Responder

Tus Relatos y experiencias - Mirándome aquel tio se paj... !! Herramientas
Antiguo 11-jun-2018, 12:14   #1001
dennycolt
Mega Pajillero
 
Avatar de dennycolt
 
Fecha de Ingreso: feb-2012
Ubicación: tarragona
Mensajes: 119
Gracias 28 Veces en 24 Posts
Predeterminado

Cita:
Empezado por sumisa1969 Ver Mensaje
...estoy en algún rincón del planeta y quería mandar saludos a [email protected] os habéis acordado de mi, de forma pública y privada.

Suena ñoño, pero os he echado de menos.

P.D.: Aunque os vigilaba de cerca.

XXXOOO
Besazoossss preciosa
dennycolt is offline   Citar -
Antiguo 13-jun-2018, 09:24   #1002
nosotrosyotro
Pajillero
 
Avatar de nosotrosyotro
 
Fecha de Ingreso: nov-2015
Mensajes: 39
Gracias 192 Veces en 27 Posts
Predeterminado

Cita:
Empezado por sumisa1969 Ver Mensaje
Hola a todos, como véis, sigo vivita y coleando. No voy a pedir disculpas por la tardanza en escribir, pues considero no es necesario, tan solo comentaros que “una no ha parado”, más al tener “criaturas”, que voy a contar que no sepáis…
Me encanta la forma que tienes de escribir, me parece sensual, excitante y muy muy morbosilla. Te rogaría, si puedo permitirme hacerlo, que compartieras más situaciones excitantes que hayas vivido, será un placer enorme leerte.

nosotrosyotro is offline   Citar -
Antiguo 13-jun-2018, 18:35   #1003
alvarito1983
Ministro Pajillero
 
Avatar de alvarito1983
 
Fecha de Ingreso: ago-2007
Mensajes: 1.570
Gracias 28 Veces en 18 Posts
Predeterminado

Siempre es una alegría volverte a ver por aquí
quedamos pocos pero somos fieles los que seguimos tus letras llenas de morbo, pasión y por que no, también cariño!!

Mil besos guapa!!
__________________
En la vida todos tenemos un secreto inconfesable, un arrepentimiento irreversible, un sueño inalcanzable y un amor inolvidable
alvarito1983 is offline   Citar -
Antiguo 13-jun-2018, 19:40   #1004
sumisa1969
Mega Pajillero
 
Avatar de sumisa1969
 
Fecha de Ingreso: jun-2008
Ubicación: Provincia de Barcelona.
Mensajes: 137
Gracias 119 Veces en 15 Posts
Predeterminado Mucho calor.

Entré en casa acalorada y, todavía, alucinando de lo que acababa de sucederme. Literalmente tiré las bolsas de la compra en medio del pasillo y rápidamente me fui a la cocina. Mientras me servía un vaso de agua helada, me quitaba los zapatos de tacón empujando un talón con el otro, tal y como si no quisiera perder el tiempo con ello.

Apoyada en la cocina, crucé los brazos mientras tanteaba la bebida. Miraba a la pared, pero me sentía muy lejos de allí, concretamente me retrotraía a momentos atrás. Cuando llegué al parking de casa, cargada como una mula de bolsas de compra, más el bolso y la gran carpeta del trabajo, hecho unido al mucho calor que había hecho toda la mañana, hacían que estuviera agobiada a más no poder. Llamé al ascensor y nuevamente me puse a cargar todo “el equipo”, distrayéndome demasiado, ya que cuando me di cuenta, el aparato estaba ascendiendo y deteniéndose en la planta baja, pensando para mis adentros en las pocas ganas que tenía de conversar con vecino alguno.

Apoyándome en la barandilla interior del pequeño ascensor, traté de dejar hueco para el/los vecinos que había llamado desde la planta baja. Pronto descubrí (para mi disgusto), que quien pretendía subir era el suegro de los vecinos de planta, al que no tenía especial aprecio, dado que en primer lugar no era muy amigo del jabón y el agua, con lo que podéis imaginar cómo sería estar un rato juntos en tan angosto espacio. Además, era la típica persona que a las mujeres nos causa repulsión, pues tiene esa típica mezcla de mirada de misógino y de tipo que te “comería entera”, vamos, que te contempla como quien mira un trozo de carne.

Nada más abrir la puerta y verme, cambio la mirada:

-Hola vecina, buenos días.- Para no variar lo dijo sin mirarme a la cara, repasando todo mi cuerpo, especialmente mi culo, que se marcaba en la falda de tubo que llevaba aquella jornada.

