Antiguo 11-ago-2017, 23:30   #1
Angelus86
Pajillero Novato
 
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Predeterminado Los adulterios de Angelus

Hola a todos soy Angelus y voy a contaros mis vivencias adulteras, todas y cada una de ellas son reales aunque a veces cueste creer. Se que algunas personas no son muy partidarias de este tema así que si siguen leyendo es solo bajo su responsabilidad

Empezare por el principio soy un chico de 31 años, mido 1.70 soy mas bien delgado, guapete, cariñoso y timido. A pesar de que siempre respeto a todo el mundo hay una parte malvada y morbosa en mi que siempre quiere que rompa las reglas y me es muy dificil no escucharla por no decir imposible del todo.

La primera vez que fui infiel fue a los 20 años.
Por aquel entonces hacia 1 año que salia con la que era mi primera novia formal, incluso había perdido la virginidad con ella a los 19. Nunca me había planteado ser adultero (aunque la idea me parecia morbosa) la verdad es que era muy inocente, estaba muy bien con mi novia y aunque viviamos lejos el uno del otro y solo nos veiamos los fines de semana y festivos soliamos hacer videollamadas por messenger a diario y todo funcionaba muy bien.
Hasta que un verano buscando mi tipico curro temporal antes de volver a retomar las clases, me contrataron de reponedor en un supermercado. Nunca había estado en esa situación laboral rodeado de chicas. Alguna cosa dentro de mi cambió, de alguna forma empecé a desear acostarme con muchas de ellas y sobretodo con las maduritas que hasta ese momento no me habían atraído mucho.
Ya desde el primer día me llevé muy bien con Lysa (no es su verdadero nombre pero por motivos de seguridad utilizare nombres distintos a los reales) una cajera del super que ademas era conocida de mi madre. Lysa tenia 31 años, era una chica del montón. Pelo negro rizado, media poco mas de 1,50 algun quilito de mas pero bien repartido, poco pecho, tenia mucho caracter y al mismo tiempo era dulce y cariñosa. Pero lo que mas me gustaba de ella eran sus ojos marrones y profundos y un culo grande y bonito, redondo como una cereza.

Siempre estabamos bromeando y charlando durante el trabajo, hasta que un dia que discutio con su marido (no estaba casada con el pero hacia 10 años que vivian juntos e incluso tenian un hijo) me mando un sms (en esa epoca aun no habia whatsapp). Teniamos nuestros numeros desde hacia tiempo pero nunca habíamos hecho uso de ellos. Ella me conto lo amargada que le tenia el y lo bien que se sentia a mi lado cuando nuestro turno coincidia y desde ese momento los sms se hicieron mas continuos y cada vez mas cariñosos, hasta que un dia... Mientras estaba ocupado reponiendo las aguas, me cogió por el brazo y me metio en el almacén aprovechando que no había nadie:
- Que es lo que quieres de mi?
- Me gustas... - fue lo unico que pude responder timidamente en ese momento y mas ante esa pregunta tan inesperada.
- Vale, pero lo mantendremos en secreto.
Y volvio a salir dejandome sólo y sonrojado en el almacén.
Una hora despues y aún trabajando recibí un sms suyo que decía: vas a besarme? Y yo respondi con otro sms: es posible... Entré de nuevo en el almacén y ahí la encontré dentro de la camara frigorifica. La cogí por la cintura y nos besamos, fue un beso tímido pero lo recordaré siempre y cambió nuestra historia radicalmente.
Desde ese momento siempre que estábamos a solas en cualquier rincón del super aprovechabamos para besarnos, cada vez de forma mas fogosa, incluso me tomaba la libertad de morderle el cuello y meterle mano en ese culazo que tenía, a veces por dentro del pantalón y me recreaba con la suavidad de su piel dejando mis manos marcadas en su culo y nos mandabamos sms subidos de tono, al final fueron casi todos de sexo.

