Responder

Tus Relatos y experiencias - La Mejor y la Peor Experiencia Herramientas
Antiguo 11-mar-2015, 22:49   #51
luis5acont
Moderador
 
Avatar de luis5acont
 
Fecha de Ingreso: may-2013
Mensajes: 4.686
Gracias 7.429 Veces en 3.337 Posts
Predeterminado La Experiencia Más Morbosa.

LA EXPERIENCIA MÁS MORBOSA.


Esta es la otra experiencia que me vino a la cabeza y que no quise contar en ese momento. Con Tere no había tanto problema. Obviando el nombre y las referencias y presentándola solo como una antigua novia, no había mucho problema en que adivinaran quien era, ya que el grupo de amigos que nos juntamos no tenía apenas relación con la gente de la otra provincia.

Pero el caso de la chica que llamare Juana, era totalmente diferente. Había muchas posibilidades en que alguien atara cabos y el tema era delicado. Antes que cometer algún desliz decidí callarme. Os la traigo ahora a todos porque como siempre, recordar y poner por escrito es casi como volver a vivir la experiencia. Si además lo comparto y os gusta mucho mejor.

Con Juana viví una relación intensa y extrema. Duro poco, apenas tres meses antes de que ella decidiera ponerle fin. Yo simplemente no podía dejarla, aunque desde el principio supe que era una relación que no nos convenía a ninguno de los dos. Fue más fuerte que yo y se lo agradezco, porque la cosa seguro que hubiese acabado mal.

Juana es una mujer de mi entorno, (no diré si familiar, amigos, profesional…). Está casada desde hace muchos años con el que fue su primer novio serio. Es una mujer difícil, con mucho carácter, que siempre dice lo que piensa sin importarle las consecuencias. Opina cuando no debe y eso le crea muchas enemistades.

Su matrimonio no va bien. Con un hijo y muchos años ya de camino, las broncas con su marido son frecuentes. Su actitud hacia él, haciéndoles desprecios ante su entorno, y contando sin pudor sus intimidades, hace que automáticamente todo el que la oye se ponga de lado de su esposo y la critiquen a ella como la mala de la película. Constantemente se queja de que ya no la satisface (su esposo se médica y eso influye mucho en sus relaciones sexuales) y no tiene inconveniente en fantasear en voz alta, pensando en todos los tíos que le gustan.

Esto hace que su círculo más cercano se divida entre todas las tías que la consideran poco menos que una zorra caliente, y los tíos que al principio creen que es una presa fácil.

Cuando comprueban que no es así, se sienten defraudados y pasan a catalogarla ellos también como una calientapollas.

Como veis, Juana no tiene demasiados amigos. Yo al principio tampoco me contaba entre ellos. Lo cierto es que no me gusta demasiado criticar a los demás. Cada uno tiene su vida y “el que la lleva la entiende”. Con mucha frecuencia hablamos de los demás sin conocer su versión de los hechos, ni ponernos en su lugar, y así es fácil equivocarse. La chica una vez que la conocías, tras una imagen no muy positiva, resultaba sin embargo ser más currante, solidaria y transparente que otras muchas. Además, pronto averigüé, tras entrar en confianza, que ni ella era tan mala ni su marido tan bueno. No daré detalles pero cuando conoces las dos versiones a veces los papeles se invierten, o al menos se equilibran.

También entiendo, que nadie está libre de pecado. Cuando criticamos a los demás deberíamos preguntarnos si en temas de corazón o de sexo, estamos en condiciones de afirmar que jamás seriamos capaces de hacer determinadas cosas.

Yo creo que nunca podemos decir de esta agua no beberé. La vida me ha enseñado lo fácil que es caer en la tentación y que lo razonable, no siempre se impone a lo pasional.

Cuando por coincidir en un curso, me toco compartir tiempo con ella, yo también tenía una imagen bastante mala de Juana.

No obstante, decidí comportarme como si la acabara de conocer y partiendo de cero. Con paciencia pero dejando claro hasta donde iba a aguantar, le dejé espacio y busqué lugares comunes donde encontrarnos, donde no hubiese peleas. Ella, que es muy inteligente, supo agradecer que no la juzgara (al menos en público y delante de los demás) y que le prestara sincera atención.

Poco a poco fuimos intimando. Por obligación, ya que teníamos que pasar un tiempo juntos.

Al principio topábamos mucho, pero poco a poco descubrí con asombro, que casi esperaba todos los días el momento de reunirme con ella, siempre por las tardes. Lo que era una obligación se fue transformando en algo que me gustaba. Y creo que a ella le pasaba igual.

Algunos días casi nos costaba despedirnos y tomábamos una caña antes de irnos, tratando de prolongar el momento y disfrutando de ese rato, una vez ya podíamos dedicarnos a hablar y relajarnos.

Juana no se cortaba y me tenía al día de sus problemas, incluyendo el sexo (o más bien la falta del mismo) con su marido. Intentaba sonsacarme y trataba de enterarse con quien estaba y como me iba a mí.

Tú que estas ahora libre sí que te lo tienes que pasar bien, menudo chollo.

Pues no creas, las tías sí que podéis follar cuando queráis, los tíos solo lo hacemos cuando podemos. Por eso la naturaleza nos tiene siempre calientes, porque si sale la oportunidad no podemos perderla…

Jajajjaa…. No se me había ocurrido pensarlo así….

Porque tu mucho hablar, pero luego no eres tan mala como pareces…

Pues si hijo, es todo fachada…


Así iban transcurriendo nuestras conversaciones. Lo cierto es que poco a poco ella se iba abriendo. Un día venia hecha una fiera por una bronca que había tenido en la oficina. Las compañeras le habían dicho de todo, metiéndose en lo personal.

Creo que tienes una estrategia desastrosa para relacionarte con la gente.

No puedes enfrentarte constantemente con todo el mundo.

Yo soy así y no voy a cambiar. Al que no le guste que no mire…

Pues entonces no cuentes historias intimas tuyas.

¿Y eso? Yo puedo contar lo que quiera.

Ya, pero los demás lo utilizan. Si procuras llevarte bien con la gente, ellos tomaran partido por ti y entenderte. Pero si te llevas mal y encima les das pistas de lo malamente que va tu vida personal, entonces les estas dando munición para tirar contra ti. Las dos cosas son ya malas por separado, pero si las juntas, apaga y vámonos.


Ella no decía nada, pero que Juana se callara y pensara en lo que acababas de decir, ya era todo un logro.

La última semana que compartimos actividad, la tensión sexual entre nosotros subió más de la cuenta. Yo estaba por ella y se notaba a la legua. Era un juego peligroso, pero me estaba encoñando y no quería ver las posibles consecuencias. Juana se dejaba querer. Le gustaba y estoy seguro que le excitaba mucho ver que le seguía el juego y estaba totalmente pendiente de ella.

Pero se me acababa el tiempo. Si no lo intentaba ahora luego sería más difícil. No tendría otra oportunidad igual, así que me la jugué. Si me salía mal, la iba a cagar mucho (se trata de una chica de mi entorno), pero no había elección, la tenía en mi cabeza y no podía dejar de pensar en ella a todas horas.

Jugué un poco sucio, aunque visto lo visto, hubiésemos acabado juntos igual. Pero yo entonces tenía que improvisar y me pareció bien tantear el terreno antes de lanzarme a fondo, a ver qué pasaba.

Resulta que una tarde le dije que venía una amiga de paso y que iba a la estación a recibirla. No podía quedarme a tomar la ya típica cerveza con ella.

¿Y quién es?

Una chica que conocí en Málaga. Viene de paso a coger un avión a Barajas. (Era verdad).

¿Te has acostado con ella?

Claro. La conocí unas vacaciones. (También verdad).

A saber lo que harás esta noche. Te conozco bien.

Pues ir a cenar y si podemos follaremos antes de llevarla al aeropuerto. (Mentira, ella se quedaba a dormir esa noche en casa de un familiar. Yo le había comentado de pasar por la estación si podía, solo para saludarla).

Pues que te vaya bien.

Pues a ti también cuando llegues a casa.

Eso lo dudo. A estas horas mi marido ya estará cenando y cuando llegue se habrá tomado las pastillas. Estará durmiendo seguro. Si fueras un caballero te quedarías conmigo.

Si tú me lo pides voy a la estación, le doy un par de besos a mi amiga, la monto en un taxi para el aeropuerto y me vuelvo para cenar contigo.

Venga ya.

Prueba a ver.


Me miro y tuvo la certeza de que hablaba en serio. Pero no se atrevió a dar el paso. Si me lo hubiese pedido sabía que no me habría conformado solo con cenar. Ese día la pille por sorpresa, no podía justificar llegar tarde a casa, pero para la próxima estaría preparada.

No, sigue con tus planes. No te voy a pedir que no te lo pases bien, tú que puedes…

Al día siguiente lo primero fue preguntarme.

¿Qué tal? ¿Follasteis mucho?

Pues no. (Verdad verdadera).

Venga ya, me estas mintiendo.


No, nos tomamos una cerveza y se fue con su prima a su casa. Ella la llevo luego al aeropuerto (Verdad).

Me miro con cara de póker. Como diciendo no me lo creo.

Mira, esperaba que aceptaras mi propuesta de cenar, pero como no quisiste, ya no me apetecía estar con nadie más, así que ni siquiera lo intente con ella. (Mentira, no hubo oportunidad).

Juana se quedó seria, pero por dentro yo sabía que estaba poniéndose cachonda.

Me dijo:

No puedo Luis, pero el jueves me buscare un plan para poder cenar contigo si quieres.

Ahora ya estuve seguro. No me iba a tirar sin red. Sin dobles sentidos ni bromas acababa de confirmarme que este jueves se iba a buscar una coartada para quedarse a solas conmigo. Y eso ambos sabíamos que solo podía significar una cosa…

El jueves, al cierre de curso, nos fuimos todos a tomar unas copas. Juana ya se había buscado una buena coartada que no levanto sospechas. Se quedaba a cenar con los del curso. Por otro lado tampoco era del todo mentira. Compartimos unas cervezas, luego un grupo más reducido nos fuimos de tapas, y posteriormente, Juana y yo nos escabullimos lo más discretamente posible.

Pero dejadme que antes de continuar os describa a Juana, que aún no os he comentado nada de ella.

Juana es bajita, muy bajita. Y muy delgada. No es la chica más bajita con la que me he enrollado, pero si es cierto que otras estaban más rellenitas. Vista de espaldas y con unas mayas o faldita, puede pasar por una colegiala perfectamente. Tiene un culo bien puesto y unas piernas muy bien modeladas. Eso sí, a su tamaño, nada de exuberancias. La carita blanca, como el resto del cuerpo, con dos grandes ojos, acentúan todavía más la sensación de mujer aniñada, aunque se notan lógicamente los años. Pecho casi inexistente, aunque siempre usa sujetadores pequeños de lencería, que no duda en dejar ver a través de su escote. Quizá más para reivindicarse y excitar que otra cosa.

No es precisamente mi tipo, pero hay otras cosas que cuentan. Quizás para compensar el físico que puede indicar chica desvalida y poca cosa, ha desarrollado un carácter arrollador. Siempre tomando la iniciativa, siempre desafiando, tratando de tomar las riendas. Busca provocar.

El mensaje es

“Yo no soy menos que ninguna. Puedo ser tan buena como las demás tanto en la cama como en cualquier otro sitio”.


Eso fue quizás lo que me atrajo de ella. Suelo ser súper racional y evito en la medida de lo posible los problemas, pero nunca como en esta ocasión se me había ido tanto la cabeza con una chica con la que en principio no tenía afinidad. Juana era una bomba.

Y esa bomba estaba a punto de estallar.

En el último pub, ya solos, camuflados entre tanto desconocido, todo se disparó…

El calor, los roces, Juana poniéndome cara de vicio, el deseo contenido tantos días, la excitación de lo prohibido, todo estaba a flor de piel. En medio de una conversación en la que apenas ya podía oírla, de repente decidí besarla. Mi boca se pegó a la suya y nuestros alientos calientes y oliendo a alcohol se mezclaron. Fue largo y húmedo, y al separarnos ella se recreó con sus dientes en mi labio inferior, mordiéndomelo hasta casi hacerme sangrar. Grite pero nadie nos prestó atención. Me miro con ojos vidriosos, con lujuria, y yo la cogí de la mano y la lleve hacia fuera del local.

Yo tenía previsto todo, así que nos dirigimos a un hotel muy cercano a la zona donde ya había hecho una reserva. En el ascensor ya empezamos a meternos mano. Estábamos como locos. Morreos, besos con lengua, y mis manos intentando pasar por debajo de su falda. Llegue a sus braguitas y pasando los dedos desde su vientre, las aparte para cogerle su raja, que ya estaba más que húmeda. Con el otro brazo le rodee la cintura y la atraje hacia mí, manejándola como una muñequita. Le agarre su culito e hice de tope con esa mano para que al introducirle un dedo en la vagina, no pudiera recular. Juana soltó un gritito, pero movió su pelvis para facilitarme la labor. Mi dedo índice se coló sin mucha dificultad en su empapado chochito, y comencé a deslizárselo por dentro, mientras con mi otra mano le agarraba el culo a la vez que algún dedo ya se paseaba por la entrada de su ano.

Esto la puso ya súper cachonda, el doble ataque directo a sus dos agujeros hizo que pusiera los dos ojos en blanco y por la comisura de sus labios asomara un hilillo de saliva.

Pero ella tampoco se quedó quieta. Su mano fue directa a mi paquete. Primero por fuera, valorando el tamaño y el grosor. Pero luego introdujo su mano entre el cinturón y mi vientre, para alcanzar una polla que ya estaba más que dura. Sin apenas espacio, consiguió agarrarme el falo y juguetear un poco con la punta, que al notar que estaba mojada, la hizo ponerse aún más caliente, si esto era posible.
El ascensor ya estaba en la planta desde hacía un par de minutos y nosotros no nos habíamos dado ni cuenta. El camino por el pasillo hasta la habitación se demoró también entre besos y magreos. Al llegar a la puerta Juana se agarró a mi cuello y con un pequeño salto se agarró con las piernas alrededor de mi cintura.

Apenas pesaba y no me costó nada sujetarla con una mano en el culo, mientras con la otra abría. Ella ayudaba sujetándose a mi cuello y apretando con sus muslos en mi cintura.

Dentro de la habitación ya no hubo tiempo para más caricias. Habíamos esperado demasiado tiempo, jugando al juego de insinuar e incitar. Ahora ya no podíamos contener todo lo que habíamos provocado.

La tumbe sobre la cama y le abrí la blusa. Un pequeño sujetador de lencería negra cubría más que sostenía sus tetas, apenas dos pezones hinchados pero duros como garbanzos. Ella se lo quito para evitar que se lo arrancara. Se los pellizqué y acaricié a partes iguales. Mi boca bajo de la suya al cuello, y luego a sus pechos, rodeándolos con la lengua y mordisqueándolos. El pecho era todo pezón, oscuro y tieso, como ya he dicho.

