendo datos. Si estás cerca a Madrid de vez en cuando te puedes pegar una escapada. Yo estoy en un pueblo seguro mucho más chico que el tuyo en una provincia mucho más chica que la tuya y sin embargo me busco la vida.
Justamente iba a escribir sobre mis inicios, que de a poco fui adquiriendo experiencia y aprendiendo los códigos del ambiente. Ya conté al principio que durante muchos años estuve casi siempre con chicas callejeras. Ahora me sonrojo al pensarlo, pero al principio notaba algo raro en las chicas, estaban cortadas, no sabía definir que les pasaba. Hasta que una se animó y cuando le pedí que me hiciera francés en el coche, en lugar de ir a un motel me espetó:
-¿Aquí en el coche????. ¿Sin láminas solares?????.
Ahi caí en cuenta cuál era el problema. Se veía todo desde fuera y no había intimidad, además era riesgoso. En esos países muchas veces no se tintan las lunas por el sol sino por la inseguridad que hay. Asi nadie ve cuántas personas van dentro del coche, si hay objetos adentro, etc. Aprovechando que no hay leyes al respecto, muchos ponían doble lámina solar en todas las lunas, exceptuando el parabrisas por supuesto, con lo cual era imposible ver algo desde fuera.
Naturalmente que salí corriendo a instalar las láminas solares, y de ahi en adelante mis experiencias fueron más placenteras.....y tranquilas.
Angel Almeida is offline   Citar -
Antiguo 27-mar-2014, 23:22   #11
Angel Almeida
Pajillero
 
Fecha de Ingreso: mar-2014
Mensajes: 27
Gracias 21 Veces en 10 Posts
Predeterminado

Una noche, recorriendo mi coto de caza vi parada delante de un hotel a una chica que estaba hablando con un chico, me gustó lo que vi, y sobre todo la mirada que me echó, di la vuelta a la manzana a toda leche y aparqué en el lado de enfrente de la calle, bajé el cristal y me quedé mirándola. Ella cambió unas palabras con su acompañante y vino hacia mi coche. Mientras más se acercaba, más me gustaba, morena, 1,65, pelo largo, una camisa a cuadros anudada por encima del ombligo y unos vaqueros que resaltaban sus curvas. Subió al coche y nos fuimos. Me preguntó porqué había dudado en parar la primera vez que pasé, yo le contesté que como la vi acompañada tuve dudas, enseguida se echó a reir.
-Ese chico es gay, y también se rebusca como yo.
Me contó que estaba de paso, que necesitaba dinero y que probablemente no nos veríamos más, pues pensaba irse a la mañana siguiente. Con ese panorama por delante, dejé de lado mi costumbre de llevarla a un sitio oscuro a que me hiciera oral y fui derecho para el motel.
Si vestida me gustaba la chica, desnuda era espectacular, unos pechos pequeños, firmes, un chochito depilado, ni un tatuaje, lunar, marca o cicatriz en la piel, una maravilla. Se vino derecho hacia mi y nos morreamos desesperadamente, a eso siguió un 69 celestial, en ese momento la chica me pregunta:
-Te apetecería un beso negro????.
Nunca lo había hecho ni recibido, pero el tono sensual de su voz me convenció.
Fue bestial, cuanto más me lamía el ojete, mi polla se ponía más dura, parecía una barra de hierro, llegó a dolerme la erección que tuve. Para corresponderla y completar el circulo, le hice a su vez un beso negro algo torpe pero que la puso a 1000. Era una fiera en la cama y tuvimos sexo de forma desenfrenada.
Nunca más la volví a ver, han pasado cerca de 20 años pero cada vez que recuerdo aquel primer beso negro, vuelvo a tener la misma erección salvaje de aquella noche.
Angel Almeida is offline   Citar -
El siguiente Usuario da las gracias a Angel Almeida por este Post:
Antiguo 03-abr-2014, 23:35   #12
Angel Almeida
Pajillero
 
Fecha de Ingreso: mar-2014
Mensajes: 27
Gracias 21 Veces en 10 Posts
Predeterminado

A principios de los 90 llegaron los móviles al país. Al principio lo tenían banqueros, profesionales, etc, muy poca gente puesto que para que te dieran una línea tenías que domiciliar la cuenta en una tarjeta de crédito si o si, además de lo costoso que resultaba el aparato. Un año y medio más tarde aparecieron las tarjetas prepago y ya prácticamente todo el mundo tuvo su teléfono móvil.
Yo estuve entre los afortunados en poseer un móvil casi casi desde el principio. Esto dio lugar a situaciones morbosas. Durante muchos meses, cuando entraba en la habitación del motel con una lumi, y nos empezábamos a desnudar, podría decir que casi 9 de cada 10 al yo dejar el teléfono sobre la mesilla de noche me lo pedían prestado. Me decían "¿¿me lo puedes prestar para llamar a casa??" y muchas me decían directamente "es que voy a llamar a mi novio para que no se mosquee". En ambos casos, se notaba que no sabían en que andaba la niña. Siempre para hablar se acercaban a la ventana del cuarto, dándome la espalda, y yo aprovechaba para desnudarme rápidamente y acercarme por detrás, les desabrochaba los pantalones, como estaban hablando por teléfono soltando 100% mentiras "ay cariño me duele la cabeza y voy a quedarme en casa" o "mira voy a quedarme a pasar la noche en casa de...." (esta última servía tanto para familiares como para novios) no podían hacer mucha resistencia, solo tratar de apartarme con una mano, pero igual yo le bajaba los pantalones y las bragas hasta los tobillos con lo cual quedaban inmovilizadas, me pegaba a su espalda metiendo mi polla erecta entre las nalgas, completaba la jugada con una lamida lenta a la oreja libre, o deslizaba mis manos por sobre sus tetas o las bajaba hasta el chochete, era maravilloso tocarlas despacio y sentir como poco a poco se iban erizando mientras trataban de mantener la compostura al hablar. Iba prácticamente en el filo de la navaja, si hacía algo demasiado brusco, arruinaría todo. Más de una vez, luego de terminar la llamada se quedaban de pie, inmóviles, mientras yo las trabajaba desde atrás. Luego llegaron las tarjetas prepago y se acabaron situaciones tan morbosas.....cómo las echo de menos.............
Angel Almeida is offline   Citar -
El siguiente Usuario da las gracias a Angel Almeida por este Post:
Antiguo 10-abr-2014, 00:42   #13
Angel Almeida
Pajillero
 
Fecha de Ingreso: mar-2014
Mensajes: 27
Gracias 21 Veces en 10 Posts
Predeterminado

Era poco después de la Navidad de 1995, iba de regreso a casa y al pasar por una de las zonas donde se ponían chicas, bajé la velocidad y me puse a mirar si había alguna. Enseguida vi a una, cuya silueta no me parecía conocida, y por la forma de moverse era novata. Paré mi coche, y bajando el cristal del acompañante, le hice señas que se acercara. Lo hizo lentamente, como dudando, lo cual confirmó mis sospechas de que era nueva en el ambiente. Le dije que subiera enseguida, que no podíamos estar parados mucho tiempo por culpa de la policia, dábamos una vuelta en el coche y hablábamos. Se llamaba Elena, y me contó que trabajaba en una panadería en el otro extremo de la ciudad junto a su hermana mayor, y que pocos días antes de Navidad, las habían echado a las dos. No hizo falta que me contara más, ya me podía imaginar perfectamente la situación. Entonces le dije de ir por ahi a que me hiciera una mamada, a lo cual me respondió:

-No, mejor vayamos al motel, te aseguro que no te vas a arrepentir.

