Responder

Tus Relatos y experiencias - Soy Marina y ésta es mi historia Herramientas
Antiguo 22-sep-2017, 17:41   #26
cidcabreador
Dios Pajillero
 
Avatar de cidcabreador
 
Fecha de Ingreso: jul-2006
Ubicación: levante
Mensajes: 3.678
Gracias 138 Veces en 96 Posts
Predeterminado

Hola Marina.
Me encantan estos relatos desde la "optica" femenina.
Muy morbosos y ...
__________________
Concedeme un instante, tal vez resulte interesante.


/chicos/72505-vuelve-caballero.html

http://www.pajilleros.com/relatos-ex...cubriendo.html
cidcabreador is offline   Citar -
Antiguo 22-sep-2017, 19:10   #27
Torras
Pajillero
 
Avatar de Torras
 
Fecha de Ingreso: ago-2010
Mensajes: 52
Gracias 12 Veces en 10 Posts
Predeterminado Geniales relatos!!!!

Muchísimo, pero muchísimo tiempo que no disfrutaba de una buena lectura como la que he encontrado con tu relato. Sigue así.

Me quitaría el sombrero, pero no uso. jejeej.

Saludos!!!
__________________
Los jóvenes hoy en día son unos tiranos. Contradicen a sus padres, devoran su comida, y le faltan al respeto a sus maestros.
SÓCRATES
Torras is offline   Citar -
Antiguo 29-sep-2017, 08:44   #28
Azul Oscuro
Mega Pajillero
 
Avatar de Azul Oscuro
 
Fecha de Ingreso: ene-2014
Mensajes: 271
Gracias 190 Veces en 112 Posts
Predeterminado

¡Ole!
Azul Oscuro is offline   Citar -
Antiguo 29-sep-2017, 20:58   #29
JustAGirl
Pajillero Novato
 
Fecha de Ingreso: ago-2017
Mensajes: 10
Gracias 96 Veces en 10 Posts
Predeterminado

Septiembre de 2012

Debía ser la tercera o cuarta vez que iba al despacho de aquel profesor. Siempre tenía problemas con él: en el parcial del primero cuatrimestre me suspendió por medio punto, más tarde me echo atrás un trabajo por la presentación (no le gustaba), etc. En todas las ocasiones encontraba una manera de putearme. No sé si me estaba volviendo paranoica, pero parecía que lo hacía a posta conmigo. Deseé que no estuviera intentando nada raro.

A los treinta segundos de conversación, yo ya había desconectado. A todo le respondía que sí, y que intentaría mejorarlo la próxima vez. Para variar, le costaba mirarme a los ojos, y no precisamente porque yo fuera vestida de manera provocativa. Estaba un poco nerviosa por mis planes de la tarde, no podía quitármelo de la cabeza.

Había quedado con otro fotógrafo, aquel que había visto la sesión con el amigo de mi amigo. El asunto se había retrasado al estar el verano de por medio. Poco era lo que habíamos hablado: un par de mensajes por whatsapp, una dirección en el centro de la ciudad y poco más. Lo que más me mosqueaba era que a duras penas sabía nada de la temática de la sesión: no sabía si sería de interior o exterior, qué ropa debía llevar ni qué peinado podía hacerme.

Por fin, el profesor se calló y salí de su despacho. Sentí su mirada en mi trasero mientras salía por la puerta, lo que me dio un ataque de repelús. Por los pasillos me crucé a una compañera que salía de clase, que me preguntó por la visita al despacho. Le conté como había ido y me disculpé diciendo que llevaba algo de prisa. Tomé el autobús a casa, a las afueras, y comí con Isa. Agradecí tener compañía en aquel momento. En la mesa, le comenté lo del fotógrafo:

-No sé, tía, estoy bastante inquieta. El chico de la otra vez era más cercano, pero a este tío no lo conozco de nada. Me da mal rollo. A saber si es un pirado. -Le dije.

-¡Anda ya! Has visto demasiadas películas. Lo peor que te puede pasar es que sea un pajero amargado, y a esos ya estás acostumbrada en la facultad. -Isa no se tomaba en serio mi preocupación.

-La verdad es que, si te soy sincera... En el fondo me gustó la sensación con el otro fotógrafo. Soy una guarra, lo sé. ¡No me mires así! -Le di con la palma en el brazo, estaba riéndose de mí.

-A ver, a ver... A todas nos gusta sentirnos deseada, pero no sé, he visto a ese tío un par de veces y me da un poco de asco. No te ofendas.

-Pues sí que eres tú especial con los tíos. ¡Ni que te cayeran del cielo! -Le dije.

-No, pero una tiene que ser selectiva. Hay mucho asqueroso suelto.

Lo decía porque tenía novio. Que por cierto, no estaba nada mal. Ya había fantaseado con él alguna vez, pero ni de coña iba a intentar nada. Isa era una buena amiga, de las pocas con las que todavía mantenía una relación estrecha.

Después de comer, ella se marchó a estudiar y yo volvía a coger el transporte público para ir al centro. No me costó mucho encontrar el bloque de pisos. El fotógrafo vivía en un ático, lo que me hizo pensar que, al menos, el tipo era una persona seria con trabajo, no un cualquiera. Toqué el interfono y me abrió sin preguntar.

Al subir, me estaba esperando la puerta. Le eché unos veintimuchos, jóven pero con una presencia bastante adulta. Iba afeitado y su pelo castaño no era muy corto, con bastante pelo en la parte superior. La verdad es que su peinado me evocó bastante al estilo que llaman "hipster". Aquel tío también tenía pinta de fotógrafo, como el otro. Me hizo gracia.

Me dio la bienvenida cordialmente y me invitó a pasar. Se llamaba Toni, y llevaba ya varios años dedicándonse a la fotografía exclusivamente. Sirvió café para los dos y me contó la temática. Estaba haciendo un ciclo de sesiones de personas a primera hora de la mañana. Quería demostrar que la gente no es tan fea cuando se levanta, despeinada y sin maquillaje, sino todo lo contrario. Me pareció interesante, pero me dio un poco de palo pensar que tendría que quitarme el maquillaje delante de un desconocido (aunque aquel día no llevaba mucho).

-Tengo bastante vestuario aquí en casa. Si quieres, échale un ojo y eliges lo que más te guste, o lo que mejor te venga. ¡Ah! Y no te quites el maquillaje. Vamos a simular que te acabas de levantar después de una noche de salir por ahí, ¿de acuerdo?

Pensé que me había leído el pensamiento. Ah, por cierto, todavía no me había mirado el pecho. Al menos, no me manera descarada. Se había tomado la molestia de hacerlo cuando no estábamos mirándonos a los ojos. Aquel tío tenía algo que me gustara. Suelo pensar rápido en sexo cuando las personas me transmiten buenas sensaciones, pero él era como un escalón más.