Luego, subí la faldita hasta la cintura. Unas minúsculas braguitas, con una mancha de humedad, cubrían su Monte de Venus. Cuando se las saqué, vi un coñito pequeñito y totalmente depilado. Mis labios continuaron el camino donde lo habían dejado, bajando por su vientre liso, hasta su coñito, que me comí como si fuese un caramelo. Mi lengua abarcaba sus labios sin gran dificultad, y cubría completamente su clítoris con cada lengüetazo. Pero Juana no estaba para más juegos. Me desabrocho el cinturón y sacando mi pene, se lo llevo a la boca.

Solo lo justo para meterse la punta y llenármela de saliva, que luego extendió con la mano por todo mi falo.

En unos segundos, mi polla ya estaba intentando entrar en su vagina. Despacio, abriendo hueco y acomodándose poco a poco toda mi carne dentro, antes de intentar el mete y saca.

Yo estaba sobre ella, aguantando la posición, mientras ella iba empujando con su cintura para ir introduciéndose el rabo. Juana iba acompañando cada movimiento con un jadeo y con movimientos circulares para lubricar con sus jugos aún más mi pene.

Cuando lo tuvo todo dentro, sentí como me aprisionaba su coñito, quizá demasiado estrecho. Y también como cuando empecé a bombear, mi falo rozaba todo su sexo, incluidos los dilatados labios exteriores. Entonces sucedió que Juana tuvo su primer orgasmo. Me sorprendió lo rápido que se fue. La agarre por la cintura y poniéndome de rodillas le levante el culo atrayéndola hacia mí. En esta postura, ella sentía aún más mi polla clavarse en lo más profundo de su vagina, ocupando todo el hueco de la misma.

Y el placer la desmadejó, cerrando sus piernas sobre mí, corriéndose mientras gritaba sin contenerse, llevándose la mano al clítoris y presionándolo con sus dedos para prolongar un poco más el orgasmo. A mí me dolía la polla por la postura un poco forzada, que le provocaba a ella también rozamiento, pero mantuve las dos manos sobre su culo hasta que las suyas cayeron desfallecidas a los lados y sus piernas se aflojaron.

Entonces la saque y ella con alivio, se posó sobre la cama con los ojos aun cerrados, como agradeciendo el descanso que le suponía sacar ese trozo de carne de sus entrañas, para que pudiese recuperarse.

Yo trate de contenerme, pero no pude evitar ponerme sobre ella y rozar mi glande contra su clítoris. Me había quedado con las ganas y estaba tremendamente excitado. El rastro de líquido preseminal que fui dejando sobre su rajita mientras se la restregaba, hizo poner cara de vicio de nuevo a Juana. Se recuperaba con una total facilidad y rapidez. Siempre me ha sorprendido la capacidad de algunas chicas para recuperarse y enlazar orgasmos. Yo puedo mantenerme, si estoy lo suficientemente excitado, empalmado, pero como supongo que le pasa a la mayoría de los tíos, necesito recuperarme más tiempo antes de volver a correrme.
Pero el caso es que yo aún no había conseguido llegar y Juana aún tenía mucho fuego que apagar. Se le veía en la cara que seguía caliente y quería más. Me empujo hasta ponerme boca arriba y se inclinó sobre mí. Sus labios se cerraron de nuevo sobre mi prepucio y se recreó sobre él, ensalivándolo. No se pudo meter la polla entera en la boca, pero puso tantas ganas que la tuve que retirar porque iba a descargar dentro de ella. Y yo quería follarla.

Juana lo supo solo con mirarme. Así que observándome muy fijamente, se subió sobre mí.

Jugueteó un poco con mi verga y su coñito. Se la restregó contra su clítoris y por toda su rajita. No tenía ni un solo pelo y vista desde mi ángulo, parecía que era aún más pequeña. Pero Juana presionó mi falo hacia adentro, hasta que mi glande desapareció dentro de su vagina. Con cuidado se dejó caer, hasta que buena parte de mi polla entro dentro. No llego al final. Yo sentía su coño ocupado por mi miembro, casi sin espacio para profundizar mas, aunque también pudiera ser que fueran sus músculos contraídos los que me impidieran avanzar.

El placer se le mezclaba con dolor, porque en su cara se alternaban la expresión de deseo y vicio con otras de molestia, sobre todo cuando trataba de introducirla hasta el final. Pero pronto mi polla y su coño estuvieron tan engrasados que Juana solo hacía caso al goce.

Yo notaba sobre la parte superior de mi pene un gusto que me estaba haciendo perder los papeles. Su coño estrechito moviéndose sobre él, semejaba a que me estuviesen haciendo una paja. Sentía totalmente presionada mi polla, como si fuera una mano cerrada sobre ella y no una vagina lo que la rodeaba.

Y ahora fue cuando vino el momento que yo recordé después muchas veces y que tan morboso me pareció.

Cuando Juana controlo el ritmo de follada de forma que no le molestara y le diera más placer, justo cuando comenzó a cerrar los ojos por el gusto, anticipando ya un nuevo orgasmo, justo cuando yo ya no podía más y me iba a ir…

Sonó su móvil…

No me lo podía creer…

Ella tampoco. Se quedó con mi polla clavada, sin saber qué hacer, mientras su respiración continuaba acelerada. Tras un momento de duda intento levantarse de mí, para cogerlo, pero yo la sujete por las caderas.

Ahora no por favor, no lo cojas, me voy a correr…

Es mi marido seguro, tengo que responder.


Yo seguía presionando con mis manos su cintura hacia abajo, para mantener mi pene dentro de ella. Sentía ya el placer que me venía. Juana alargo su brazo y consiguió llegar a la mesita de noche. Efectivamente era su marido.

Hola. ¿Qué pasa? ¿Es el niño?

Joder vaya susto que me has dado. No, en el armario de nuestra habitación.

Busca bien. Y si no mañana ponte otra cosa, que no pasa nada.

¿Joder tiene que ser esa chaqueta? Pues ve y mira.


No sabría decir si esas fueron las palabras exactas, porque yo ya no podía más y solo trataba de no emitir ningún ruido, pero seguía cogido a sus caderas arañándolas y aferrándolas, a la vez que la mantenía sobre mi verga. El momento que estuvo esperando lo empleó Juana en morderse los labios y poner cara de vicio. Empezó a mover su pelvis de nuevo follandome muy despacito. Está loca, pensé por un momento, pero yo no le iba a la zaga, porque esa cara de zorra que puso y comenzar de nuevo a follarme mientras hablaba con su marido, fue demasiado para mí.

Eyaculé una primera vez, mientras trataba de no correrme aun. Fue peor, porque al aguantar un poco más, lo único que conseguir es que el segundo latigazo de semen fuera mucho más potente. Juana lo recibió conteniendo la respiración para que no se supiera el gusto que le estaba entrando. En la tercera sacudida ya me deje ir completamente, sin intentar contener la corrida, dejando que toda la leche saliera en un espasmo continuado y largo. No había espacio para tanto esperma dentro de ese coñito estrecho, era la sensación que tenía. Y algo de verdad había porque inmediatamente note mis huevos mojados por el semen que se salía de ella.

Juana me tapo la boca con su mano, evitando que gritara.

¿Ya la has visto? En la primera puerta, detrás del traje azul.

Si, ya pronto vuelvo. Aun nos estamos tomando unas copas.

¿Te vas a acostar ya? Bien, pronto voy para casa, no me esperes.


Fue colgar y tirar el móvil a la cama. Se incorporó para sentir lo más posible mi falo dentro de ella y comenzó a cabalgarme casi con furia. Aunque me hacía daño, y yo estaba seguro que ella con esas sentadas tan bruscas también (se estaba rozando el chochito por fuera y por dentro), no dije nada. Juana no tardo en correrse poniéndose muy tensa, estirando la espalda, con mi polla dentro de ella y sabiéndose regada de semen en su interior. La situación la había puesto tan cachonda que el orgasmo volvió a ser largo e intenso, dejándose caer luego sobre mí.

En varios minutos no hizo nada más que abrazarse conmigo y tratar de recuperar la respiración mientras yo aún sentía convulsionar su vientre y vulva.

Luego se movió ligeramente de lado, solo lo justo para que mi pene abandonara su coñito. Se oyó como una pequeña ventosidad. Entonces note los jugos mezclados y calientes que caían sobre mi ingle.

Pasaron varios minutos en los que me quede casi durmiendo. Pero yo solo me había corrido una vez y pronto estaba de nuevo empalmado. Juana también se iba recuperando y yo pensé que querría salir corriendo a su casa, pero ella no parecía tener prisa.

¿Nos vamos?

¿Ya estás cansado? Me dijo burlona.

Podría estar follándote toda la noche, no me canso de ti.

Pues dame más.


Eran increíbles las ganas que tenía acumuladas.

Decidí explorar su sexo con mi lengua y ella lo agradeció. Me recree con mi lengua, humedeciendo de nuevo su vagina, a la vez que limpiaba todo rastro de la corrida anterior. Juana reacciono excitándose de nuevo. Creo que pocas veces le habían hecho una comida de coño como esa, porque en unos minutos, estaba a punto de caramelo.

Tío que bien lo haces….

Es que es una de mis especialidades. He depurado mucho mi técnica y practico cada vez que puedo.

Pues para, que me voy a correr otra vez.


Me retire y que quede a la espera a ver que proponía. Ella se giró y se puso de rodillas ofreciéndome su culo.

No tuvo que esperar mucho. Ese culito tan apetecible no merecía pasar hambre.
Me situé detrás de ella, y restregué mi polla por sus glúteos y por su rajita.

Cuando apunte a su vagina ella culeó hacia atrás con la intención de metérsela otra vez. Poco a poco la fue acomodando de nuevo dentro y cuando ya estaba por la mitad más o menos, la agarre de la cintura y empecé a follarla lo más suavemente que pude. Mi verga entraba y salía de su coñito cada vez más rápido y profundo. Poco a poco intensifiqué mis arremetidas hasta que la cosa se me fue de las manos. Me tenía loco y sus gemidos me ponían aun peor. Cuando quise acordar, le estaba dando tan fuerte que ella me puso la mano en el vientre y de un tirón se sacó mi pene.

Ufff…. Me duele…..

Se quedó con el culo en pompa y con la cabeza sobre las sabanas.
Esa visión me puso más todavía. De nuevo me acerque a ella y no me rehuyó. Necesitaba seguir follándola, así que probé a cambiar de agujero. Mi glande comenzó a rondar su ano, despacito, como pidiendo permiso. Juana, que debía tener el coñito escocido y dolorido, se dejo acariciar. Cuando toda la rajita del culo y su entrada, estaban convenientemente lubricadas, empuje mi verga hacia dentro. Juana se abrió los glúteos con la mano y separo un poco más sus piernas, lo que me indico para mi pura satisfacción, que esa noche me lo iba a permitir todo, que no se negaría a nada. Quería sexo fuerte, al menos todo lo que pudiese hacer hasta que el dolor se lo impidiera. Y eso me puso súper cachondo.

Solo conseguir introducir la punta y un poco de mi pene, hasta que Juana no pudo aguantar más y se la sacó. Aun no podía ser. Teníamos que jugar y dilatar mucho más. En el caso de esta chica sabía que teníamos que ir poco a poco o podíamos tener problemas con el anal.

Se dio la vuelta y abriéndose se piernas me mostro su coñito totalmente imberbe y con los labios rosas e hinchados de la follada. El interior de la vagina muy colorado, como rojo por el roce, lo que contrastaba con su piel blanca. Estaba esperando que la penetrara y no la hice esperar. Ella de nuevo dirigió mi polla con su mano y movió sus caderas para ir acomodando mi miembro. Cuando estuvo ya dentro, no retiro la mano, sino que la llevo a su clítoris y comenzó a hacerse una paja, al ritmo de mi follada. No tuve que bombear demasiado. En cuanto ella se acarició, le llego el orgasmo. Sabía perfectamente como darse gusto. Y yo me fui con ella.

Una nueva eyaculació le volvió a llenar su chochito de leche espesa y caliente. Los dos juntos esta vez, acabamos de sentir los últimos espasmos de placer. Juana me abrazo y me apretó contra ella. Pero yo era demasiado corpulento para su cuerpecito y al poco me pidió que me echara a un lado, casi no podía respirar.

Nos quedamos dormidos, mi brazo por encima de ella y una de sus manos agarrando mi polla ahora ya morcillona. Una hora más tarde, nos despertamos, y esta vez sí que Juana tenía prisa.

Eran casi las tres de la madrugada. Una ducha rápida y corriendo para dejarla al lado de su casa.

¿Tendrás problemas? Le pregunte.

No creo, he llegado otras veces tarde y siempre está ya dormido. Salgo poco pero cuando lo hago sabe que no tiene que esperarme.

Yo te esperaría. Si tuviera una chica como tú.

Pues él se toma las pastillas y a dormir. La verdad es que yo tampoco lo espero despierta cuando sale. Y te aseguro que lo hace más que yo.

¿Desayunamos mañana?

¿No trabajas?


No, me he pedido la mañana libre, me deben horas. Por lo que pudiese pasar.

Chico listo. Yo no puedo librar. Pero me tomo un café contigo.


Quedamos a las once en un sitio discreto y nos separamos.

A la mañana siguiente ya estaba esperándola en el café que me había dicho.

Hola Juana. Qué casualidad. ¿Qué haces por aquí?

Hola Luis. Pues mira, que he salido a desayunar y a despejarme un poco.

Bueno pues tomate un café conmigo.


Una vez sentados y sin nadie conocido a la vista le pregunte en voz baja.

¿Qué tal anoche al llegar?

Bien, lo que te dije, durmiendo. Ni se enteró que llegué. Y esta mañana ni siquiera me ha preguntado a qué hora vine. ¿Y tú?

Dormí de un tirón. Pero esta mañana estaba soñando que aun estábamos en el hotel y me despertaba contigo agarrándome el pene, igual que anoche. Vaya desilusión. Por lo menos puedo verte ahora.


Ella se revolvió inquieta en la silla. Creí adivinar que había sentido como una punzada de excitación bajo su vientre.

Pues solo tengo unos minutos así que no te hagas ilusiones. Habrá que programar para otro día.

Espero que pronto.

Luis tenemos que andar con mucho cuidado.

Lo sé.


Además, tengo que recuperarme. Me has dejado el coño para ir a urgencias. Estoy toda rozada y escocida. Tengo la vulva hinchada y enrojecida de la sesión continua que nos dimos ayer.

Vamos a dejar el tema que me estas poniendo malo otra vez.