El silencio era incómodo, pues notaba su mirada clavada en mí, pudiendo imaginar esa típica cara de salido que ponía al verme a mí o a alguna mujer que se cruzara con él. Lo tenía a mi espalda, tratando yo de dejarle hueco, haciendo equilibrios sobre mis bolsas.

El ascensor tiene espejo, por lo que cuando pude, con cara de circunstancias y una sonrisa elevé la mirada y pude contemplar cómo me desnudaba con la mirada aquel sátiro que, por cierto, tendrá sus setenta y muchos años, siendo el típico hombre con buena panza, poco pelo y, como ya decía, bastante descuidado en su aspecto general, hecho por el cual siempre he pensado en, como es que lo aguanta su mujer. Dichos pensamiento sobre él, suceden de forma recurrente, ya que cuando va de visita a ver a su hija y yerno, deja todo impregnado de su característico (mal) olor.

En tal situación, para mis adentros me lamenté de haberme quitado la chaquetita del vestido de ejecutiva, pero como decía, hoy hacía un terrible calor. El caso es que yo sudaba mucho y tenía miedo de marcar demasiado bajo la blanca blusa que vestía. Cuando llegamos a la planta, dado que su hija reside en la misma que yo, él no hice el menor gesto de ayuda, poniéndome yo en marcha para pasar de aquella situación lo más rápido posible, reclinándome para recoger mis cosas, sin que aquel bastardo se dignase ni tan siquiera a aguantar la puerta.

Mientras descargaba cosas, con un pie aguantaba la puerta, viendo de reojo que él estaba a mi espalda, notando su mirada clavada en mi, concretamente en mi culo, así como un leve roce del canto de su mano sobre mi nalga derecha.

-¡Hija, que buena estás!.- De pronto dijo de forma seca, pero en tono no muy elevado. Si no fuera por mi urgente necesidad de escapar de allí, creo que me hubiera quedado helada de oír algo así. La verdad es que me sentía fuera de juego, ya que no lo esperaba y tampoco quería montar una escena, puesto que mis vecinos son gente adorable y llevamos una relación genial, además, pensé que nadie más había presenciado aquello y que, por tanto, allí podía morir el asunto.

Os pareceré una idiota, pero al no esperármelo, ni saber reaccionar, fui tan tonta que le solté:

-Gracias.- Tal y como si me lo hubiera tomado como una halago y no como la burrada que un salido acaba de soltarme, conociéndome bien, sabiendo que soy madre y mujer casada,

Él no decía nada, solo estaba inmóvil, continuando con ambas manos metidas en los bolsillos del viejo y amplio tejano que vestía. Me di cuenta que tenía una mirada como de ido, como cuando alguien te observa para follarte allí mismo.

Cayéndome la mitad de las cosas, con una sonrisa impostada y caminando con dificultad, abrí la puerta de casa, momento en el cual, el sátiro, sin que me lo esperara, me pasó una de las bolsas que se me había caído, mientas que con la mano libre tomaba suavemente mi nalga izquierda. Le di las gracias, instante en el que apretó la mano tomando con fuerza mi nalga y en el que se tuvo que dar cuenta que no llevaba braga (ya que solamente uso tanga). Rápido entre en casa, viendo por la mirilla como él se iba a casa de su hija, como si nada hubiera sucedido.

Como os contaba, ahora lo recordaba, en mi cocina, ya segura, descalza y refrescándome, viniendo a mi mente su mirada, que definiría como la de un salido, muy sucia. El caso es que lo que también notaba es que estaba totalmente mojada. Si, tenía mi coño totalmente excitado, pensando en que si hubiera un macho ahora en casa, necesitaría de él. Por ello, lo que hice fue subirme la falda, no quitándomela, ya que así me sentía más cerda. Lo dicho, ya tenía la falda enrolla en mi cintura y separé la tanguita de mi coño, apartándola a un lado, comprobando que estaba empapada, al igual que toda la entrepierna. Joder, estaba salidísima por lo que comencé un rápido y frenético machaque de mi clítoris, pues sabía que aquello acabaría pronto, ya que me conozco demasiado y sé cuando no tardaré en orgasmar.