La chica era guapa, tendría unos 23 o 24 años, pelo castaño largo, caderas anchas, buenas tetas, una cara bonita. Me contó que su padre era canario, y que eran tres hermanas (un dato que más tarde sería importantísimo). Vestía una camiseta de tirantes y unos vaqueros, y siempre la vería vestida de esa manera.

Fuimos al motel, y tan pronto cerramos la puerta y le di el dinero acordado, se echó encima de mí y nos morreamos como si no hubiera mañana, de ahi en más se comportó como una amante experta, nos desnudamos mutuamente, y luego de lamerme los pezones se lanzó a mi polla haciéndome una mamada maravillosa. Luego follamos en varias posturas, cuando la tenía a cuatro patas le pedi hacerle anal, a lo cual me prometió que la próxima vez, ya para entonces yo estaba ducho en el tema y con mi dedo comprobé que su ano estaba más que acostumbrado a ser follado.

Luego de esa vez, siguieron muchísimas más a lo largo de varios años, y a casi 20 años de todo aquello la recuerdo no como una chica de pago, sino como una amante, una cómplice, con la cual tuve infinidad de momentos morbosos que poco a poco os iré contando (continuará)...
Angel Almeida is offline   Citar -
Antiguo 22-abr-2014, 00:07   #14
Angel Almeida
Pajillero
 
Fecha de Ingreso: mar-2014
Mensajes: 27
Gracias 21 Veces en 10 Posts
Predeterminado

Pronto establecí una rutina con Elena, si no pasaba los viernes, seguro que pasaba al día siguiente, siempre a la misma hora. Más adelante ella compró un móvil y ya hablábamos para quedar. Luego hicimos un trato. Llegamos a un acuerdo económico, un precio por el cual ella se quedaría mínimo dos horas conmigo, sin apuros de ninguna clase. Como ella tenía que desplazarse en taxi desde el otro extremo de la ciudad, ese gasto llegaba a ser considerable, asi que hicimos meses después otro arreglo. Yo la llamaba con 24 horas de anticipación, asi la "reservaba" para la siguiente noche, la iba a recoger a un sitio determinado, íbamos al motel y luego la llevaba de vuelta. Es decir, por esa noche yo era su único cliente. Con lo que yo le pagaba y el ahorro del transporte, se sacaba un buen dinero. Pero antes de eso sucedieron un par de cosas...

Al poco de conocernos, yo pasé una noche por su zona. Al parar el coche, veo una silueta en la oscuridad, le hago señas, pero al acercarse me doy cuenta que no era Elena, era más alta y más corpulenta. Al apoyarse en la ventanilla del coche, me dice sin dejarme hablar:

-Hola, tú debes ser.............soy Alejandra, la hermana mayor de Elena, me dijo que si pasabas la esperaras una media hora que se fue con un cliente.

-¿Tu crees que le importe si me voy contigo?? le respondí pensando en lo morboso de la situación.

-No, para nada jaaajaaaaa-me respondió Alejandra.

Nos fuimos al motel y en el camino me contó que se había peleado con su marido, que hacía días que este no pasaba por la casa y que se había quedado sin dinero.....

Cuando se desnudó, supe que habían pasado sus mejores momentos, tendría unos treinta y pico años, pero quien tuvo retuvo.........era más viciosa que su hermana y además me tenía una sorpresa:

-Elena me ha contado todas tus preferencias, asi que no te preocupes que vas a quedar satisfecho. Y en verdad cumplió con creces.....

Luego del coito, nos quedamos un rato en la cama, desnudos, hablando, mientras ella se fumaba el cigarrillo del después.....yo le hablé del morbo que me daba follarme a dos hermanas, que nunca lo había hecho hasta ese dia.....

-Pues te falta Karina, nuestra hermana menor........Elena no te ha hablado de ella?????......no hay dos sin tres, cariño......

Tiempo después completé el triplete acostándome con Karina, pero eso lo contaré más adelante.....
Angel Almeida is offline   Citar -
Antiguo 12-may-2014, 00:17   #15
Angel Almeida
Pajillero
 
Fecha de Ingreso: mar-2014
Mensajes: 27
Gracias 21 Veces en 10 Posts
Predeterminado Y ahora....Karina

A Alejandra no la volví a ver, pero cada vez que me encontraba con Elena le preguntaba por su hermana menor, Karina, y si estaba dispuesta a acostarse conmigo. Siempre me decía lo mismo, que se lo había planteado, pero que ella era muy tímida, esto y aquello.........pasaban los meses y aunque con Elena me lo pasaba genial siempre me acordaba de una chica a la que no conocía personalmente.

Al final, todo vino como de rebote. Mi amigo Giovanni no paraba de preguntarme si tenía "algún fichaje" por ahi, el seguía gastando un pastizal en escorts de alto standing, pero quería algo más auténtico, como Mary, que ya hacía tiempo que había desaparecido del mapa. Le hablé de Elena, pero....

-Mira cari, hay un amigo que te quiere conocer-le dije un día a Elena, los dos desnudos en la cama de un motel.

-Sin problemas, amor, mándemelo de tu parte.

-Si, pero qué tal si hacemos un "2 x 2"????- le respondí, a ver si por fin convencía a su hermana.

-Bueno, déjame hablar con Karina y te lo confirmo en la semana.

Esa fue una semana larguísima para mi, yo no le había dicho nada a Giovanni de mi plan, y simplemente con pensar en Karina me ponía palote, sin ni siquiera haber visto nunca una foto suya.

El viernes en la mañana sonó el teléfono, aun en esos años no había aparecido el reconocimiento de llamadas. Atendí con un tono profesional......

-Hola.....

-Uyyyy, qué voz tan seria!!!!!!!!!!, cariño soy yo........y te tengo buenas noticias, Karina quiere conocerte......

Quedamos para el sábado en la noche, hablé con Giovanni y coordinamos todo, cada uno iría en su coche, recogeríamos a las chicas donde yo siempre recogía a Elena e iríamos al mismo motel, cada quien a su ritmo y por el camino que quisiera, luego ya nos hablaríamos al terminar.

La ansiedad me dominaba a medida que me acercaba al lugar, veo a Elena y a su lado una chica delgada, alta, le hago señas a Elena que suba al coche que viene detrás y le abro la puerta a Karina.

En realidad, no se parecía mucho a sus hermanas, pero era guapa, iba vestida con una blusa blanca y falda corta de vaquero, acababa de cumplir los 21, su pelo era negro y largo, y me llamó la atención desde el principio sus labios. Yo decidí ir al motel por un camino más largo que el habitual así me daría tiempo de romper el hielo y conocerla un poco. Se le notaba algo tensa, lo cual era normal. Llegamos al motel, entramos en la habitación, la atraigo hacia mi y le doy un beso prolongado con lengua, ella se deja hacer, poco a poco la voy desnudando, no cruzamos ni una palabra...

Meto los dedos por debajo de su tanga y llego a su sexo depilado, tan pronto como masejeo su clítoris, Karina deja escapar un gemido y se arquea, le quito el sujetador con la mano llibre y la acuesto en la cama, con mi mano derecha sigo manipulando su rajita que poco a poco se va humedeciendo y me dedico a lamerle los pezones. Hago una pausa para que terminemos de desnudarnos, la vuelvo a acostar pero con las caderas en el borde de la cama, separo suavemente sus piernas y le doy una buena ración de sexo oral, al cual le siguió un 69. Me levanto para buscar un preservativo, y ella habla por primera vez desde que habíamos entrado en el cuarto:

-Mira, Elena me ha contado todo sobre ti, y especialmente tus gustos sexuales. Te aviso que nunca lo he hecho por detrás.....

