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Tus Relatos y experiencias - Mi mujer, en manos de dos lesbianas (2) Herramientas
Antiguo 27-feb-2017, 11:57   #1
victor55
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Predeterminado Mi mujer, en manos de dos lesbianas (2)

Totalmente desnuda, atada de pies y manos y amordazada, mi mujer estaba indefensa en la parte trasera de la furgoneta. Lo último que vi antes de que se cerrara la puerta fue que su jefa le estaba lamiendo los pezones mientras ella se retorcía y gemía, pero la mordaza ahogaba sus gritos.

La otra lesbiana tomó el control del vehículo y me pidió que me sentara a su lado durante el trayecto a su casa. "Tenemos preparados muchos juguetes para usar con tu esposa. La vamos a hacer correr una vez tras otra", me dijo. Yo cada vez estaba más excitado.

"Mar está excitadísima. Ayer por la noche nos corrimos las dos cuatros veces pensando en lo que le haríamos", me dijo sobre su jefa, que seguía atrás, encerrada con mi esposa, aunque yo no podía ver lo que le estaba haciendo.

"¿Quieres mirar", me dijo cuando la furgoneta llevaba ya un rato de trayecto. "Sí, claro", le respondí. Entonces me abrió una pequeña ventanita y vi como la jefa de mi mujer le estaba comiendo el coño. Al contrario que antes, mi esposa ya no se retorcía ni luchaba. Seguía gimiendo a través de la mordaza, pero esta vez sus contracciones parecían ser mucho más placenteras.

Cuando llegaron a su casa ellas dos tomaron el control. Yo me quedé en la cabina para que mi esposa no me viera mientras la sacaban de la furgoneta y la metían en el ascensor enrollada dentro de la alfombra. Yo tomé el otro ascensor y entré en la casa con la copia de la llave que me habían dado. Me escondí detrás de las cortinas del salón y esperé a que llegaran.

Lo primero que hicieron fue sentar a mi esposa en una silla y atarla de nuevo de pies y manos. Le pusieron los pies de puntillas y le ataron uno a cada pata. Luego le quitaron el esparadrapo de la boca y mi mujer escupió inmediatamente el trapo que le habían puesto.

"¿Dónde está mi marido? ¿Qué vais a hacer conmigo". "No te preocupes por él. Estás aquí para disfrutar del fin de semana". "Yo no soy lesbiana", les dijo gritando. "Eso es lo de menos. Te vas a correr igual".

"Sólo hemos pactado una regla con tu marido, y es que no te podemos inflingir ningún tipo de daño físico. Salvo eso, eres toda nuestra. Ahora te vamos a volver a amordazar y te llevaremos al dormitorio. Estarás amordazada todo el fin de semana porque no queremos que armes jaleo y porque nos excita mucho verte así. Sólo te quitaremos la mordaza para comer. ¿Te queda claro".

"No necesito estar amordazada. No voy a gritar. Os doy mi palabra".

"Valoramos tu valentía, pero es parte del juego que lleves siempre puesta la mordaza", respondió su jefa mientras su compañera, inmediatamente, le abría la boca y le volvía a poner un trapo dentro. Acto seguido cortó un trozo de esparadapo blanco y la amordazó de nuevo. A esas alturas ya me había hecho dos pajas, pero sabía que lo mejor estaba aún por llegar.
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Antiguo 12-abr-2017, 00:47   #2
Tangasexy51
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Empezado por victor55 Ver Mensaje
Totalmente desnuda, atada de pies y manos y amordazada, mi mujer estaba indefensa en la parte trasera de la furgoneta. Lo último que vi antes de que se cerrara la puerta fue que su jefa le estaba lamiendo los pezones mientras ella se retorcía y gemía, pero la mordaza ahogaba sus gritos.

La otra lesbiana tomó el control del vehículo y me pidió que me sentara a su lado durante el trayecto a su casa. "Tenemos preparados muchos juguetes para usar con tu esposa. La vamos a hacer correr una vez tras otra", me dijo. Yo cada vez estaba más excitado.

"Mar está excitadísima. Ayer por la noche nos corrimos las dos cuatros veces pensando en lo que le haríamos", me dijo sobre su jefa, que seguía atrás, encerrada con mi esposa, aunque yo no podía ver lo que le estaba haciendo.

"¿Quieres mirar", me dijo cuando la furgoneta llevaba ya un rato de trayecto. "Sí, claro", le respondí. Entonces me abrió una pequeña ventanita y vi como la jefa de mi mujer le estaba comiendo el coño. Al contrario que antes, mi esposa ya no se retorcía ni luchaba. Seguía gimiendo a través de la mordaza, pero esta vez sus contracciones parecían ser mucho más placenteras.

Cuando llegaron a su casa ellas dos tomaron el control. Yo me quedé en la cabina para que mi esposa no me viera mientras la sacaban de la furgoneta y la metían en el ascensor enrollada dentro de la alfombra. Yo tomé el otro ascensor y entré en la casa con la copia de la llave que me habían dado. Me escondí detrás de las cortinas del salón y esperé a que llegaran.

Lo primero que hicieron fue sentar a mi esposa en una silla y atarla de nuevo de pies y manos. Le pusieron los pies de puntillas y le ataron uno a cada pata. Luego le quitaron el esparadrapo de la boca y mi mujer escupió inmediatamente el trapo que le habían puesto.

"¿Dónde está mi marido? ¿Qué vais a hacer conmigo". "No te preocupes por él. Estás aquí para disfrutar del fin de semana". "Yo no soy lesbiana", les dijo gritando. "Eso es lo de menos. Te vas a correr igual".

"Sólo hemos pactado una regla con tu marido, y es que no te podemos inflingir ningún tipo de daño físico. Salvo eso, eres toda nuestra. Ahora te vamos a volver a amordazar y te llevaremos al dormitorio. Estarás amordazada todo el fin de semana porque no queremos que armes jaleo y porque nos excita mucho verte así. Sólo te quitaremos la mordaza para comer. ¿Te queda claro".

"No necesito estar amordazada. No voy a gritar. Os doy mi palabra".

"Valoramos tu valentía, pero es parte del juego que lleves siempre puesta la mordaza", respondió su jefa mientras su compañera, inmediatamente, le abría la boca y le volvía a poner un trapo dentro. Acto seguido cortó un trozo de esparadapo blanco y la amordazó de nuevo. A esas alturas ya me había hecho dos pajas, pero sabía que lo mejor estaba aún por llegar.
muy bueno tú relato, ésa es una de mis fantasías preferidas ver sexo entre dos mujeres y una cosa que me pone a millón es una relación donde una de las mujeres asume el rol de macho, de hecho una vez tuve una experiencia de ése tipo y me encantó. Me gusta mucho ver la mujer masculina que en todo actúa como un hombre y somete a sus caprichos a la hembra que lleva el papel pasivo. Algunas de éstas lesbianas tienen tan clavado el sentido masculino que hasta usan calzoncillos de hombre ésto me gusta más. Así que espero ansioso la tercera parte del relato que promete ser mejor
Tangasexy51 is offline   Citar -