Bueno, como os podéis imaginar, hubo otras ocasiones y otros encuentros. Fue una de las relaciones más morbosas he tenido. Por ser alguien de mi entorno, por la sensación de prohibido, por el riesgo que corríamos y porque sinceramente, me había encoñado completamente con Juana. Es curioso como una chica que no me había llamado nunca la atención físicamente, y además, en principio no congeniaba con ella, pudo acabar haciendo que se me fuera la cabeza hasta el punto de hacer cualquier barbaridad por estar con ella.

En otras ocasiones, también he recibido llamadas inoportunas mientras follaba, pero siempre mi pareja o yo, habíamos o bien parado de follar, o no atendíamos la llamada. Con algún trio, también se me ha dado la circunstancia (en una ocasión al menos) de que la mujer ha llamado al marido en plena faena par que nos oyera follar o directamente retransmitirle lo que hacíamos, pero esto era acordado y formaba parte del juego.

La única vez que me ha pasado esta situación tan morbosa de correrme mientras la chica trataba de disimular, ha sido esta que os acabo de contar.

Bueno, aun os contare otro episodio, también muy excitante de mi aventura con Juana, a modo de epilogo. Pero eso será otro día.

Gracias por leer.
luis5acont is offline   Citar -
Los siguientes 4 Usuarios dan las gracias a luis5acont por este Post:
Antiguo 12-mar-2015, 18:29   #52
komokome
Pajillero
 
Avatar de komokome
 
Fecha de Ingreso: feb-2011
Mensajes: 70
Gracias 47 Veces en 36 Posts
Predeterminado

Estupendo episodio, muy bien relatado, con excitantes y morbosas descripciones y muy natural... (como la vida misma...)
No cabe duda de que disfrutaste todos los encuentros que tuviste con ella, pero nos queda saber más sobre ellos.. ¿verdad...?
Me quedo esperando...


__________________
¡Hay que joderse...!
komokome is offline   Citar -
Los siguientes 2 Usuarios dan las gracias a komokome por este Post:
Antiguo 12-mar-2015, 22:24   #53
luis5acont
Moderador
 
Avatar de luis5acont
 
Fecha de Ingreso: may-2013
Mensajes: 4.686
Gracias 7.429 Veces en 3.337 Posts
Predeterminado

Cita:
Empezado por komokome Ver Mensaje
Estupendo episodio, muy bien relatado, con excitantes y morbosas descripciones y muy natural... (como la vida misma...)
No cabe duda de que disfrutaste todos los encuentros que tuviste con ella, pero nos queda saber más sobre ellos.. ¿verdad...?
Me quedo esperando...


Gracias Komokome. Os contare otro episodio con Juana, claro que si...

Despues de este, hay otro que tambien fue especialmente morboso, y que ademas fue el principio del fin de nuestra corta relacion.

Lo estoy preparando y en cuanto lo tenga listo os lo posteo.

Mientras y para ir haciendo un poco boca, un video de una follada similar a la primera que nos hicimos en la cama juana y yo, ella con sus caderas levantadas y yo agarrandola de sus gluteos.

Aqui en vez de cama es un sofa y los personajes no se parecen fisicamente a nosotros, pero creo que el video vale para ilustrar esa parte del relato.

Un saludo y como siempre, gracias por leer.

luis5acont is offline   Citar -
Los siguientes 2 Usuarios dan las gracias a luis5acont por este Post:
Antiguo 17-mar-2015, 16:52   #54
komokome
Pajillero
 
Avatar de komokome
 
Fecha de Ingreso: feb-2011
Mensajes: 70
Gracias 47 Veces en 36 Posts
Predeterminado

Bonito vídeo Luis5, aunque breve, eso sí.
Te diré un secreto... Me encanta contemplar los pechos temblando como si fueran de gelatina, mientras estoy dándole a las caderas, como en el vídeo.
Obviamente esto solo sucede con mujeres a las que la naturaleza les ha obsequiado con unas tetas de tamaño por encima de la media, pero a mí me da mucho morbo hacerles temblar.
Si a esto se suma una carita que se va congestionando... una boca que ya no puede reprimir los gemidos, unos ojos muy abiertos que te miran desde abajo, y que parecen suplicarte "¡no pares, cabróóóón!"... continuando con unos espasmódicos temblores de piernas y caderas, y unos exabruptos finales entrecortados por la respiración del estilo de ¡ya, Dios mío, yaaa!... ¡¡¡yaaaa...!!! ¡¡¡Para, para, paraaaagg!!!

Bueno, termino que me caliento...

Continúa cuando puedas...

__________________
¡Hay que joderse...!
komokome is offline   Citar -
Los siguientes 2 Usuarios dan las gracias a komokome por este Post:
Antiguo 19-mar-2015, 19:53   #55
luis5acont
Moderador
 
Avatar de luis5acont
 
Fecha de Ingreso: may-2013
Mensajes: 4.686
Gracias 7.429 Veces en 3.337 Posts
Predeterminado

Cita:
Empezado por komokome Ver Mensaje
Bonito vídeo Luis5, aunque breve, eso sí.
Te diré un secreto... Me encanta contemplar los pechos temblando como si fueran de gelatina, mientras estoy dándole a las caderas, como en el vídeo.....


Bueno, termino que me caliento...

Continúa cuando puedas...

Totalmente de acuerdo contigo amigo.

Cuando uno ya va teniendo una edad, se fija mucho mas en los detalles que para mi son casi tan importantes como la follada en si misma. Cuando recuerdo un polvo, mas que pensar en si se la metia o se la sacaba, uno recuerda los gestos, las expresiones, los olores, los detalles de las tetas moviendose y temblando cuando son grandes, o con los pezones de punta e hinchados cuando son pequeñas....


Y paro porque como tu bien dices, me estoy poniendo cachondo y no es lugar ni momento ahora para ello. Estoy en un hall de un hotel, en viaje de trabajo y con pocos o ninguna perspectiva de irme acompañado a la cama esta noche.

Como agradecimiento por contestar, te pongo un video que es casi punto por punto lo que has descrito

Obviamente esto solo sucede con mujeres a las que la naturaleza les ha obsequiado con unas tetas de tamaño por encima de la media, pero a mí me da mucho morbo hacerles temblar.
Si a esto se suma una carita que se va congestionando... una boca que ya no puede reprimir los gemidos, unos ojos muy abiertos que te miran desde abajo, y que parecen suplicarte "¡no pares, cabróóóón!"... continuando con unos espasmódicos temblores de piernas y caderas, y unos exabruptos finales entrecortados por la respiración del estilo de ¡ya, Dios mío, yaaa!... ¡¡¡yaaaa...!!! ¡¡¡Para, para, paraaaagg!!!


No hay mas que ver la cara de la chica y el movimiento de sus tetas.

Continuo en cuanto pueda terminar la historia.

Un saludo.
luis5acont is offline   Citar -
Los siguientes 2 Usuarios dan las gracias a luis5acont por este Post:
Visita nuestro sponsor
Antiguo 24-mar-2015, 19:54   #56
luis5acont
Moderador
 
Avatar de luis5acont
 
Fecha de Ingreso: may-2013
Mensajes: 4.686
Gracias 7.429 Veces en 3.337 Posts
Predeterminado

LA EXPERIENCIA MÁS MORBOSA (OTRA MAS).


Bueno, hola de nuevo.

Ante el interés mostrado por Komokome, y ya que también lo había prometido, os cuanto otra situación vivida con Juana.

La verdad es que la relación fue breve pero muy intensa. Como ya os he contado, pocas veces como esta, se me fue la cabeza de tal manera que infringí casi todas las normas que habitualmente suelo cumplir. Estuvimos a punto de delatarnos varias veces. Pero el deseo podía más que otra cosa. Yo trataba de aprovechar cualquier oportunidad que se presentara de estar con ella y Juana, aunque tenía la cabeza más fría, le costaba resistirse a nuestros encuentros. Mucha fachada pero luego en realidad no se iba con cualquiera, así que cuando lo nuestro se desató, no dudó en desahogarse y desfogarse de todas las ganas que tenía acumuladas. El ver como a mí me tenía loco por ella solo la ponía aún más cachonda.

Pero aparte de mucha pasión y tensión sexual, aumentada por el morbo de nuestra relación secreta, no había realmente amor y ella lo sabía. No congeniábamos hasta ese punto. Y por un encoñamiento mutuo Juana no estaba dispuesta a complicarse la vida. Conforme nuestros encuentros aumentaban y ella iba relajando sus ganas, poco a poco se iba imponiendo una visión más racional de nuestra relación. Pero yo era incapaz de verlo, seguía igual de fogoso y obnubilado que el primer día.

Juana luchaba entre dos instintos. Por un lado, el deseo de follar conmigo, aprovechando cada ocasión que se presentara y por el otro, la preocupación de estar poniéndonos en peligro (y lo sabíamos). Pero en cada encuentro al final se rendía a la lujuria. El verme acelerado, el saber que la iba a poseer a la menor oportunidad, la ponía a cien y derribaba sus últimos reparos.

Nuestros encuentros seguían habitualmente el mismo patrón.

El primer polvo era donde nos pillaba. En un coche en zona oscura o de parejitas, si no había otra oportunidad, contra la puerta de la habitación del hotel o en el suelo, sobre la moqueta, sin poder aguantar ni siquiera hasta la cama, en el sofá en mi casa… siempre arrancándole la ropa, comiéndola a besos y bocados (cuidado con las marcas me decía, pero como yo no tenía pareja, ella no se contenía para nada a la hora de morderme o arañarme). Y finalmente penetrándola y follandola duro hasta que nos corríamos los dos, sabiendo que siempre me la iba a encontrar mojada y dispuesta. Luego, si había tiempo, repetíamos, de forma algo más relajada, buscando juegos y posturas nuevas, recurriendo a las que ya sabíamos que nos gustaban, usando la lengua y geles para lubricar, follando con más intensidad en función de si ella sentía molestias o roces (normalmente si habíamos follado hacia poco, aun solía estar con el coñito hinchado) o de forma más tranquila, recurriendo al sexo oral o anal en otras ocasiones.

La relación deparó muchos momentos excitantes mientras improvisábamos cualquier forma de vernos. Pero os voy a contar una de las últimas, la que hizo reaccionar a Juana y plantearse que la cosa se nos iba de las manos.

No voy a dar muchos detalles pero solo deciros que me busque la forma de coincidir con ella en la inauguración de un local comercial de unos amigos comunes. Yo sabía que iba a ir y no tuve ningún problema en conseguir que me invitaran.

Cuando se enteró, me pidió que no fuera.

No deben vernos demasiado juntos.

Pero si no voy será peor, entonces sí que sospecharan. No tengo excusa para faltar.

Al final me salí con la mía y allí estaba apenas a unos metros de Juana.

Me acerque y charlamos un rato con el grupo de amigos.

Luego me di un paseo y solo tras un buen rato volvimos a coincidir. La mayoría de la gente había aprovechado para darse una vuelta por la zona, llena de locales y naves con distintos comercios. No había muchas miradas indiscretas y cada uno estaba a lo suyo, así que me acerque a Juana. A nadie que pudiera vernos le extrañaría que hablásemos, pero ella se mostró un poco tensa. De sobra sabía como podía terminar el encuentro.

¿Cómo estás?

Bien, deseando irme a casa.

Si quieres te llevo.

No, mi marido se ha empeñado en venir y hasta dentro de una hora no viene a recogerme.

Lástima, me apetece mucho estar contigo.

Ni me lo digas, que me estoy aguantando las ganas.

Pues vamos a perdernos un rato. Hago como que me voy y cinco minutos después dices que vas a darte una vuelta.

Nos vemos en el garaje. Tengo el coche en el segundo sótano. Allí no hay nadie y esta oscuro. Ninguno bajará allí, todos han aparcado arriba. Desde el coche veremos si alguien accede antes que nos puedan ver a nosotros, lo he situado estratégicamente.


¿Lo tenías todo planeado no?

Solo por si sale la ocasión y si tú quieres. No puedo dejar de estar preparado porque un día sin estar dentro de ti es un día perdido. Tengo que follarte Juana. Como sea y ahora…


Por la forma de morderse el labio y por como cruzó las piernas, supe que ella también estaba deseosa y que, mis palabras una vez más la habían excitado.

¿Y qué me harías en tan poco tiempo? Me preguntó con expresión picara.

Pues te esperaría en el coche, si no hay nadie a la vista te daría un toque al móvil para que bajaras y luego, con las luces apagadas, te subiría esa minifalda que llevas y te quitaría las braguitas. Por cierto, ¿Llevas bragas o tanga?

Hoy braguitas.


Pues te las arrancaría de un tirón. Seguro que ya estas mojada solo de pensarlo, pero si cuando te restriegue mi miembro por tu coñito aun no estuvieses lo suficiente, mi lengua haría el resto.

Luego ya sabes lo que te espera de otras veces. Te la voy a meter hasta el fondo y te voy a follar. No sé si aguantare o me correré antes, pero lo que si te aseguro, es que no la voy a sacar hasta que tú te corras. Sera rápido y nadie nos verá, desde esa posición si entra alguien, nosotros lo veremos primero y tendremos tiempo de reaccionar.


Juana me miro con los ojos extraviados. Yo sabía que luchaba contra el deseo, pero una vez más, este superó al cuidado y la lógica.

Estás loco.

¿Lo hacemos? Si no quieres dímelo y me voy, porque no puedo estar ni un segundo más al lado tuya sin abrazarte.

Ella cerró los ojos y se rindió por fin.

Baja y dame un toque cuando estés.


Yo me fui corriendo como un niño al que le han dado golosinas.

El sótano estaba vacío, ya que como había dicho, todos los vehículos estaban en la planta superior. No había cámaras allí y además me había ido a la esquina más oscura y lejana. Desde la entrada costaba saber si había un vehículo allí, y mucho menos, ver a sus ocupantes.

Por el contrario, por la luz del hall del ascensor, si se podría ver al revés, si alguien se acercaba desde la entrada.

En apenas diez minutos ya estaba Juana conmigo. Se acercó comprobando que efectivamente el sitio era seguro y que nadie la había seguido. Nos situamos entre mi vehículo y la pared, interponiendo el coche ante cualquier posible mirada. Ella no se lo pensó, tal como llego a mi lado se abrazó a mí y se colgó de mi cuello.

Hazme todo eso que me has dicho antes…
luis5acont is offline   Citar -
Los siguientes 3 Usuarios dan las gracias a luis5acont por este Post:
Antiguo 24-mar-2015, 23:24   #57
komokome
Pajillero
 
Avatar de komokome
 
Fecha de Ingreso: feb-2011
Mensajes: 70
Gracias 47 Veces en 36 Posts
Predeterminado Juana

Me encanta esta historia con Juana por varias razones:
La coincidencia del nombre de ella es una de ellas.
Otra es la circunstancia que se da de que ella sea casada, y que como el marido no le da apenas satisfacciones, ella lo manifiesta ante cualquiera aún a sabiendas de que obra mal. Esto proporciona el componente de insatisfacción, que a los ojos de los oportunistas no es mas que una invitación, pero su propio carácter acaba arruinando las oportunidades.
Hasta que alguien -tú-consigue que se dé cuenta de su error.
Y ahí viene el dejarse enredar en las redes del deseo, el sexo furtivo y desbocado, sin sentimientos de por medio, pero tratando de cobrarse algo que la vida le debe...
Muy buen episodio.
Espero que hayan algunos más... después de terminar éste, claro...