El caso es que necesitaba redondear aquella paja con algo más, con alguna otra cerdada, por ello, de pie y como pude me abrí a tope de piernas y pasando los dedos de mi mano izquierda por mi coño, los humedecí con mi cálido y espeso flujo. Después, me llevé esa mano a mi ano y sin piedad lo penetré, entrando sin mayor dificultad los tres dedos con los que habitualmente me lo follo. Como os dije, cada día siento que me gusta más el anal, especialmente si lo acompaño con estimulación de mi “botón”, además de la circunstancia de que últimamente la penetración vaginal me está dando “algún problema” (que tal vez os cuente). Para mis adentros, he rebautizado a mi trasero como “mi otro coño”.

Ya os comenté que aquello no podía durar, más de pensar que aquel viejo dudo pensara en la paja que me estaba haciendo al pensar en él y en lo sucedido, así como por el hecho de su trato humillante a una conocida, casada, madre y trabajadora como yo, que en otra circunstancia tal vez lo hubiera mandado a la m…, el caso es que visualicé su mirada sobre mi culo y no pude evitar el correrme como una adolescente, con mi culo lleno y con mi pobre clítoris machacado por mi mano y ahogado de mi propio flujo.

Al estar sola, caí derrotada al suelo, quedándome sentada con el culo sobre el frio suelo, llenando éste de mis líquidos, respirando de forma pausada para recuperar el aliento, mientras pensaba en lo sucedido.

Por cierto, aunque tal vez os parezca una cerdada, no pude evitar limpiar mis tres dedos, penetradores del culo, como mi boca, con mis labios, así como después con los otros que habían masturbado mi clítoris.

Lo siento, pero (en la intimidad) soy una cerda.

Besos para todo el que haya leído esto.
__________________
La verdad es que si la de la foto no fuera yo, joder..., se me parecería un montón.

Necesito algún..., cerebro, viscosillo, calentito y amueblado.
sumisa1969 is offline   Citar -
Los siguientes 11 Usuarios dan las gracias a sumisa1969 por este Post:
Antiguo 14-jun-2018, 17:40   #1005
chulainn69
Ultra Mega Pajillero
 
Fecha de Ingreso: jul-2010
Mensajes: 971
Gracias 209 Veces en 205 Posts
Predeterminado

Cita:
Empezado por sumisa1969 Ver Mensaje
Entré en casa acalorada y, todavía, alucinando de lo que acababa de sucederme. Literalmente tiré las bolsas de la compra en medio del pasillo y rápidamente me fui a la cocina. Mientras me servía un vaso de agua helada, me quitaba los zapatos de tacón empujando un talón con el otro, tal y como si no quisiera perder el tiempo con ello.

Apoyada en la cocina, crucé los brazos mientras tanteaba la bebida. Miraba a la pared, pero me sentía muy lejos de allí, concretamente me retrotraía a momentos atrás. Cuando llegué al parking de casa, cargada como una mula de bolsas de compra, más el bolso y la gran carpeta del trabajo, hecho unido al mucho calor que había hecho toda la mañana, hacían que estuviera agobiada a más no poder. Llamé al ascensor y nuevamente me puse a cargar todo “el equipo”, distrayéndome demasiado, ya que cuando me di cuenta, el aparato estaba ascendiendo y deteniéndose en la planta baja, pensando para mis adentros en las pocas ganas que tenía de conversar con vecino alguno.

Apoyándome en la barandilla interior del pequeño ascensor, traté de dejar hueco para el/los vecinos que había llamado desde la planta baja. Pronto descubrí (para mi disgusto), que quien pretendía subir era el suegro de los vecinos de planta, al que no tenía especial aprecio, dado que en primer lugar no era muy amigo del jabón y el agua, con lo que podéis imaginar cómo sería estar un rato juntos en tan angosto espacio. Además, era la típica persona que a las mujeres nos causa repulsión, pues tiene esa típica mezcla de mirada de misógino y de tipo que te “comería entera”, vamos, que te contempla como quien mira un trozo de carne.

Nada más abrir la puerta y verme, cambio la mirada:

-Hola vecina, buenos días.- Para no variar lo dijo sin mirarme a la cara, repasando todo mi cuerpo, especialmente mi culo, que se marcaba en la falda de tubo que llevaba aquella jornada.

El silencio era incómodo, pues notaba su mirada clavada en mí, pudiendo imaginar esa típica cara de salido que ponía al verme a mí o a alguna mujer que se cruzara con él. Lo tenía a mi espalda, tratando yo de dejarle hueco, haciendo equilibrios sobre mis bolsas.