Pasé a una habitación con vestidor. Me enseñó un poco lo que tenía y me dejó allí. Había poca cosa de mi talla. Elegí una especie de camisón blanco de una pieza, con tirantes, ceñido bajo el pecho y con falda. Me lo probé, y me gustó cómo me quedaba. Al mirarme al espejo me percaté de lo feo que quedaba el sujetador bajo el camisón, y a mi cabeza vino el momento del cambio de ropa en casa del otro fotógrafo. Tras unos instantes pensando, me desnudé y me quité el sujetador. Volví a colocarme la pieza. Esta vez había acertado. No se transparentaba, y encajaba mucho más con el estilo de la sesión, ya que nadie en su sano juicio dormiría con el sujetador puesto. Me recogí un poco el pelo y le avisé de que estaba lista.

Lo acompañé a otra habitación con poco mobiliario, apenas un colchón y una mesita de noche. Me dijo que me tumbara y que intentara dormir un rato, que enseguida volvería. Me resultó un poco raro, incluso me dio algo de miedo, pero le hice caso. Cerré los ojos y me hice la dormida. Él bajó la persiana de la habitación y salió.

Al poco tiempo volvió, y me indicó en voz baja que me quedara igual, que siguiera haciéndome la dormida. Empezó a fotografiarme desde varios ángulos. La falda me dejaba las piernas al aire, y esperaba que me estuviera tapando el culo. Sentí un poco de vergüenza y me tuve que aguantar las ganas de estirarme la falda. Después de unas veinte fotos, levantó la persiana yme dijo que me despertara, actuando con normalidad, como si efectivamente me acabara de levantar. Me incorporé, y miré a mi alrededor con las piernas cruzadas. Para no llevar sujetador, el camisón me dejaba el pecho bien colocado, y a la luz natural de la ventana, mi piel me resultó fina y suave. Me sentí sexy y eso me ayudó a soltarme.

Alternaba fotos sin mirar a cámara con otras en las que sí miraba, con una media sonrisa, con una mirada insinuante o simplemente apática. Entre foto y foto me comentó que tenía unas pecas muy bonitas, que le gustaban mucho. Me hizo sonrojarme. Me tumbé de lado, sujetando con el brazo el pecho que se quería salir por encima del vestido. Me volví a sentar y me hizo algunas fotos de espaldas. Entonces me lancé y me fui quitando los tirantes poco a poco. Me habría encantado ver su cara mientras lo hacía. Al retirarlos, la parte de arriba del camisón cayó y le mostré mi espalda desnuda. No sé si deseaba que se atreviera a acercarse para verme el pecho, o si prefería que se quedara ahí.

El momento se me hizo eterno. No sé si por estar pasándolo mal o por estar pasándolo tan bien. Fue él quien rompió la tensión:

-Perfecto. Creo que ya lo tenemos. -Su voz tembló al hablar. Creo que él también se encontraba tenso en aquel momento.

Me volví a colocar el camisón y salí de la habitación. Intercambié una sonrisa amable pero pícara con él, y me dirigí al vestidor. No habían pasado ni veinte segundos cuando tocó a la puerta, y sin esperar respuesta entró. Por suerte, todavía no me había desnudado.

-Mira, te iba a dar 100€ por la sesión, pero... ¿Qué te parece si te doy más y te quedas un rato? -Su cara no reflejaba ninguna expresión.

Me quedé sin palabras. ¿De verdad me estaba proponiendo aquello? El silencio de la habitación me golpeaba los oídos. Mi impulso fue decirle que sí, sin dudar. Tenía que responderle rápido. Volvió a hablar él.

-Si no quie...

-¿Cuánto más? -Le interrumpí. Me acerqué un paso hacia él.

-Bueno, eso depende. -Su cara de póker empezó a esbozar una sonrisa. Sabía que me tenía.

-¿Ah sí? ¿Y de qué depende? - Ya había invadido su espacio personal. No volvimos a hablar. Acerqué mis labios a los suyos y le di un beso, saboréandole. Fue un beso tierno, un buen comienzo para el sexo. Puso sus manos en mi espalda y me acercó a él, poniendo en contacto nuestros cuerpos. Tomó él las riendas del beso, que se volvió con lengua y más apasionado. Mis manos ya corrían por debajo de su camiseta. Tenía la piel suave y agradable al tacto. Él todavía no me había acariciado el pecho ni el culo, al parecer, los estaba reservando.

Me separé de él, me puse de espaldas y mientras me quitaba los tirantes y dejaba caer el camisón, le dije:

-Has estado a un lado de la foto. Ahora puedes estar en el otro. -Giré la cabeza y le sonreí.

Vino tras de mí y me empujó hacia el final de la habitación, donde me apoyé con los brazos. Mi cara estaba en contacto con la pared. Me tenía a su merced. Sus manos fueron veloces a agarrar mis pechos, no podía tomarlos enteros con la palma de sus manos. Me acarició los pezones y sentí un escalofrío, aunque en realidad no estaba intentando darme placer, solo satisfaciendo su deseo de tocar mi cuerpo. Me levantó la falda del camisón, dejando a la vista mi trasero cubierto por un culotte. Me azotó con más fuerza de la que estaba acostumbrada en la piel al descubierto, marcándola y dejándola enrojecida. Su intensidad hizo que mi clítoris despertara. Me quitó el culotte, se bajó los pantalones y los calzoncillos al mismo tiempo y puso su miembro entre mis nalgas. Notaba la humedad de su glande, todavía no lo había visto, pero al parecer tenía un buen tamaño. Sus manos volvieron a mi pecho y siguió rozando su polla contra mi culo. Yo ya jadeaba con él. Me estaba encantando.

Me di la vuelta. Yo le miré la polla, él aprovecho para mirarme el pecho. Me tomó y me subió a una cajonera bastante alta, dejando mis tetas a una altura perfecta para lamerlas. Mientras me comía los pezones aplastaba su cara contra mi pecho, quería sentirlas. Aproveché para deslizar mi mano a su entrepierna, y empecé a masturbarle. Confirmé mis sospechas de que tenía un buen rabo, y estaba de suerte, porque era de los bonitos (ya os hablé de cómo me gustan y lo que valoro de ellosen mi primera historia). Probablemente, hasta la fecha, era el mejor que había tenido entre manos. Era un poco más ancho y largo que el de Mario.

Decidí cambiar de postura, me bajé de la cajonera y lo senté a él en otra más bajita. Me arrodillé frente a su polla y la miré con deseo. Después le miré a él a los ojos, y sin apartar la mirada, la tomé con la mano y me la metí en la boca. Era deliciosa, y empecé a salivar de una forma exagerada. Mi saliva cubría su polla, pero también corría por mi mentón, e incluso goteaba a veces. Sé que aquello le encantaba por sus gestos. Me tomó la cabeza y empezó a follarme la boca, cada vez presionándome un poco más para que me la tragara entera. Algunos intentos me dieron arcadas, no podía con ella, pero al parecer, a él eso le encantaba.