__________________
¡Hay que joderse...!
komokome is offline   Citar -
El siguiente Usuario da las gracias a komokome por este Post:
Antiguo 25-mar-2015, 22:57   #58
luis5acont
Moderador
 
Avatar de luis5acont
 
Fecha de Ingreso: may-2013
Mensajes: 4.686
Gracias 7.429 Veces en 3.337 Posts
Predeterminado

Y ahí viene el dejarse enredar en las redes del deseo, el sexo furtivo y desbocado, sin sentimientos de por medio, pero tratando de cobrarse algo que la vida le debe...


Has dado en el clavo amigo komokome.

Esa era exactamente la sensacion que Juana parecia tener...

La vida me lo debe y yo me lo merezco.

Tengo la impresion por lo que la conozco que para ella el problema no era tanto poner o no los cuernos a su marido, eso ya lo tenia asumido y le provocaba pocos o ningun remordimiento, sino mas bien el que la pillaran y la vida se le desorganizara y complicara, asi como el dar con la persona idonea.

En cuanto dio con alguien dicreto y que la entendio bien, no se lo penso nada.

Otra cosa es cuando fue consciente de que la cosa se nos iba de las manos.

Y no solo ella.

No acabo de entender muy bien si es algo general o que solo me pasa a mi, pero casi siempre acabo sintiendome atraido y atreyendo yo a mujeres casadas.

Conecto especialmente bien con ellas, las veo venir de lejos, tengo una conciencia y bastante exacta de que carecen y que desean, y me desenvuelvo bien en las aproximaciones.

Curiosamente, aunque haya menos oportunidades, las chicas casadas lo tienen generalmente mucho mas claro, van mas al grano y disfrutan de una manera mucho mas intensa del sexo cuando deciden dar el paso.

Es una percepcion muy particular, claro, y depende de la mujer en concreto y de su personalidad y circunstancias, pero en mi caso, creo que es asi. De alguna manera he desarrollado una especial percepcion y olfato para conectar con ellas y en ocasiones, acabo fracasando en lo facil para triunfar en lo dificil.

Bueno, continuo enseguida, mañana posiblemente acabe el relato.

Gracias por leer a todos.
luis5acont is offline   Citar -
Los siguientes 2 Usuarios dan las gracias a luis5acont por este Post:
Antiguo 26-mar-2015, 21:34   #59
luis5acont
Moderador
 
Avatar de luis5acont
 
Fecha de Ingreso: may-2013
Mensajes: 4.686
Gracias 7.429 Veces en 3.337 Posts
Predeterminado

Hazme todo eso que me has dicho....

No tuvo que repetírmelo. Mientras ella se agarraba a mi cuello y su boca se pegaba a la mía, yo la cogí de los glúteos y la levanté en volandas, empujándola contra el coche. Luisa abrió las piernas y las cerró sobre mi cintura, mientras restregábamos por encima de la ropa nuestros sexos.

Tuve que desenredar su lengua de la mía y tras subirle la falda la deje en el suelo de pie, mientras yo me arrodillaba. Sus minibraguitas marcaban perfectamente sus labios y su vulva, y pude percibir que ya están manchadas de humedad. No se las quite, sino que como le había prometido, se las rompí en pedazos, de varios tirones. Su sexo quedo a la vista. Juana ya jadeaba de placer y al sacarme la polla la agarró con la mano y de inmediato se la llevó a su boca. Varios lametones me la ensalivaron dejándola resbaladiza.

Abrí la puerta del coche y la tumbé sobre los asientos traseros. Cuando me eche sobre ella, me recibió con las piernas todo lo abiertas que pudo, y con su rajita palpitante y mojada de flujos.

Recuerdo que se la metí con prisa, a trompicones. Pero a Juana las embestidas ciegas de mi polla contra su coñito más que molestia o daño, la pusieron aún más caliente, por lo que cuando pude penetrarla, mi falo se deslizó hasta el final de su vagina sin dificultad.

Apoyándome sobre las manos y con la cabeza levantada, para poder observar por la ventanilla si se encendía alguna luz o alguien aparecía de pronto, comencé el vaivén de mi verga saliendo y entrando de su coño.

Juana ponía los ojos en blanco cada vez que entraba, llenándole su agujerito con mi miembro.

La postura vigilante e incómoda y mi determinación a conseguir que se corriera, frenaron mi propio placer hasta que ella se fue primero. Empezó a mover frenéticamente sus caderas y a tirar con sus manos de mi cintura y culo, en una danza desincronizada donde yo no tenía claro ni cuando empujar, ni cuando estarme quieto. Daba igual, ella consiguió buscar la postura de roce adecuada y llego al orgasmo clavándome las uñas en mi culo, mientras me decía:

Follame ¡¡ Follame ¡¡

Pero era ella la que me trataba de follar a mí. Hasta que incorporándose un poco se cogió de mi cuello y sosteniéndose en vilo, se me abrazó mientras cerraba sus piernas sobre mi cintura.

La corrida le provoco varios espasmos que la hicieron soltarse un poco de mí, lo que provoco que dejara caer su peso sobre mi pubis y se empalara aún más mi pollón en su coñito.

Sintiéndose llena de verga debió sentir una punzada de dolor mezclado con placer, ya que se dejó caer sobre el asiento, desmadejada y aun con la respiración entrecortándose, el culo apoyado en mis muslos.

Saque mi polla y la deje descansar. Curiosamente, como algunas veces me pasa, estaba tan excitado que no podía correrme. Me era imposible concentrarme y relajarme. Demasiada tensión, demasiado incómodo y demasiado pendiente que no nos sorprendieran.

Me senté y atraje a la chica hacia mí. Juana se colocó sobre mis muslos, abierta de piernas y se acercó hasta que su rajita caliente toco la base de mi verga. Así abrazados, y rozando con suavidad su sus labios y clítoris contra mi falo, Juana se fue poniendo de nuevo en celo.

Y esta vez estaba aún más caliente. Tras unos minutos de juguetear, pensé que ahora me tocaba a mí, así que decidí que la forma más placentera y que me permitiría seguir controlando la situación, seria follarla por detrás.

Me salí del vehículo y me puse de pie. Juana interpreto otra cosa y no dudó en meterse la polla en la boca, pero no era eso lo que yo quería. Con brusquedad, la separe de mí y le di la vuelta, obligándola a inclinarse y ponerse de rodillas sobre el asiento, con el culo asomando por la puerta. Ella me miro con cara de vicio, como diciéndome

Estoy lista, dame fuerte otra vez.

Y eso fue lo que hice. Pensaba que me iba a correr enseguida pero seguía sin poder. Me dolía el pene de lo hinchado y caliente que lo tenía, pero por el motivo que fuera, me costaba llegar. Quizá por lo antes dicho. Demasiado tenso. Miraba cono hipnotizado como su coñito entre sus dos nalgas se tragaba mi polla una y otra vez. No sé cuantos minutos estuve bombeándola pero Juana se corrió de nuevo. Yo seguía follándola mientras notaba como temblaba entera. Notaba en mi pene sus uñas, ya que sus dedos debían estar pegados al clítoris ayudándose.

Una nueva descarga de placer la lleno por completo. Una vez se corrió, yo no afloje el ritmo, sino que seguí follándola. Juana mantuvo el tipo un poco pero después me dijo

Para, que me estoy mareando…

Me costó toda una vida obedecerla y extraer mi falo de su vagina. Ya estaba consiguiendo superar el bloqueo e iba a irme cuando ella me lo volvió a pedir.

Sácala por favor.

Eso hice y ella cayó sobre el asiento, quedando con su culito hacia arriba y la cara entre los brazos.

La deje apenas reponerse un minuto.

Juana, no puedo más, déjame correrme dentro de ti.


Ella entendió que era hora de que yo también disfrutara, así que tiro de mí hacia dentro del coche. Me senté y ella se puso de nuevo sobre mí. Me miro con cara todavía de libertina y viciosa. Se había corrido dos veces y su sexo no estaba para otra sesión salvaje, pero aun disfrutaba de lo caliente y desesperado que yo estaba. Un par de refregones de su vulva contra mi polla me hicieron gemir mientras ella disfrutaba del control que ejercía.

Puedo hacer que te corras solo con tocarte con un dedo.

Mientras me susurraba al oído, su mano se cerraba sobre mi pene.

Un suave masaje frotándomela contra su monte de venus me puso al borde de la eyaculación.

Juana, no, por favor, yo quiero dentro de ti…

Ella aparto su cara de la mía y una media sonrisa de picardía se dibujó en su cara.
Incorporándose un poco, deslizó mi glande por su rajita. La recorrió entera pero no se lo introdujo, sino que pasando de largo, la dejó a la entrada de su culito.
A pesar de estar pegajosa y mojada, le costaba entrar, así que apartándose un momento, escupió sobre mi falo, restregando luego la saliva por toda mi polla y especialmente por su punta.

Se volvió a subir encima y esta vez su ano permitió la entrada de mi glande. Antes ya habíamos follado por el culo, pero siempre cuando yo ya estaba a punto porque ella no aguantaba demasiado. Esta vez Juana se introdujo mi verga hasta casi la mitad y cuando ya no pudo más, se la fue sacando hasta dejar dentro solo la punta.
Entonces comenzó a follarse mi glande con su culo, sin penetrar mucho más y aguantando el dolor. Fue como una masturbación o una chupada solo concentrada en la cabeza de mi pene.

A Juana le gustaba sobre todo que me corriera en su coñito, si era posible coincidiendo con ella, pero no renunciaba a ninguna variante que yo le planteara. Por eso mi semen ya conocía su boca, su culito e incluso lo había derramado por sus pequeños pechos. Pero a ella lo que realmente la ponía a cien era sentir como le llenaba la vagina de leche. Con todo su interior lleno de polla, como sentía el golpe del semen caliente saliendo disparado y presionando para rebosar hacia fuera, pugnando por abrirse paso entre las paredes de su vagina dilatadas ya al máximo.

Por eso, aunque la excitaba probar de todo, pocas veces me permitía acabar en otro sitio.

Así pues, la mirada que me echo cuando ya percibió que me iba a vaciar, para mí lo decida todo.

Tengo el coñito tan irritado que te dejo que te vayas en mi culo.

Juana aguanto como una campeona, y yo cerré los ojos por el placer de poder por fin correrme. Ya no prestaba atención a nada que no fuera mi placer. Su ano me comprimía el glande mientras un chorro de semen inundaba todo su túnel. Como solo tenía la punta metida, había hueco para que mi esperma saliera hacia delante, desparramándose por su culito. Me aferre a sus muslos con fuerza mientras me vaciaba.

Dicen que las chicas se corren más tiempo y yo creo que es así, pero esta vez, quizás por las ganas aguantadas y por el morbo de la situación, mi orgasmo se prolongó incluso más allá de la eyaculación. Ya había terminado de expulsar semen y todavía algunas contracciones me hacían gemir de gusto.

Ahora era yo el que me había quedado desmadejado.

Juana se inclinó sobre mí, mientras apretando su ano expulsaba mi verga, sin necesidad de tocarla con las manos. Estuvimos un rato así, tan a gusto que el tiempo pasaba súper rápido.

De repente ella dio un respingo.

Ostias, que ya mismo está aquí mi marido…

Efectivamente, apenas faltaban 10 minutos para la hora que él le había dicho.

Cogió un clínex de mi guantera y limpiándose como pudo, salió del coche. Yo la observaba desnudo de cintura para abajo, con la camisa abierta y el miembro caído sobre mi muslo, aun pegajoso. Se bajó la falda y se abotonó la blusa. Luego la vi buscar con la mirada inquieta en el asiento trasero.

¿Qué buscas?

Mis bragas.


Mire hacia el suelo y las vi allí hechas jirones, totalmente destrozadas.

Pues creo te no te las vas a poder poner… conteste mientras las levantaba cogidas entre el índice y el pulgar.

Joder, ya no me acordaba. Bueno, me voy corriendo para arriba. No subas detrás de mí.

Descuida.


Es más, mejor que mi marido ni te vea.

Tranqui, me voy en el coche.

Vale, ya te llamo yo.

Y acto seguido, tras echar un último vistazo a mi polla aun morcillona, me dio un beso y se fue corriendo hacia el ascensor.

Yo me fui a casa directamente y al llegar, ya estaba de nuevo empalmado solo de pensar lo que habíamos hecho. Me supo a poco el polvo exprés, me hubiese gustado tener posibilidad de follar y correrme una segunda vez, esta vez con más tranquilidad y recreándome. Cuando me metí en la ducha tuve que masturbarme por el estado de excitación que tenía.

Pero otra parte muy morbosa llego al día siguiente. Juana me llamo y me dijo:

Tenemos que hablar.

¿Y eso?

Se nos esta yendo la olla Luis. Esto no puede seguir así. Creo que es mejor que dejemos de vernos.

Bueno tranquilízate y cuéntame que te pasa.


Bueno pues resulta que al subir y nada más entrar en el local, se dio de cara con su esposo. Estaba con una pareja de conocidos.

Hombre Juana, ¿Dónde estabas?

Hola. Pues dando una vuelta para que me diera el aire un poco por el pasillo, viendo el resto de locales.


Enseguida se dio cuenta que era la peor excusa que podía poner, pero es que se los había encontrado de sopetón, sin tiempo a reaccionar.

Estás un poco colorada ¿Te encuentras bien?

Sí, es que me estaba agobiando aquí un poco, me ha debido sentar algo mal.


Enseguida entablo conversación con la otra pareja, pero lejos de relajarse por el cambio de tercio, Juana se sintió más observada que nunca.

Si mantienes la calma no pasa nada. Cuanto más natural y menos importancia le des, menos sospecharan.

Joder Luis, pues yo tenía la impresión de que todos se daban cuanta que no llevaba bragas y que además tenía el culo lleno de tu leche. Lo peor fue cuando empezó a salírseme. No me había limpiado bien y con las prisas aún quedaba en mi trasero. Tío, todo el culo y mis muslos pegajosos. Cuando me pude escaquear para ir al wáter tenía la sensación que todo el local sabía que venía de follar.

Era una sensación Juana, nadie te dijo nada ni te miro raro ¿Verdad? Te delatas tu sola.

Para ti es fácil decirlo, pero mira, yo he pasado un mal rato.


