Antiguo 10-oct-2017, 18:22   #301
Divertido1956
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Predeterminado El despertar

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Sus casi 100kg de peso casi ni los notaba desplomado sobre mí con su respiración agitada y su latido firme. Su polla casi se había salido de mí dejándome vacía. De no haber estado sobre mí dejándome inmóvil habría empujado hacia atrás para que no se saliera. Con creces me había devuelto mi mamada de la noche anterior, no tanto en sorpresa como en placer taladrándome desde atrás con su fuerza y teníendome casi aplastada. Yo que soy de agobiarme rápido había disfrutado con aquel polvo mañanero, pero sobre todo con la fuerza de sus pollazos desde atrás a golpe de cadera mientras yo levantaba mi cola para facilitarle sus movimientos.

Pasaban los minutos y no nos movíamos. EL único cambio fue su polla que definitivamente perdió tamaño y se salió de mí. Ese fue el momento en que se tumbó a mi lado. Yo no cambié de postura con mi pelo enmarañado pegado a la cara hasta que empezó a acariciarme la espalda empapada de mi sudor y el suyo y giré la cara para mirarlo.

-Quela, me encanta follar contigo.
-Y a mí que me folles.
-Me tienes loco, me haces terminar en un instante, eres pura pasión y dulzura, eres...no sé que eres pero no quiero dejar de estar contigo.

Al decirme eso me dí la vuelta pero noté que su corrida se salía.

-Porfa, corre al baño por papel que lo voy a pringar todo- le dije alarmada.

Salió corriendo con su polla llena de grumos de semen y a los poco segundos regresó con el rollo de papel higiénico pero en vez de dármelo él mismo arrancó un buen pedazo y me lo puso entre las piernas mientras con otro pedazo trataba de limpiar lo que salía. Mis labios aun estaban hinchados y su mano rozando el papel por ellos me demostraron que aun había tiempo para más placer. Flexioné las piernas y alcé el culo para facilitarle su limpieza sin ningún pudor. Con Víctor no me daba el bajón después del polvo y mi mente empezó a buscar como calentarlo de nuevo. Cuando terminó tiró el papel sucio al suelo y le dije:

-Ahora tendrás que limpiarte tú.
-Pensaba ducharme o darme un manguerazo.
-Ven- me incorporé sentándome con las piernas recogidas.

Se acercó a mi altura y mirándolo a los ojos le dije: "Déjame que yo te limpie", pero cuando me iba a dar el rollo de papel le agarré la polla con la mano y lamí la punta arrugada de su prepucio. Se detuvo sin decir nada.

-¿Prefieres asi?- dije con cara de guarrita.
-¿No te da ascó?- me preguntó.
-Nada tuyo me lo da...- y tirando atrás de su prepucio saqué su glande y empecé a lamerlo. Tenía un sabor raro mezcla de semen, flujo y orina, pero no dejé de lamerlo consiguiendo además que empezara a endurecerse lo suficiente como para empezar a poder mamarlo. Era increíble, mi coño se mojaba de nuevo y su polla estaba perfectamente lista en segundos. Pero yo no quería soltarle y mamé durante un rato con tragadas profundas mientras acariciaba su culo y sus pelotas colgonas deseando que se llenaran de nuevo para darme mi premio final.

-Quela, eres increíble...-repetía a cada poco mientras yo me concentraba en lo mío. Pero cuando llevaba varios minutos se separó de mí y me dijo con la cara de salido de esos momentos: "Yo también quiero", encajándose tumbado en la cama entre mis piernas que puso en sus hombros para llegar con la cara a mis labios hinchados y húmedos. Olió profundamente. Y después hizo algo que me desconcertó. Lamió de arriba a abajo estremeciéndome y cuando acabó escupió en mi coño y lo repartió con su lengua. Luego siguió chupando y lamiendo y sorbiendo mi clítorix consiguiendo mi entrega. Después cuando menos me lo esperaba levantó más mis piernas teniendo mi coño y culo a su merced y de nuevo escupió repartiendo su saliba desde mi clítorix a mi culo.

¿Qué estaría tramando?...
Ansioso por saber con que delicadeza Víctor consiguió abrirse camino entre tus "entrañas" pero sobretodo, con que intensidad lo viviste.
Te felicito con antelación por tu nuevo capítulo.
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Antiguo 11-oct-2017, 16:47   #302
Quela
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A pesar de sus escupitajos que me extrañaban nuestro sexo era tan guarro que me daba igual. Mi boca aun tenía el sabor de su polla manchada de semen y su boca llevaba un rato saboreando mi coño y su propio semen mezclado con sus jugos. ¿Qué problema tenía con que me escupiera y lo extendiera por mi raja y mi culo?

Más aun cuando uno de sus dedos empezó a jugar con mi coño rozando mis labios e introduciéndolo buscando mi punto g. Mi entrega era absoluta. No pensaba sólo sentía. Me relamía y me sobaba mis pechos apretandolos son saber por qué. Era algo espontáneo, un reflejo a su trabajo en mi coño. Estaba abierta de piernas para él, para su antojo, para que me hiciera lo que quisiera pero sobre todo para no dejar de recibir placer.

Después de un momento jugando con mi coño su dedo bajó a mi ano. Ya sabía lo que venía, pero le dejé hacer. Supongo que esperaba mi reacción pero como no dije nada siguió lamiendo mi coño cuando empujó el dedo introduciendo la primera falange. Se detuvo d enuevo. No dije nada. Empujó más, hasta el nudo de la segunda falange. Ahora ya sentía el dedo en mi culo y su lengua en mi clítorix. Empujé instintivamente la cadera más arriba y empezó a mover su dedo. Entre su movimiento y el mío instintivo me estaba follando con el dedo el culo y empecé a gemir. No me molestaba ni me dolía y mi cadera tenía vida propia. Me iba a correr en segundos follada por su dedo y lamida por su lengua. Ya sentía el cosquilleo en la entrepierna y era cuestión de segundos que me llegara la primera contracción. Yo la esperaba marcando con mis caderas el ritmo de su dedo cada vez más rápido. Escupió sobre él de nuevo y al volver a mi coño con su boca exploté en un orgasmo intenso, más aun porque él no paraba. Empujé tanto con mis piernas que llegué a levantar el culo del colchón. Su dedo estaba entero clavado en mi culo y mi coño empapaba su cara.

Fue más largo que intenso pero lo suficiente para que levantara su cara y me dijera:

-Quela, me muero por follarte el culo...

No supe que responder pero el muy listo me tenía entregada para conseguir su propósito.

-¿Alguna vez te han follado por ahí?- preguntó.
-No- mentí. Eso lo aprendí de Lucía. A los tíos les encantanta estrenarte y además así iría con más cuidado. Pues realmente estaba decidida a que lo hiciera.

-No te va a doler. Te lo prometo.

Se levantó y volvió al instante con un bote de crema. Me giró y me puso la almohada bajo la cadera. Yo no decía nada pero obedecía. De nuevo escupió en mi culo y lo extendió por mi coño también. Me abrió bien las piernas. Me tenía a su merced. Yo no veía y me pilló por sorpresa cuando me metió la polla en el coño con maestría, de un golpe. Escupió de nuevo. Metió un dedo en mi ano. Seguía dilatado. Pude sentir mis dos agujeros llenos y como su dedo rozaba su polla a través de mis pieles. De nuevo instintivamente mi cadera se movió sola buscando roce. Sacó el dedo de mi culo y al momento volvió a introducirlo. Esta vez resbalaba más. Venía untado en crema. Hacía un movimiento circular. Estaba dilatándome. Sacó su polla de mi coño. No quise mirar pues estaba claro que ya venía. Tardó. ¿Qué hacía?