De nuevo, intercambiamos posiciones. Con sus manos me abrió de piernas y me comió el coño. No era el mejor cunnilingus de mi vida, pero no estaba mal. Él me ponía a cien, me lo comiera bien o no tan bien. Después de jugar con su lengua en mi clítoris, bajó a la vagina, preparándola para lo que se venía.

Se levantó, me indicó que se la chupara un poco más, y después me volvió a dejar apoyada en la cajonera. Me apartó las piernas, y con su mano dirigió su polla a mi interior. Se lo tomó con calma, era ancha, y cada centímetro dolía, aunque instantes después el dolor se convirtiera en placer. Una vez entro prácticamente entera, cogió ritmo. Me follaba firmemente, haciendo que mis pechos revotaran con cada envestida. Su mirada alternaba entre mi cara, mis pechos y mi vientre. Al rato usó sus manos para agarrar mi cintura y penetrarme con más fuerza. Era bueno follando, quizá el que mejor me había follado nunca. Dos puntos a su favor: su polla y su habilidad para el sexo.

No me dejó tomar ninguna decisión. Me levantó y me llevó de nuevo a la pared, repitiendo la postura de cuando había puesto su polla en mi trasero, pero esta vez, la tenía dentro de mi coño. Sin parar de follarme, me azotaba, y yo le respondía con gemidos, pidiéndole más y más. Se mojó los dedos y acarició mi clítoris mientras su polla no paraba de entrar y salir de mi interior. No más de un minuto más tarde, noté que me venía el orgasmo. Con el movimiento de mi culo hice que me follara más fuerte, hasta que me corrí. Grité tan fuerte que yo misma me di cuenta, e intenté cortarme un poco tapándome la boca con la mano.

Cuando pasó, Toni la sacó de mi coño, yo perdí la fuerza en las piernas y me senté en la cajonera. Sustituyó mi vagina por su mano, y siguió haciéndose una paja. Me encontraba un poco mareada, pero creo que vi acercando su polla a mi cara. Nunca antes ningún chico se habían corrido en mi cara, y al principio me sentí un poco rara, pero mi excitación se juntó con las ganas de recompensarle por aquel polvo, así que me aparté el pelo sudado de la cara con una mano, cerré los ojos y abrí levemente la boca.

Toni gimió, y su semen espeso me impactó en los pómulos, los labios, la boca y un poco cayó entre mis pechos. Su orgasmo fue bastante largo, y al terminar, salpicó sobre mí las últimas gotas con un par de sacudidas. Suspiró complacido.

Cuando abrí los ojos, nuestras miradas se cruzaron, y lo único que se me ocurrió hacer fue reirme, él me acompañó. Me disculpé, fui al baño y me lavé la cara lo mejor que pude. Ya no quedaba rastro de maquillaje. Mientras me miraba al espejo, desnuda, Toni entró al aseo y me besó en el cuello con ternura. Me sentí rara al ver esa muestra de cariño. Solo nos conocíamos de hace unas horas y de un polvo.

Volví al vestidor, notando el aire cargado al entrar, cosa de la que no me había percatado antes. Me vestí y lo encontré en el pasillo esperándome. Me lo había pasado tan bien que se me olvidó que me tenía que pagar, pero a él no se le pasó. A los 100€ de la sesión le sumo otros 200€. El momento de despedida fue un tanto incómodo. Finalmente nos dimos dos besos y me dijo que estaríamos en contacto.

Sola, en el pasillo, me cuestioné a mí misma. En el fondo, lo único que había hecho era echar un polvo de puta madre y sacarme una pasta. Sin embargo, estaba bastante segura de que si el tío no hubiese sido feo, me sentiría como una puta. O quizá jamás habría aceptado quedarme "un rato más".
JustAGirl is offline   Citar -
Los siguientes 8 Usuarios dan las gracias a JustAGirl por este Post:
Antiguo 29-sep-2017, 21:34   #30
Keyser Soizen
Ministro Pajillero
 
Avatar de Keyser Soizen
 
Fecha de Ingreso: ene-2005
Mensajes: 1.669
Gracias 980 Veces en 211 Posts
Predeterminado

Como siempre un relato fantástico.... tenías que ver como nos pones con ellos
__________________
Mi única puta..... . ZorritaTimida69.......

Ministro pajillero en funciones
Keyser Soizen is offline   Citar -
Visita nuestro sponsor
Antiguo 24-oct-2017, 17:28   #31
JustAGirl
Pajillero Novato
 
Fecha de Ingreso: ago-2017
Mensajes: 10
Gracias 96 Veces en 10 Posts
Predeterminado

Noviembre 2012

Durante los dos siguientes meses, mis visitas a casa de Toni prácticamente se volvieron semanales. Disfrutaba mucho esas visitas, ya que habíamos tomado confianza en el sexo y practicábamos lo que nos apetecía: a veces echábamos un polvo sin más, otras solo me comía el coño o yo a él la polla, otras veces jugábamos un poco a la sumisión... Incluso le dejé que me comiera el culo, aunque todavía no le había dejado que me lo follara.

Pues bien, estaba en el baño de su casa aseandome. A Toni le había apetecido correrse en mi espalda y me estaba resultando complicado limpiarme. Le maldije en voz alta, en tono bromista. Tardó un poco en contestar, y lo hizo de forma muy genérica, con una risa impostada. Estaría pendiente de otra cosa.

Efectivamente, cuando volví estaba usando el portátil en la cama, totalmente desnudo. Su polla no estaba dura, pero sí gruesa todavía, convaleciente del polvo de hace cinco minutos. Me excitó verlo así. Tenía buen cuerpo, ancho y fuerte pero sin pasarse. Si él hubiera querido, por mí habríamos follado otra vez en ese momento.

Me subí a la cama con él, rozando mi cuerpo con el suyo, como quien no quiere la cosa. Se me erizaron los pezones, pero él no se dio cuenta. Nos dimos un beso tierno, que Toni interrumpió para decirme que tenía que ir a ducharse, que tenía un compromiso media hora más tarde.

Yací un rato sobre las sábanas, evitando las zonas que habíamos dejado sudadas al follar. Por la ventana entraba una brisa fresca pero agradable, típica de un día templado del otoño. No tenía nada qué hacer mientras esperaba, así que cogí su portátil, que todavía estaba abierto.

Creo que busqué algo en Youtube o en Google, no lo recuerdo bien. Solo sé que por casualidad, probé a entrar a Facebook para comprobar si su cuenta estaba abierta. Efectivamente, lo estaba. No soy una persona desconfiada ni especialmente cotilla, pero sentí curiosidad por echar un ojo a sus conversaciones. Ojeando la página de chats, solo vi el nombre de un tío que iba al gimnasio con Toni. Era una de las pocas personas de las que me había hablado en esos cortos períodos en los que no tenía su polla dentro de mí.