No me costó nada imaginarme la escena. Juana con la cara colorada del esfuerzo y el gusto de la corrida. Sintiendo que el semen dentro de su culo empieza a salir cuando este se relaja. Tratando de aparentar calma mientras un goterón de esperma le humedece la rajita del culo y se le pega a su coñito.

Coñito que por otro lado, también deja salir flujo propio de haberse corrido dos veces, que se le pega a los muslos y le hace sentirse también húmeda por ahí. Ella tiene la impresión de que el semen le corre por la cara interna de sus muslos y se le puede incluso llegar a ver con la minifalda que lleva.

Se pone aún más nerviosa y teme que se le note. En su intranquilidad cree ver como los demás adivinan sus pensamientos, aunque no es así. Y en cuanto puede, se va al aseo y cuando llega allí se sube la falda y con papel higiénico se limpia lo mejor que puede, apretando con el culo para que salga todo el esperma que aún queda dentro.

Igual que el día que su marido la llamó por teléfono y nos pillo en plena faena, también la imagino en el coche de vuelta. Sentada incomoda, notando humedad en la rajita del culo y de la vagina a pesar de haberse limpiado. Esperando que la falda negra disimule las manchas. Con los labios de su coñito comenzando a hincharse y el ano comenzando a escocerle de la follada que se había metido.

Y luego llegando a su casa y dándose una ducha para limpiarse de restos y olores que pudiesen ponerla en un aprieto.

Una situación que ella me relató por encima, y que me hubiese gustado presenciar. La parte mala del asunto, es que Juana, como ya dije anteriormente, empezaba a plantearse que lo nuestro iba a acabar muy mal, si no nos cortábamos un poco. Bueno, un poco bastante.

Pasada la pasión inicial, ella reaccionó antes. No me importa reconocer que fue mucho más racional que yo y que supo tomar decisiones que yo mismo no era capaz de tomar en ese momento.

A partir de entonces puso una serie de condiciones para nuestros encuentros, que garantizaban la discreción mucho mejor, pero que restaban emoción a nuestra aventura.

Lo cierto es que tras la pasión que sentíamos no había amor, ni proyecto alguno en común, con lo que poco a poco nos fuimos distanciando porque no podíamos juntarnos cuando nos apetecía, sino cuando se daba una ocasión perfecta. Y esto cada vez sucedía con menos frecuencia. Cuando uno deja tantos huecos vacantes, al final otra persona viene y los acaba llenando, y eso fue lo que nos pasó.

A pesar de todo, mantenemos buena relación y muy de vez en cuando, alguna cerveza y algunos buenos ratos recordando caen.

Bueno, pues como siempre, gracias por leer.

Espero que os haya gustado y si alguien tiene alguna historia de infidelidad o similar que quiera aportar, encantado de recibirlo/a en el hilo.

Un saludo a todos.
luis5acont is offline   Citar -
Los siguientes 2 Usuarios dan las gracias a luis5acont por este Post:
Antiguo 26-mar-2015, 23:59   #60
komokome
Pajillero
 
Avatar de komokome
 
Fecha de Ingreso: feb-2011
Mensajes: 70
Gracias 47 Veces en 36 Posts
Predeterminado

Reitero mi opinión sobre el episodio de Juana, y estoy absolutamente de acuerdo con tu opinión sobre las casadas cuando se deciden a tener sexo con un tercero.
En mi opinión, cuando se llevan algunos años de matrimonio y las expectativas de la vida en común, con todo lo que lleva aparejado no se alcanzan, o simplemente están por cumplirse sin visos de que ello ocurra a corto plazo, pues ocurre que el sentimiento propio es pensar que se ha equivocado, que no eligió a la persona adecuada, o simplemente se arrepienten de sus decisiones, con lo cual acechan esa segunda oportunidad, que sin echar a perder el poco o mucho status conseguido, le compense por lo que esperaba y nunca acabó de conseguir.
Por eso creo que cuando la oportunidad se presenta acaban cediendo al asedio, y deciden que quizá sea esa la ocasión que no debe dejar pasar para hacerse al menos con un cachito del placer sexual que le correspondía y que no tuvo hasta el momento.
De ahí que traten de sacar el máximo placer de forma compulsiva, sin pararse a pensar demasiado ni en las circunstancias ni en las consecuencias.
Claro que esas mujeres casadas no lo llevan escrito en la frente, pero si alguien como en este caso tú, sabe detectar las señales y se procura el acercamiento, ofreciendo algo de comprensión y ayuda, pues tiene garantizados unos buenos encuentros que, por lo prohibido, lo clandestino y lo furtivo de los mismos pueden ser de los mejores que tengas oportunidad de disfrutar en la vida.
Bueno, que me enrollo...
Gracias.
Esperando los siguientes...

__________________
¡Hay que joderse...!
komokome is offline   Citar -
El siguiente Usuario da las gracias a komokome por este Post:
Antiguo 27-mar-2015, 22:39   #61
luis5acont
Moderador
 
Avatar de luis5acont
 
Fecha de Ingreso: may-2013
Mensajes: 4.686
Gracias 7.429 Veces en 3.337 Posts
Predeterminado


Claro que esas mujeres casadas no lo llevan escrito en la frente, pero si alguien como en este caso tú, sabe detectar las señales y se procura el acercamiento, ofreciendo algo de comprensión y ayuda, pues tiene garantizados unos buenos encuentros que, por lo prohibido, lo clandestino y lo furtivo de los mismos pueden ser de los mejores que tengas oportunidad de disfrutar en la vida.



A todo se aprende amigo. como siempre, a base de equivocarse y de observar. Y muchas veces con el sistema de prueba / fallo.

Pero es que esto es como todo, muchos amigos me dicen que si dedicara la atencion y el tiempo que dedico a las chicas casadas, a otras solteras, no habria dia que no follara. Y ademas me ahorraria mas de un problema.

Y es cierto, hubo una epoca mas joven, que lo que contaba no era tanto la calidad como la cantidad, pero ahora ya no es asi. Con la edad y mas calmado, hago mias las palabras de Rebeca Jimenez en su cancion "de que lado estas":

Yo no juego con cartas que se puedan marcar. Yo quiero historias de verdad...


Aunque sea repetirme, creo que merece la pena esperar y trabajar si acabas encontrando una sola chica que lo da todo y ademas de golpe, como suele ser el caso de una mujer insatisfecha que solo busca emocion y volver a exprimentar sentimientos fuertes. Volver a sentirse deseada.

Como siempre, independientemente de como sea la chica o de su estado civil, lo importante es preguntarte primero, que es lo que desea, que le gusta y que puedes ofrecerle tu.

El actuar con tacto, buscando lugares comunes, respetandola, dejando que ella tome sus propias decisiones, es tambien fundamental siempre, pero en estos casos aun mas.

En fin que parece que tengo mi atencion dirigida a este colectivo y cuando veo una posibilidad, me enfoco y no hay nada mas. pierdo todas las demas oportunidades porque quiza por las buenas (aunque no muchas) experiencias, siempre espero repetir.

Un saludo y nos vemos pronto con mas historias.
luis5acont is offline   Citar -
Los siguientes 2 Usuarios dan las gracias a luis5acont por este Post:
Antiguo 28-mar-2015, 08:34   #62
bartote
Pajillero Novato
 
Fecha de Ingreso: oct-2009
Mensajes: 6
Gracias 6 Veces en 3 Posts
Predeterminado

Para mi la experiencia mas morbosa, en el AVE con una compañera, volviendo a última hora en el tren. Después de un día horrible de trabajo pero que todo había salido a la perfección. Ese subidón que llevas eufórico de que todo ha salido de lujo, ella y yo hablando de todas las jugadas. Ella llevaba un traje pantalón y yo traje normal, e íbamos totalmente solos en el vagón. Me dijo que iba a traer unas cervezas para celebrarlo, yo me fui a levantar para que pasase pero me dijo que no me preocupase que pasaba. Al pasar, no se si fue a posta o no, se cayó encima de mi y en vez de levantarse se restregó, pero lo hizo de manera espectacular, como sino llevásemos ropa ninguno de los dos, sentí mi polla entre sus dos cachetes que se me puso como la pata de un perro envenenado en 1 segundo. La siguiente reacción de ella fue un intento de levantarse, a lo que la cogí de las caderas y le besé/mordí el cuello, le baje lo justo el pantalón y el tanga, y la penetre. Entro como un cuchillo en mantequilla caliente, no fue un polvazo largo y brutal, pero sí instintivo y animal. Nos corrimos bien a gusto, y luego seguimos como si nada, las cervezas y el fin de viaje.
Lo único que al llegar la acompañé a casa

La peor fue de cuando curraba de camarero en un bar de noche mientras estudiaba, lo típico que te la llevas al almacén y del movimiento tiramos una botella de lejía que nos empapó todo, y escuece mucho en algunas partes. Menos mal que teníamos una mangeruilla cerca que sino hubiera sido peor.

No soy muy buen redactor, espero que os haya gustado.
bartote is offline   Citar -
Los siguientes 2 Usuarios dan las gracias a bartote por este Post:
Antiguo 28-mar-2015, 14:06   #63
komokome
Pajillero
 
Avatar de komokome
 
Fecha de Ingreso: feb-2011
Mensajes: 70
Gracias 47 Veces en 36 Posts
Predeterminado

"Aunque sea repetirme, creo que merece la pena esperar y trabajar si acabas encontrando una sola chica que lo da todo y ademas de golpe, como suele ser el caso de una mujer insatisfecha que solo busca emocion y volver a exprimentar sentimientos fuertes. Volver a sentirse deseada.

En fin que parece que tengo mi atencion dirigida a este colectivo y cuando veo una posibilidad, me enfoco y no hay nada mas."


No puedo estar mas de acuerdo...
Como los buenos cazadores, la cuestión es elegir a la mejor presa, aunque a primera vista no sea la mas fácil, ni la mas apetecible.
El asunto es que una vez que están engolosinadas, te pueden dar los mejores orgasmos... vamos, que te pueden dejar seco de gusto...

Esperando nuevas historias, amigo....
__________________
¡Hay que joderse...!
komokome is offline   Citar -
Antiguo 28-mar-2015, 22:06   #64
komokome
Pajillero
 
Avatar de komokome
 
Fecha de Ingreso: feb-2011
Mensajes: 70
Gracias 47 Veces en 36 Posts
Predeterminado

Cita:
Empezado por bartote Ver Mensaje
Para mi la experiencia mas morbosa, en el AVE con una compañera, volviendo a última hora en el tren. Después de un día horrible de trabajo pero que todo había salido a la perfección. Ese subidón que llevas eufórico de que todo ha salido de lujo, ella y yo hablando de todas las jugadas. Ella llevaba un traje pantalón y yo traje normal, e íbamos totalmente solos en el vagón. Me dijo que iba a traer unas cervezas para celebrarlo, yo me fui a levantar para que pasase pero me dijo que no me preocupase que pasaba. Al pasar, no se si fue a posta o no, se cayó encima de mi y en vez de levantarse se restregó, pero lo hizo de manera espectacular, como sino llevásemos ropa ninguno de los dos, sentí mi polla entre sus dos cachetes que se me puso como la pata de un perro envenenado en 1 segundo. La siguiente reacción de ella fue un intento de levantarse, a lo que la cogí de las caderas y le besé/mordí el cuello, le baje lo justo el pantalón y el tanga, y la penetre. Entro como un cuchillo en mantequilla caliente, no fue un polvazo largo y brutal, pero sí instintivo y animal. Nos corrimos bien a gusto, y luego seguimos como si nada, las cervezas y el fin de viaje.
Lo único que al llegar la acompañé a casa

La peor fue de cuando curraba de camarero en un bar de noche mientras estudiaba, lo típico que te la llevas al almacén y del movimiento tiramos una botella de lejía que nos empapó todo, y escuece mucho en algunas partes. Menos mal que teníamos una mangeruilla cerca que sino hubiera sido peor.

No soy muy buen redactor, espero que os haya gustado.
Vaya bartote... morbosa experiencia...
Lo del cuchillo y la mantequilla caliente es una metáfora muy utilizada...
Pero lo de la "pata de perro envenenado" es la primera vez que lo leo, y tiene su gracia, sí...
jajajajaja
__________________
¡Hay que joderse...!
komokome is offline   Citar -
Antiguo 28-mar-2015, 23:38   #65
luis5acont
Moderador
 
Avatar de luis5acont
 
Fecha de Ingreso: may-2013
Mensajes: 4.686
Gracias 7.429 Veces en 3.337 Posts
Predeterminado

No soy muy buen redactor, espero que os haya gustado.[/quote]

Pues si que gusta y gracias por aportar.

Mira, que he follado en sitios raros, pero nunca lo he conseguido en un tren.

Y te puedo asegurar que me pego muchas horas de AVE al mes.

Asi que enhorabuena. La situacion que relatas es muy morbosa y excitante.

Y con el tema de la lejia, vaya susto. Te entiendo perfectamenete. A mi se me derramo una vez lejia concentrada en l pantalon y no veas como se me puso el aparato cuando me calo hasta la piel.

Tarde varios dias en estar otra vez operativo.

luis5acont is offline   Citar -
Antiguo 28-mar-2015, 23:42   #66
luis5acont
Moderador
 
Avatar de luis5acont
 
Fecha de Ingreso: may-2013
Mensajes: 4.686
Gracias 7.429 Veces en 3.337 Posts
Predeterminado

Cita:
Empezado por komokome Ver Mensaje
Vaya bartote... morbosa experiencia...
Lo del cuchillo y la mantequilla caliente es una metáfora muy utilizada...
Pero lo de la "pata de perro envenenado" es la primera vez que lo leo, y tiene su gracia, sí...
jajajajaja
Joder komokome, estamos totalmente en sintonia. Lo primero que me llamo la atencion de este relato fue lo de la mantequilla y lo de la pata de perro envenenado.... En cuanto lei la expresion dije, esto tengo que contestarlo a bartote.

Jajajaja.

luis5acont is offline   Citar -
El siguiente Usuario da las gracias a luis5acont por este Post:
Antiguo 24-abr-2015, 00:23   #67
luis5acont
Moderador
 
Avatar de luis5acont
 
Fecha de Ingreso: may-2013
Mensajes: 4.686
Gracias 7.429 Veces en 3.337 Posts
Predeterminado Mas de Juana

Hola de nuevo.

Adjunto video ilustrativo, como ya es tradición.

Juana tiene los pechos aún más pequeños que la chica del video, y su coñito también es más estrechito, pero en lo demás, es la más parecida que he encontrado.

También he elegido este video, porque la postura me recuerda un encuentro que tuvimos y que acabamos follando así. No es tan morboso como los anteriores pero tiene la curiosidad de que en esta ocasión, fue su propio marido el que nos facilitó las cosas.

Paso a relataros lo que sucedió.

Miércoles a media mañana, en el trabajo suena mi móvil. Con asombro veo que es el marido de Juana (llamémosle Pedro).