El ascensor tiene espejo, por lo que cuando pude, con cara de circunstancias y una sonrisa elevé la mirada y pude contemplar cómo me desnudaba con la mirada aquel sátiro que, por cierto, tendrá sus setenta y muchos años, siendo el típico hombre con buena panza, poco pelo y, como ya decía, bastante descuidado en su aspecto general, hecho por el cual siempre he pensado en, como es que lo aguanta su mujer. Dichos pensamiento sobre él, suceden de forma recurrente, ya que cuando va de visita a ver a su hija y yerno, deja todo impregnado de su característico (mal) olor.

En tal situación, para mis adentros me lamenté de haberme quitado la chaquetita del vestido de ejecutiva, pero como decía, hoy hacía un terrible calor. El caso es que yo sudaba mucho y tenía miedo de marcar demasiado bajo la blanca blusa que vestía. Cuando llegamos a la planta, dado que su hija reside en la misma que yo, él no hice el menor gesto de ayuda, poniéndome yo en marcha para pasar de aquella situación lo más rápido posible, reclinándome para recoger mis cosas, sin que aquel bastardo se dignase ni tan siquiera a aguantar la puerta.

Mientras descargaba cosas, con un pie aguantaba la puerta, viendo de reojo que él estaba a mi espalda, notando su mirada clavada en mi, concretamente en mi culo, así como un leve roce del canto de su mano sobre mi nalga derecha.

-¡Hija, que buena estás!.- De pronto dijo de forma seca, pero en tono no muy elevado. Si no fuera por mi urgente necesidad de escapar de allí, creo que me hubiera quedado helada de oír algo así. La verdad es que me sentía fuera de juego, ya que no lo esperaba y tampoco quería montar una escena, puesto que mis vecinos son gente adorable y llevamos una relación genial, además, pensé que nadie más había presenciado aquello y que, por tanto, allí podía morir el asunto.

Os pareceré una idiota, pero al no esperármelo, ni saber reaccionar, fui tan tonta que le solté:

-Gracias.- Tal y como si me lo hubiera tomado como una halago y no como la burrada que un salido acaba de soltarme, conociéndome bien, sabiendo que soy madre y mujer casada,

Él no decía nada, solo estaba inmóvil, continuando con ambas manos metidas en los bolsillos del viejo y amplio tejano que vestía. Me di cuenta que tenía una mirada como de ido, como cuando alguien te observa para follarte allí mismo.

Cayéndome la mitad de las cosas, con una sonrisa impostada y caminando con dificultad, abrí la puerta de casa, momento en el cual, el sátiro, sin que me lo esperara, me pasó una de las bolsas que se me había caído, mientas que con la mano libre tomaba suavemente mi nalga izquierda. Le di las gracias, instante en el que apretó la mano tomando con fuerza mi nalga y en el que se tuvo que dar cuenta que no llevaba braga (ya que solamente uso tanga). Rápido entre en casa, viendo por la mirilla como él se iba a casa de su hija, como si nada hubiera sucedido.

Como os contaba, ahora lo recordaba, en mi cocina, ya segura, descalza y refrescándome, viniendo a mi mente su mirada, que definiría como la de un salido, muy sucia. El caso es que lo que también notaba es que estaba totalmente mojada. Si, tenía mi coño totalmente excitado, pensando en que si hubiera un macho ahora en casa, necesitaría de él. Por ello, lo que hice fue subirme la falda, no quitándomela, ya que así me sentía más cerda. Lo dicho, ya tenía la falda enrolla en mi cintura y separé la tanguita de mi coño, apartándola a un lado, comprobando que estaba empapada, al igual que toda la entrepierna. Joder, estaba salidísima por lo que comencé un rápido y frenético machaque de mi clítoris, pues sabía que aquello acabaría pronto, ya que me conozco demasiado y sé cuando no tardaré en orgasmar.

El caso es que necesitaba redondear aquella paja con algo más, con alguna otra cerdada, por ello, de pie y como pude me abrí a tope de piernas y pasando los dedos de mi mano izquierda por mi coño, los humedecí con mi cálido y espeso flujo. Después, me llevé esa mano a mi ano y sin piedad lo penetré, entrando sin mayor dificultad los tres dedos con los que habitualmente me lo follo. Como os dije, cada día siento que me gusta más el anal, especialmente si lo acompaño con estimulación de mi “botón”, además de la circunstancia de que últimamente la penetración vaginal me está dando “algún problema” (que tal vez os cuente). Para mis adentros, he rebautizado a mi trasero como “mi otro coño”.