Me puse nerviosa, sé que estaba mal mirar aquello pero no podía evitarlo. Al menos escuchaba la ducha, y sabía que mientras siguiera escuchándola no me podría pillar in fraganti. La conversación de hoy no tenía nada de interesante, preguntas sobre planes y otras cosas sin importancia. Seguí subiendo, todo seguía igual de aburrido. Se me ocurrió utilizar el buscador y puse mi nombre. Me daba veinticinco resultados. El corazón me dio un vuelco.

Me di cuenta de que el sonido de la ducha había cesado, lo que me hizo ponerme aun más tensa. Traté de leer las líneas de conversación alrededor de mi nombre, pero estaba tan nerviosa que no les encontré ningún significado. Cerré la pestaña de Facebook rápidamente y traté de disimular. Toni acababa de entrar por la puerta.

-Bueno, qué, ¿te vistes? Que tengo que irme.

Se me había olvidado que todavía estaba desnuda completamente. -Sí, voy, perdona. Me he empanado.

Tenía que pensar algo rápido. No podía dejar aquello así. La intriga me mataba.

-Escucha Toni, ¿te importaría que me quedara la tarde aquí, descansando? Es que me duele la cabeza y coger el autobús ahora... -Utilice un tono inocente, de chica desvalida.

-Mmm, no sé, supongo que puedo confiar en ti. No creo que me robes nada a estas alturas. - Se rió.

-¿Por quién me tomas? -Le acompañé con una sonrisa. - Es que de verdad, me siento rara, y pasó de liarla en el autobús potando o algo. Además, si quieres, cuando vuelvas, podemos seguir...

Se acercó y me plantó un beso con lengua, mientras que con una de las manos me acariciaba los pechos, que todavía estaban al aire. Le encantaban. Le aparté, ya había tenido suficiente, quería que se quedara con las ganas. Se vistió, se despidió y se marchó.

Allí me quedé, en su habitación con su portátil. Esperé unos minutos para asegurarme de que Toni no se había dejado nada en la casa que le hiciera volver. Tomé el portátil con ansia y volví a entrar en la conversación. Decidí comenzar a leer donde aparecía por primera vez mi nombre. Os intentaré reproducir lo que leí:

================================================== ========

-Pedro: tío, no me tengas más en ascuas. Dime que coño me ibas a contar esta mañana, que me has emocionao hasta a mí.

-Toni: buah, que ayer me lo pasé que flipas con una tía que se creía modelo en mi casa, echándole unas fotitos... ya me entiendes.

-Pedro: joder, otra vez? No te acuerdas el lío de la última vez? Casi te la juegan.

-Toni: pero es que esta vez... esta vez merece la pena.

-Pedro: qué es esta vez? Las tetas, el culo? Le has mirao la cara al menos?

-Toni: pa que te hagas una idea, lo primero que pensé cuando entró por la puerta de mi casa fue en que tenía un polvazo, lo primero, así que imagínate.

-Pedro: tanto? Mira que te llenas la boca y después es una mierda de tía.

-Toni: que no, cojones. Ya verás, te mando una foto de la sesión. Voy a ver si encuentro una así que puedas apreciarla bien.

-Pedro: pero te la follaste? Así sin más?

-Toni: bueno, hubo un rollo, pero básicamente, sí.

-Pedro: desde luego que cumples el prototipo de fotógrafo pajillero ajjajaja

-Toni: sí sí, tú habla que ahora te voy a dar envidia.

[Aquí aparecía una foto de la sesión, con el camisón claro. El ángulo era bastante algo, así que me podía ver bastante pecho.]

-Pedro: mm la verdad que no está mal no. Buenas tetas tiene desde luego.

-Toni: buff, no lo sabes tú bien. Y tiene una mirada... Que la estás fotografiando y te la puedes imaginar con tu polla en la boca jajajajaj

-Pedro: jajaja hijo de puta. Seguro que la chica estaba concentrada y tú ahí pensando en follártela.

-Toni: pero lo bueno vino después, de rodillas en el vestidor mamando, ufff si es que me acuerdo y me pongo cachondo otra vez.

-Pedro: reitero, hijo de puta jajaja no me pongas más los dientes largos. A qué te referías con lo de que hubo un rollo?

-Toni: Te cuento. Resulta que la contraté para una sesión y le iba a pagar, y cuando se iba a ir le ofrecí más dinero

-Pedro: y ya está? Y no te mandó a la mierda por llamarla puta a la cara? jajaj vaya tía.

-Toni: la verdad, creo que le gusté porque no lo dudó mucho. Yo diría que si me la hubiera follao sin pagarle tampoco se habría quejado jajaja

-Pedro: vaya fantasma estás hecho toni jaja no te lo creas tanto. ¿Y cómo tiene las tetas? que aquí solo veo la mitad jaj

================================================== =========

La conversación seguía en ese tono. Leer aquello me hizo sentir de mil maneras distintas: por momentos me ponía a cien viendo como dos tíos me idolatraban, otros me llenaba de rabia porque Toni estuviera contando intimidades a otra persona, incluso me llegué a sentir patética al ser solo un objeto. Leyendo aquello no sabía si Toni fingía que le caía bien solo para follar conmigo, o si de verdad nos llevábamos bien.

Seguí descendiendo por la conversación, hasta que llegué a la de unas semanas más tarde:

================================================== =========

-Pedro: me lo vas a contar cada vez que te la tires? Que al final yo también voy a querer hacerle una sesión de fotos jajaja

-Toni: hombre, si no te da asco comer de plato ajeno adelante jaja [Esta frase fue la que me hizo de verdad cambiar mi visión de Toni.]

-Pedro: tú crees que me diría que sí? Me hago pasar por fotografo y colará? jaja

-Toni: no sé tío, ya te lo dije, y más con el dinero que tú tienes. Una tía que le pones la polla en la cara cuando te vas a correr y en lugar de apartarse se te ofrece... Yo creo que si hace eso es que le encanta follar y le da igual todo lo demás. O lo mismo le encanto yo jaja pero es la primera tía que veo que me lo hace.

-Pedro: hostia que bruto eres, no hace falta que me lo cuentes todo jajaj que eso cuenta como spoiler. No sé, me lo pensaré.

-Toni: jaja ok. algún día le diré algo así como: oye tengo un amigo fotógrafo que... ajjaja

================================================== =========

El odio ya se había apoderado de mí. Sí, me encanta follar y Toni me ponía cachonda, pero no estaba dispuesta a que me tratara por tonta. Ya estaba dándole vueltas a aquello para sacar provecho. Mientras, seguí leyendo:

================================================== ========

-Toni: eh tío, tengo un regalito para ti.