Que leches hago…. Lo cojo o no. ¿Sabrá lo nuestro?

Bueno, es peor la incertidumbre que el afrontar lo que tenga que venir. Atiendo la llamada y que sea lo que tenga que ser. Mejor por teléfono, así estoy prevenido antes que un enfrentamiento cara a cara sin esperarlo.

Hola Pedro.

Hola Luis ¿Qué tal estas? ¿Currando?

Pues sí, me pillas trabajando. ¿Y tú?

Pues veras, es que tengo un problema y me he acordado de ti, a ver si me puedes echar una mano.


El tono no es agresivo, más bien con un toque de urgencia y lastimoso. Creo que es cierto que tiene un problema y que quiere que lo ayude.
Respiro más tranquilo.

Pues tú dirás.

¿Tú sabes algo de ordenadores?


De sobra sabia el que si…

Si hombre, son unos cacharros rectangulares, que se les enchufa un monitor y valen para ver porno por internet y para jugar…

Que cabrón eres. Y para trabajar también ¿no?

Si bueno, también hay gente rara que los utiliza para eso
.

Jajajaa. Bueno mira, es que el mío no arranca. Se reinicia constantemente y acabo teniendo que apagarlo. No llega a cargar el sistema operativo y es que mañana necesito unos datos urgentemente. Haría falta por lo menos poder recuperarlos. ¿Tú qué crees que puede ser?

Pues o se te ha roto algo, o es un virus u otra cosa que te ha jodido el arranque.
¿Y podrías solucionarlo? Lo iba a llevar aquí al lado a la tienda donde lo compre, pero hasta pasado no me lo pueden mirar y tengo ahí todo lo del curro tío.

¿Y no sacas copias de seguridad?


Pues no.

Mal hecho. Bueno, yo estoy también liado, me es imposible ir a tu casa pero si me lo traes aquí al trabajo intento mirártelo.

No puedo, hasta esta noche tengo lio.

¿Y a casa? ¿No me lo puedes dejar esta tarde? tengo trabajo pero puedo ir echando un vistazo rato a rato.


No era cierto, tenía curro para llevarme a casa pero no para toda la tarde. Pero no quería que me enrollara más de la cuenta. Pero de pronto se me encendió la lucecita.

¿Estaría Juana sola en casa, o tendría al crio? Pedro no iba a estar y a lo mejor podríamos estar un rato a solas. Pero ya le había dicho que yo no podía.

Pedro se encargó de arreglarlo por mí.

Oye, espera que llamo a Juana a ver si ella te lo puede acercar esta tarde.

Cojonudo¡¡¡¡¡¡ pensé.

Al rato me volvió a llamar.

Oye que sí, que te lo lleva. ¿A qué hora?

Para las seis estoy allí. Te lo miro y si es algún componente, lo mismo no podemos hacer nada, pero si es otro tipo de fallo igual te puedo guardar los datos y formatearlo. Dime que necesitas salvar y yo te echo una ojeada.

Gracias, si lo consigues me salvas la visa.


Es lo mínimo que puedo hacer por ti, pensé…
luis5acont is offline   Citar -
Los siguientes 2 Usuarios dan las gracias a luis5acont por este Post:
Antiguo 24-abr-2015, 00:28   #68
luis5acont
Moderador
 
Avatar de luis5acont
 
Fecha de Ingreso: may-2013
Mensajes: 4.686
Gracias 7.429 Veces en 3.337 Posts
Predeterminado Mas de Juana

A las seis sonó el timbre de casa. Abrí la puerta y allí estaba mi amante arrastrando un ordenador.

Pero serás burra¡¡¡¡

Haberme avisado que bajara a ayudarte.

No hace falta, he aparcado justo en la puerta.


Juana iba muy deportiva, con un chándal/mallas muy ajustado, camiseta y sudadera.

Apenas cerré la puerta, se me colgó del cuello y me dio un muerdo interminable.

El pc quedo olvidado y cogiéndola en brazos me la lleve al sofá.

Mis manos se metieron por entre el elástico de su chándal, con total acceso a sus muslos y culete. Mi boca se ensaño con su cuello y orejas, mientras mis dedos trabajaban por encima de las braguitas su sexo y glúteos.

Pronto, le baje el pantalón y sacándole la sudadera y camiseta, la deje en braguitas. No llevaba sujetador, y unas minúsculas bragas negras resaltaban aún más su desnudez. Me puso a cien. Recorrí su cuerpo con mi boca, chupando, lamiendo, dando mordisquitos a sus pezones, vientre, monte de venus… y finalmente apartando sus braguitas, a su sexo. Mi lengua se coló entre el encaje para llegar a su rajita. Como ya he descrito alguna vez, la podía cubrir casi entera, haciendo que Juana se estremeciera con cada pasada de mi apéndice por sus labios y clítoris.

La tumbe entre cojines, y le quite sus bragas. Abrí sus muslos hasta tener acceso total a su coñito. Fui alternando un masaje con mis dedos por la cara interna de sus piernas, con la chupada de su clítoris. Empecé a succionárselo como si fuera un pezón cargado de leche, como si pudiera extraerle todo el jugo.

La polla me estorbaba ya dentro del pantalón, así que hice un alto, para quitarme la ropa. Juana aprovecho para acariciarse el sexo y mirarme con cara de vicio. Con sus ojos me pedía que continuara. Sus dedos mantuvieron la calentura los segundos que tarde en ponerme en pelotas. La visión de mi verga ya tiesa y con la punta brillante de líquido preseminal, termino de encender a Juana.

Cuando mis labios besaron de nuevo los pliegues de su coñito, estaba al rojo vivo.

Luego fui recorriendo en un largo y lento lengüetazo, desde su culo, hasta el clítoris, intentando meterla en su vagina, justo cuando paso por la entrada del agujero. Ella me dirigió la cabeza para que apuntara a su botón del placer. Estaba claro por su respiración y sus contracciones, que ya estaba a punto. Reculó hasta que el acople entre su clítoris y mi boca fue perfecto, y luego me empujó hacia ella.
De nuevo comencé a succionar, notando mi barbilla húmeda de saliva y flujos. Las contracciones y movimientos pélvicos se fueron haciendo más continuos, conforme las primeras oleadas de placer invadían a mi amiga, que se retorcía de gusto. Otras veces le había comido el coño hasta correrse, pero ese día, cargada de tensión sexual y ganas, tan caliente llegaba al clímax con mi lengua en primer lugar, sin haber pasado antes por mi polla.

El orgasmo fue épico, con ella retirando el coño de mi boca cada vez que sentía una punzada fuerte de gusto, mezclada con cosquillas, y luego volviéndola a buscar para mantener el contacto y seguir corriéndose.

Juana, quedo finalmente desmadejada en el sofá, agarrada a dos cojines, cerrando las piernas sobre su coñito y con los ojos cerrados, disfrutando del post coito y de las ultimas descargas de adrenalina.

¿Quieres un refresco?

Agua fría por favor, murmuró todavía con los ojos entrecerrados y las piernas cruzadas.


Cuando se la di, Juana bebió con avidez. Después dejo el vaso sobre la mesa y aun sentada, miro mi verga, totalmente tiesa, que quedaba a la altura casi justa para que se la metiera en la boca.

La invitación era tan evidente que sin tocarla con las manos, cerró sus labios sobre mi prepucio, apretándomelo mientras con su lengua goloseaba con él. El gusto me recorrió todo el falo hasta mis huevos, que se estremecieron de placer. Con la palma abierta de la mano, me acaricio los muslos, acercándose poco a poco a mis partes más íntimas. Acabo agarrando mis cojones, apretándolos y poco después, traslado su mano a la base de mi polla, que cogió con fuerza a la vez que comenzaba a una chupada en toda regla.

Juana había adquirido bastante maestría desde que nos veíamos a escondidas. Ella solo se la mamaba a su marido para ponerlo a tono y lubricar, enseguida pasaba al coito. Pero yo le pedía más, porque también le daba más. Al principio no se hacía con mi polla. No estaba acostumbrada a lidiar con ese tamaño. Intentaba metérsela entera y le costaba acomodarla sin sentir nauseas. Chupaba con ritmo desigual alternando con lametones cuando se cansaba o le costaba ya respirar. A mí me valía al inicio de nuestra relación, ya que el morbo y la novedad de su inexperiencia ya me ponía lo suficiente.

Pero luego, con un par de consejos, guiándola con suavidad hasta que ella sola tomo la iniciativa y se lo tomo como cosa personal, la cosa mejoro notablemente. Se convirtió en una gran felatrix, jugando con mi excitación, poniéndome a cien, causándome incluso daño cuando ella quería…

Ahora lo demostraba metiéndose mi verga hasta la campanilla, con esfuerzo pero sin provocarse ya arcadas. Mantenía el ritmo de chupada, metiéndosela hasta un poco más de la mitad, y de vez en cuando, hasta el final, tratando de mantenerla un par de segundos o tres toda dentro, haciendo que me muriera de gusto.
Agarró con sus dedos mi falo, ya muy ensalivado, comenzando una masturbación mientras mantenía la punta dentro de su boca, succionándola. Al poco me creí en la obligación de avisarla.

Juana, me corrooooo….

Pero ella volvió a metérsela entera, solo un par de segundos. Luego volvió a retroceder solo hasta que mi pene le lleno más o menos la mitad de la boca. Ya era experta y sabía que era mala idea una eyaculación con todo mi pene hasta la garganta metido. Dejó hueco para que me corriera en ella, presionando con sus labios y repasando la punta con la lengua.

El chorro de esperma caliente le tuvo que llegar hasta el fondo del estómago. Con cada golpe de semen, ella apretaba aún más mi falo, como para que escurriera todo hacia su lengua, que pegó a mi glande. Cuando termine de correrme y la saque, parte del semen corría por su barbilla y llenaba su boca. Aun así, sé que tuvo que tragarse parte de él. Pero a Juana no pareció importarle. La cara era de vicio y su mirada me lo decía todo.

Vaya mamada que te he hecho eh?????

Pero yo estaba sin aliento y ni siquiera pude darle las gracias.

Aquí vino un paréntesis que aprovechamos para descansar y para echar un vistazo al ordenador. No tenía solución fácil, parecía un problema de la placa base, así que le desmonte el disco duro y conectándolo a mi PC le salve en unos DVD los datos que pedro me había pedido.

Toma, dile que aquí esta lo que necesita. Que lleve el cacharro a la tienda, pero si es la placa base le va a salir mejor comprar uno nuevo.

¿Ya? ¿Tan rápido? Bueno, creo que vas a tardar un par de horas más. Si mañana te pregunta ya sabes.

Vaya, no se me ocurre que podemos hacer en esas dos horas…

Vamos a tu cama, para lo que viene mejor que estemos cómodos…


Unas cervezas, un rato masajeando y luego jugando, nos llevaron al segundo asalto.

No voy a relatar todo el encuentro, solo aquella parte que me ha hecho elegir este video. Aparte como ya dije por el cierto parecido de la chica (si recordáis Juana tiene los pechos aún más pequeños que la chica del video, y su coñito también es más estrechito).

En la cama, buscamos también el placer por turnos. Yo me concentre en follarla para que disfrutara y se corriera, como en la primera parte del clip. Esa posición le provocaba mucho placer, controlando ella el movimiento y el ritmo. Sobre mí, con sus piernas un poco estiradas y enfundándose mi verga hasta el fondo muy lentamente. Luego aumentando el ritmo y después, masturbándose con una mano a la vez que follaba.

Cuando sintió que se corría, apoyó las dos manos en la cama y siguió solo con la penetración. El orgasmo ya venía solo y no necesito tocarse más. Yo la deje que hiciese lo que quería, mientras colaboraba pellizcándole los diminutos pezones.

Al acabar y reponerse, tras un tiempo abrazada a mí, la cogí en volandas y la obligué a darse la vuelta. Su culito rozaba con mi polla. Ella lo aupó y dirigiendo mi pene, se lo introdujo no sin cierta dificultad por la postura. La misma que veis en el video.

El sentirla otra vez en su vagina, su culito visto desde esa perspectiva, el olor a flujos frescos aun, su espalda tensa por la postura y perlada de sudor, me hicieron venirme de golpe. Juana al sentir el manguerazo dentro de ella continuó el movimiento, pero mi polla se acabó saliendo, de forma, que los últimos chorrazos le alcanzaron la vulva y su monte de venus.

Juana dejo descansar su culo empapado de sudor en mi vientre, agarrándome el falo y tal y como había hecho antes con la boca, estrujándomelo ahora con la mano para escurrir hasta la última gota de leche, que fue cayendo sobre su rajita.

Desde mi postura yo no pude verlo, claro, pero al visionar este video, pensé que podría haber sido el que nosotros hubiésemos grabado ese día. Por eso lo comparto con vosotros.

Bueno, ahora toca verlo y opinar.

Como siempre, muchas gracias por leer…
luis5acont is offline   Citar -
Los siguientes 3 Usuarios dan las gracias a luis5acont por este Post:
Antiguo 24-jun-2015, 14:47   #69
luis5acont
Moderador
 
Avatar de luis5acont
 
Fecha de Ingreso: may-2013
Mensajes: 4.686
Gracias 7.429 Veces en 3.337 Posts
Predeterminado

YOLANDA Y PEDRO.



Hola a todos.

Tras dos meses casi exactos sin postear en el hilo, os traigo una nueva experiencia rescatada de hace un par de años.

Lamento la tardanza pero sacar tiempo siempre es complicado y ya sabeis que no me gusta relatar de cualquier manera.

La experiencia me dice que cada pareja es un mundo y que además, dentro de la pareja, si ambos no se sincronizan y/o complementan, la cosa casi seguro que acaba en fracaso. Cada uno debe aceptar su rol y para eso es básico que disfrute con él. Algunos de mis conocidos, en el ambiente de tríos y liberal, me decían que ellos preferían siempre a parejas consolidadas en este ambiente, porque así iban sobre seguro. Sin neuras ni rollos raros, síndrome de culpabilidad, etc…

Algo de razón no les falta, pero yo siempre pienso que esto hay que currárselo, y si hay que llevarse algunos desengaños y decepciones, bueno, pues adelante que para eso algunos ya somos veteranos. Porque la recompensa es grande. Cuando das con una pareja que se inicia y consigues conectar bien, acompañándolos a descubrir este mundo de sensaciones extremas y nuevas, el placer es mucho mayor que el que depara una sesión de sexo sin más…

Algunos de mis mejores tríos los he vivido con pajeras inexpertas (aunque he de decir que también hacen perder más tiempo y deparan más intentos fallidos). Hay varias situaciones que se pueden producir, pero yo con las dos que más me he encontrado (en lo que a desacuerdo entre la pareja se refiere), es cuando ella no está del todo convencida y se ve empujada por el marido, y cuando son ambos los que dudan.

