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Tus Relatos y experiencias - Situaciones excitantes en la playa Herramientas
Antiguo 14-abr-2018, 14:03   #1826
Fray Cipote
Pajillero Novato
 
Fecha de Ingreso: mar-2018
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Hola a todos.
Yo conservo la memoria de algunas experiencias al respecto relativas a los ya lejanos años en que iba de vacaciones con mi familia a la Costa Brava, pero solo una se me antoja lo bastante morbosa como para merecer que le dedique las siguientes líneas.

Llegamos a la playa de L’Escala, acomodamos los consabidos bártulos, y al poco tiempo me percato de que cerca de nuestra posición se acomoda una solitaria mujer morena de edad y estatura medianas con toda la pinta de traer un señor arsenal de curvas debajo del top y los shorts que le servían de vestido.
Hoy, que los he olido, tocado, besado, chupado y, claro está, follado en múltiples ocasiones hasta casi perder el aliento, ese tipo de pibones logra desajustarme los tornillos de la compostura, conque no debería ser muy difícil imaginar el desparrame de libido que sentí (siendo entonces apenas un chaval de dieciséis o diecisiete primaveras falto de cualquier experiencia humana significativa) cuando su mirada y la mía se cruzaron un momento antes de que me diera las espaldas para extender una toalla sobre la arena y, despojándose de los mencionados trapos, hacerme testigo de un bikini azul oscuro cuya pieza inferior permitía contemplar la perfecta redondez del culazo que poseía.
Hubiera deseado que mi bañador hubiese sido menos ceñido y mi miembro más pequeño para que a los ojos de mi hermana mayor hubiera quedado mejor disimulada la erección que de inmediato me acometió, que en cambio pareció pasar desapercibida para mis padres. Incapaz de amenguarla en tanto incapaz de abstraerme de la contigua presencia de la que la había provocado, las reiteradas y divertidas miradas de Helena (que así se llama mi hermana) acabaron por ruborizarme cuando no por cabrearme, y no se me ocurrió otra forma de cortarle el rollo que volver a ponerme mi camiseta y sentarme en una silla con la entrepierna convenientemente tapada.
Les dije a mis padres que no sucedía nada y enseguida iría a acompañarles al agua, mientras mi maliciosa hermana demoraba igualmente el baño para, a solas conmigo, sacarle punta a lo que entendía era una situación muy graciosa por la única razón de que me molestaba. Escuchar durante unos minutos sus pullas en forma de infantiles canturreos («la morenita te ha puesto durita la colita» y cosas del estilo) me llevó a espetarle que a ella, que no se la levantaba más que a los chochos de la residencia de ancianos donde trabajaba, ya le hubiera gustado tener siquiera un cuarto de las carnes de aquella tipa, y en tales prolegómenos de bronca estábamos cuando de repente vemos que viene hacia nosotros con un bote de crema protectora.
Yo, que había vuelto a incorporarme, me quedé sencillamente clavado en el sitio. Recuerdo con suma nitidez que el corazón me propinaba puñetazos contra el pecho con una violencia que parecía acrecentarse a cada paso consumado por la desconocida, y que cuando su estupendo par de tetas (cuyo tamaño, resuelto en los límites superiores de lo que podría considerarse un término medio, daba en cualquier caso para aprisionar una verga y destrozarla de placer) se plantó delante de nuestras narices, intenté de manera refleja tragar una saliva que en realidad no había generado, pues tanto la boca como la garganta me ardían de pura sequedad. Creo, por extraño que suene, que no sería descabellado afirmar que me encontraba más intimidado que excitado en el instante en que, discriminando en cierta forma a mi hermana, me dirigió una agradable voz de marcado acento extranjero (supongo que galo) para preguntarme si podía hacerle el favor de darle crema por detrás. A decir verdad, le hubiera dado lo que hubiera querido con tal de que hubiera dejado de empujarme al infarto con aquellos carnosos melones que tan tímidamente le cubría el sujetador, aunque supongo que, una vez se dio la vuelta mientras Helena retrocedía unos metros para regodearse a placer en mi absoluto desencajamiento, fue peor el remedio que la enfermedad.
Y es que tuve serios problemas para abrir el bote de cuanto me temblaban las manos, y cuando al fin lo logré derramé una cantidad excesiva de crema; siempre he fantaseado desde entonces con que de haber podido frotar el miembro contra las masas de carne nalgar que me esclavizaban la vista, hubiera eyaculado una cantidad de leche en modo ninguno inferior. Ahora me resulta fácil arrepentirme de haberle embadurnado las espaldas a toda prisa, movido por la estúpida angustia de que mi enloquecida verga tronzara el bañador que la contenía y le proporcionara a mi hermana una escena con que darme la matraca durante meses, y no haber consiguientemente saboreado como debiera el lujo de tener a distancia de meros centímetros una soberbia muestra de las geometrías más maravillosas que existen en la Tierra; ojalá hubiera mandado a hacer puñetas las reglas elementales de educación y cortesía y, aun a riesgo de padecer la consecuencia de una salva de insultos o incluso bofetones, paseado a fuego lento las manos por aquel espectacular derrière entangado, o… qué sé yo… hincado las rodillas y hundido la cara en él con el frenesí con que lo hubiera hecho en un manantial de agua quien llevase una eternidad sin beber.
Pero en fin… Concluí, devolví el bote a su dueña, me agradeció la deferencia, me dedicó una bonita sonrisa y desandó lo andado con un hipnótico bamboleo de caderas. Mediante un empujón, mi hermana (que lógicamente había dado ya salida a una aguda e inaguantable risa histérica) me devolvió a la cruda realidad, y la muy asquerosa no dudó en terminar de abochornarme refiriendo el episodio a mis padres tan pronto como volvieron. Mi madre no le concedió la más mínima importancia, pero mi padre, luego de recorrer a la foránea protagonista con ojo escrutador, sostuvo con cierto desprecio que a buen seguro era una vulgar calientapollas.
Habida cuenta de la temperatura a que puso la mía, diríase que no se equivocaba.