[Ya llevaba varios vuelcos de corazón esa tarde, pero aquello fue el colmo. Toni le había mandado una foto en la que aparecía yo de frente a cuatro patas mientras me follaba, agarrándome el pelo hacia atrás. Se me veía todo el pecho y casi el coño. De él solo aparecía su torso y los brazos, su cara no estaba en el plano. Al parecer, había colocado una cámara (o había utilizado la del portátil, no lo sé) en la cómoda que estaba en frente de la cama. Era la típica foto robada y subida a internet sin consentimiento]

-Pedro: me cago en dios... Eres un crack tío. jajaja vaya tetazas

-Toni: no te hagas muchas pajas que estoy yo ahí jejeje

-Pedro: ¿cuál decías que era su teléfono? jajajaj

-Toni: JAJAJAJA

================================================== ==========

La rabia me llenó, dejé el portátil a un lado, me levanté de la cama. Fui hacia la ventana del balcón. Seguía desnuda, cualquiera que mirara podría verme, pero me daba igual. Estaba de muy mala hostia. Estuve allí unos minutos, hasta que me calmé un poco. Lo había decidido.

Abrí el otro navegador para iniciar sesión en mi Facebook. Busqué al tal Pedro y, sin enviarle una petición de amistad, le envié un mensaje de chat. Le conté que era una modelo amiga de Toni, y que Toni me había puesto en contacto con él, porque me había contado que buscaba una modelo para una sesión bastante subidita de tono. Mientras esperaba una posible respuesta rápida, ojeé sus fotos. La verdad es que me la había jugado al escribirle un mensaje sin ni siquiera haber mirado cómo era Pedro. No estaba mal, no era Toni, pero tampoco era todo lo contrario.

Facebook me marcó el mensaje como leído. Estaba escribiendo...

-Hola Marina. - Dijo.


Continuará...
JustAGirl is offline   Citar -
Los siguientes 7 Usuarios dan las gracias a JustAGirl por este Post:
Antiguo 24-oct-2017, 17:59   #32
rubiomalote
Pajillero
 
Fecha de Ingreso: may-2014
Mensajes: 76
Gracias 21 Veces en 21 Posts
Predeterminado

veo que vas a ser mala con toni
rubiomalote is offline   Citar -
Antiguo 26-oct-2017, 11:28   #33
sevi29
Mega Pajillero
 
Avatar de sevi29
 
Fecha de Ingreso: abr-2005
Mensajes: 233
Gracias 46 Veces en 41 Posts
Predeterminado

Cita:
Empezado por JustAGirl Ver Mensaje
Noviembre 2012

Durante los dos siguientes meses, mis visitas a casa de Toni prácticamente se volvieron semanales. Disfrutaba mucho esas visitas, ya que habíamos tomado confianza en el sexo y practicábamos lo que nos apetecía: a veces echábamos un polvo sin más, otras solo me comía el coño o yo a él la polla, otras veces jugábamos un poco a la sumisión... Incluso le dejé que me comiera el culo, aunque todavía no le había dejado que me lo follara.


[...]

Continuará...
Vaya. Veo que se empieza a calentar la historia. ¿Se desarrollará como venganza hacia Toni? ¿Está improvisando? ¿O Marina tiene un plan? De ser así, ¿podrá llevarlo a cabo o se le escapará la situación de las manos? Hummm

Quedo a la espera, intrigado, y deseando leerlo
sevi29 is offline   Citar -
Antiguo 26-oct-2017, 13:13   #34
chulainn69
Ultra Mega Pajillero
 
Fecha de Ingreso: jul-2010
Mensajes: 744
Gracias 129 Veces en 128 Posts
Predeterminado espectacular

Muchas gracias por los relatos, muy excitantes.
chulainn69 is offline   Citar -
Antiguo 10-nov-2017, 17:38   #35
JustAGirl
Pajillero Novato
 
Fecha de Ingreso: ago-2017
Mensajes: 10
Gracias 96 Veces en 10 Posts
Predeterminado

Hacía tiempo que no podía conectarme. Siento no haber podido seguir con los relatos hasta ahora. Intentaré durante estas semanas seguirlo, que esto no puede quedar así!!!
JustAGirl is offline   Citar -
Los siguientes 3 Usuarios dan las gracias a JustAGirl por este Post:
Antiguo 11-nov-2017, 00:45   #36
Falcom00
Pajillero
 
Fecha de Ingreso: oct-2017
Mensajes: 45
Gracias 46 Veces en 27 Posts
Predeterminado

En esa foto a 4 patas follando,debes de estar tremenda.Cuando puedas ya nos contarás como sigue la história y haces de modelo.Tanto has estado follando que no has podido escribir ni un poquito,para saber tus andanzas,jajaja.
Falcom00 is offline   Citar -
Antiguo 11-nov-2017, 11:53   #37
Batman76
Pajillero Novato
 
Fecha de Ingreso: ene-2011
Mensajes: 5
Gracias 1 Vez en 1 Post
Predeterminado Enhorabuena por tu hilo

Hola, acabo de descubrir tu hilo y no he podido parar de leerlo hasta el final, me encanta la forma que tienes de relatar, logras transmitir la excitación que viviste en cada momento con tus palabras, espero que encuentres el tiempo para seguir contándonos lo que ha pasado pues la historia promete...
Batman76 is offline   Citar -
Antiguo 13-nov-2017, 09:32   #38
sevi29
Mega Pajillero
 
Avatar de sevi29
 
Fecha de Ingreso: abr-2005
Mensajes: 233
Gracias 46 Veces en 41 Posts
Predeterminado

Cita:
Empezado por JustAGirl Ver Mensaje
Hacía tiempo que no podía conectarme. Siento no haber podido seguir con los relatos hasta ahora. Intentaré durante estas semanas seguirlo, que esto no puede quedar así!!!
Desde luego que no puede quedar así. Nos tienes en ascuas!!
Estaré atento a la continuación
sevi29 is offline   Citar -
Antiguo 14-nov-2017, 19:21   #39
JustAGirl
Pajillero Novato
 
Fecha de Ingreso: ago-2017
Mensajes: 10
Gracias 96 Veces en 10 Posts
Predeterminado

Siento haber tardado tanto en continuar el relato, pero he tenido follones con mi novio y no he estado de humor últimamente. Espero que os guste

Noviembre 2012

Aquel edificio era grande, muy grande. Y moderno. Y caro. Podría pasar por un bloque de oficinas construido aquel mismo año. Sin embargo, aquella era la dirección que me había dado Pedro hacía solo dos días. Siempre recordaré la tensión de la conversación que mantuvimos por el chat de Facebook, mientras estaba yo en la cama de Toni, sola.

No tuve que tocar el timbre. Coincidí con un hombre de unos cuarenta años que entraba en aquel momento, así que me abrió la puerta y me cedió el paso. La clásica táctica para mirarle el culo a las tías. Normalmente aquello me habría puesto de mala hostia, pero aquella tarde me sentía alegre, y un baboso no me la iba a joder. Casualmente, también subimos juntos en el ascensor. Él iba un par de pisos más abajo del de Pedro. No me quitó el ojo de encima, y buscaba siempre quedarse fuera de mi vista para observarme mejor, tratando de ojear mi escote. Los segundos en el ascensor se me hicieron eternos. Incluso temí que aquel tipo intentara algo.