El primer caso se suele notar a la legua, porque a poco que hables con la chica, se nota que esta incomoda y que dicha incomodidad, además no es por la situación o porque tú no le gustes.

Su pareja suele tirar en una dirección y ella en otra. Él siempre va por delante proponiendo y a ella siempre le parece que van muy deprisa. En esta situación casi siempre tocan retirada y cuando no lo hacen, no es ni mucho menos garantía de disfrute. Los problemas pueden surgir durante el encuentro o a posteriori.

En el otro caso es diferente. Ambos comparten dudas y si son capaces de ponerse de acuerdo para decidir (si siguen o lo dejan) la toma de decisión conjunta les refuerza. En estas situaciones, la mayoría de las veces no continúan. Las dudas suelen ser un indicador de que no están preparados para la acción.

Son muchas las parejas con las que he tonteado por internet o en vivo y en directo, que realmente no buscan unos cuernos, sino tan solo una experiencia que los excite y ponga a tono para rematar luego ellos la faena. Buscan salir de la rutina, sentir sensaciones nuevas (aunque sin llegar a las realmente fuertes). En estas circunstancias, les basta con jugar a flirtear, imaginar la situación, pedirte que les cuentes como te las follarías o las más atrevidas, dejase morrear, acariciar e incluso masturbar.

Solo quieren usarte para encender la llama y luego retirarse a disfrutar ellos.
Yo lo acepto, me parece divertido y en todo caso, las reglas las pone cada pareja. Según mi estado de ánimo y situación, yo decido si entro al juego o no.
A veces, pasa también que la cosa se acelera, que con el calentón y ya desinhibidos, ponen la directa y se saltan todos los pasos. Unas veces sale bien, y otras, el atajo, al no estar preparados ni haberlo pensado antes, sale caro.

Os cuento un caso curioso que me paso, precisamente con una pareja “en prácticas”.

Los conocí por internet y poco a poco fuimos intimando. Yo creía que solo con las sesiones de Webcam y los correos, ya estaban satisfechos y no pasarían de ahí, pero como me caían bien y eran divertidos, seguía con paciencia cultivando su amistad y entrando a su juego.

Siempre con fantasías de cuernos, de que les dijera lo que me ponía ella, de cómo me la follaria, imaginando encuentros…

Un día, por sorpresa, me propusieron un encuentro en un local liberal. Son extrañas las justificaciones que cada uno se busca, como tratamos de buscar coartadas para el placer sin sentirnos mal, pero lo curioso es que ellos (digamos Yolanda y Pedro), llegaron a la conclusión de que si no sabíamos nada de nosotros, eso no era infidelidad.

La infidelidad para ellos era acostarse con alguien conocido o con quien pudiesen tener una relación estable. Lo otro, era una “cana al aire”, que no implicaba conexión, ni remordimiento, ni ponía en peligro su relación estable de pareja.
Por eso, querían que nos hiciéramos los encontradizos, en el local y que nos tratáramos como extraños, aunque yo sabía bien de sus deseos y costumbres sexuales. Si al final la cosa se calentaba, recurriríamos al cuarto oscuro o al Glory Hole.

Así fue. Nos citamos y pude verlos en persona. Ella bajita y regordeta, muy guapa para mi gusto. El físico no me importa demasiado, sino más bien la actitud y las ganas que se le pongan al sexo. Pero yo ya les había visto por web y ellos a mí, así que en ese sentido, no hubo sorpresas.

La hora fue un poco rara, por la tarde y recién abierto el local, en un día entre semana, lo que propició que estuviésemos prácticamente solos. De todas formas, formamos el trio casi de inmediato y ellos solo se interesaron por mí, dando de lado a cualquier otra propuesta. En eso traían las ideas claras.

Costo un poco romper el hielo, pero al fin, las rodillas juntas, las caras muy cerca, hablándonos en susurros, conseguimos crear el ambiente adecuado y confiar unos en otros.

El primer paso, fue sacar a bailar a Yolanda. La diferencia de estatura y la música no acompañaba mucho, así que desistimos. El cuarto oscuro fue la siguiente opción. Pero allí las cosas tampoco prosperaron. Pedro quería ver con nitidez y ella igual, querían recrearse con imágenes, casi más que con el contacto físico, para el que parecían aun no estar preparados.

Bueno, con tranquilidad. Paramos y hacemos balance, que nos está gustando y que no. Como redirigimos el tema. Otra copa para animarnos.

Decidimos probar con el Glory Hole. Si la fantasía es estar con un extraño, lo mejor era poner una mampara de por medio.

Solo tenéis que saber que con seguridad os voy a dar lo que queréis. Olvidaos de que hemos hablado mucho. Ahora soy un desconocido.

Algo parecido me paso con otra pareja, con la que pudimos liberar una situación de bloqueo con un juego similar (ver experiencia con Lola y Paco).
Pensé que aquí podía funcionar de nuevo, y vaya si lo hizo…
Yolanda se acercó al agujero más grande, permitiéndome palpar con mi mano por encima de la tela. No tarde mucho en bucear más profundo y ella comenzó a excitarse a marchas forzadas. Ahora sí que se estaba poniendo.

Pronto se subió la falda hasta la cintura y sus bragas cayeron al suelo. El sujetador otro tanto y su blusa abierta me permitió, con la dificultad añadida de tantear a través del hueco, sobar sus tetazas y acariciar sus pezones, duros como piedras.
Yolanda pegó el gran culazo que tiene a la madera. Mis dedos recorrieron con dificultad su raja y agarraron los cachetes, tratando de llegar a su coño.

Por sus suspiros y temblores supe que estaba ya muy caliente, así que no me
extrañó que fuese directa a la acción, girándose y ofreciéndome su vagina. Estaba ya húmeda y pegajosa. Pude separarle los labios e introducir sin dificultad un dedo primero, y luego un segundo.

Empecé a pajearla y Yolanda buscó la inclinación adecuada para que entre mete y saca, mis dedos rozaran su clítoris. Cuando el nivel de gemidos me indico que estaba ya a punto, me saque la polla y la hice pasar al otro lado a través del agujero.

Continuara...
luis5acont is offline   Citar -
Los siguientes 6 Usuarios dan las gracias a luis5acont por este Post:
Antiguo 25-jun-2015, 23:16   #70
luis5acont
Moderador
 
Avatar de luis5acont
 
Fecha de Ingreso: may-2013
Mensajes: 4.686
Gracias 7.429 Veces en 3.337 Posts
Predeterminado Yolanda y Pedro

Continuo...

Yolanda la cogió con la mano, y me la estrujó desde la base hasta el glande, que dejo caer una gota pegajosa entre sus dedos.

Al poco de estar masturbándome, sentí su aliento en mi verga. Se había arrodillado y acercando sus labios los cerró sobre la punta de mi pene, chupándolo como si fuera un caramelo, introduciéndoselo después hasta la base de mi polla y dejando un rastro de saliva en mi falo al sacársela.

Yo no oía a pedro, pero sé que estaba allí mirando y excitándose.

Yoli pego su culo a la pared, restregándose mi verga. Se agacho hasta que mi punta pudo pasear entre sus nalgas. Mi glande resbalando por entre la raja de su trasero y sus muslos calientes, hizo que nos pusiéramos más calientes todavía. Un empellón de mi polla, hizo que esta apuntara directamente a su coño, intentando abrirse paso.

Yolanda modifico la postura para que resbalara por su coñito, sin llegar a entrar. Con la mano apretó mi verga contra su clítoris y labios, restregándosela a modo de masturbación. Cuando ya estuvo mojada del todo y empezaba a jadear, vi que me corría solo con el masaje que me estaba dando. Trate de retirarla pero ella la agarro con la mano tirando de nuevo hacia su culo.

Yolanda que me corro…

Espera un poquito por favor… me dijo.

De nuevo acarició mis huevos y pego su culo contra mi rabo. Si lo que pretendía era prolongar el juego el efecto fue el contrario, porque no tuvo otra cosa que detener mí pene en la entrada de su ano y empujar tratando de metérselo. Eso me puso aún más burro.

Solo consiguió meterse la punta y luego la saco entre dolorida y cachonda por lo lejos que se estaba atreviendo a ir.

Se giró y me presento su monte de venus y vagina.

Mi polla apunto directamente a su clítoris. Ella la guio con la mano hasta el, y comenzó a frotárselo con mi punta. Yo sentía muchas cosquillas pero aguanté, mientras Yoli se ponía cada vez más cachonda. Estaba toda húmeda y mi verga resbalaba sin ninguna dificultad por sus labios y su botoncito del placer, dejándole restos de líquido preseminal. Estaba tan caliente que en un momento dado, me agarro la polla con la mano y empujó hasta el fondo, metiéndosela entera.

Parecía que tenía fuego en el coño. Con mi pene dentro, comenzó una serie de movimientos pélvicos, para notarla más. Sus dedos iniciaron una frenética paja, mientras pegaba su monte de venus a la tabla para sentirla aún más adentro. En apenas un minuto llego al orgasmo. Yo sentía como se mojaba aún más, mientras las contracciones de su vagina aumentaban.

Yo estaba ya a punto de correrme y en ese momento, note que bruscamente se la sacaba del coño. Oí unas palabras al otro lado. Parecía que Pedro reñía a Yoli por metérsela a pelo. Se le había ido un poco la olla. Yo suponía que tomaba anticonceptivos, pero por si acaso, allí estaba su chico para recordarle que no hiciera locuras llevada por el calentón.

Pero ahora el que estaba caliente era yo. Mi polla la busco de nuevo y la encontró. De nuevo resbalo por su coñito, perdiéndose entre sus muslos, que ella cerro sobre mi falo.

La parte de arriba de mi pene rozaba sus labios vaginales, y alrededor, sus muslos húmedos y pegajosos de flujos y semen, me hacían una paja perfecta. Pronto me corrí entre sus piernas, salpicando a su coñito y llenándole de leche la cara interna de sus muslos. Ella no aflojo la presión hasta que me saco la última gota.

Luego se separó y comencé a oír otro tipo de jadeos. Por lo poco que pude ver a través del agujero, estaba dándole placer con la mano y la boca a Pedro. Y cuando este llego al orgasmo, ella se masturbo otra vez, todavía salpicada de mi esperma y el suyo. Se pegó una paja monumental, más por lo que oí que por lo que pude ver.

Luego caras de satisfacción de nuevo en la sala. Al final la cosa acabo bien. Todo fue tan rápido que casi no pude regodearme en el placer, pero el recuerdo y el morbo de lo que paso, me acompañaron muchos días, igual que les paso a ellos.
Luego me comentaron que esa semana no pararon de follar, recordando “la aventurilla”.

Bueno un saludo a todos y os pongo en un rato un video como siempre. Es una situación muy parecida, aunque en mi caso, no me corrí dentro.

Espero que guste.
luis5acont is offline   Citar -
Los siguientes 4 Usuarios dan las gracias a luis5acont por este Post:
Antiguo 25-jun-2015, 23:58   #71
CHARON
Moderador sección Relatos
 
Avatar de CHARON
 
Fecha de Ingreso: abr-2008
Ubicación: EN UN PENTAGRAMA
Mensajes: 20.605
Gracias 12.472 Veces en 6.681 Posts
Predeterminado

Muy bueno tu relato con juana, pero la primera entrega resulta demasiado larga, deberías haberla dividido en dos o tres. Y eres un buen redactor. Estimate más; a mi me gusta leerte.... y es cierto eso que dice. Nuca debe decirse de este agua no beberé...

Un saludo y mis felicitaciones.... be erchug
__________________
LA MUSICA ES LA FORMA DE LAS FORMAS.....


visita mi hilo: http://www.pajilleros.com/showthread...ferrerid205900
CHARON is offline   Citar -
El siguiente Usuario da las gracias a CHARON por este Post:
Antiguo 26-jun-2015, 21:42   #72
testosterona
Mega Pajillero
 
Fecha de Ingreso: dic-2010
Ubicación: andalucia
Mensajes: 311
Gracias 222 Veces en 121 Posts
Predeterminado

Cita:
Empezado por luis5acont Ver Mensaje
Hazme todo eso que me has dicho....

No tuvo que repetírmelo. Mientras ella se agarraba a mi cuello y su boca se pegaba a la mía, yo la cogí de los glúteos y la levanté en volandas, empujándola contra el coche. Luisa abrió las piernas y las cerró sobre mi cintura, mientras restregábamos por encima de la ropa nuestros sexos.

Tuve que desenredar su lengua de la mía y tras subirle la falda la deje en el suelo de pie, mientras yo me arrodillaba. Sus minibraguitas marcaban perfectamente sus labios y su vulva, y pude percibir que ya están manchadas de humedad. No se las quite, sino que como le había prometido, se las rompí en pedazos, de varios tirones. Su sexo quedo a la vista. Juana ya jadeaba de placer y al sacarme la polla la agarró con la mano y de inmediato se la llevó a su boca. Varios lametones me la ensalivaron dejándola resbaladiza.

Abrí la puerta del coche y la tumbé sobre los asientos traseros. Cuando me eche sobre ella, me recibió con las piernas todo lo abiertas que pudo, y con su rajita palpitante y mojada de flujos.

Recuerdo que se la metí con prisa, a trompicones. Pero a Juana las embestidas ciegas de mi polla contra su coñito más que molestia o daño, la pusieron aún más caliente, por lo que cuando pude penetrarla, mi falo se deslizó hasta el final de su vagina sin dificultad.

Apoyándome sobre las manos y con la cabeza levantada, para poder observar por la ventanilla si se encendía alguna luz o alguien aparecía de pronto, comencé el vaivén de mi verga saliendo y entrando de su coño.

Juana ponía los ojos en blanco cada vez que entraba, llenándole su agujerito con mi miembro.

La postura vigilante e incómoda y mi determinación a conseguir que se corriera, frenaron mi propio placer hasta que ella se fue primero. Empezó a mover frenéticamente sus caderas y a tirar con sus manos de mi cintura y culo, en una danza desincronizada donde yo no tenía claro ni cuando empujar, ni cuando estarme quieto. Daba igual, ella consiguió buscar la postura de roce adecuada y llego al orgasmo clavándome las uñas en mi culo, mientras me decía:

Follame ¡¡ Follame ¡¡

Pero era ella la que me trataba de follar a mí. Hasta que incorporándose un poco se cogió de mi cuello y sosteniéndose en vilo, se me abrazó mientras cerraba sus piernas sobre mi cintura.

La corrida le provoco varios espasmos que la hicieron soltarse un poco de mí, lo que provoco que dejara caer su peso sobre mi pubis y se empalara aún más mi pollón en su coñito.

Sintiéndose llena de verga debió sentir una punzada de dolor mezclado con placer, ya que se dejó caer sobre el asiento, desmadejada y aun con la respiración entrecortándose, el culo apoyado en mis muslos.