Sus manos abrieron mis nalgas dejando a la vista mi ano dilatado y sentí al fin su polla también untada en crema apoyarse en la entrada. Entró la punta. No dolía pero sentía un fuerte calor. La piel se estaba estirando. Gemí casi de dolor, pero no le dije nada. Esperó. Empujó un poco más y esta vez si me dolió.

-Para, para...-le dije.
-Ya no puedo meterte más- me dijo medio riendo.

Metí mi mano entre mi cuerpo y la cama y llegué a sus pelotas. Estaba casi entera dentro. Se las acaricié. El escozor iba pasando. Ya no dolía aunque era una sensación distinta de cuando José Luis me abrió el culo.

-Eres un experto- le dije intentando volver la cabeza- Debes haber abierto muchos culos.
-Ninguno me ha apetecido más que el tuyo.

Entonces tiró d emí para ponerme a cuatro patas sin sacarla.

-Ahora es cuando te voy a follar el culo- y diciendo ésto escupió d enuevo sobre su polla y mi culo y empezó a moverse dentro de mí. La crema hacía que estuviera algo lubricado pero no tanto como mi coño que chorreaba en ese momento. En esa postura podía tocarme y así hice, pero me encontré con sus pelotas y las agarré. Se detuvo un momento. Las solté y emepzó a follarme de nuevo mientras yo no dejaba de rozar mi clítorix y sus pelotas cuando chocaban contra mi coño. Me venía otro orgasmo. Mi boca salibaba, mi coño chorreaba y mi botón hinchado estaba supersensible aunque la crema empezaba a dejar de lubricar mi culo. Dió igual me vino tan intensamente que me ahogo el grito y me agarrotó la espalda. Creo que me puse tan tensa que le hice daño en la polla porque dejó de bombearme el culo. Lo mejor fué que al sacarle la sensación de vacío prolongó el orgasmo cayendo sobre la almohada que tenía debajo.

Noté que metía la polla d enuevo entre mis nalgas pero sin penetrarme y le oí acelerar la respiración. Mi entrega había acelerado también su orgasmo. Estaba aun relamiéndome cuando cayó un chorro caliente en mis nalgas y dejó escapara el aire de sus pulmones en un prolongado: "Yaaaaaaaaaa" hasta que tras varios lefazos dejaron de caer sobre mí. Su mano entonces extendió su corrida y supongo que poir fetichismo o morbo la repartió entre mis nalgas y dentro de mi ano. Cuando terminó me besó la espalda...
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Antiguo 16-oct-2017, 16:33   #303
Quela
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Se tumbó a mi lado extrañamente pensativo aunque su rostro era de satisfacción. Su polla aun seguía tiesa supongo que por el grado de excitación que le había metermela por el culo pero a diferencia de otras veces se qiedó callado tras besarme la espalda dulcemente. Yo tenía una extraña sensación de vacío en mi culo que seguía dilatado y sentí cierta molestia la quitar la almohada que tenía debajo para darme la vuelta y tumbarme a su lado.

Estábamos extrañamente en silencio. Me eché en su hombró y acaricié su pecho que subía y bajaba por su respiración profunda. Su polla ya perdía tamaño y no pude reprimirme la curiosidad:

-¿Estás bien?- pregunté sin dejar de acariciar su pecho.
-Inmejorable
-Te has quedado muy callado, me estás preocupando.

Giró su cabeza y me besó la frente y me dijo:

-Creo que no está bien lo que acabo de hacer.

Me dejó sorprendida. Es verdad que entre nosotros había casi 5 años de diferencia pero me hablaba casi como si hubiese abusado de mí.

-No has hecho nada malo. Yo te he dejado que lo hagas- respondí asustada.
-No es eso Quela, no estaba haciéndolo contigo. Tenía que haber pensado antes. Me pones tan caliente y eres tan receptiva que no pienso y esta vez me he pasado. Me pones tan salido que no he visto a mi dulce Quela sino sólo un cuerpo a quien follarme y ahora me ha venido el bajón.
-Pero, yo te he dejado. A tu dulce Quela le gusta que su macho disfrute. Quiero darte mi cuerpo para que disfrutes. Y además, si yo no quiero se decir no. Y me apetecía mucho. Bueno, eso no me apetecía, pero por tí me apetece.
-¿Ves? Así no me gusta. No quiero verte como a las demás chicas.
-¿Es eso? Como me dejo ahora soy una guarra...-dejé caer la frase.
-No, perdóname. No es eso. Ni eres tú. Desde que anoche me cogiste en el trabajo y ahora ésto me estoy asustando. Tú me gustas por algo más que el sexo y ahora mismo sólo follamos.

Me quedé pensativa. Pero tenía razón. Y lo peor es que yo llevaba días en que sólo veía con él el sexo. Casi había olvidado nuestras conversaciones de antes de liarnos.

-Tienes razón- le respondí- Y además tú te mereces más. Es difícil no desearte, eso lo sabes. Pero tengo que controlarme. Porque lo de anoche fueron deseo y celos. Y lo de esta mañana ha sido entrega sin pensar y creo que valemos más. ¿Qué hacemos? ¿Cortamos?

Me miró con cara de espanto. Yo misma me tranquilicé viendo que no iba por ahí. Y ocurrió lo que siempre tememos en esos momentos de intimidad.

-Quela- me dijo mirándome a los ojos- mi problema es que creo que...bueno...pues que, a ver como...pues nada... que te quiero....

Decidme tonta pero la confesión de aquel hombretón después de sentirse mal por verme como objeto me desarmó y me abracé fuerte a su cuello besándoselo sin poder hablar.

Nos quedamos largo rato en silencio así abrazados hasta que me entraron unas ganas enormes de orinar. Salté corriendo de la cama con un "Me meo" que le hizo sonreir y entré corriendo al baño. Cuando terminé salí relajada del baño y me encontré de frente con Rafa que se quedó cortado al verme totalmente desnuda. Ni me acordaba de ellos.

-Buenos días- le dije con una sonrisa- que me meaba. Todo el tuyo.- Y me fuí disimulando al baño. Creo que él estaba más cortado que yo. Volví al dormitorio y empezamos a levantarnos. Era tardísimo. Además para cumplir la promesa de dejarle la casa a Lucía, Víctor me ayudó a hacer un pequeño equipaje para el finde.

Llevamos las cosas a su piso y nos quedamos la tarde tirados en el sofá de su casa viendo pelis. Medio en broma le dije que se pusiera un bañador para no tentarme en su casa. Y se lo puso. Yo por mi parte me dejé el bikini y un pantalón. Parecía que empezábamos a conocernos de nuevo cortándonos cuando habíamos hecho de todo.

Fuímos a trabajar aquella noche y al volver de mañana nos acostamos directamente a dormir. Sin yo decirle nada se puso un calzoncillo y yo una camiseta, pero fue más por frío que entraba por la ventana que por cortarme con él, aunque el culo me había molestado un poco y no me apetecía mucho tener sexo. Además al día siguiente nos iríamos a su playa a relajarnos antes de trabajar...
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Antiguo 17-oct-2017, 17:56   #304
Quela
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Me levanté bastante más descansada que los días anteriores. Víctor me había dejado una nota de que había salido a correr. No lo hacía por la mañana cuando dormíamos juntos pero ese día me vió tan relajada dormida que se fué pensando que volvería antes de yo despertarme.

Preparé desayuno y como suele pasar entró por la puerta justo cuando el café ya olía. Estaba muy sudado y sólo nos dimos un pico. Se duchó rápido y desayunamos tranquilos en la terraza. Nos venía bien frenar el ritmo frenético de sexo que llevábamos, pero no os voy a ocultar que verlo sudado sin camiseta o con el pelo mojado y una toalla sentado en la terraza no me turbó, porque evidentemente lo hizo.