Intenté evadirme pensando en otra cosa. A mi cabeza acudió lo que me había dicho Toni esa misma mañana por Whatsapp. Me contó que Pedro llevaba un par de días comportándose de forma extraña con él, en el gimnasio y cuando quedaron para tomar una cerveza. Yo me hacía la loca, ni siquiera traté de inventarme una explicación. En teoría no lo conocía, así que poco podía aportar yo. Las vueltas que le daba al tema denotaban que se olía algo, aunque en el fondo, sé que lo único que inquietaba a Toni era que me hubiera quedado sola en su casa durante unas horas. Quizás yo había descubierto algo que no debería saber...

-¿Qué haces por aquí, guapa?

Me había olvidado del cuarentón. Me sobresalté un poco al oir su voz.

-Nada, visitar a un amigo. - Fingí una sonrisa.

-¿Un amigo, eh? Ay, las jóvenes... Hay que cuidar a esos amiguitos. Y, ¿luego haces algo? - El tío trataba por todos los medios sonar sexy, varonil. Aquello resultaba patético.

Mi cara gritaba: ¿y a ti que coño te importa? Pero no pronuncié las palabras.

El ascensor llegó a la planta donde vivía aquel hombre, pero él no se bajó. Pasaba de gilipolleces así que salí de allí, a la escalera. Gracias a Dios no me siguió. Aquella no era la planta de aquel cabrón. Lo supe al ver que el ascensor volvía a bajar a las plantas inferiores.

Con mal cuerpo subí, usando las escaleras, el par de pisos que me quedaban para llegar a casa de Pedro. Aquel edificio era tan grande que parecía desierto, incluso daba cierto mal rollo. En el recibidor de la planta de Pedro, la doce, había un espejo. Me miré y me permití sentirme guapa durante un momento. Me gustaba la ropa que llevaba: una camisa a cuadros verdes y negros, abrochada a la altura del pecho; sobre ella una chupa nueva que me había comprado la semana pasada; unos vaqueros corrientes y unos botines también negros. Casual, pero atractiva. Aquella tarde también me había salido muy bien el maquillaje...

Cuando pensé en ello me di cuenta que ya estaba desvariando, así que me puse a buscar la puerta de Pedro, la K. Toqué el timbre. No pasaron ni tres segundos antes de que la puerta se abriera y un chico joven, tímindo y sin aura apareciera tras de ella.

Le dediqué mi mejor sonrisa, nos saludamos con dos besos y me invitó a pasar. Pedro no me indicó que pasara delante de él, pero sé que se moría por echarme un vistazo en carne y hueso. El pasillo nos llevó al salón, que me dejó sin palabras.

Aquella habitación era enorme, acristalada, muy espaciosa y luminosa incluso para la hora de la tarde que era.

-¡Joder! Vaya casa te gastas, ¿no? Me alegra ver que alguien joven tiene dinero para enterrarme. - Bromeé.

Pedro se puso rojo. -¡Qué va! La casa es de mis padres, que son los que tienen dinero. Pero no viven aquí, se mudaron a Madrid por el trabajo de mi padre y decidí quedármela. En teoría me la iban a alquilar para forzarme a trabajar pero bueno, no siempre les pago. ¿Quieres algo? ¿Una copa de vino?

¿Había algo más descarado que ofrecerle a una chica cuando estás a solas con ella en tu casa? Me gustó aquel comentario. Pedro se cortaba, pero de vez en cuando parecía que tenía un par de pelotas. - Una cerveza si puede ser.

La cocina era estilo americano y compartía habitación con el propio salón. Así que seguimos charlando mientras sacaba las bebidas. Me acerqué a la barra mientras conversábamos y bebíamos. Le conté el incidente con el hombre en el ascensor. Le restó importancia diciendo que los tíos eran así y que pasara de eso. Me resultó un tanto hipócrita aquella respuesta, sobre todo teniendo en cuenta lo que comentaban él y Toni sobre mí a mis espaldas, material explícito incluido.

-Y bueno, supongo que todo lo que hablamos por Facebook sigue en pie, ¿no? - Aquello se estaba alargando y alguno de los dos tenía que mencionarlo. Se puso nervioso al oirme, casi tartamudeando.

-Sí, sí, no te preocupes. - Pedro no sabía dónde mirar. Mis ojos podían con él. Tenía mis codos apoyados en la barra, y los botones sueltos de mi camisa dejaban la piel de mis pechos visible. Se debatía por mirar o no mirar.

El tercio me empezaba a dar la soltura necesaria, así que me deslicé rodeando la barra y acerqué mi cuerpo al suyo. Le sonreí y lo besé con ternura. Se le notaba que deseaba aquello con todas sus fuerzas, pero estaba paralizado, así que tomé las riendas.

Mientras le besaba rozaba mis pechos contra él. Con mis manos tomé las suyas, y conduje una a mi trasero, mientras que animaba a la otra a aventurarse por mi cintura, bajo la camisa. Su tacto era cálido y delicado. Me gustaba cómo me acariciaba, encendiéndome por dentro.

Nuestras bocas no se despegaban. Me desabroché la cremallera de los vaqueros, cosa que pedro aprovechó para sacar mi culo de los pantalones y tomarlo con las dos manos, apretándolo, sintiéndolo. Mientras tanto, me desabroché los botones de la camisa, pero sin quitármela. Respondió besándome el cuello hasta llegar al pecho, dejando saliva a su paso. Cuando trató de sacar mis tetas del sujetador lo evité con una sonrisa pícara y me arrodillé.

Le quité los pantalones y los calzoncillos. Su polla entraba dentro de la media: doce o trece centímetros, bastante ancha y con un glande redondo. Era ligeramente curvada hacia dentro. Había escuchado que esas pollas molaban porque te rozaban mejor. No sé si sería un cuento chino pero supongo que iba a comprobarlo. En fin, que no estaba nada mal. Con mi lengua lamí la punta, que estaba lubricada. Pedro estaba muy cachondo, y sin dejar de mirarle a los ojos, se lo mostré estirando, como si de saliva se tratara, de aquella lubricación. Entonces me la metí a la boca.

Sin usar mis manos, que se apoyaban en él, le mojé todo el miembro, de arriba a abajo. Su polla estaba impecable, como era de esperar. Notaba cómo se le ponía poco a poco aun más dura, lo que aumentó mi deseo de chuparla. Cada succión que le hacía en la punta le hacía gemir, y cada vez se lo hacía más fuerte. Alrededor de mi boca corría la saliva, goteando a veces sobre mi pecho, otras deslizándose por mi cuello.

Al poco, me tomó para levantarme y volvió a besarme. No le importaba la saliva. De hecho, creo que eso le ponía aun más cachondo. Mientras me tenía arriba me manoseaba el culo, azotándolo tímidamente. Ya había tenido suficientes besos, así que me volví a echar sobre mis rodillas, a saborear lo que más me gustaba.