Ya os comenté que aquello no podía durar, más de pensar que aquel viejo dudo pensara en la paja que me estaba haciendo al pensar en él y en lo sucedido, así como por el hecho de su trato humillante a una conocida, casada, madre y trabajadora como yo, que en otra circunstancia tal vez lo hubiera mandado a la m…, el caso es que visualicé su mirada sobre mi culo y no pude evitar el correrme como una adolescente, con mi culo lleno y con mi pobre clítoris machacado por mi mano y ahogado de mi propio flujo.

Al estar sola, caí derrotada al suelo, quedándome sentada con el culo sobre el frio suelo, llenando éste de mis líquidos, respirando de forma pausada para recuperar el aliento, mientras pensaba en lo sucedido.

Por cierto, aunque tal vez os parezca una cerdada, no pude evitar limpiar mis tres dedos, penetradores del culo, como mi boca, con mis labios, así como después con los otros que habían masturbado mi clítoris.

Lo siento, pero (en la intimidad) soy una cerda.

Besos para todo el que haya leído esto.
muy morboso vecina...me encanta como describes las stuaciones...
chulainn69 is offline   Citar -
Visita nuestro sponsor
Antiguo 14-jun-2018, 21:00   #1006
chisty81
Ultra Mega Pajillero
 
Avatar de chisty81
 
Fecha de Ingreso: abr-2007
Mensajes: 677
Gracias 101 Veces en 81 Posts
Predeterminado

Cita:
Empezado por sumisa1969 Ver Mensaje
Entré en casa acalorada y, todavía, alucinando de lo que acababa de sucederme. Literalmente tiré las bolsas de la compra en medio del pasillo y rápidamente me fui a la cocina. Mientras me servía un vaso de agua helada, me quitaba los zapatos de tacón empujando un talón con el otro, tal y como si no quisiera perder el tiempo con ello.

Apoyada en la cocina, crucé los brazos mientras tanteaba la bebida. Miraba a la pared, pero me sentía muy lejos de allí, concretamente me retrotraía a momentos atrás. Cuando llegué al parking de casa, cargada como una mula de bolsas de compra, más el bolso y la gran carpeta del trabajo, hecho unido al mucho calor que había hecho toda la mañana, hacían que estuviera agobiada a más no poder. Llamé al ascensor y nuevamente me puse a cargar todo “el equipo”, distrayéndome demasiado, ya que cuando me di cuenta, el aparato estaba ascendiendo y deteniéndose en la planta baja, pensando para mis adentros en las pocas ganas que tenía de conversar con vecino alguno.

Apoyándome en la barandilla interior del pequeño ascensor, traté de dejar hueco para el/los vecinos que había llamado desde la planta baja. Pronto descubrí (para mi disgusto), que quien pretendía subir era el suegro de los vecinos de planta, al que no tenía especial aprecio, dado que en primer lugar no era muy amigo del jabón y el agua, con lo que podéis imaginar cómo sería estar un rato juntos en tan angosto espacio. Además, era la típica persona que a las mujeres nos causa repulsión, pues tiene esa típica mezcla de mirada de misógino y de tipo que te “comería entera”, vamos, que te contempla como quien mira un trozo de carne.

Nada más abrir la puerta y verme, cambio la mirada:

-Hola vecina, buenos días.- Para no variar lo dijo sin mirarme a la cara, repasando todo mi cuerpo, especialmente mi culo, que se marcaba en la falda de tubo que llevaba aquella jornada.

El silencio era incómodo, pues notaba su mirada clavada en mí, pudiendo imaginar esa típica cara de salido que ponía al verme a mí o a alguna mujer que se cruzara con él. Lo tenía a mi espalda, tratando yo de dejarle hueco, haciendo equilibrios sobre mis bolsas.

El ascensor tiene espejo, por lo que cuando pude, con cara de circunstancias y una sonrisa elevé la mirada y pude contemplar cómo me desnudaba con la mirada aquel sátiro que, por cierto, tendrá sus setenta y muchos años, siendo el típico hombre con buena panza, poco pelo y, como ya decía, bastante descuidado en su aspecto general, hecho por el cual siempre he pensado en, como es que lo aguanta su mujer. Dichos pensamiento sobre él, suceden de forma recurrente, ya que cuando va de visita a ver a su hija y yerno, deja todo impregnado de su característico (mal) olor.

En tal situación, para mis adentros me lamenté de haberme quitado la chaquetita del vestido de ejecutiva, pero como decía, hoy hacía un terrible calor. El caso es que yo sudaba mucho y tenía miedo de marcar demasiado bajo la blanca blusa que vestía. Cuando llegamos a la planta, dado que su hija reside en la misma que yo, él no hice el menor gesto de ayuda, poniéndome yo en marcha para pasar de aquella situación lo más rápido posible, reclinándome para recoger mis cosas, sin que aquel bastardo se dignase ni tan siquiera a aguantar la puerta.