Una mañana me desperte y vi que ya tenía un par de sms de Lysa en los que me decia que ni su marido ni sus hijos estaban en casa y que fuera cuanto antes. Salte de la cama y me vestí lo mas rapido que pude, por suerte viviamos en el mismo barrio a escasos 10 minutos el uno del otro, llegue en 5.
Había llegado el gran día, le hice una perdida y me abrió la puerta, entré nervioso a su portal y empece a subir las escaleras lenta y silenciosamente para que no se enteraran sus vecinos.
Mi corazon iba a 1000 por hora, estaba aterrado y las dudas me asaltaban. No dejaba de pensar en lo que iba a hacer, me repetía que no era correcto, pensaba en mi novia y estuve a punto de dar la vuelta y salir corriendo, pero cuando me di cuenta ya estaba delante de la puerta del piso de Lysa.
La puerta se abrió lentamente, dentro todo estaba a oscuras. Reuní todo el valor que pude y entré, Lysa que estaba detras de la puerta la cerró con mucho cuidado y entonces la vi. Llevaba un conjunto de culotte y camiseta de tirantes muy fina, con un estampado de animalitos que la hacia parecer una niña inocente (aunque ya sabía que en el fondo era una diablilla), al no llevar sujetador podia apreciar sus pechos pequeños y puntiagudos y sus pezones ya duros y marcados.
- No me vas a besar tonto? - me dijo en voz baja y con cara timida. Me acerqué a ella, la agarré por la cintura y empezamos a besarnos durante un buen rato, luego me cogió por el brazo y me llevó a su habitación. Toda la casa estaba a oscuras, olía a incienso y sonaba de fondo algo de música suave.
Lysa se dejo caer sobre la cama y me abrazo para que yo cayera encima de ella. Mis dudas ya se habían disipado, en ese momento solo pensaba en besarla. Mi lengua se undia en su boca y jugaba con su lengua, mis manos se volvieron traviesas y se colaron por dentro de su ropa, le tocaba esas tetas tan bonitas y duras como las de una jovencita, se las apretaba con fuerza y retorcia sus pezones. Empecé a morderle el cuello y las orejas como a ella le gustaba y notaba como su respiración se aceleraba, sus gemidos en mi oreja me volvían loco y mi polla se puso tan dura que parecía que iba a reventar. Lysa me bajo los pantalones y empezamos a frotarnos acaloradamente, a pesar de llevar los boxers sentía lo caliente y mojada que estaba y aunque era ella quién estaba debajo se movía como una zorrita. Casi consiguió que me corriera y mi polla palpitaba con fuerza, en ese punto me bajó los calzoncillos, se apartó un poco las bragas a un lado y se la metí. Entró sin esfuerzo, su coño era calido y muy apretado como si estuviera hecho solo para mi polla. Lysa estaba chorreando como una perra en celo, no dejaba de gemir en susurros y empezo a moverse con tal ímpetu que le dejé a ella la iniciativa, además contraia los músculos de su vagina apretando todavia mas mi polla haciendo que mi aguante se fuera al garete. Despues de follar durante unos 3 minutos aproximadamente, alcanzamos el climax en muy poco tiempo por lo excitados que estábamos y entonces pase a la acción, comence a embestirla con todas mis fuerzas, mi polla se undia todo lo que podía dentro de Lysa y mis huevos resonaban al chocar en su coño, ambos soltamos un gemido ahogado, apretamos los dientes y nos corrimos a la vez. Solte toda mi leche dentro suyo y nos quedamos un buen rato abrazados. Despues nos vestimos, nos besamos otro buen rato y me fui antes de que llegara su marido o hijos.

Espero que esta vivencia haya sido de vuestro agrado y si os ha parecido interesante contare otras de las que he vivido.


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Antiguo 12-ago-2017, 01:45   #2
mochuelo69
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Predeterminado

Interesantes aventuras. No puedo negar que en alguna ocasión tampoco he podido resistir la tentación de ser infiel. Aunque casi nunca surge de forma premeditada, el hecho de trabajar en entornos rodeado de mujeres hace mas propicio el contacto, sobre todo después de alguna cena de empresa
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mochuelo69 is offline   Citar -
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