Alternaba las succiones en la punta con tragármela entera, no sé qué es lo que más le gustaba a Pedro. De súbito empezó a gemir cada vez más fuerte, y el sabor salado me llenó la boca. Fue inesperado, pero recibí con gusto su semen. Le acompañé hasta el final del orgasmo con mi boca. Me levanté y lo escupí en el lavabo. A decir verdad, esperaba que en nuestro primer encuentro hubiera penetración, pero no iba a quejarme, ni mucho menos. Al mirarle a la cara, me di cuenta de que el "Pedro pre-sexo" había vuelto. De nuevo, estaba rojo.

-Lo siento. - Dijo.

-¿Por qué? - Le pregunté. Sabía que era porque se había corrido muy pronto, pero no iba a martirizarle.

-Ya sabes...

-Va, no te preocupes. - Quería decirle que el motivo de que estuviera allí teniendo sexo con él no era el dinero, pero era mentira. Sentí un poco de pena por él. Por internet, el chico parecía mucho más seguro de sí mismo, pero en persona se quedaba en nada - No, en serio, no te rayes. Si quieres me puedo quedar aquí toda la tarde, no tengo nada que hacer.

Cuando se pasó un poco la situación, seguimos bebiendo. Pasamos el resto de la tarde cerveza tras cerveza, comiendo y viendo la tele. Cuando lo vi relajado, volvimos a tener sexo, esta vez más pausado y sensual. No duró mucho dentro de mí, pero fue un comienzo. Cuando fui a marcharme, me pagó generosamente. En la puerta me preguntó:

-¿La semana que viene tienes algo que hacer?
JustAGirl is offline   Citar -
Los siguientes 2 Usuarios dan las gracias a JustAGirl por este Post:
Antiguo 15-nov-2017, 20:38   #40
Batman76
Pajillero Novato
 
Fecha de Ingreso: ene-2011
Mensajes: 5
Gracias 1 Vez en 1 Post
Predeterminado

Ha merecido la pena la espera, a tu novio (si aun lo sigue siendo) que te trate mejor para que no nos tengas tan abandonados
Batman76 is offline   Citar -
Antiguo Ayer, 00:38   #41
JustAGirl
Pajillero Novato
 
Fecha de Ingreso: ago-2017
Mensajes: 10
Gracias 96 Veces en 10 Posts
Predeterminado

Diciembre 2012

Unas semanas después ya conocía bien el cuerpo y la mente de Pedro. Sabía que le gustaba que le besara detrás de la oreja, que mis pezones le rozaran la piel, cómo tenía que masturbarlo con la mano y con la boca, cuál era su postura favorita para penetrarme, dónde le gustaba terminar...

Mis visitas a su piso llegaban a la media docena, y nunca habíamos follado de la misma manera. Por fin se había lanzado a proponerme cosas, sabía que cada vez que nos veíamos le costaba dinero, así que trataba de exprimirme al máximo. El segundo día que le visité follamos en la ducha, corriéndose en mi vientre el uno frente al otro después de penetrarme. El tercero, me pidió que me desnudara para él en el salón y se la chupara hasta que terminó en mi boca, aunque dejé que su semen se deslizara por mis labios y barbilla. Al cuarto, después de unos preliminares me ató a cuatro patas en la cama y me folló hasta correrse en mi espalda. Al quinto, me preparó un baño y me masturbó con sus manos hasta que me corrí varias veces, él ni siquiera se sacó la polla. El sexto día fue el más convencional, aunque recuerdo que hablamos sobre invitar a otro hombre a la cama, o de simplemente follarme a otro tío y que él mirara.

Todos esos días follamos sin condón, y con mi ayuda, cada día conseguía que Pedro aguantara unos minutos más sin correrse. Digamos que le estaba enseñando a tener sexo, o al menos así me gustaba verlo a mí. Al tercer o cuarto encuentro yo ya bromeaba con qué me tenía preparado. La verdad es que era divertido y original aquello. No sé si sacaba las ideas del porno que veía, pero en el fondo me daba igual. Lo estaba pasando bien.

Lo que me tenía preparado esta vez estaba en medio del salón, junto a la barra de la cocina. Era una camilla, como de masajista o de tatuador, cubierta con toallas. Sobre la barra había unos cuantos botes de cremas y aceites.

-¿En serio tío? ¿De dónde has sacado esto? - Le dije, divertida.

-¿Te gusta o qué? Tengo un amigo tatuador que me contó que quería venderla y aquí está. Ha sido una ganga.

-¡Qué fuerte! No dejas de sorprenderme, Pedro. Y bueno, ¿para qué es? - Le dije insinuándome. Sabía perfectamente para qué era.

-Para una sesión de esteticién, no te jode. - Se echó a reir.

-Bueno, para subirme ahí tengo que quitarme la ropa, ¿no? - El ambiente se caldeaba. - ¿Me ayuda, señor masajista?

-Será un placer. - Dijo siguiéndome la broma.

Se colocó detrás de mí y me quitó una a una las prendas que llevaba puestas. Cuando me quedé en ropa interior me besuqueó el cuello.

-¿A qué no sabes quién me está hablando de ti mucho últimamente? - Las palabras acompañaban a los besos y al roce de sus manos por mi vientre, cintura y trasero. - Tu amigo Toni. No para de decirme que estás perdida, que no sabe donde andas yque hace mucho que no folláis y que te echa de menos.

-Qué falso es, joder. - Le contesté. Aquello no me sorprendía. Toni era el típico tío que va de sobrado, con la actitud de que podría follarse a cualquiera, pero cuando lo dejas a dos velas una semana no para de llamarte. Cada dos días me escribía algo, pero yo pasaba de él. - Que le follen. Mira dónde ando. - Tomé la mano de Pedro que me acariciaba el vientre y la subí hasta posarla sobre uno de mis pechos. Nos echamos a reir.

Me separé de él, me desabroché el sujetador y me bajé el culotte, dejando que me contemplara totalmente desnuda, de espaldas. Después me subí a la camilla y me puse cómoda, al menos, todo lo cómoda que podía. Estaba ovulando y mis pechos estaban hinchados y sensibles, así que yacer boca abajo no era del todo placentero. Cerré los ojos y le dejé hacer.

Por el sonido, supe que Pedro estaba junto a mí, preparando los aceites. Cuando me tocó me sobresalte un poco, pero sus manos eran muy cálidas, disfruté de su tacto. Empezó masajeándome la espalda, los hombros y los brazos. Cada roce era excitante y relajante a partes iguales, cada segundo que pasaba deseaba que pusiera sus manos en mis zonas más erógenas, pero que no lo hiciera me hacía anhelarlo más y más.

Obvió mi culo, sabía que una vez empezara no podría parar, así que bajó a mis piernas, hasta llegar a los pies. Cuando me los tocó me vino a la cabeza aquel chico tímido que me comió una vez el coño y que terminó pajeándose hasta correrse en mis pies. No recordaba su nombre. Me sentí mal, aquel tío sabía cómo comer bien un coño.