Siguiendo nuestro plan nos fuímos a su playa pero tuvimos que alejarnos de la pasarela pues al ser fin de semana había más gente. Con naturalidad él se quedó desnudo y yo en topless. Parecía que nuestra pequeña crisis de exceso de sexo (quién lo iba a decir...) había pasado y volvíamos a ser una pareja como antes. Sin embargo tocaba hablar. Nos quedaba una semana de trabajo y volvíamos a nuestra ciudad, y en apenas una semana después yo volvía a mi universidad. Su confesión y su miedo unida a mi miedo no podían evitar tener cabeza. Yo lo tenía claro. Si nos separábamos cortábamos, no quería repetir la experiencia con José Luis. Pero ¿en qué pensaba Víctor?

No os voy a engañar, no quería mostrar mis cartas antes de que él opinara. Todo empezó con un simple:

-Victor, ¿qué vamos a hacer cuando terminemos aquí?
-¿A qué te refieres?- dijo extrañado.
-A nosotros...

Silencio.

-Sabes que yo regreso a mis estudios- continué.
-Ya...

Silencio.

-Necesito saber lo que piensas- insistí.
-Quela, desde que tenía 15 y me rechazó la chica de mis sueños no he estado enamorado hasta ahora. Pienso en estar contigo...
-Hay que ser realistas. Yo me voy y tú empiezas con los entrenamientos duros...
-Llámame infantil, pero soy incapaz de pensar en eso cuando me queda una semana aquí contigo. Disfruta se lo que tienes y no te amargues con lo que aun no ha pasado.

Su pensamiento en aquel momento me resulto incluso infantil pero soy como soy y le hice la pregunta:

-¿Tú quieres una relación a distancia?

Siulencio de nuevo mirando al mar.

-Por favor, necesito saberlo- insistí.
-No lo he pensado, Quela. Sólo he pensado en lo bien que estoy aquí contigo, en cuanto me gustas y los polvazos que echamos y en lo pillado que me tienes...pufff, no quiero pensar en eso ahora- respondió molesto.
-Tienes razón. Soy demasiado cerebral a veces. Sólo pierdo la cabeza cuando tengo algo tuyo dentro de mí...
-Jajajaja- por fin rió- para que uno no es de piedra y hay más gente en la playa.
-Entonces no voy a poder abrazarme a tí...para no dar el espectáculo...

Entonces se levantó y me tendió la mano.

-Ven- me dijo- vamos al agua.

Me levanté y abrazados nos acercamos al mar y nos metimos hasta media cintura. Allí nos abrazamos y efectivamente pude comprobar como se empalmaba con apenas un abrazo y pocos besos.

-Contigo es imposible...- le dije- me provocas.
-La culpable eres tú- dijo intentándome darme una ahogadilla, que por supuesto consiguió a la vista d enuestra diferencia de fuerzas. Ya mojada me puse detrás de él para intentar subirme a su espalda pero fue solo una estratagema para agarrarle la polla desde atrás y decirle:

-Tú eres más fuerte pero yo ahora te tengo cogido y bien cogido.

Aquello terminó en varios revolcones en el agua y poco más pues había gente relativamente cerca. Cuando se le pasó un poco el empalme volvimos a las toallas y al rato regresamos a su apartamento para prepararnos para trabajar. Ya acababa agosto y el local cerraba domingos lunes y martes. La semana próxima tendríamos mucho tiempo de descanso y ya haríamos planes. El fin siguiente era él último del verano y nos despediríamos del trabajo, los compañeros, y quizá de nosotros mismos...
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Antiguo 18-oct-2017, 17:13   #305
Quela
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El domingo nos levantamos tarde, cansados de nuevo por el trabajo y sin haber tenido sexo esa noche. Víctor más relajado durmió desnudo de nuevo como tenía cotusmbre y yo con mi camiseta por frío aunque pegándome a él cuando tenía ocasión buscando el calor de su cuerpo. De nuevo me levanté y él se había ido a correr por lo que repetimos la rutina del día anterior. No teníamos planes. La parejita en nuestra casa de finde romántico y nuestra playa con demasiada gente. A Víctor además no le gustaba ir a la playa del pueblo porque había mucha gente y tenía que usar bañador.

Me propuso entonces ir a comer a un sitio de interior que él conocía. Fue una comida tranquila en un restaurante de campo en medio de un pinar. A pesar de ser domingo estaba tranquilo y nos sentamos en una mesa junto a un gran ventanal frescos por el aire acondicionado. Víctor se veía raro con bermudas y polo. Mientras que yo me puse un vestido blanco de lino que se abrochaba en dos cordeles anudados en la espalda a la altura del pecho y de la cintura que sujetaban un corpiño con forro que permitía ir sin sujetador sin marcar pezones. La tela restante caía con vuelo hasta la altura de la rodilla. Era muy fresquito y sorprendió a Víctor por dejar la espalda escotada en U hasta la cintura. Era la primera vez que me veía con un vestido. Además me dí brillo de labios. De bí gustarle pues al decirme que estaba muy guapa parecía sincero.

Al igual que el día anterior en la playa estuvimos distendidos charlando y riendo. Tanto que sin darnos cuenta nos bebimos una botella de vino y dos chupitos después. Víctor no podía conducir y cerraban el restaurante así que se nos ocurrió buscar un sitio sombrío en el pinar para echar la siesta y que se le bajara el alcohol. El pinar era grande así que cerca del restaurante nos desviamos por un carril para que no se viera el coche desde la carretera. Después anduvimos unos metros entre los pinos hasta encontrar un lugar más sombrío algo apartado y nos tumbamos en las esteras de playa que llevaba en el coche.

Víctor se quitó el polo pero yo no me quería quedar en bragas aunque el vestido era incómodo para estar tumbada pues en esa postura me apretaba el pecho, de modo que me senté como un indio a su lado mientras que él se tumbaba cruzando las piernas. El vestido era corto en esa postura se abría y más cuando Víctor metió su mano bajo la tela para acariciar mi muslo mientras charlábamos. Me empezó el cosquilleo entre las piernas pero descarté buscarlo. Sin embargo, no pude evitar jugar con mi dedo dibujando sus abdominales. No podía imaginarme que una barriga gordita de niño se conviertiera en esa tableta perfecta.

Sin darnos cuenta estábamos en silencio con su mano en mi muslo y mi dedo dibujando la forma de su vientre . Iba a ocurrir pero no sabíamos quien iba a ser el primero. Al final no fue su voluntad ni la mía, sino la fisiología, pues su bermuda se llenó y no pude evitar el comentario:

-Cariño mejor paro que te estoy poniendo nervioso.
-No te preocupes por mí, me controlo- contestó colocandose el bulto con la mano para que no le apretara el pantalón.

Ahí crucé el límite.

-Debes estar incómodo- le dije desabrochando el botón de la bermuda.

No me dijo nada pero su mano empezó a jugar con la tirilla de mi braga buscando como acercar su dedo a mi sexo. Una vez abierta la cermallera sin contemplación tiré hacia abajo del calzoncillo dejando su polla a mi vista con el pantalón a medio bajar. El deseo había vuelto. La cogí con mi mano suavemente y lo miré a los ojos mientras lo pajeaba suavemente. Su dedo ya acariciaba mi vello púbico y mi coño reaccionaba humedeciéndose en mi interior. Me puse de rodillas para tener más movilidad. Su mano pasó a mi culo por dentro de la braga. Me agaché y la saboreé con la lengua. Lo miré y le dije:

-Me faltaba el postre.
-Es todo tuyo...