Yo no respondo nada, levanto sus piernas y la penetro suavemente, poco a poco voy aumentando el ritmo, los dos jadeamos de placer. Luego de un rato, la recoloco en la cama y le doy la vuelta, ella quiere resistirse pero yo la voy colocando en posición con suavidad pero decididamente, cojo el tubo de lubricante, separo un poco sus piernas, le unto un poquito en el ojete, y aprovecho para meterle un poco el dedo, me echo un poco de lubricante en la cabeza del pene. Me acuesto sobre ella, dirijo con mi mano derecha mi pene hasta la entrada de su culo, cuando siento que está en el sitio, me apoyo con las dos manos en la cama y poco a poco me voy dejando caer............

Karina muerde las sábanas y gime bajito, yo empujo un poco y me retiro, en un momento dado siento como el esfinter anal se va relajando, me dejo caer sin parar hasta que siento que la polla entra completamente. Estuve varios minutos bombeando su culo lentamente y le hablaba al oido, ella no respondía.

Cuando terminamos, nos sentamos un rato en la cama y conversamos, me dijo que le había dolido un poco pero que con gusto repetiría conmigo. Lamentablemente, nunca más nos volvimos a ver....
Angel Almeida is offline   Citar -
El siguiente Usuario da las gracias a Angel Almeida por este Post:
Antiguo 12-may-2014, 08:24   #16
Contranatura
Ultra Mega Pajillero
 
Avatar de Contranatura
 
Fecha de Ingreso: ene-2013
Ubicación: Valencia
Mensajes: 629
Gracias 261 Veces en 176 Posts
Predeterminado

Encantado de leerte Angel......
__________________
"Solo se, que no se nada"
Contranatura is offline   Citar -
El siguiente Usuario da las gracias a Contranatura por este Post:
Antiguo 25-may-2014, 23:46   #17
Angel Almeida
Pajillero
 
Fecha de Ingreso: mar-2014
Mensajes: 27
Gracias 21 Veces en 10 Posts
Predeterminado La Tercera Dimensión.

Pasaban los meses y seguía con mi rutina de encontrarme con Elena una vez por semana, aunque solía irme con otras chicas, ella era mi chica "de cabecera".
Una noche, estando en un restaurant con mi amigo Julio, le conté sobre Elena, y sus habilidades en la cama. Mi amigo, que venía de terminar una relación larga, quedó interesado. Yo le dije que a lo mejor un día de estos se la presentaba. Pasaron las semanas y Julio me llamó una tarde, me preguntó si podía conocer a Elena. Le dije que ningún problema, que el sábado en la noche pasaría a recogerlo en su casa. Yo la verdad no había pensado en un trío, sin embargo me acordé de un comentario que le había hecho no hacía mucho a Elena, le dije que era tan ardiente, que seguramente podría tener sexo con tres o cuatro tíos a la vez. Ella, entre risas, me contestó que hasta ese momento sólo había practicado el uno a uno.......
Llegó el sábado y cumplí mi palabra, pasé a recoger a Julio a su casa, sin embargo, cuando quedaban unas pocas calles para llegar a la zona donde "trabajaba" Elena, paré el coche.
-Anda, pásate al asiento trasero- le dije.
-¿Para qué?- me preguntó mi amigo.
-Tú pásate y déjame a mi el resto...

Así lo hizo, y enseguida llegamos donde estaba Elena. Ella se acercó rápidamente al coche:

-Hooolaaaaa............qué sorpresa, no me habías llamado......
-No, cariño, pasaba por aquí y pensé en hacerte una visita, nos vamos???- le respondi, abreviando todo, pues en cualquier momento podía pasar la policía.

Ella hizo el ademán de abrir la puerta del coche, cuando seguramente vio algo en el asiento trasero, por las láminas solares era imposible que lo hubiera visto desde afuera. Se cortó en seco.

-Oye, hay alguien ahí atrás........
-Si, mujer, es un amigo, ya te lo presento- le contesté impaciente.
-Mira, es que yo....-intentó justificarse Elena.
-Cariño, tú me conoces bien-la corté en seco-sabes que yo sería incapaz de hacerte daño, vente con nosotros y te aseguro que la vas a pasar muy bien.

No dijo una palabra más y subió al coche. Arranqué y para romper el hielo hice las presentaciones, Julio le dijo que tenía ganas de conocerla y por eso había venido, ella me volvió a decir que nunca había estado con dos tíos al mismo tiempo, pero es que ya estábamos entrando al motel y solo me dio tiempo de decirle a Julio que se acostara en el asiento. La verdad que no sabía si me dirían algo por entrar tres personas a un cuarto, pero no quería que intentaran cobrarme de más o "rebotarme", es decir, me dijeran que no había cuartos disponibles, una táctica que solían usar cuando el recepcionista observaba algo raro.

Enseguida aparqué, eran cubículos de aparcamiento sin cierre por delante, pero por detrás había una escalera que subía al cuarto. Bajé yo primero y miré hacia el parking, como no vi a nadie les hice señas de que subieran rápidamente. Una vez arriba, le dije a Elena:

-Cariño, esto es lo que hay, te pagaremos el doble de lo que te abono habitualmente, sin mirar el reloj, tú tranquila que verás cómo nos vamos a divertir.

Ella estuvo de acuerdo y para comenzar la acción, la abracé y le metí un morreo contundente, a los pocos segundos veo por el rabillo del ojo que Julio está parado viendo la situación, le cojo una mano y se la pongo encima del culo de Elena, a la vez que yo le empiezo a levantar a ella la camiseta de tirantes. Luego le hago señas a Julio de que le desabroche el sujetador y suavemente la vamos llevando a ella hacia la cama.....una vez acostados yo me dedico a chuparle las tetas mientras le desabrocho los pantalones y le hago señas a Julio de que se los vaya bajando, ella se deja hacer dócilmente....

-Mi amor, ahora date la vuelta y dale la bienvenida a Julio-le dijo en el oido.

Ella obedece y mientras ellos se emplean a fondo yo me dedico a meterle los dedos en el coño y el culo desde atrás. Enseguida estamos los tres desnudos y Elena se para en seco:

-Cariño, no pretenderás que me meta esto en el culo- me dice con cara de preocupación. Y era verdad, mi amigo gastaba un pollón de pronóstico reservado, algo así como 23-24 centímetros, yo en realidad tengo mucho menos, unos normales 14 centímetros y el sexo anal con Elena no era problemático. Pequeño cónclave entre los tres en pelotas en la cama, y tanto Julio como yo accedimos a pasar por alto ese detalle, los dos pagaríamos lo mismo (por cierto, era tanta la confianza que tenía con Elena a estas alturas que yo le pagaba después del sexo) pero yo solamente practicaría sexo anal con ella.