Saque mi polla y la deje descansar. Curiosamente, como algunas veces me pasa, estaba tan excitado que no podía correrme. Me era imposible concentrarme y relajarme. Demasiada tensión, demasiado incómodo y demasiado pendiente que no nos sorprendieran.

Me senté y atraje a la chica hacia mí. Juana se colocó sobre mis muslos, abierta de piernas y se acercó hasta que su rajita caliente toco la base de mi verga. Así abrazados, y rozando con suavidad su sus labios y clítoris contra mi falo, Juana se fue poniendo de nuevo en celo.

Y esta vez estaba aún más caliente. Tras unos minutos de juguetear, pensé que ahora me tocaba a mí, así que decidí que la forma más placentera y que me permitiría seguir controlando la situación, seria follarla por detrás.

Me salí del vehículo y me puse de pie. Juana interpreto otra cosa y no dudó en meterse la polla en la boca, pero no era eso lo que yo quería. Con brusquedad, la separe de mí y le di la vuelta, obligándola a inclinarse y ponerse de rodillas sobre el asiento, con el culo asomando por la puerta. Ella me miro con cara de vicio, como diciéndome

Estoy lista, dame fuerte otra vez.

Y eso fue lo que hice. Pensaba que me iba a correr enseguida pero seguía sin poder. Me dolía el pene de lo hinchado y caliente que lo tenía, pero por el motivo que fuera, me costaba llegar. Quizá por lo antes dicho. Demasiado tenso. Miraba cono hipnotizado como su coñito entre sus dos nalgas se tragaba mi polla una y otra vez. No sé cuantos minutos estuve bombeándola pero Juana se corrió de nuevo. Yo seguía follándola mientras notaba como temblaba entera. Notaba en mi pene sus uñas, ya que sus dedos debían estar pegados al clítoris ayudándose.

Una nueva descarga de placer la lleno por completo. Una vez se corrió, yo no afloje el ritmo, sino que seguí follándola. Juana mantuvo el tipo un poco pero después me dijo

Para, que me estoy mareando…

Me costó toda una vida obedecerla y extraer mi falo de su vagina. Ya estaba consiguiendo superar el bloqueo e iba a irme cuando ella me lo volvió a pedir.

Sácala por favor.

Eso hice y ella cayó sobre el asiento, quedando con su culito hacia arriba y la cara entre los brazos.

La deje apenas reponerse un minuto.

Juana, no puedo más, déjame correrme dentro de ti.


Ella entendió que era hora de que yo también disfrutara, así que tiro de mí hacia dentro del coche. Me senté y ella se puso de nuevo sobre mí. Me miro con cara todavía de libertina y viciosa. Se había corrido dos veces y su sexo no estaba para otra sesión salvaje, pero aun disfrutaba de lo caliente y desesperado que yo estaba. Un par de refregones de su vulva contra mi polla me hicieron gemir mientras ella disfrutaba del control que ejercía.

Puedo hacer que te corras solo con tocarte con un dedo.

Mientras me susurraba al oído, su mano se cerraba sobre mi pene.

Un suave masaje frotándomela contra su monte de venus me puso al borde de la eyaculación.

Juana, no, por favor, yo quiero dentro de ti…

Ella aparto su cara de la mía y una media sonrisa de picardía se dibujó en su cara.
Incorporándose un poco, deslizó mi glande por su rajita. La recorrió entera pero no se lo introdujo, sino que pasando de largo, la dejó a la entrada de su culito.
A pesar de estar pegajosa y mojada, le costaba entrar, así que apartándose un momento, escupió sobre mi falo, restregando luego la saliva por toda mi polla y especialmente por su punta.

Se volvió a subir encima y esta vez su ano permitió la entrada de mi glande. Antes ya habíamos follado por el culo, pero siempre cuando yo ya estaba a punto porque ella no aguantaba demasiado. Esta vez Juana se introdujo mi verga hasta casi la mitad y cuando ya no pudo más, se la fue sacando hasta dejar dentro solo la punta.
Entonces comenzó a follarse mi glande con su culo, sin penetrar mucho más y aguantando el dolor. Fue como una masturbación o una chupada solo concentrada en la cabeza de mi pene.

A Juana le gustaba sobre todo que me corriera en su coñito, si era posible coincidiendo con ella, pero no renunciaba a ninguna variante que yo le planteara. Por eso mi semen ya conocía su boca, su culito e incluso lo había derramado por sus pequeños pechos. Pero a ella lo que realmente la ponía a cien era sentir como le llenaba la vagina de leche. Con todo su interior lleno de polla, como sentía el golpe del semen caliente saliendo disparado y presionando para rebosar hacia fuera, pugnando por abrirse paso entre las paredes de su vagina dilatadas ya al máximo.

Por eso, aunque la excitaba probar de todo, pocas veces me permitía acabar en otro sitio.

Así pues, la mirada que me echo cuando ya percibió que me iba a vaciar, para mí lo decida todo.

Tengo el coñito tan irritado que te dejo que te vayas en mi culo.

Juana aguanto como una campeona, y yo cerré los ojos por el placer de poder por fin correrme. Ya no prestaba atención a nada que no fuera mi placer. Su ano me comprimía el glande mientras un chorro de semen inundaba todo su túnel. Como solo tenía la punta metida, había hueco para que mi esperma saliera hacia delante, desparramándose por su culito. Me aferre a sus muslos con fuerza mientras me vaciaba.

Dicen que las chicas se corren más tiempo y yo creo que es así, pero esta vez, quizás por las ganas aguantadas y por el morbo de la situación, mi orgasmo se prolongó incluso más allá de la eyaculación. Ya había terminado de expulsar semen y todavía algunas contracciones me hacían gemir de gusto.

Ahora era yo el que me había quedado desmadejado.

Juana se inclinó sobre mí, mientras apretando su ano expulsaba mi verga, sin necesidad de tocarla con las manos. Estuvimos un rato así, tan a gusto que el tiempo pasaba súper rápido.

De repente ella dio un respingo.

Ostias, que ya mismo está aquí mi marido…

Efectivamente, apenas faltaban 10 minutos para la hora que él le había dicho.

Cogió un clínex de mi guantera y limpiándose como pudo, salió del coche. Yo la observaba desnudo de cintura para abajo, con la camisa abierta y el miembro caído sobre mi muslo, aun pegajoso. Se bajó la falda y se abotonó la blusa. Luego la vi buscar con la mirada inquieta en el asiento trasero.

¿Qué buscas?

Mis bragas.


Mire hacia el suelo y las vi allí hechas jirones, totalmente destrozadas.

Pues creo te no te las vas a poder poner… conteste mientras las levantaba cogidas entre el índice y el pulgar.

Joder, ya no me acordaba. Bueno, me voy corriendo para arriba. No subas detrás de mí.

Descuida.


Es más, mejor que mi marido ni te vea.

Tranqui, me voy en el coche.

Vale, ya te llamo yo.

Y acto seguido, tras echar un último vistazo a mi polla aun morcillona, me dio un beso y se fue corriendo hacia el ascensor.

Yo me fui a casa directamente y al llegar, ya estaba de nuevo empalmado solo de pensar lo que habíamos hecho. Me supo a poco el polvo exprés, me hubiese gustado tener posibilidad de follar y correrme una segunda vez, esta vez con más tranquilidad y recreándome. Cuando me metí en la ducha tuve que masturbarme por el estado de excitación que tenía.

Pero otra parte muy morbosa llego al día siguiente. Juana me llamo y me dijo:

Tenemos que hablar.

¿Y eso?

Se nos esta yendo la olla Luis. Esto no puede seguir así. Creo que es mejor que dejemos de vernos.

Bueno tranquilízate y cuéntame que te pasa.


Bueno pues resulta que al subir y nada más entrar en el local, se dio de cara con su esposo. Estaba con una pareja de conocidos.

Hombre Juana, ¿Dónde estabas?

Hola. Pues dando una vuelta para que me diera el aire un poco por el pasillo, viendo el resto de locales.


Enseguida se dio cuenta que era la peor excusa que podía poner, pero es que se los había encontrado de sopetón, sin tiempo a reaccionar.

Estás un poco colorada ¿Te encuentras bien?

Sí, es que me estaba agobiando aquí un poco, me ha debido sentar algo mal.


Enseguida entablo conversación con la otra pareja, pero lejos de relajarse por el cambio de tercio, Juana se sintió más observada que nunca.

Si mantienes la calma no pasa nada. Cuanto más natural y menos importancia le des, menos sospecharan.

Joder Luis, pues yo tenía la impresión de que todos se daban cuanta que no llevaba bragas y que además tenía el culo lleno de tu leche. Lo peor fue cuando empezó a salírseme. No me había limpiado bien y con las prisas aún quedaba en mi trasero. Tío, todo el culo y mis muslos pegajosos. Cuando me pude escaquear para ir al wáter tenía la sensación que todo el local sabía que venía de follar.

Era una sensación Juana, nadie te dijo nada ni te miro raro ¿Verdad? Te delatas tu sola.

Para ti es fácil decirlo, pero mira, yo he pasado un mal rato.


No me costó nada imaginarme la escena. Juana con la cara colorada del esfuerzo y el gusto de la corrida. Sintiendo que el semen dentro de su culo empieza a salir cuando este se relaja. Tratando de aparentar calma mientras un goterón de esperma le humedece la rajita del culo y se le pega a su coñito.

Coñito que por otro lado, también deja salir flujo propio de haberse corrido dos veces, que se le pega a los muslos y le hace sentirse también húmeda por ahí. Ella tiene la impresión de que el semen le corre por la cara interna de sus muslos y se le puede incluso llegar a ver con la minifalda que lleva.

Se pone aún más nerviosa y teme que se le note. En su intranquilidad cree ver como los demás adivinan sus pensamientos, aunque no es así. Y en cuanto puede, se va al aseo y cuando llega allí se sube la falda y con papel higiénico se limpia lo mejor que puede, apretando con el culo para que salga todo el esperma que aún queda dentro.

Igual que el día que su marido la llamó por teléfono y nos pillo en plena faena, también la imagino en el coche de vuelta. Sentada incomoda, notando humedad en la rajita del culo y de la vagina a pesar de haberse limpiado. Esperando que la falda negra disimule las manchas. Con los labios de su coñito comenzando a hincharse y el ano comenzando a escocerle de la follada que se había metido.

Y luego llegando a su casa y dándose una ducha para limpiarse de restos y olores que pudiesen ponerla en un aprieto.

Una situación que ella me relató por encima, y que me hubiese gustado presenciar. La parte mala del asunto, es que Juana, como ya dije anteriormente, empezaba a plantearse que lo nuestro iba a acabar muy mal, si no nos cortábamos un poco. Bueno, un poco bastante.

Pasada la pasión inicial, ella reaccionó antes. No me importa reconocer que fue mucho más racional que yo y que supo tomar decisiones que yo mismo no era capaz de tomar en ese momento.

A partir de entonces puso una serie de condiciones para nuestros encuentros, que garantizaban la discreción mucho mejor, pero que restaban emoción a nuestra aventura.

Lo cierto es que tras la pasión que sentíamos no había amor, ni proyecto alguno en común, con lo que poco a poco nos fuimos distanciando porque no podíamos juntarnos cuando nos apetecía, sino cuando se daba una ocasión perfecta. Y esto cada vez sucedía con menos frecuencia. Cuando uno deja tantos huecos vacantes, al final otra persona viene y los acaba llenando, y eso fue lo que nos pasó.

A pesar de todo, mantenemos buena relación y muy de vez en cuando, alguna cerveza y algunos buenos ratos recordando caen.

Bueno, pues como siempre, gracias por leer.

Espero que os haya gustado y si alguien tiene alguna historia de infidelidad o similar que quiera aportar, encantado de recibirlo/a en el hilo.

Un saludo a todos.
la historia esta muy bien contada pero le has cambiado el nombre a ella al principio del post
saludos
testosterona is offline   Citar -
El siguiente Usuario da las gracias a testosterona por este Post:
Antiguo 26-jun-2015, 21:44   #73
testosterona
Mega Pajillero
 
Fecha de Ingreso: dic-2010
Ubicación: andalucia
Mensajes: 311
Gracias 222 Veces en 121 Posts
Predeterminado

me imagino que como cambiamos los nombres para que no se reconozca el destino nos juega estas pasadas
testosterona is offline   Citar -
Antiguo 26-jun-2015, 22:31   #74
luis5acont
Moderador
 
Avatar de luis5acont
 
Fecha de Ingreso: may-2013
Mensajes: 4.686
Gracias 7.429 Veces en 3.337 Posts
Predeterminado

Cita:
Empezado por CHARON Ver Mensaje
Muy bueno tu relato con juana, pero la primera entrega resulta demasiado larga, deberías haberla dividido en dos o tres. Y eres un buen redactor. Estimate más; a mi me gusta leerte.... y es cierto eso que dice. Nuca debe decirse de este agua no beberé...

Un saludo y mis felicitaciones.... be erchug
Muchas gracias CHARON. Lo cierto es que en el foro de relatos no hay demasiado feedback. Nunca estas seguro de si gusta lo que escribes por que la gente no contesta o agradece tanto como en el de fotos y en el devideos, por ejemplo.

Asi que cuando alguien, como haces tu, escribe, siempre es de agradecer.

La unica guia mas o menos fiable es el numero de visitas, y aunque no suelo estar pendiente de esas cosas, acabo de ver con asombro que ya son mas de 30.000.

Ni me lo imaginaba...

Pues eso, gracias y a seguir disfrutando.

luis5acont is offline   Citar -
Antiguo 26-jun-2015, 22:41   #75
luis5acont
Moderador
 
Avatar de luis5acont
 
Fecha de Ingreso: may-2013
Mensajes: 4.686
Gracias 7.429 Veces en 3.337 Posts
Predeterminado

Cita:
Empezado por testosterona Ver Mensaje
la historia esta muy bien contada pero le has cambiado el nombre a ella al principio del post
saludos
Tienes toda la razon. Siempre procuro cambiar nombres, situaciones y cuaquier detalle que pueda dar pistas de los protagonistas reales.

Y algunas veces me lio, sobre todo cuando pasa alguntiempo entre relatos...

En esta ocasion, estaba trabajando en dos experiencias en paralelo, una de Juana, y otra de una chica a la que llamare Luisa, de ahi la confusion.

La de Luisa no se si saldra porque le he enviado el borrador, ella queria leerlo (aun mantenemos el contacto y le parecio excitante publicarlo) y no le ha gustado demasiado. Me propone cambiar demasiadas cosas, y no para garantizar el anonimato (que lo hace), ni porque no refleje la realidad, sino porque quiere modelar su personaje. En ese caso, que en vez de experiencia lo llame relato y lo escriba ella, claro.

Saludos y gracias por leer.

Un saludo.
luis5acont is offline   Citar -