Me agaché y empecé a lamerle la polla hasta que me metí su glande apretándolo con mis labios en la boca. Su dedo se abrió paso en mi braga hasta localizar la raja de mi coño y conseguir abrirse espacio entre mis labios para entrar sin miramientos. Fue la señal para empezar a mamar intentando tragar lo máximo de poco en poco. Pero me detuvo y me dijo: "Yo también quiero postre" y con su fuerza me trajo hacia él casi haciéndome caer y pasó mis piernas sobre su cabeza colocando mis piernas a ambos lados de su cabeza. Entendí su intención y volví a mi faena con su polla mientras apartaba mi braga y hundía la cabeza entre mis piernas. Su lengua y sus labios hacían tan bien su trabajo que empecé a chorrear mientras su polla en mi boca ahogaba mis gemidos. Con que facilidad me ponía cachonda. Fue breve pero intenso pero en pocos minutos se ganó mi orgasmo mojándole la cara en mis jugos y obligándome a parar de chupar. Si había alguien cerca sólo por el sonido sabría lo que pasaba.

Cuando me relajé de nuevo me dijo:
-Voy a necesitar algo más para darte el postre porque yo ya me he comido el mío.

Y se incorporó poniéndome a cuatro patas sobre la esterilla y colocándose detrás mía con una rodilla en el suelo y una pierna flexionada. Su polla lucía brillante por mi saliba. En cuanto me dispuso en posición metió su polla despacio en mi coño como queriendo medir su profundidad y distancia y una vez comprobada tiró de mí hacia él y empezó a mover la cadera hundiendo su trozo de carne caliente en mi coño con buen ritmo y golpes secos. Yo dejé caer mi cabeza concentrándome en las sensaciones que venían de entre mis piernas. En pocos minutos me vino otro orgasmo más intenso y largo que el anterior haciéndome perder el equilibrio en los brazos hasta apoyar mi cara en la esterilla. En esa postura pude girar el cuello y ver sus pelotas colgando entre mis piernas y las agarré diciendole entrecortadamente: "¿Es que yo no voy a tener postré?"

No había duda que con él siempre acababa pidiendo sexo guarro. Interpretó mi mensaje sacando su polla de mi coño y se puso de pie frente a mí pajeándose. Yo lentamente me puse de rodillas para verlo y con cara de guarra abrí mi boca y le enseñé mi lengua. Se la machacaba fuerte con intensidad mientras yo acariciba su culo. Metí un dedo entre sus nalgas. No dijo nada. Estaba duro por su poistura pero me abrí hueco y llegué a su ano. No llegué a introducir el dedo pues su "Yaaaaa" me avisó con el tiempo justo de meterme su glande en la boca y recibir sus salpicones en mi garganta mientras yo misma lo pajeaba y bufaba y gemía como un toro apretando sus nalgas. A pesar de haber terminado de correrse seguí chupando y tragando hasta que me pidió que parara. Lo miré y me relamí..."Qué rico estaba" fueron mis palabras mientras Víctor me ayudaba a levantarme...
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Antiguo 19-oct-2017, 13:20   #306
lok1
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Quela me encanta como escribes y como describes, muchas gracias por tu relato!!

Deseando saber qué pasará cuando llegue la separación, nos tienes a mi mujer y a mi enganchados a tu historia jajaja
__________________
Si te apetece leer un relato escrito por mi..
/relatos-experiencias/46605-escapada-montana.html
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Antiguo 20-oct-2017, 00:53   #307
piramide69
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somos muchos a los que nos tienes enganchados, gracias
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Antiguo 23-oct-2017, 16:28   #308
Quela
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Habíamos recuperado el deseo y las ganas de dejar fluir nuestra sexualidad sin límites. Aunque quizá el alcohol había hecho su parte. Un polvo con tu chico despuñes de una borrachera nunca da remordimiento. Y más cuando te tumbas en la esterilla después de recomponerte la ropa y te quedas dormida en su pecho oyendo a las chicharras cantar.

Perdimos la noción del tiempo o simplemente estábamos tan a gusto que se nos pasó volando pues en un momento empezó a descender la luz por la escasa inclinación del sol. No queríamos que nos anocheciera allí. Era domingo y teóricamente los chicos ya habían terminado su finde romántico así que llamé a Lucía y quedamos en llegar a la casa para cenar. Pasamos primero por el piso de Víctor a recoger mis cosas y ropa cómoda para él estar en casa y pasamos por un supermercado a comprar vino y alguna delicia gurmet para celebrar juntos el poco verano que nos quedaba.

Llegamos a la casa y la pareja había preparada algo de comer a lo que sumamos nuestra compra y nos metimos a la habitación a cambiarnos de ropa y ponernos cómodos. A pesar del tiempo que llevábamos juntos y la naturalidad no podía evitar mirarlo cuando se desnudaba. Y más si se quitaba los calzoncillos para ponerse un bañador sufero y una camiseta sin mangas. Aunque a lo mejor a él le pasó lo mismo al ver como me quitaba el vestido quedando en bragas para ponerme una camiseta suelta y un pantalón de pijama.

Comimos contándonos detalles de nuestro finde e imaginando planes para cuando volviéramos. Ellos tres se seguirían viendo más seguidamente que yo pues Rafa y Lucía estudiaban juntos y los dos chicos entranaban juntos también. Yo era la que me quedaba descolgada pero planeamos un fin de semana en mi piso de estudiante. Lo tendría que hablar con las chicas.

Nos bebimos dos botellas de vino y algunas copas pues no teníamos que trabajar al día siguiente. Al final cayó algún comentario subido de tono sobre lo que habríamos hecho por separado aquel fin de semana aunque Lucía se ponía muy pesada en las bromas sobre el tamaño de la polla de Rafa que resultaba cansina y al chaval a pesar de la confianza avergonzaba. Pero a ella no parecía importarle.

Sin embargo lo pasamos bien y reímos bastante aunque la parejita al final se acostó a una hora prudente pues tenían que ir antes del mediodía a nuestra ciudad a ver las listas de clase y optativas de la matrícula de su facultad como aviso del inminente inicio de curso.

Víctor y yo permanecimos charlando y apurando el vino un rato más en el patio mientras me masajeaba los pies sobre su rodilla tentandome a rozar el pie libre con su paquete. Al final decidimos ir al día siguiente a su playa pues estaría muy tranquila y probablemente sería la última oportunidad. Nos acostamos juntos con él desnudo pero yo no, por frío. Podíamos dormir sin tener sexo aunque también era cierto que ya habíamos tenido ración. Me encantaba dormirme pegada a él y sentir su piel, sus latidos y su respiración.

Nos despertamos temprano para lo que estábamos acostumbrados. Los chicos ya se habían ido y Víctor y yo desayunamos tranquilamente. Al verle desnudo le pregunté en confianza:

-¿Por qué te gusta andar desnudo?
-Es cómodo.- repsondió.
-Pero no tienes pudor ni vergüenza ninguna. Eso no pega con tus complejos de adolescente gordito.- insistí.
-Pues no. Cuando entré en remo empecé a usar los monos. Tienes que usarlo sin ropa interior por eso verás a muchos remeros soltarse las tirantas y bajarse hasta la cintura el peto. No llevan nada debajo y la verdad esque se marca todo. Pierdes la vergüenza. Además en las duchas y vestuarios todo el mundo se ve sin complejos. Y en cuanto a las chicas en mi club teníamos una masajista que nos tonificaba después de las competiciones y entrenamientos y estaba más que acostumbrada a vernos y nosotros a ellas. Lo otro, que quieres que te diga, después de hacer nudismo en la playa y liarte con tantas tías todo te da igual.