Enseguida ella se dedicó a hacerle un oral a Julio y yo aprovechando la situación, le lubriqué el ano, me puse un condón y la enculé sin demora. No se cuántas veces cambiamos de posición, solo se que entre Julio y yo gastamos como diez condones, ya que la penetrábamos y luego los tirábamos para ella nos hiciera una mamada, de a uno o a dúo, se notaba que estaba desenfrenada, y las posiciones se sucedían sin parar, parecíamos un trío de contorsionistas. En un momento dado, ella se montó encima de Julio y se metió el pollón de mi amigo hasta el fondo, yo me puse detrás de ella empujándola hacia adelante para que se acostara sobre mi amigo y la volví a encular, sentí como se estremecía, dejaba de morrearse con Julio y soltó un "ahhhhhhhhhhhh" de placer que nos puso como perros a los dos, yo sentía del otro lado de la pared rectal como se movía la polla de mi amigo dentro de la vagina de Elena e íbamos variando el ritmo, a veces la penetrábamos alternamente, otras veces al mismo tiempo. Ni se cuánto tiempo estuvimos, lo que si recuerdo es que cada uno a su turno, la arrodilló en el suelo y le descargó toda la leche que tenía dentro sobre su cara y pechos. Quedamos exhaustos un buen rato, los tres en la cama, nos fumamos sendos cigarrillos y conversamos acerca de lo que acababa de suceder. Los tres estuvimos de acuerdo, había que repetirlo, y eso fue lo que pasó durante más de un año (continuará...)
Angel Almeida is offline   Citar -
El siguiente Usuario da las gracias a Angel Almeida por este Post:
Antiguo 10-jun-2014, 23:11   #18
Angel Almeida
Pajillero
 
Fecha de Ingreso: mar-2014
Mensajes: 27
Gracias 21 Veces en 10 Posts
Predeterminado Al fin...griego

Durante varios meses, una vez al mes o así nos juntábamos los tres para tener sexo desenfrenado, Elena estaba encantadísima de hacerlo y se le notaba, yo me di cuenta que cuando estábamos los dos solos no era igual. Por otra parte, con lo que le pagábamos los dos se podía dar el lujo de estar en casa sin trabajar unos días.
De repente, dejé de verla, la llamé al móvil y nada, estaba fuera de servicio. Luego de tres o cuatro meses, la volví a ver y me contó una historia que podría tomarse como verdadera o no, ya que todo lo que me cuentan las chicas lo tomo con pinzas. Me dijo que tenía un novio y se habían ido a vivir juntos, por eso había dejado de acudir a su "trabajo". Todo iba bien, hasta que alguien le contó al novio que ella se había dedicado a la prostitución. La relación se rompió definitivamente y ella volvió a las calles. Pero por lo visto, no parecía demasiado afectada, tuvimos sexo igual que siempre, hasta me permití bromear con ella y le dije que NOS (así en plural) había abandonado sin aviso, sin ni siquiera un mensaje. Ella me siguió la corriente y nos echamos unas risas. Por supuesto que me faltó tiempo para avisarle a Julio del retorno de nuestra musa.

En el siguiente encuentro sexual que tuvimos los tres, Julio le repitió varias veces a Elena que no nos había gustado la forma en que nos había dejado "por otro", por supuesto todo iba en broma, pero a veces las bromas tuercen las cosas...

Estábamos cambiando de posición en la cama y yo me disponía a acostarme para que Elena me hiciera una mamada cuando de repente le digo:

-Oye, creo que para que te perdonemos deberías entregarle el culo a Julio.

-Me parece justo-dijo Elena ante nuestro asombro. Ella se colocó sumisa en cuatro patas, mientras Julio se paraba junto a la cama dispuesto a encularla. Yo prácticamente me senté en la espalda de Elena, mirando hacia su hermoso culo, al cual ya había dilatado con la consabida enculada de siempre, le puse bastante lubricante en su ano abierto, y luego con ambas manos le abrí bien las nalgas para que Julio la empalase. Los tres estábamos en silencio mientras Julio apuntaba su glande en el ojete de Elena e iniciaba la penetración. Yo solo le dije "con cariño, eh?" mientras me iba hacia atrás y me acostaba para que Elena me la chupara. Las expresiones de la cara de Elena en los siguientes segundos no las olvidaré nunca, al principio tenía una mueca de angustia en el rostro, luego comenzó a chupármela lentamente para luego momentos después sacarse mi polla de mi boca, poner los ojos en blanco y abrir la boca en un gesto de dolor y placer mezclados. Yo me quedé asombrado mirándola unos segundos hasta que la cogí de la cabeza y la animé a seguir con la felación. Ella se metió mi polla en su boca pero se quedó quieta, con los ojos cerrados, miro un poco más allá y veo como su culo se mueve convulsamente.

-Oye Julio, no le des tan duro, que le vas a reventar el culo- le dije a mi compañero.

-Mira, yo no soy- me contesta, levantando los brazos y haciéndome comprobar que estaba quieto, era Elena quien se empalaba salvajemente una y otra vez con movimientos bruscos de sus nalgas. Estuvimos los dos quietos no se cuánto tiempo mientras Elena aceleraba aún más el movimiento de sus nalgas hasta que logró que Julio se corriera con un bufido y cayera sobre ella sin siquiera sacarle la polla de su culo. A mi me tocó estar debajo de ellos dos durante unos momentos y fui el que coordinó el desclavamiento de la chica.

Elena fue a bañarse y nosotros dos nos quedamos en la cama conversando. Al rato aparece ella secándose con la toalla y me dice:

-Tengo algo que terminar.

Y se lanza a por mi polla para hacerme una mamada como solo ella sabía hacerla, hasta que logró exprimirme la última gota de semen que tenía en mis huevos (continuará...)
Angel Almeida is offline   Citar -
Antiguo 07-jul-2014, 12:46   #19
Angel Almeida
Pajillero
 
Fecha de Ingreso: mar-2014
Mensajes: 27
Gracias 21 Veces en 10 Posts
Predeterminado Quisieron timarme

Hola amigos, se que llevo casi un mes sin seguir con mis relatos pero es que hace unas semanas quisieron timarme y aun me dura el disgusto. Llevaba dos años o asi frecuentando a Chelo, una venezolana de unos 25 años, como la gran mayoría de las venezolanas muy coqueta y ardiente en la cama. Yo la conocí en un club, intercambiamos números telefónicos, y luego de un tiempo dijo que se iba a "retirar". Yo le dije que sin problema, que si podía llamarla si requería sus servicios, estuvo un tiempo en su país y al volver me llamó, y así empezamos nos veiamos una vez cada mes o mes y medio. Yo en treinta años de carrera jamás tuve un problema, y eso que vi a varios salir de los moteles con una toalla solamente, y otros timos varios. Bueno, el caso es que una noche como a eso de la una de la mañana recibo un whatsapp de Chelo, pero no era ella, supuestamente era una amiga diciéndome que estaba hospitalizada por un problema nervioso y que necesitaba 1500 euros para salir de la clínica. Yo me olí enseguida el asunto y le dije que a esa hora no iba a poder arreglar nada, que además no tenía el dinero y que en la mañana miraríamos. A las ocho en punto de la mañana empezó de nuevo con los mensajes, hasta una foto de la chica en la cama me mandó, yo le dije que lo sentía pero que no tenía el dinero, nada, la tía no aflojaba la presión, le pregunté en que clínica estaba me lo dijo y le contesté "qué casualidad, ahi trabaja un primo mío, voy a llamarlo a ver que se puede hacer" (todo mentira). Ahi pararon los mensajes.
Como tenía que pasar cerca, fui por la clínica y pregunté, yo se el nombre verdadero de ella y negativo, no estaba, le mostré la foto y me dijo que no había sido tomada ahi, sino en el Hospital. No me dio rabia, sino pena, porque conmigo se ganaba un dinero y ahora por una tontería se acababa el ingreso de euros. Como a los tres días pasé por una terraza y estaba ahi con un tio, me puse en un lugar en donde no me podía ver y le mandé un whatsapp felicitándola por su veloz y completa recuperación. Me contestó que no era lo que parecía que me iba a explicar, etc, no le contesté. Durante los siguientes días siguió con los mensajes pero iba subiendo de tono, hasta llegó a decirme que le había fallado que la había dejado tirada. Ahi me harté y le dije que tenía guardados todos los mensajes y que si seguía fastidiando la iba a denunciar a la Guardia Civil por intento de estafa. Por supuesto ahi mismo la bloquee. No entiendo como la gente puede ser tan estúpida. Le he contado el caso a un guardia civil amigo mío, le pasé los datos y le dije las zonas por donde se movía porque seguramente intentará estafar a otros. Disculpad el tocho pero es que tenía que desahogarme, pronto volveré con mis experiencias (de las buenas) que se tienen sus seguidores.