Mientras descargaba cosas, con un pie aguantaba la puerta, viendo de reojo que él estaba a mi espalda, notando su mirada clavada en mi, concretamente en mi culo, así como un leve roce del canto de su mano sobre mi nalga derecha.

-¡Hija, que buena estás!.- De pronto dijo de forma seca, pero en tono no muy elevado. Si no fuera por mi urgente necesidad de escapar de allí, creo que me hubiera quedado helada de oír algo así. La verdad es que me sentía fuera de juego, ya que no lo esperaba y tampoco quería montar una escena, puesto que mis vecinos son gente adorable y llevamos una relación genial, además, pensé que nadie más había presenciado aquello y que, por tanto, allí podía morir el asunto.

Os pareceré una idiota, pero al no esperármelo, ni saber reaccionar, fui tan tonta que le solté:

-Gracias.- Tal y como si me lo hubiera tomado como una halago y no como la burrada que un salido acaba de soltarme, conociéndome bien, sabiendo que soy madre y mujer casada,

Él no decía nada, solo estaba inmóvil, continuando con ambas manos metidas en los bolsillos del viejo y amplio tejano que vestía. Me di cuenta que tenía una mirada como de ido, como cuando alguien te observa para follarte allí mismo.

Cayéndome la mitad de las cosas, con una sonrisa impostada y caminando con dificultad, abrí la puerta de casa, momento en el cual, el sátiro, sin que me lo esperara, me pasó una de las bolsas que se me había caído, mientas que con la mano libre tomaba suavemente mi nalga izquierda. Le di las gracias, instante en el que apretó la mano tomando con fuerza mi nalga y en el que se tuvo que dar cuenta que no llevaba braga (ya que solamente uso tanga). Rápido entre en casa, viendo por la mirilla como él se iba a casa de su hija, como si nada hubiera sucedido.

Como os contaba, ahora lo recordaba, en mi cocina, ya segura, descalza y refrescándome, viniendo a mi mente su mirada, que definiría como la de un salido, muy sucia. El caso es que lo que también notaba es que estaba totalmente mojada. Si, tenía mi coño totalmente excitado, pensando en que si hubiera un macho ahora en casa, necesitaría de él. Por ello, lo que hice fue subirme la falda, no quitándomela, ya que así me sentía más cerda. Lo dicho, ya tenía la falda enrolla en mi cintura y separé la tanguita de mi coño, apartándola a un lado, comprobando que estaba empapada, al igual que toda la entrepierna. Joder, estaba salidísima por lo que comencé un rápido y frenético machaque de mi clítoris, pues sabía que aquello acabaría pronto, ya que me conozco demasiado y sé cuando no tardaré en orgasmar.

El caso es que necesitaba redondear aquella paja con algo más, con alguna otra cerdada, por ello, de pie y como pude me abrí a tope de piernas y pasando los dedos de mi mano izquierda por mi coño, los humedecí con mi cálido y espeso flujo. Después, me llevé esa mano a mi ano y sin piedad lo penetré, entrando sin mayor dificultad los tres dedos con los que habitualmente me lo follo. Como os dije, cada día siento que me gusta más el anal, especialmente si lo acompaño con estimulación de mi “botón”, además de la circunstancia de que últimamente la penetración vaginal me está dando “algún problema” (que tal vez os cuente). Para mis adentros, he rebautizado a mi trasero como “mi otro coño”.

Ya os comenté que aquello no podía durar, más de pensar que aquel viejo dudo pensara en la paja que me estaba haciendo al pensar en él y en lo sucedido, así como por el hecho de su trato humillante a una conocida, casada, madre y trabajadora como yo, que en otra circunstancia tal vez lo hubiera mandado a la m…, el caso es que visualicé su mirada sobre mi culo y no pude evitar el correrme como una adolescente, con mi culo lleno y con mi pobre clítoris machacado por mi mano y ahogado de mi propio flujo.

Al estar sola, caí derrotada al suelo, quedándome sentada con el culo sobre el frio suelo, llenando éste de mis líquidos, respirando de forma pausada para recuperar el aliento, mientras pensaba en lo sucedido.

Por cierto, aunque tal vez os parezca una cerdada, no pude evitar limpiar mis tres dedos, penetradores del culo, como mi boca, con mis labios, así como después con los otros que habían masturbado mi clítoris.