El final de la respuetsa me molestó un poco. Celos quizá. Pero la respuesta tenía lógica aunque le contesté:

-Pero serás consciente de que provocas...
-La provocación no está en el que se deja ver sino en el que mira. ¿O tu vas sin sujetador para provocar a todos los chicos?

De nuevo su respuesta tuvo lógica. Mis castillos mentales con respecto al sexo y al pudor seguían reconstruyéndose con cada relación haciendome entender de otra forma las relaciones entre hombres y mujeres.

Nos preparamos y nos fuimos a nuestra playa. Estaba vacía totalmente. Quizá porque era temprano, pero seguramente por estar ya en septiembre. Nos fuímos al sitio que nos apeteció y montamos sombrilla y esterillas quedandose Víctor desnudo y yo en topless como acostumbrábamos. Hacía fresco para bañarme pero Víctor fue a remojarse dándome un buen espectáculo ver su cuerpo al sol primero de espaldas y después de frente a pesar del efecto del agua fría. Yo misma me convencí, remordimientos nada, lo mío con Víctor a parte de que me gustaba su forma de ser era pura atracción física y deseo permanente. No sé si se percató de que me mordía el labio al verlo venir del agua pero pensé simplemente en disfrutar el día de playa evitando otros pensamientos...
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Antiguo 24-oct-2017, 13:09   #309
AJAX
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Eres genial. cl ap0000thum bsup
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We are the champions.............
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Antiguo 24-oct-2017, 19:54   #310
Quela
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Pasamos un día muy agradable. En toda la tarde no vimos a nadie cerca nuestra y debo confesaros que daba bastante paz. Empezaba a bajar el sol y me decidí a darme el último baño. Como no había nadie decidí jugar un poco con Víctor. Me levanté de la toalla y sin decir nada me quité la braga del bikini. Fue una sensación extraña pero agradable sentir la brisa del mar en mi vello púbico aunque mi culo blanco debía verse a kilómetros de distancia.

Víctor no se había percatado de mi gesto así que llamé su atención:

-Seguro que el agua está calentita ahora. Y me apetece probarla así. ¿Te vienes?

Se quitó las gafas sin decir nada y se me quedó mirando con cara de bobo. Le insistí y se levantó. Me dió la mano y me dijo: "Verás como así te gusta más el baño". Fuímos de la mano hasta la orilla. Él se metió de un salto y yo poco a poco hasta aclimatarme a la temperatura del agua. Nos fuímos nadando un poco hasta donde no hacíamos pie y nos dimos unas ahogadillas. Como me cansaba me monté sobre su espalda y me remolcó nadando a donde hacíamos pie. Su piel estaba fría por el agua pero igualmente apetecible. Me pegué a él de frente y nos besamos dulcemente. Descubrí la nueva sensación de sentir su polla rozarme bajo el agua sin tela de por medio, aunque duró poco pues nuestra proximidad le hizo empalmarse. Yo sentí una extraña sensación de frío en la piel y calor interior. No sentía la humedad de mi entrepierna pero sí el calor de mi vagina.

No podía dejar de besarlo, y eso que nuestras manos no jugaban. Sólo nos abrazábamos en el largo beso. Nos detuvimos para abrazarnos más fuerte. Era un estampa preciosa la de ambos abrazados al sol del atardecer en el agua. Sólo se nos vaía de hombros para arriba a mí y su torso entero fuera del agua, pero de verse por debajo como nos apretábamos y como su polla se pegaba a mi vientre podríamos cambiar la escena de romántica a tórrida.

No había nadie y me aventuré a subirme sobre él, que entendió mis intenciones y me ayudó levantándome en peso ayudado de mi flotabilidad. Conduje con mi mano su polla a la entrada de mi coño y me deslicé en ella. Me arañó un poco al entrar, no sé si por que tuviera arena o por la sal del mar pero una vez dentro la sensación fue de plenitud. Frío fuera, calor dentro. Me quemaba su polla en mi interior encendiéndome , pero no para follarlo, sólo para sentirlo. Retómamos los besos de antes y así estuvimos un buen rato hasta que Víctor a pesar de su fuerza empezó a cansarse de sostenerme. Pensé en cabalgarlo allí pero me acordé del arañazo al entrar en mí y le propuse tumbarnos en la esterilla.

-¿Cómo voy a salir así?- me dijo señalando hacia abajo con su mano.
-No hay nadie, pero vamos, ¿Que prefieres, que se te baje aquí esperando o que te la baje yo fuera?

No respondió. Lo agarré de la polla y tiré de él que me siguió como un perro con su collar. Así hicimos los 20 metros hasta la sombrilla. LLegué y me tumbé mientras él hacía lo propio acomodándose entre mis piernas en la postura del misionero. Con maestría condujo su polla entrre mis labios mayores hasta dar con la entrada y apretar sus nalgas para llenarme d enuevo. Sentí un ligerto arañazo rápidamente sustituído por la lubricación de mis jugos al ser de nuevo penetrada. Una vez acomodado empezó d enuevo a besarme y a mover ligeramente sus caderas.

Me penetraba despacio mientras yo acariciaba su espalda ancha y su cara. Hacía tiempo que no hacíamos el amor de forma tan tradicional y me estaba encantando, por la dulzura, por el sitio y por la duración. Era tan dulce que no me cansaba, pero mi reloj interno llevaba mucho funcionando en modo "sensaciones" y noté que estaba cerca del orgasmo. Abrí más las piernas para que profundizará más sus penetraciones y apreté sus nalgas aun más duras que de costumbre y en cuestión de pocos minutos exploté en un orgasmo sentido que me dió hasta escalofríos en los dientes y me hizo encoger mi cuerpo rodeando el suyo y trasladar las contracciones de mi coño a su polla que no paró de rozarse conmigo hasta que cesaron mis contracciones. Entonces me besó sin salirse de mí y le pedí que se corriera dentro de mí porque quería sentirlo todo.

Empezó despacio pero para conseguir su orgasmo ganó ritmo y fuerza en sus envestidas chicando sus huevazos de semental con mas fuerza en mi culo . Tenía los brazos tensos y to no dejaba de apretar sus músculos hasta que noté que estaba cerca y de nuevo me preparé para su corrida abriendo más mis piernas y apretando mi cadera para profundizar sus penetraciones hasta que su respiracín y el aumento del su cadencia me indicó que su orgasmo estaba cerca. Tan pendiente estaba de sus sensaciones que cuando sentí el primer lechazo en mi coño me sobrevino inesperadamente un segundo orgasmo más intenso que el anterior y con contracciones más largas en tiempo que me hizo perder la fuerza hasta que terminó de correrse y se desplomó sobre mí que no tenía fuerzas ni para acariciarlo...
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Antiguo 25-oct-2017, 18:14   #311
dalede
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Me encanta tu relato Quela, llevo enganchado desde el principio y no me puede gustar más, tienes pinta de ser una chica increíble
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Antiguo 30-oct-2017, 16:34   #312
Quela
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Después de un polvazo y cuando los sentidos a percibir otras sensaciones, pierdes la concentración en tu cuerpo, especialmente las zonas erógenas y las estimuladas y retomas la conciencia de tiempo y lugar hay un momento que en ocasiones hace prolongar el polvo y sus sensaciones. Ese momento se produce cuando tu chico aun sigue sobre tí, sientes su peso, su olor, su respiración y el tacto de su piel sudosa mientras empeiezas a ser consciente de que respiras más profundo, como él, estás sudada, como él...pero aun hay algo de él dentro de tí. Su polla sigue llenando el espacio abierto en tu vagina, aun la sientes palpitar aunque va perdiendo tamaño y llega un momento en que por postura o por flaccidez se sale fuera de tu coño dejándote una sensación de vacío como último recuerdo del momento recien vivido.