Última edición por Angel Almeida fecha: 07-jul-2014 a las 12:51. Razón: mejorar la sintaxis
Angel Almeida is offline   Citar -
El siguiente Usuario da las gracias a Angel Almeida por este Post:
Antiguo 24-jul-2014, 20:10   #20
luis5acont
Moderador
 
Avatar de luis5acont
 
Fecha de Ingreso: may-2013
Mensajes: 8.590
Gracias 14.689 Veces en 6.257 Posts
Predeterminado Rollete con una chica de la calle

Hola. Si me lo permitís hare una aportación en este hilo. Fue una experiencia hace ya algunos años. Me gusta situar en su contexto todo lo que cuento, asi que disculpad si me enrollo un poco para poder explicar bien la historia. Si queréis ir directamente a la parte más caliente solo tenéis que bajar algunos renglones.

Bueno, lo cierto es que no soy muy aficionado a la prostitución. Generalmente no necesito recurrir a ella. No obstante, debido a que siempre he necesitado tener una vida sexual muy activa, en ocasiones he pagado por tener sexo con alguna chica. Especialmente en periodos prolongados donde no he podido tener relaciones digamos “normales”.

Una de las ocasiones que recuerdo y que me mas me excita recordar, fue con una chica en Madrid, y es la que os voy a relatar.
En esa época, yo trabajaba en una empresa que prestaba servicios las 24 horas del día, con lo que tenía que desplazarme a un centro de trabajo en la zona sur de Madrid, en un polígono industrial famoso por ser una zona habitual de prostitución. Los de Madrid seguro que sabéis a cual me refiero. Cuando tenía que trabajar de noche, debía dirigirme a nuestra instalación, dejar mi vehículo, y coger el de la empresa para atender el trabajo. Luego volvía allí para cerrar el aviso y de vuelta a casa. Era lo habitual en nuestras guardias.

Teníamos que pasar por la avenida principal donde se ponían las prostitutas, así que habitualmente las conocíamos a casi todas. A mí no me agrada que una chica este conmigo solo porque la he pagado, ni acceder a un tipo de prostitución, como la callejera, donde casi todas las mujeres están siendo explotadas por mafias, pero como he dicho, a veces la carne es débil y cuando te pillaba en una mala racha, era muy difícil pasar cada día entre ellas e ignorarlas.

Así que en una ocasión caí en la tentación. Con una espectacular chica de color, que me impacto desde el primer día que la vi. No se podía ser más exuberante ni estar más maciza. Estuve tres semanas fantaseando con ella hasta que me decidí. Sin embargo, fue una completa decepción. No mostro ningún interés, metiéndome prisa y haciéndome sentir muy incómodo. Tampoco la culpo a ella, sé que la lógica me decía que la mayoría de esas chicas estaban en una situación muy difícil y bastante desagradable, así que no se podía esperar mucha más implicación de ellas.
Después de esta decepción, fui mucho más reacio a contactar con alguna de las muchachas, así que evite caer de nuevo en el mismo error.
La cosa cambio cuando en nuestra calle, se incorporaron un par de mujeres españolas. Hasta entonces, en esa zona no había habido prostitutas de forma habitual, pero se ve que estas chicas, no podían ponerse en las zonas más frecuentadas sin que los chulos que controlaban el tema, las molestaran o agredieran.
Así pues, comenzamos a tener compañía en la misma puerta de nuestro trabajo.

Al principio trataban de pararnos a ver si conseguían clientes entre nosotros. Con el tiempo ya nos dejaron por imposibles. De ellas había una, a la que llamare Marisa, que me caía especialmente bien. Nunca dejaba de saludarme y sonreírme al pasar. Mientras que la otra chica siempre intentaba colarse dentro y pedirnos tabaco o dinero, ella nunca forzó la situación ni se mostró impertinente.

Yo apenas había intercambiado un par de frases con ella, hasta que una noche rompimos el hielo. Y nunca mejor dicho, ya que esa noche hacia un frio que pelaba y llovía aguanieve.
Estaba recogiendo para irme a un aviso y decidí hacerme un café calentito antes de salir. Mientras me lo tomaba me asome a la ventana a ver si paraba la llovizna. En la acera, refugiada en un portal estaba Marisa. La verdad es que pensé que a pesar de la necesidad, la chica tenía que tener la piel súper dura para aguantar allí de pie tres o cuatro horas.
No podía invitarla a pasar ya que la política de nuestra empresa era muy estricta en eso. Había cámaras de seguridad y nos habían advertido que cualquier acceso a las instalaciones de personal ajeno o relación en horas de trabajo suponía un despido fulminante.
Pero nada me impedía ofrecerle un café calentito en la calle. Así que lo puse en un vaso de plástico y le saque un pastelito de la despensa que teníamos. Cuando pare el coche al lado suyo, me miro intrigada. Sabía que conmigo no había mucho que hacer así que se acercó a la ventanilla con curiosidad.

Hoy hace muy mala noche. ¿Te apetece un café calentito y un bollito?

Un poco cortada me dijo

Gracias.
De nada Marisa, hasta luego.


No hubo más conversación, pero a la vuelta, vi que me hacía señas para que parara.
Se asomó a la ventanilla y me dijo:

Perdona que antes no te dijera más que gracias, pero no me lo esperaba. Normalmente la gente no suele ser muy amable por aquí.
No te preocupes, me vale con las gracias, no necesito más. Me gustaría dejarte pasar un rato y que pudieras estar más resguardada en noches como esta, pero me juego mi puesto de trabajo.
Lo entiendo, no te preocupes.
Hasta luego Marisa
Y tú ¿Cómo te llamas?
Luis.
Bueno, pues hasta luego Luis.


Esta situación se repitió en alguna ocasión más, con lo que se convirtió en habitual que además de saludar a Marisa, pasáramos cuando no había prisa, algún pequeño rato conversando.