Lo siento, pero (en la intimidad) soy una cerda.

Besos para todo el que haya leído esto.
No sé si alguna vez he escrito en este hilo, pero si que lo he leído mucho, las situaciones son muy genuinas y muy morbosas, esta no lo es menos.

Las situaciones humillantes son mis favoritas. Pero a diferencia de esta situación que relatas en las situaciones que yo imagino hay una mujer atractiva (joven o mediana edad) que tiene algún/os atributos que a mi me aparecen atractivos. La mujer suele ser inteligente para manipularme y jugar conmigo en todo momento, normalmente de forma dulce y sexy consigue seducirme de forma extrema y una vez en este estado despliega un despiadado egoísmo en el cual yo soy humillado y ella disfruta de la situación.

Cuando leo algunas historias (ciertas o no) donde la persona que realiza el acto humillante, no obtiene un placer especial y a cambio construye una atmósfera idílica para las fantasías de la persona que recibe el acto humillante, noto un sabor agridulce, como si la situación no fuese genuina. Por poner un ejemplo, cuando una mujer se pone un arnés para sodomizar a un sumiso. Lo veo como algo muy pactado y dirigido a las fantasías de la persona humillada y no dirigido realmente por el perfil de mujer fatal que yo imagino.

Para que la situación sea creíble (el sufrimiento de la humillación) se ha de estar enamorado de la persona que te humilla. La mujer (en mi caso) es enamoradiza y tiene encuentros sexuales con otras personas. Normalmente no da explicaciones, solamente cuando está enfadada y lo suelta todo, cuando ha tenido un aquí te pillo-aquí te mato con él y yo me entero por los fluidos que emanan de ella y que le ha dado pereza ocultar o por último cuando solo quiere follar cuando tiene la regla porque te dice abiertamente que su amante no le gusta follar ni comérselo cuando tiene la regla y si quiero follar lo tomo o lo dejo.

Otra situación humillante es irse con un amante con alto poder adquisitivo un fin de semana a espaldas de su mujer mientras ella se lo pasa de miedo yo estoy con los niños y el fanfarrón de él no hace más que enviarme mensajes a las tantas de la mañana del rato que lleva follándose a mi mujer.
Que estemos en una discoteca con amigos y de repente se presente mi mujer después de un buen rato sin verla con un incipiente aliento a polla y esperma.

Todas estas situaciones yo estoy en un estado de celos y angustia que me provoca placer, cuando estoy al límite la chica tiene que volver a desplegar sus encantos para que no me desenganche de ella.

Estas son quizás las situaciones más intensas que puedo imaginar
chisty81 is offline   Citar -
Antiguo 14-jun-2018, 23:46   #1007
valsex
Ministro Pajillero
 
Avatar de valsex
 
Fecha de Ingreso: oct-2006
Ubicación: madrid
Mensajes: 1.715
Gracias 4 Veces en 4 Posts
Predeterminado

Cita:
Empezado por sumisa1969 Ver Mensaje
Entré en casa acalorada y, todavía, alucinando de lo que acababa de sucederme. Literalmente tiré las bolsas de la compra en medio del pasillo y rápidamente me fui a la cocina. Mientras me servía un vaso de agua helada, me quitaba los zapatos de tacón empujando un talón con el otro, tal y como si no quisiera perder el tiempo con ello.

Apoyada en la cocina, crucé los brazos mientras tanteaba la bebida. Miraba a la pared, pero me sentía muy lejos de allí, concretamente me retrotraía a momentos atrás. Cuando llegué al parking de casa, cargada como una mula de bolsas de compra, más el bolso y la gran carpeta del trabajo, hecho unido al mucho calor que había hecho toda la mañana, hacían que estuviera agobiada a más no poder. Llamé al ascensor y nuevamente me puse a cargar todo “el equipo”, distrayéndome demasiado, ya que cuando me di cuenta, el aparato estaba ascendiendo y deteniéndose en la planta baja, pensando para mis adentros en las pocas ganas que tenía de conversar con vecino alguno.

Apoyándome en la barandilla interior del pequeño ascensor, traté de dejar hueco para el/los vecinos que había llamado desde la planta baja. Pronto descubrí (para mi disgusto), que quien pretendía subir era el suegro de los vecinos de planta, al que no tenía especial aprecio, dado que en primer lugar no era muy amigo del jabón y el agua, con lo que podéis imaginar cómo sería estar un rato juntos en tan angosto espacio. Además, era la típica persona que a las mujeres nos causa repulsión, pues tiene esa típica mezcla de mirada de misógino y de tipo que te “comería entera”, vamos, que te contempla como quien mira un trozo de carne.