Así me encontraba yo en aquella playa desierta, inmobilizada bajo el corpachón de Víctor sintiendo como su polla resbalaba de mi interior acompañada de la mezcla de flujo y semen que me rebosaba y mis sentidos empezaban a recibir estímulos ajenos e nuestros cuerpos. La luz del sol poniente, la brisa del mar sobre la piel sudada y al fin sus labios buscar los míos para demostrar que el deseo no se terminaba sólo en el sexo.

Víctor se levantó sin dejar de mirarme mientras la parte de mi cuerpo que él cubría se estremeció al sentir la brisa del atardecer. En otra situación similar yo me había arrodillado y limpiado su polla con mi boca como muestra de agradacimiento al falo que me había colmado de placer. Pero el sexo que acabábamos de tener no era sucio a pesar de nuestro sudor y los restos de nuestros líquidos sexuales. Era un sexo límpio, hermoso, dirigido del uno al otro y más lleno de deseo del otro que de imaginación en el juego de pareja. De modo que cuandome tendió la mano para ayudarme a levantarme y limpiar los restos que el sexo había dejado en nuestros cuerpos con el agua de mar la tomé y dejé que me levantara.

Caminamos abrazados hacia el mar mirando el sol casi rozando el horizonte, yo agarrada a su cintura y su brazo en mi hombro. Íbamos en silencio hasta entrar al agua donde nos besamos tiernamente. Nos separamos a nadar un poco y de paso limpiar nuestros sexos de forma más íntima pues necesitaba frotarme para despegar el semen que me chorreaba pierna abajo. Y supongo que él disimuladamente hacía lo mismo con su polla.

Tenía frío y se lo dije. Corrimos hacia fuera y me envolví en una toalla. Como no se me pasaba me envolvió con la suya y su cuerpo mientras veíamos ponerse el sol.

El momento de romanticismo y disfrute de la naturaleza se acabó pronto cuando la propia naturaleza se volvió contra nosotros y se levantó la nube de mosquitos que nos obligó a vestirnos corriendo y recoger las cosas para llegar lo antes posible al coche.

Regresamos a la casa pero no había nadie. Llamé a Lucía, llegarían tarde. Aprovechamos para pegarnos un manguerazo en el patio y cenar algo rápido. Me tuve que poner una sudadera pues me dió frío tras la ducha. Al día siguiente descansábamos también pero teníamos que preparar la ropa para la fiesta de finde temporada en la terraza así que decidimos acostarnos pronto y descansar porque había que aprovechar le tiempo. Durmimos juntos y abrazados como a mí me gusta. No oí llegar a Lucía y Rafa pero al despertarme a orinar a media noche ya estaban en la casa pues los oí cuchichear en su habitación.

Llamé a su puerta y nos contamos nuestro día, pero estaban cansados y nos fuímos los tres a dormir. Víctor dormido estaba tan guapo como despierto. Observándolo me quede dormida hasta la mañana, en que me desperté sóla en la cama. Víctor estaría corriendo. Los chicos dormían. Me preparé un café y me senté en el patio y rememoré aquel verano, el primero de mi vida independiente, el primero de mi vida desde que desperté al sexo, pero se acababa y necesitaba pensar por dos, pues Víctor se negaba, o aparentaba a pensar en el futuro...empecé a sentir desazón, incluso soledad y miedo...
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Antiguo 05-nov-2017, 11:49   #313
Divertido1956
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Predeterminado El despertar

Hola Quela.
Deseo que estés bien!
Espero como [email protected] [email protected], seguir leyéndote.
Pero tranquila !
Me imagino el sacrificio que tienes que hacer para poder deleitarnos con cada uno de los capítulos de ese maravilloso relato y compaginarlo con tu vida diaria.
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Antiguo 06-nov-2017, 16:15   #314
Quela
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Gracias, pues si que me cuesta trabajo, pero intento sacar de vez en cuando un ratito para que sigáis mi historia. No quisiera defraudar a mis fieles.
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Antiguo 06-nov-2017, 17:04   #315
Quela
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Lo malo de pensar, de ser reflexiva, es que estás preparada ante algunas adversidades e incluso tienes un plan previsto. Pero ser prevenida puede hacerte demasiado cerebral y nublar los pensamientos aunque luzca un sol radiante. Mis últimos días en la playa los pasé más pendiente de la separación que se venía que de aprovechar al máximo los últimos días. Además Víctor me llegó una mañana con la noticia de que cuando volviéramos a la ciudad no estaríamos juntos la semana que me quedaba antes de volver a la universidad. Víctor tenía una concentración con el equipo de remo y por eso estaba saliendo a correr todos los días.

Tonta de mí estaba amargada en vez de disfrutar del momento. Estaba tan bloqueada que ni respondí al sexo cuando Víctor me buscó alguna noche a pesar de necesitar su contacto. Estaba pensativa y taciturna a ratos y me perdía en las conversaciones. El sábado era la fiesta final y el domingo volvíamos a la ciudad a separarnos por no sabíamos aun cuanto tiempo.

Para colmo me empeñé en tener la conversación y discutimos. Aunque a su no sé, no pienso en eso, ya veremos, mi insistencia le dejó claro que no habría relación a distancia y que era libre de follar con quien quisiera cuando me fuera. Su respuesta fue un mosqueo de narices que ahora pasado el tiempo interpreto que se lo provocó cuanto me quería y que difícil lo estaba poniendo yo.

La situación de Lucía y Rafa era la opuesta. Dejarían de vivir juntos pero se verían todos los días y pasarían a otra fase de su relación. Yo en mi negatividad me empeñaba en acabarla por el egoísmo de no repetir el error de José Luis y de no sentirme de nuevo sola, culpable y engañada.

Llegó el sábado y la fiesta de despedida volvió a ser de disfraces. Ésta vez la temática era egipcia. El jefe había comprado faldas blancas con cinturón y sombrero egipcio y para las chicas unos sujetadores dorados. El mío me estaba ancho y me pasé toda la noche subiéndome las copas para que no se me saliera el pezón, y aunque parezca una tontería estar pendiente de eso me hizo no pensar en otras cosas.

Al final el jefe había previsto una fiesta privada para los trabajadores pues el local ya se demontaba y no había que recoger como los demás findes. Nos servimos copas y brindamos. Además el jefe nos premió con un paga extra por lo bien que había marchado todo. Hubo abrazos y lágrimas y nos despedimos. Pensé que Víctor me abordaría en casa pero no esperó. Se acercó a mí antes de entrar a los vestuarios y me dijo que lo esperara para dar un paseo.

Me llevó a pasear a la playa. Aun era denoche. Iba muy callado y yo también. Tragaba saliba de vez en cuando y lo ví muy distinto y vulnerable al Víctor que conocí al llegar a la playa. Pot fin cuando llegamos a la arena húmeda se quitó las chanclas y se giró frente a mí soltando mi hombro y cogiendome de las manos:

-Quela, no quiero que acabemos así.- tenía los ojos vidriosos por las lágrimas.
-Perdóname, me encierro en mí misma y no pienso en tí.- dije bajando la mirada.
-Te entiendo, pero necesito decirte algo- dijo tirando de mi barbilla para mirarme a los ojos- Este verano no es el verano en que me follé a Quela- hizo una pausa y tragó saliba- es el verano en que me enamoré de Quela.

No resistí más y me abracé a él llorando. LLevaba días con esa necesidad guardada y por fin fluyeron las lagrimas sibre su camiseta. Sus brazos fuertes me abrazaron y me arrepentí de mi actitud los últimos días alegrandome a la vez de que fuera tan comprensivo.

Estuvimos un rato así en silencio apretados y entonces lo tomé de la mano y le dije:

-Necesito tenerte una vez más, tienes razón, lo que tenga que venir ya vendrá, pero vamos a vivir el momento.- y nos besamos.