El siguiente paso que dimos, en “nuestra relación” fue más importante. Una noche que iba de vuelta a casa me la encontré andando por la avenida. Ella también volvía. Le pregunte como es que iba a pie. Me contesto que esa noche no había hecho suficiente dinero para coger un taxi.
Tras pensarlo un momento, me ofrecí a llevarla y poco después la dejaba en la calle donde vivía. Ese día no pasó nada más, ni tampoco los siguientes en que también la lleve. Normalmente cuando coincidíamos, ella esperaba a que yo le ofreciera llevarla, que era casi siempre, y luego aceptaba de inmediato.
Sentada en el asiento de al lado, yo podía observarla mejor. Marisa tendría unos 35 años y era delgada y bajita. Tenía unas piernas y un culo muy proporcionados. Parecía de lejos una niña o una adolescente más bien un poco escuálida. El pecho era casi inexistente, poco más que dos pezones marcados sobre la ropa y dos pequeños bultitos como tetas. Solo la cara dejaba traslucir que estaba ante una mujer que había visto mucho mundo. Más bien avejentada para su edad y con el pelo algo descuidado, aparentaba más años de los que tenía.
En general no parecía muy sexy, tampoco se sacaba mucho partido, pero me sorprendió que fuera realmente fuera una chica legal en todos los aspectos, dado el ambiente en que se desenvolvía. Cuanto más la conocía, más me gustaba, y no tarde mucho en sentirme atraído por ella. Me preguntaba como seria follar con ella, si me trataría como un cliente o un amigo, si sería capaz de disfrutar conmigo, etc…

Tras un par de meses de encuentros esporádicos y un par de veces más de llevarla a casa, empecé a resolver estas dudas.
Una noche que coincidimos, la llevaba de vuelta a su barrio. Hablábamos de mí y de mi situación en ese momento. Yo le comente que llevaba unos meses sin salir con ninguna chica y sin comerme una rosca. Que estaba ya que no podía más. Ese día me volvería a acostar con ganas.
Marisa me dijo que podía “aliviarme”. Al fin y al cabo, era la única forma que tenia de devolverme las atenciones que había tenido con ella.

No tienes que pagarme ningún favor

Le dije.

Bueno, no te enfades, si no te gusto no pasa nada.
No me has entendido Marisa, tú me gustas mucho pero no quiero que pienses que te traigo a casa y te hago compañía solo porque quiero meterte mano.
Tú eres tonto, a ver si ahora te va a dar vergüenza. Ya soy mayorcita para distinguir un aprovechado de un tío legal. Trabajo en la calle y os veo venir a los hombres desde lejos.
¿Quieres o no quieres?
Claro que quiero.

Ella no podía invitarme a subir a su piso, que compartía, pero me indico el lugar más oscuro y retirado de su calle y me pidió que aparcara allí.
Una vez parado el coche, comprobé que efectivamente no era un sitio de mucho paso y estaba realmente oscuro. Eran las seis de la mañana de un domingo por lo que supuse que estaríamos tranquilos.

Marisa no se ando con muchos preámbulos, me bajo la cremallera y trato de sacarme la polla del pantalón. Yo la tenía ya completamente tiesa, así que entre el slip y los pantalones un poco ajustados, tenía dificultades para sacarla. Como buena profesional, me desabrocho el cinturón y el botón, y tiro del pantalón hasta dejármelo por las rodillas, completamente con todo al aire y sin ningún obstáculo ente mi pene y su boca.

Saco un preservativo de su bolso y me encapucho, procediendo luego a cubrir mi glande con sus labios y a hacerme un masaje con la lengua.
Era una gran experta, sabia como recorrer mi polla poco a poco con su lengua, como metérsela hasta el fondo y luego presionar sobre la base del pene con sus labios. Pasaba de un ritmo más suave y sensual, a movimientos de succión rápidos.

Sin embargo, a pesar de mi excitación, no conseguía correrme. Quizás por los nervios, por la situación inesperada, por el sitio… el caso en que la tenía dura como una piedra, pero no conseguía eyacular.

¿Qué te pasa? Me pregunto Marisa.
¿Estás Bien?
Si muy bien, pero me cuesta mucho llegar. Estoy muy excitado pero un poco bloqueado.


En ese momento Marisa no se lo pensó, y retiro el condón de mi pene.
Lo dejo en la alfombrilla a sus pies y volvió a posar sus labios en mi glande. Tras jugar un rato con él, se la fue introduciendo muy despacito, formando un círculo con su boca alrededor de mi polla, notando perfectamente como resbalaba desde la punta hasta la base. No es que sea un gran dotado, pero creo que mi pene tiene un buen tamaño, por lo que una vez que Marisa consiguió metérsela toda en la boca, pude sentir como tenía que hacer esfuerzos para mantenerla dentro y acomodarla, empujando mi pene contra su paladar y mejillas. Ella tuvo que suplir con maña lo que otras mujeronas no hubiesen tenido más problema en tragarse.
Ahora podía sentir como su aliento cálido, húmedo y entrecortado envolvía mi polla completamente. Mantuvo la posición todavía un poco, cerrando aun con más fuerza sus labios en torno a la base de mi pene y luego empezó a dejar resbalar su boca hacia la punta, sacándose mi falo pero sin aflojar la presión.
Como podéis imaginar, esto acabo ya conmigo, de forma que a la tercera o cuarta vez que repitió la operación, ya no pude contenerme. Justo cuando sus labios se retiraban de tocar casi mis huevos y llegaban al glande, cerrándose sobre él y manteniendo la presión sobre la punta de mi pene, avise a Marisa

Me voy a correr Marisa…

Para mi sorpresa, no se retiró, sino que muy lentamente volvió a recorrer el camino de meterse mi falo en la boca totalmente, de forma que cuando llego al final coincidió con mi primera eyaculación. Me agarro los huevos mientras mantenía mi polla entera atrapada en su boca. Yo casi me desmayo. Al primer borbotón de semen siguieron otros más y con cada espasmo, una punzada de placer me recorría entero.
Cuando ya acabe completamente, entreabrí los ojos y vi como Marisa sacaba de golpe mi pene de su boca, buscando respirar. Le salía de la boca un borbotón de semen que cayó sobre mi estómago y parte de él se quedó en su barbilla. Tras recuperar el aliento, abrió la puerta y escupió fuera el resto.
Yo no podía ni articular palabra. Creo que fue una de las mejores felaciones que me han hecho jamás. Entre las ganas y la novedad de la situación, fue genial. Cada vez que lo recordaba en los siguientes días, sentía un cosquilleo en mi pene y era como si lo reviviera de nuevo.
Marisa solo me dijo:

Te ha gustado eh?
Vaya carita que se te ha quedado.
Anda acércame al portal.


Tengo que dejaros de momento, si os ha gustado continuo mas adelante con la historia.

Saludos y gracias por leer.
luis5acont is offline   Citar -
Los siguientes 8 Usuarios dan las gracias a luis5acont por este Post:
Antiguo 24-jul-2014, 23:16   #21
pinkipum69
Pajillero
 
Fecha de Ingreso: jun-2014
Mensajes: 28
Gracias 6 Veces en 6 Posts
Predeterminado

Sigue contando. Muy buenas tu experiencia
pinkipum69 is offline   Citar -
Antiguo 25-jul-2014, 14:14   #22
luis5acont
Moderador
 
Avatar de luis5acont
 
Fecha de Ingreso: may-2013
Mensajes: 8.590
Gracias 14.689 Veces en 6.257 Posts
Predeterminado Rollete con una chica de la calle

Hola. Gracias por los comentarios.

Continuo con la experiencia.

Bueno, una semana después, no había vuelto a coincidir con ella en el polígono, así que aunque no me tocaba currar y a riesgo de encontrarme con algún compañero de trabajo, fui a buscarla una noche. No me La quitaba de la cabeza. La verdad es que me obsesione un poco con ella. Yo suelo tener los pies en la tierra, por eso me preocupaba que viniera siempre a mi mente. Era la típica relación que solo podía darme problemas, pero aunque tenía otras posibilidades de desfogarme con otras chicas, la que me llamaba la atención era Marisa.