Última edición por Fray Cipote fecha: 14-abr-2018 a las 14:33.
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Antiguo 17-abr-2018, 08:44   #1827
jordigg
Pajillero Novato
 
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A mi me encantan todas esas situaciones morbosas. Suelo ir con mi mujer a playas nudistas y si es posible buscar algun sitio mas o menos tranquilo, aunque en pleno verano es mision casi imposible. Alli la empiezo a provocar acariciandola. Ella al principio no quiero... que si nos podrian ver,... que ya no somos unos crios... pero poco a poco y si el ambiente sigue tranquilo al final se pone cachonda perdida y la acabo masturbando... Se corre enseguida por la excitancion. Normalmente pasa cuando ella esta boca abajo. Lo cual alguna vez, lo tipico que pasa alguien que yo vea que le puede poner cachondo/a el tema y entonces no disimulo y hago evidente que la estoy pajeando... Me pone a mil. Una vez me paso eso exacto con una pareja en ibiza. En escavellet, pasaban por al lado y yo en plena faena...nos miraron perfectamente y se pusieron cerca... a unos 10 metros. Al momento se corrio mi mujer... Bueno ahora me tocaba a mi. Yo hacia miradas de aprobacion con el chico de la otra pareja... Pero mi mujer no se atrevia del todo conmigo... decia que estaban cerca. De todas formas, estabamos, me iba pajeando disimuladamente... El otro chico estaba en lo misma con su pareja... Super morboso... Yo a punto de explotar.. yyyyy... de repente aparece un grupo de 6 chicos y chicas se ponen en medio y se jodio todo... Es lo que tiene el verano.
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Antiguo Hoy, 00:40   #1828
aquanture
Pajillero Novato
 