Me centré en la situación cuando noté que las manos de Pedro volvían a subir. Esta vez sí hicieron una parada en mi trasero. No pude evitar gemir al notar su contacto. Masajeaba las nalgas, apretándolas poco a poco cada vez más fuerte. Se estaba excitando, si no lo estaba ya. Lo notaba con cada movimiento. Un escalofrío me recorrió la espalda al notar como sus dedos se adentraron entre nalga y nalga, rozando mi ano. Sentí una curiosidad placentera.

Noté cómo Pedro se subía a la camilla, apoyando las rodillas a ambos lados de mi trasero. Noté su piel contra la mía, se había desnudado, así que no sabía si lo próximo que iba a sentir era su polla o sus manos de nuevo. Tomó mis brazos, indicándome que levantara el torso, aunque yo todavía permanecía de espaldas. De esa manera, mi pecho era accesible a sus manos. Escuché cómo tomaba aceite. Sus manos llegaron por la parte inferior de mis pechos. Sus dedos, cálidos y escurridizos, fueron directos a mis pezones. En un instante, noté cómo se ponían duros, a la vez que me humecedía más abajo. Mi coño ya estaba preparado para recibirle, pero Pedro todavía no estaba interesado en él.

Jugueteó con mis tetas un rato largo, a veces rozándome directamente los pezones, otras tratando de coger mis pechos con las manos. Yo disfrutaba de cualquier forma, y se lo hacía saber con mi respiración y mis suspiros. Mis tetas estaban tan hinchados que no podía cubrirlas totalmente. Me volvió a indicar que me tumbara y volví al reposo. De nuevo, escuche cómo tomaba aceite, y unas gotas cayeron en mi espalda.

Sentí el contacto de su polla entre mis nalgas. Estaba muy dura y caliente. Me habría gustado llevármela a la boca, y mirarle a los ojos mientras se la chupaba. Como decía, la acomodó en mi trasero, se apoyó sobre mí y empezó a rozarse con mis curvas. Su polla fluía fácilmente gracias al aceite. Su miembro me rozaba el ano, y sentí un tipo de placer que hasta entonces no había probado. Aquel roce producía un sonido característico, seguro que sabéis cuál es. El caso es que me puso cachondísima. Jamás me había planteado meterme una polla por el culo, pero en aquel momento era lo que más deseaba. Me empezaba a preguntar si Pedro se atrevería a encararla al agujero. De vez en cuando hacía amagos de intentar meterla, la atascaba un instante y seguía rozándose con la piel.

Debió captar mis mensajes de sumisión y de permiso, porque dejó de rozarse y tomó algo de la mesa. Abrí los ojos un instante y vi cómo abría un condón. Lo iba a hacer. Volví a cerrar los ojos cuando se lo puso. Lo siguiente que sentí fue la presión de su polla en mi ano. Daba igual el cuidado que estaba llevando y que no tuviera la polla muy grande, aquello dolía, pero me encontraba tan cachonda que estaba dispuesta a soportarlo. Cuando Pedro conseguía meterla un poco reculaba y volvía a apretar para dilatarme poco a poco.

Después de varios minutos abriéndose paso, la metió lo suficiente como para empezar a follarme el culo, y así lo hizo, con ritmo pero con ternura. Aquel placer era distinto al del clítoris, y no me encontraba muy segura de que aquello me pudiera llevar al orgasmo, por mucho que lo estuviera disfrutando. Así que me puse a cuatro patas, y mientras Pedro me la sacaba y me la metía por el culo, yo me masturbaba con una de mis manos. El placer me había hecho pasar por alto que estaba sudando como una perra, lo que me hizo sentirme un poco más sumisa, y por ende, más excitada si cabe.

-Joder, Marina, no sabes cómo me ponen los hoyuelos estos que te salen encima del culo.

Estaba tan concentrada que no pude responderle, me limité a reir y a sentir un escalofrío de placer. Pedro se rió conmigo, para justo después azotarme las nalgas. Aquello hizo que no pudiera aguantar más. Noté cómo me venía, así que aceleré el ritmo de mi mano y gemí cada vez más fuerte. Pedro notaba que estaba preparada, así que él también se dejó ir. Mientras mi clítoris me regalaba una ráfaga de placer inmenso, notaba cómo la polla de Pedro descargaba el semen dentro de mi culo con cada latido de su polla.

Cuando se terminó el orgasmo, la sacó y se dejó caer sobre mí en la cama. Su peso me aplastaba, pero estaba demasiado agotada para quejarme. A los pocos segundos se incorporó, yo me senté al borde de la camilla, mirando cómo se quitaba el condón y lo tiraba a la basura. Él también estaba sudado. Nos miramos y sonreímos. La sonrisa se convirtió en una carcajada. En aquel momento sonó su móvil.

-¿Quién coño será? Si a mí nunca me llama nadie.

En la pantalla aparecía un número de teléfono únicamente, no lo tenía guardado. Lo cogió. Después de escuchar unas pocas palabras, su cara cambió totalmente. Parecía preocupado. Un par de respuestas cortas y se acabó la llamada. Cuando le pregunté que qué pasaba, me dijo que no era nada. Trató de cambiar de tema, comentando que había estado bien aquello. Yo le confesé que había sido mi primera vez por detrás, lo que le hizo sentirse de alguna manera orgulloso. Lo que no le conté es lo que me escocía aquello al día siguiente, pero había merecido la pena.
JustAGirl is offline   Citar -
Los siguientes 2 Usuarios dan las gracias a JustAGirl por este Post:
Antiguo Ayer, 11:18   #42
pepeitoto
Pajillero Novato
 
Fecha de Ingreso: jun-2009
Mensajes: 20
Gracias 0 Veces en 0 Posts
Predeterminado

Sublime, como siempre.
pepeitoto is offline   Citar -
Antiguo Ayer, 12:11   #43
sevi29
Mega Pajillero
 
Avatar de sevi29
 
Fecha de Ingreso: abr-2005
Mensajes: 233
Gracias 46 Veces en 41 Posts
Predeterminado

Cita:
Empezado por JustAGirl Ver Mensaje
Diciembre 2012

-¿Quién coño será? Si a mí nunca me llama nadie.

En la pantalla aparecía un número de teléfono únicamente, no lo tenía guardado. Lo cogió. Después de escuchar unas pocas palabras, su cara cambió totalmente. Parecía preocupado. Un par de respuestas cortas y se acabó la llamada. Cuando le pregunté que qué pasaba, me dijo que no era nada. Trató de cambiar de tema, comentando que había estado bien aquello. Yo le confesé que había sido mi primera vez por detrás, lo que le hizo sentirse de alguna manera orgulloso. Lo que no le conté es lo que me escocía aquello al día siguiente, pero había merecido la pena.
Muy buena continuación. Y además dejándonos con la intriga de quién llamó a Pedro y qué fue lo que le dijo para que se le cambiara la expresión de la cara.

Gracias por regalarnos tu tiempo y entretenernos con tus relatos.
sevi29 is offline   Citar -

Responder

Retroceder   Inicio > Gente > Tus Relatos y experiencias


Herramientas