Y caminamos, y nos paramos a besarnos, y caminamos abrazados...y a ese ritmo no sé cuanto tardamos en llegar a la casa. Y Lucía gemía, pero nos daba igual, porque en ese momento no había mundo, sólo Quela y Víctor deseandose...
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Antiguo 14-nov-2017, 20:03   #316
Quela
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Cuando el sexo es por amor todo es diferente. El deseo es más ajeno que propio. Deseas que esté bien, que te disfrute y que lo haga sólo contigo. Puedes llegar a hacer las mismas guarrerías, a intercambiar los mismos líquidos pero el sentimiento y las recuerdos son muy diferentes.

Aquella noche no me ofrecí a Víctor por puro contacto físico ni para conseguir placer. Yo sólo quería sentirlo como dice el bolero, como si fuera la última vez, pues ese era mi temor y a la vez la causa de mi entrega.

No teníamos prisa por llegar a la casa, pues cada achuchón, cada roce y cada beso ya valía porque estábamos juntos. Aunque Laura gemía en su dormitorio no cambiamos ni nuestro plan ni nuestras sensaciones pues sólo teníamos sentidos el uno para el otro.

Cuando cerré la puerta y Víctor me abrazó desde atrás haciendome sentir el bulto de su pantalón el mundo se resumía al calor que me proporcionaba su cercanía, y cuando su mano se metió bajo mi camiseta para buscar mis pechos que respondieron endureciendo mis pezones simplemente estaba cumpliendo con lo que más deseaba en ese instante que era entregarle mi cuerpo. Abracé su cuello levantando mis manos para poder besarlo de espaldas cuando ya mis tetas estaban fuera de las copas del sujetador sintiendo el calor de su mano. Cuando una de ellas bajó por mi vientre y desabrochó hábilmente mi short para buscar rápidamente mi vulva dentro de mi braga me estremecí sin dejar de besar su cuello y su mentón como queriendo decirle: "Aquí me tienes, aun soy tuya".

La presión de su dedo buscando entrar entre mis labios vaginales me recodó que Víctor quería sexo, y que yo también. Que también quería darle placer pero fuí incapaz de revolverme para mirarlo fijamente y dejé que su dedo invadiera mi intimidad mojándose en mis jugos que ya humedecían mi interior y que me aferrara más a su cuello premiendo su oído con mi gemido. Sabedor del placer que me proporcionaban sus manos sin ni siquiera habernos desnudado frotó su palma contra mi clítorix y en un movimiento muy sensual la sacó de mis bragas y se llevó los dedos a la boca mientras yo me relamía dejando caer mis bragas al suelo.

Del tacto y el gusto pasó a la vista clavando su mirada en la línea de vello de mi pubis y agradecido por la vista se quitó la camiseta dándome la réplica dejando a la vista su cuerpo perfecto y antes de que yo reaccionara me cogió en brazos de lado depositándome en la cama, pero en vez de buscar los labios de mi boca, se dirigió sin preámbulos a mis labios del coño lamiendo el interior de mi muslo hasta llegar a mi entrepierna. Sin ningún tipo de rubor abrí las piernas facilitando que encajara su cara entre ellas a pesar de ofrecerla la visión de mi coño en su plenitud con los labios abiertos y mojados por la acción de su dedo. Me sonrió y se lanzó con una larga lamida por mi raja hasta el clítorix que me obligó a gemir. Su respuesta fué hundis su cara para rozar sus labios con mi botón y clavar su lengua en mi coño, que unido al calor de su aliento me proporcionó una sensación placentera que se vió recompensada con un orgasmo rápido, repentino e intenso que lejos de aplacarme despertó aun más mi deseo.

Mientras recuperaba la respiración Víctor se había levantado y se quitaba lo que le quedaba de ropa dejando caer sus huevos gordos desde la base de su mástil completamente erguido y brillante. Me apetecía chupárselo pero no me dió tiempo pues cuando quise moverme ya se había colocado entre mis piernas y se estaba colocando para penetrarme. Me acomodé para facilitar su tarea y pude sentir como su capullo hinchado rozaba primero la entrada de mi cueva y posteriormente entraba con facilidad por lo mojado de mi coño garacias a sus trabajos orales. Entró toda hasta sentir sus huevos en mi culo y me sentí llena. Recuperé las sensaciones del principio y empecé a disfrutar de los sentidos estimulados por su presencia: su olor, la vista de sus hombros y su pecho fuerte sobre mí, el oído de su respiración, y el roce de nuestras pieles, especialmente el que me proporcionaba su polla colmando mi coño unas veces despacio, otras más rápido, y siempre cada vez que sentía el vacío el nuevo disfrute de su invasión.

En realidad fué rápido pues de nueov me sobrevino un segundo orgasmo más largo e intenso que el anterior seguramente prolongado por sus envestidas a pesar de las contracciones de mi coño y mi grito ahogado en su hombro.

Se detuvo sin salirse. Me faltaba un sentido: el gusto. Y para ayudarlo a disfrutar más de su posesión, aunque fuese efímera le dije que había sentido su mano y su boca en mi coño y su polla en mi coño pero que no quería olvidar su sabor...

Entendió mis palabras a la perfección pues saliendose de mí me colocó la almohada bajo la cabeza y colocó sus dos rodillas al rededor de mi torax haciendo que su polla cayera sibre mi cara. Lamí la punta en cuanto quedó a tiro recibiendo una mezcla de mi sabor y el suyo. Pero Víctor estaba muy excitado y rápidamente se colocó de modo que podía mover sus caderas frente a mi cara. Rodeé su polla con mis labios y empezó a mover las caderas. Su polla casi me atragantaba cuando apretaba más fuerte pero mi deseo de agradarle era tan grande que me limitaba a cerrar los ojos. Además de nuevo me sentía mojar y bajé una mano a mi entrepierna para rozarme mientras me follaba la boca. Le faltaba poco y quise acererarlo. Apreté sus pelotas hinchadas que rozaban mi pecho y jugué con su culo y su ano disfrutando de las formas de su cuerpo. Cuano sentí que aceleraba empujé mi dedo en su ano. Estaba duro, pero no se quejaba. Insistí y noté que su polla se hinchaba, Se venía. Empujé más mi dedo sin dejar de tocar mi coño pero antes de que Víctor se corriera me llegó un tercer orgasmo que me obligó a abrir más la boca facilitando la profundidad de su penetración. Hasta que se detuvo apretando su polla a mi garganta casi provocandome arcadas que no pude protestar por mi propio orgasmo y por fin sentí su líquido caliente en mi garganta y mi boca al aminorar la presión. Instintivamente mis manos fueron a sus bolas apretándolas como queriendo sacar todo el semen que guardaban dentro que se repartió en chorros por mi garganta mi boca y mis labios salpicando incluso mis mejillas y mi barbilla.

Cuando terminó de correrse se quedó inmóvil sobre mí mientras su polla perdía vigor sobre mi cara y yo me relamía saboreando el manjar que acababa de comerme no sabía si por última vez....
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Antiguo 16-nov-2017, 23:02   #317
Xenoblita1
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Disfrutando de tu relato, deseando seguir leyendo
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Antiguo 17-nov-2017, 10:14   #318
lok1
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Lo estoy pasando hasta mal con la despedida!! jajaja

Que ganas de saber qué pasa cuando todo vuelva a la normalidad, intentarás mantener la relación a distancia? aparecerá alguien nuevo? alguien del pasado? jejeje

Soy un mar de dudas
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Si te apetece leer un relato escrito por mi..
http://www.pajilleros.com/showthread.php?t=46605
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Antiguo 20-nov-2017, 16:44   #319
Quela
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Nos tumbamos a dormir abrazados pero yo me desperté al rato. La angustia del final me podía y no quería llorar delante de él. No estaba triste sólo por él. También por la casa, el trabajo, los compañeros, Lucía...la libertad. No quería que me viera llorar.