¿Habéis tenido alguna vez la sensación de que os entendéis perfectamente con alguien sin necesidad de hablar? Eso me pasaba con esta chica. En una sola mirada nos decíamos más que en dos horas de conversación con otras tías. No era amor claro, simplemente era compenetración, nos entendíamos y estábamos a gusto el uno con el otro. Sabíamos lo que queríamos y no perdíamos el tiempo. Y ahora que se había abierto la veda sexual, yo ya no podía olvidarme del pedazo de mamada que me había hecho.

Tenía que enfrentarme a la situación y no se me ocurría otra forma que quedar con ella y acabar en la cama o romper el contacto. Afortunadamente la suerte decidió por mí.
Efectivamente encontré a Marisa. Y ella me dio la mala noticia. Se iba de Madrid.

Le pregunte que a donde y me dijo que a Galicia. Además, de forma inminente. Por motivos que no vienen al caso, le surgió una oportunidad de enderezar su vida y decidió aprovecharla.
En un par de días se marchaba. Yo me quede muy cortado y casi no supe reaccionar.

Ella lo entendió al instante y me dijo:

¿Oye te gusto lo del otro día?
¿Quieres que vayamos juntos un rato?
Pues claro que quiero Marisa. Si no te voy a volver a ver….
Pues venga, se acabó por hoy, el resto de la noche es para ti.


Yo quise aclarar las cosas y le propuse pagarle por estar conmigo, pero Marisa sin ofenderse (tenía ya muchas tablas como os podéis imaginar, para cabrearse por estos detalles), me dijo que a mí no me cobraba. Entonces, ya que no me quería cobrar, se me ocurrió invitarla a cenar. Yo conocía un sitio que a esas horas estaba abierto y ofrecía bocadillos, empanadas dulces recién salidos del horno. Ella acepto y en un rato estábamos comiendo en dicho bar.

La comida la acompañamos de varias cervezas y al terminar, en la misma calle, decidimos entrar a un pub a tomar una copa para rematar. Lo cierto es que casi se nos olvidó el tema de follar, ya que nos pegamos casi dos horas a base de mojitos, contándonos toda nuestra vida hasta un detalle que antes no habíamos llegado.

Estábamos realmente a gusto y cuando quisimos darnos cuenta, teníamos encima ya varias copas de más y se nos escapaba una risa tonta como si fuéramos una parejita novata en nuestra primera escapada. En ningún momento nos sentimos como una puta y su cliente.

Cuando subimos al coche, bastante afectados ya por el alcohol, repare en que eran ya las 4 de la madrugada, y yo entraba a currar esa misma mañana a las siete.

Hostia Marisa, que ya no nos da tiempo a ir a ningún sitio, le dije yo.
Bueno, pues en el coche. Te llevo a un sitio cerca de casa que esta súper tranquilo.


Efectivamente llegamos a su barrio y aparcamos en un descampado que hacía las veces de aparcamiento para los vecinos. En la zona más oscura y pegados a una tapia, aunque a esas alturas y con lo que habíamos bebido casi no nos importaba mucho que nos vieran o no.

Nada más llegar, Marisa echo su asiento hacia atrás y de un tirón, se sacó la minifalda, dejándome ver unas braguitas blancas tipo tanga, que estaban tan ajustadas que resaltaban perfectamente su monte de venus y marcaban sus labios vaginales. La camiseta voló también hacia el salpicadero, dejándome ver sus pezones (casi no tenía tetas).
Cuando se pegó a mí, la bese directamente en la boca, mezclando nuestra saliva y nuestras lenguas. Sabia a alcohol y su aliento era caliente como lo recordaba del día que me hizo la mamada. Yo me desnude lo más rápido que puede y continúe trabajándola con mi lengua.

Le lamí el cuello, las tetas, el vientre, todo a la vez que le repartía pequeños bocados y pellizcos en sus partes más sensibles. Marisa estaba excitada, o al menos eso me lo parecía, ya que sus jadeos no sonaban fingidos, y parecía igual que yo, estar poseída por una fiebre de deseo. Cuando le pareció que ya estaba bien, me empujo sobre el asiento extendido y paso ella a la acción. Sin tocármela con las manos, se metió mi polla directamente en la boca y comenzó a chupar. No podía ponerse más tiesa de lo que ya estaba.
De nuevo note su aliento caliente como la otra vez, aunque en esta ocasión, no había ritmo ni estrategia al chupar, sino que directamente se la metió hasta el fondo y comenzó a sorber y a dar lengüetazos como podía. Observe que se llevaba la mano por debajo de la braguita y comenzaba a acariciarse el sexo. Primero suave, pero apenas pasados un par de minutos, degenero en una masturbación en toda regla.

Mientras, tras un par de chupadas contundentes, metiéndosela hasta el fondo, se la saco y paso a repasarla con sus labios y lengua, presionándola con su boca sobre mi vientre y recorriéndola arriba y abajo, hasta llegar a mis huevos.
Esto ya hizo que estuviera a punto de correrme, era demasiado para mis sentidos. No era una prostituta, era una novia que llevaba mucho tiempo esperando que la satisficieran. Y ella había encontrado por lo menos esa noche, de nuevo el placer.

Le eche mano a las bragas e intente quitárselas. Era difícil por la postura y el poco espacio, pero Marisa me ahorro tiempo. Tenía controlados todos los movimientos dentro del vehículo debido a su experiencia, y apenas levantando un poco la pierna y doblando la rodilla, saco primero un pie y luego el otro.

Se puso sentada a horcajadas sobre mí, frotando directamente su coño contra mi pene.
Sus labios vaginales se abrían deslizándose por mi falo y mojándome con sus fluidos. Mientras seguía masturbándose.
En un momento dado, ya no aguante más y la atraje hacia mí, comiéndole la boca. Metí mi mano por debajo y dirigí la punta de mi polla hacia la entrada de su rajita.

Más tarde os contare la comedura de coco posterior por no haber tomado precauciones, pero en ese momento estábamos como locos los dos. Yo no quería nada más que penetrarla hasta el fondo. Marisa tampoco estaba para razonar mucho porque apenas sintió mi pene en la entrada de su coño, apretó hacia abajo hasta que se la metió entera.

Así, en esa postura, rozando con su culo mis huevos y con mi polla llenando su vagina, ella empezó a hacer algún movimiento de cintura para sentirla más aún.

Seguía tocándose el clítoris y empezó a darme sentones, levantándose lo justo para sacarse un tercio más o menos de mi pene, y dejarse caer fuerte sobre él. En apenas un minuto, su respiración ya estaba entrecortada, y tirando de mi nuca me metió la lengua ella a mi mientras yo notaba que frotaba frenéticamente su clítoris. En el momento siguiente, dejo de metérsela y sacársela, para presionar hacia abajo todo lo fuerte que podía, como si quisiera que mi pene la traspasara. Note como empezaba a correrse con un gemido que no dejo de emitir en al menos un minuto largo, o así me lo pareció. Con cada espasmo de placer, su coño se contraía sobre mi polla. Yo ya no pude más, y sus últimas contracciones coincidieron con las pulsaciones de mi rabo escupiendo borbotones de semen.