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A mí lo que más me pone en la playa (textil) es soltarle derrepente a mi mujer la parte de arriba del bikini y que salgan esas enormes al aire y que las vean los de alrededor. Hoy ha sido la primera del añoy había un par de chavales que se las han desgastado.
Aunque lo mejor es cuando vamos con algún amigo mío, ella se pone en medio y después de soltárselo al hablar entre nosotros no le quita ojo.
Y ya el año pasado, con el que más confianza tengo, jugamos a las cartas utilizando la tripita de mi mujer como tapete. Ella haciéndose la sueca pero con los pezones durísimos, yo colocando el mazo de robar cada vez más cerca de sus . Como ya íbamos por la cuarta o quinta birra le rozaba las tetas al robar descaradamente, los dos con un empalme del copón.
Lo mejor fue el final, ya bien entrado el atarceder cuando no quedaba nadie nos pusimos a sacarnos fotos (playa muy chula), al principio mi mujer y yo, luego los dos colegas y para terminar le dije: “venga ponte con ella”. Se puso pero mi mujer dijo que se ponía la parte de arriba, le dije a mi colega tápaselas con las manos para que no salgan y listo. Ahí me esperaba que mi mujer dijera ni de coña o algo, pero dijo venga va. Al principio las puso a unos 10 cm separadas y le solté “pero cógelas y tápalas bien hombre”, se quedo un segundo pillao y mi mujer se echó para adelante, mi colega las agarró bien fuerte y uffff. Sacaría unas 30 fotos en unos 20 segundos pero que pasada, pensaba que se me salía el corazón del pecho o la polla del bañador....
Desde entonces me habré corrido unas 100 veces viéndolas, sobretodo las últimas que saqué en las que agarraba ya sus pezones solamente.
A ver este año si vamos con el mismo colega y repetimos, o incluso vamos más allá...
aquanture is offline   Citar -
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estemismo
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Cita:
Empezado por aquanture Ver Mensaje
A mí lo que más me pone en la playa (textil) es soltarle derrepente a mi mujer la parte de arriba del bikini y que salgan esas enormes al aire y que las vean los de alrededor. Hoy ha sido la primera del añoy había un par de chavales que se las han desgastado.
Aunque lo mejor es cuando vamos con algún amigo mío, ella se pone en medio y después de soltárselo al hablar entre nosotros no le quita ojo.
Y ya el año pasado, con el que más confianza tengo, jugamos a las cartas utilizando la tripita de mi mujer como tapete. Ella haciéndose la sueca pero con los pezones durísimos, yo colocando el mazo de robar cada vez más cerca de sus . Como ya íbamos por la cuarta o quinta birra le rozaba las tetas al robar descaradamente, los dos con un empalme del copón.
Lo mejor fue el final, ya bien entrado el atarceder cuando no quedaba nadie nos pusimos a sacarnos fotos (playa muy chula), al principio mi mujer y yo, luego los dos colegas y para terminar le dije: “venga ponte con ella”. Se puso pero mi mujer dijo que se ponía la parte de arriba, le dije a mi colega tápaselas con las manos para que no salgan y listo. Ahí me esperaba que mi mujer dijera ni de coña o algo, pero dijo venga va. Al principio las puso a unos 10 cm separadas y le solté “pero cógelas y tápalas bien hombre”, se quedo un segundo pillao y mi mujer se echó para adelante, mi colega las agarró bien fuerte y uffff. Sacaría unas 30 fotos en unos 20 segundos pero que pasada, pensaba que se me salía el corazón del pecho o la polla del bañador....
Desde entonces me habré corrido unas 100 veces viéndolas, sobretodo las últimas que saqué en las que agarraba ya sus pezones solamente.
A ver este año si vamos con el mismo colega y repetimos, o incluso vamos más allá...

Uffff que bueno, vaya morbazo, no estaría mal ver alguna de esas fotos para imaginar la situación y cascarmela yo también.
estemismo is offline   Citar -