Para darme ánimos rememoré aquel verano. Había sido una montaña rusa. El rollete en la playa, el regreso de José Luis, nuestra pelea, el noruego divertido...y Víctor. Puff ahí me venía de nuevo la angustía cuando aún tenía su piel pegada a la mía y su respiración junto a mí. Me pegué más a él. Odiaba separarme después de la experiencia con José Luis y ya había pasado temporadas sin sexo. Eso era prescindible, lo echaría de menos a él. Eramos adultos lo arreglaríamos y el tiempo diría, pero joder, lo iba a llevar mal. Estaba tan colada que echaba de menos su olor, hasta cuando sudaba, su sonrisa, esos labios gordos que escondían paletas de niño malo, su piel, tan suave para ser tan varonil, joder, si aún tenía el sabor de su semen en la boca. Me acurruqué al máximo contra él. Y así me descubrió el amanecer.

Me desperté sola y fue muy mala sensación. Me puse una camiseta y salí de la habitación. Lucía se estaba duchando y me dijo que los chicos se habían ido a cerrar su piso. Me tranquilicé. Esperé para ducharme y cuando terminé desayunamos juntas aunque estábamos pensativas ambas. Para no hacerlo más duro recogimos las cosas y los recuerdos de paso y terminamos de repasar la casa. Ojala volviera algún día.

Los chicos volvieron y recogimos las cosas en el coche. Comeríamos en carretera. No sé como entró todo en el maletero. Llegamos a mi casa primero. Me despedí de Víctor con un seco llamame y un beso en la mejilla. Cuando subí mi madre me preguntó por el coche...

-Unos compañeros de trabajo...-fue mi respueta seca.

Me encerré a guardar mis cosas y por fin salió todo y lloré.

Recibí un mensaje de Víctor: "Mañana me voy a concentrarme con el equipo y necesito verte antes"

Quedamos. No podía despedirme así. Me invitó al piso que compartía. Nada que ver con la playa. Y me llevó a su dormitorio y me dijo: "Quiero olvidar a todas las chicas que han pasado por aquí, y que sólo quede tu recuerdo"...

Aquello fue el preludio de la última vez que hicimos el amor. Porque no hubo mamadas, ni comidas, ni corridas en sitios raros. Víctor me penetró dulcemente durante bastante tiempo, sin cambios de postura, sin pensar así me gusta más. Simplemente me penetraba despacio, me basaba, yo lo abrazaba, lo apretaba, lo olía, mordía su hombro, sentía su respiración. Me daba igual correrme, sólo tocaba sentir y recordar. Y sí nos corrimos los dos, un orgasmo de esos largos, no muy profundo pero tan largo que me dejó agujetas en las piernas. Y no fue su roce el que lo provocó, ni la velocidad, sino su leche caliente desparramándose en mi interior. Y terminamos, y me limpió como otras veces y yo lo limpié, sí como estais pensando, con mi boca para recordar. Y nos vestimos y me dejó en casa. Y volví a llorar. Pero esta vez con su sabor en mi boca...

Última edición por Quela fecha: 20-nov-2017 a las 16:54.
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Antiguo 22-nov-2017, 16:59   #320
Quela
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Víctor y yo habíamos decidido no atosigarnos a mensajes y llamadas. Yo misma había impuesto que no seríamos pareja si no estábamos juntos. Le juré que no me iba a enfadar si tenía algún encuentro pues era yo quien había decidido hacerlo así. Pero también le aseguré que no me apetecía estar con nadie que no fuera él aunque si la separación era larga yo no iba a responder de mis sentimientos. Me asombró mi frialdad y quizá por eso lloré tanto aquella noche.

Me desperté pensando en que me quedaba una semana en casa antes de volver a la universidad así que quería ver a las chicas, amigos y demás que llevaba dos meses sin ver. Fueron días de contar muchas cosas, recordar experiencias y de preparar de nuevo materiales y equipaje para volver a los estudios.

Sin embargo tuve un encuentro inesperado. Comprando en un centro comercial, al salir de una tienda de cosméticos me dí de bruces con José Luis. LO ví cambiado. Tan alto como es parecía algo encorvado, con el pelo más corto de como solía, pálido como si no hubiera ido a la playa y con restos aun de cicatrices visibles por el accidente que tuvo en el cuello y una rodilla.

Me miró como avergonzado y yo ante su deterioro lo saludé con dos besos. Tras los saludos de rigor y típicas preguntas le pregunté por su accidente. Me contó que no podía tomar el sol para que no le quedaran marcas en la piel y que seguía yendo a rehabilitación de un brazo y una pierna. Sentí lástimas por el amor que le tuve y le propuse tomar un café para ponernos al día.

Nos sentamos en una cafetería del centro comercial y me relató el accidente y sus consecuencias. Le habían quitado el carné porque había dado positivo en alcohol y marihuana. Además no iba solo en el coche, le acompañaba una chica que había conocido aquella noche y que había salido casi ilesa pero lo había demandado para sacarle indemnización a su seguro. Agradecí su sinceridad por contarme lo de la chica. Yo le reconocé que había tenido alguna aventura también. Sentí lástima y pregunté por las secuelas. Su respuesta quiso hacerme sentir culpable diciéndome que de haber estado juntos no habría bebido ni fumado así. Se lo afeé diciéndole que todos somos responsables de nuestros actos y se disculpó.

Me habló de las secuelas físicas y aparte de la rehabilitación y fisioterapia lo pero eran las cicatrices pues estaba intentando que no quedara marca, sobre todo en el cuello. Le pregunté que donde tenía las cicatrices y me respondió que las peores eran las que no se veían, que allí no me las podía enseñar porque se tenía que quitar el polo que llevaba. Me aterró pensar que el cuerpo tan bonito que tenía se afeara y sentí lástima y parte de la culpabilidad que él pretendía. Insistió en enseñarmelas y por no ofenderlo acepté.

Pagó los cafés y entramos al probador de una tienda de ropa masculina, echó la cortina y me dijo:

-"No te asustes"

Se quitó el polo. Estaba bastante delgado, marcando la última costilla e incluso la cadera pero lo más chocante fue verle una cicatriz oblicua que casi le cortaba el pecho cruzando el pezón y otra en paralelo un poco más abajo sobre las costillas. Me eché la mano a la boca conmovida. Y como reflejo pasé mis dedos por la cicatriz acariciándola pregntandole:

-¿Te duele?
-Ya no, y menos si me tocas.

Aparté la mano burscamente.

-Perdona- dije- no quería confundirte. Me ha impresionado.
-Ya- respondió- normal. Ya nadie quiere nada conmigo por culpa de ésto.
-No digas tonterías. Sigues siendo muy guapo.
-¿Te apetece?
-Estás loco. Tú y yo terminamos, ¿recuerdas?. No me voy a liar contigo por lástima y menos así por la cara.
-Perdona. Estoy borde con todo el mundo por culpa de lo que me ha pasado. Perdóname de verdad, Quela. Me he pasado.
-Tranquilo, no te lo tengo en cuenta. Anda, vístete que tengo que volver a casa.

Se puso el polo y al levantar los brazos observé su vientre con las abdominales más marcadas por delgadez que por fuerza y aquella línea de vello que tanto me enloquecía en otro tiempo señalando el camino hacia su ógano de placer. Sentí nostalgia y cuando me despedí de él en la puerta de la tienda me hizo prometerle que nos veríamos antes de irme.
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