Marisa no hizo intención alguna de retirarse. Al igual que la primera vez con su boca, ahora mantenía su coñito cerrado sobre mi pene aguantando todo el semen caliente y espeso que salía de él.

Cuando por fin recuperamos la respiración, ella se echó al asiento de al lado quedándose boca arriba. Estuvimos unos quince minutos descansando sin decir una palabra.

Continuo en cuanto pueda...
luis5acont is offline   Citar -
El siguiente Usuario da las gracias a luis5acont por este Post:
Antiguo 27-jul-2014, 05:45   #23
leumas72
Pajillero Novato
 
Fecha de Ingreso: jul-2014
Mensajes: 1
Gracias 2 Veces en 1 Post
Predeterminado Que bueno que había repuesto

Hola, que buenos relatos, me he animado a contar el encuentro que tuve hace un par de semanas.

Venía de tomarme un par de cervezas, cuando veo dos muchachas que por su aspecto me dieron sospechas de ser prostis, las alcanzo y las saludo, una de ellas me copia y hablamos un momento y cuadramos, vamos para un hotelucho que hay cerca y la amiga viene con ella, pero sólo para esperarla. Al entrar le piden a la chica identificación pero no llevaba, para no perder la ida le pregunto a la amiga que si ella tenía, dice que si, aunque dudosa, le hablo un momento, habla con la amiga y acepta, me voy con ella. Mide unos 1.65m, delgada, piel trigeña.

Entramos, se ducha, sale en toalla, tiene un buen cuerpo, delgado, unos senos no grandes, pero tampoco tan pequeños, tiene puesto un cachetero rosado, nos desnudamos e inmediatamente me acerco a ella y le beso los senos, realmente estaban deliciosos, le pido que me haga un oral, se lleva mi pene y me habilmente me hace sentir en el cielo.
Posteriormente miro su rica cosita, estaba totalmente depilada y suave, me entretengo un momento en acariciarla, si no fuera por ser una prosti, me hubiera lanzado sobre ella para deleitarme con sus jugos. Me coloco el preservativo, ella se recuesta, y empiezo a penetrarla, ella se mueve un poco, al rato empieza a jadear, yo estoy disfrutando de sentir sus entrañas y de como me abraza y su boca entrecerrada, el delicioso mete y saca, de solo recordar me dan ganas. Comienzo a moverve mas rápido y ella a gemir un poco más, ya no aguanto y exploto, ella me ha agarrado fuerte, doy un respiro y me dejo caer sobre ella, luego nos levantamos, nos asemos y salimos. Cuando paso al lado de la amiga que no pudo ser, nos miramos y sonreimos.
leumas72 is offline   Citar -
Los siguientes 2 Usuarios dan las gracias a leumas72 por este Post:
Antiguo 27-jul-2014, 12:57   #24
luis5acont
Moderador
 
Avatar de luis5acont
 
Fecha de Ingreso: may-2013
Mensajes: 8.590
Gracias 14.689 Veces en 6.257 Posts
Predeterminado Rollete con una Chica de la Calle

Bueno, termino con mi experiencia.

Hay que aprovechar los ratos libres para tratar de escribir con tranquilidad.

Cuando pude reaccionar, me gire hacia ella y la bese de nuevo. Lleve mis dedos a pellizcar sus pezones, que estaban duros poco piedras y luego baje mi mano hacia su sexo.

Ella se abrió un poco de piernas, permitiéndome total acceso. Vi con gusto que la calentura no se le había pasado, solo amortiguado por el primer orgasmo.

Note su coño muy mojado y al asomarme entre sus piernas, pude ver mi leche que le caía desde su coño, por la rajita del culo hasta el asiento. Supongo que mezclada con su flujo.

Mi dedo entro sin ninguna oposición en su vagina, primero en solitario y luego dos juntos. Resbalaban perfectamente y a Marisa pareció gustarle el masaje, que combiné con una comida de pezón que la hizo ponerse otra vez a tono.
Cuando la note ya súper caliente de nuevo, me coloque esta vez entre sus piernas, en la postura del misionero. Comencé a frotar su rajita arriba y abajo con mi punta, que resbalaba ayudada por sus jugos mezclados con los míos. La restregué por su clítoris varias veces hasta que Marisa me la cogió con la mano y la dirigió a su agujero. Entro resbalando sin ninguna oposición. Ella se abrió de piernas más aun y en esa postura y tan lubricada, pude metérsela hasta el fondo, iniciando otro polvo de escándalo.

Esta vez menos frenéticos al estar más desahogados y por la postura más cómoda, pudimos controlar mejor la follada.

La estuve embistiendo hasta que Marisa volvió a correrse, con los ojos casi vueltos y tirando con sus dedos de su clítoris, mientras emitía unos jadeos que me pusieron a cien. Fue un orgasmo largo que provoco varias contracciones de su vagina alrededor de mi polla.

Cuando me tocó a mí, intente sacarla pero ella me rodeo con sus muslos y apretó sus talones contra mi culo. No dijo nada más pero estaba claro. Me vacié en su rajita volviendo a llenarla de leche completamente. Cuando pude iniciar otra vez un pequeño bombeo, regodeándome en su caliente vagina antes de sacarla, pude notar como mi semen mezclado con sus flujos se salía de su coñito pegándose a mis huevos y vientre.

Esta vez ya nos venció el cansancio y el alcohol y nos acurrucamos como pudimos juntos en el asiento estirado del copiloto.

Solo un rato después, nos despertó el frio y lo incomodo del sitio.
Al despertarnos salimos a mear fuera del vehículo. Marisa se limpió con las bragas como pudo, todo lo que salía de su sexo, y se colocó el vestido sin nada debajo.

Os aseguro que hubiese podido hacer cualquier cosa para faltar al trabajo lo hubiese hecho.

La imagen de ella dirigiéndose a su portal y sabiendo que iba desnuda y húmeda me volvió a poner a cien, pero ya no había tiempo para más.
No soy nada fetichista, pero no dije nada cuando vi que no cogía las bragas, que había dejado en el suelo del asiento, conservándolas un tiempo hasta que las tire a la basura. Cada vez que las veía me recordaba el polvazo que habíamos echado.

Fue la última vez que vi a Marisa.

Después, con la cabeza ya fría, vinieron días de comedura de tarro. No era mi forma de actuar y menos con una chica de la calle, pero con el calentón y sin atender a razones lo habíamos hecho todo sin protección. Yo sabía que Marisa era una tía legal, pero en su oficio podía ser que ni siquiera ella supiese que había pillado algo.
Hasta tres meses después que me hice las pruebas médicas, no pude quedarme tranquilo.

Bueno, ahora solo espero que os haya gustado el relato.
Si es así, seguiré contando algunas de mis experiencias, en este o en otros temas.

Gracias por leer y nos vemos por el foro
luis5acont is offline   Citar -
Los siguientes 2 Usuarios dan las gracias a luis5acont por este Post:
Antiguo 29-jul-2014, 23:52   #25
Angel Almeida
Pajillero
 
Fecha de Ingreso: mar-2014
Mensajes: 27
Gracias 21 Veces en 10 Posts
Predeterminado Muy humano

Hola Luis5acont, me encantó tu relato, muy humano, ante todo estas chicas son seres humanos y siempre intento tratarlas lo mejor posible. Sigue con tus relatos.
Angel Almeida is offline   Citar -

Responder

Retroceder   Inicio > Gente > Tus Relatos y experiencias


Herramientas