Nada más abrir la puerta y verme, cambio la mirada:

-Hola vecina, buenos días.- Para no variar lo dijo sin mirarme a la cara, repasando todo mi cuerpo, especialmente mi culo, que se marcaba en la falda de tubo que llevaba aquella jornada.

El silencio era incómodo, pues notaba su mirada clavada en mí, pudiendo imaginar esa típica cara de salido que ponía al verme a mí o a alguna mujer que se cruzara con él. Lo tenía a mi espalda, tratando yo de dejarle hueco, haciendo equilibrios sobre mis bolsas.

El ascensor tiene espejo, por lo que cuando pude, con cara de circunstancias y una sonrisa elevé la mirada y pude contemplar cómo me desnudaba con la mirada aquel sátiro que, por cierto, tendrá sus setenta y muchos años, siendo el típico hombre con buena panza, poco pelo y, como ya decía, bastante descuidado en su aspecto general, hecho por el cual siempre he pensado en, como es que lo aguanta su mujer. Dichos pensamiento sobre él, suceden de forma recurrente, ya que cuando va de visita a ver a su hija y yerno, deja todo impregnado de su característico (mal) olor.

En tal situación, para mis adentros me lamenté de haberme quitado la chaquetita del vestido de ejecutiva, pero como decía, hoy hacía un terrible calor. El caso es que yo sudaba mucho y tenía miedo de marcar demasiado bajo la blanca blusa que vestía. Cuando llegamos a la planta, dado que su hija reside en la misma que yo, él no hice el menor gesto de ayuda, poniéndome yo en marcha para pasar de aquella situación lo más rápido posible, reclinándome para recoger mis cosas, sin que aquel bastardo se dignase ni tan siquiera a aguantar la puerta.

Mientras descargaba cosas, con un pie aguantaba la puerta, viendo de reojo que él estaba a mi espalda, notando su mirada clavada en mi, concretamente en mi culo, así como un leve roce del canto de su mano sobre mi nalga derecha.

-¡Hija, que buena estás!.- De pronto dijo de forma seca, pero en tono no muy elevado. Si no fuera por mi urgente necesidad de escapar de allí, creo que me hubiera quedado helada de oír algo así. La verdad es que me sentía fuera de juego, ya que no lo esperaba y tampoco quería montar una escena, puesto que mis vecinos son gente adorable y llevamos una relación genial, además, pensé que nadie más había presenciado aquello y que, por tanto, allí podía morir el asunto.

Os pareceré una idiota, pero al no esperármelo, ni saber reaccionar, fui tan tonta que le solté:

-Gracias.- Tal y como si me lo hubiera tomado como una halago y no como la burrada que un salido acaba de soltarme, conociéndome bien, sabiendo que soy madre y mujer casada,

Él no decía nada, solo estaba inmóvil, continuando con ambas manos metidas en los bolsillos del viejo y amplio tejano que vestía. Me di cuenta que tenía una mirada como de ido, como cuando alguien te observa para follarte allí mismo.

Cayéndome la mitad de las cosas, con una sonrisa impostada y caminando con dificultad, abrí la puerta de casa, momento en el cual, el sátiro, sin que me lo esperara, me pasó una de las bolsas que se me había caído, mientas que con la mano libre tomaba suavemente mi nalga izquierda. Le di las gracias, instante en el que apretó la mano tomando con fuerza mi nalga y en el que se tuvo que dar cuenta que no llevaba braga (ya que solamente uso tanga). Rápido entre en casa, viendo por la mirilla como él se iba a casa de su hija, como si nada hubiera sucedido.

Como os contaba, ahora lo recordaba, en mi cocina, ya segura, descalza y refrescándome, viniendo a mi mente su mirada, que definiría como la de un salido, muy sucia. El caso es que lo que también notaba es que estaba totalmente mojada. Si, tenía mi coño totalmente excitado, pensando en que si hubiera un macho ahora en casa, necesitaría de él. Por ello, lo que hice fue subirme la falda, no quitándomela, ya que así me sentía más cerda. Lo dicho, ya tenía la falda enrolla en mi cintura y separé la tanguita de mi coño, apartándola a un lado, comprobando que estaba empapada, al igual que toda la entrepierna. Joder, estaba salidísima por lo que comencé un rápido y frenético machaque de mi clítoris, pues sabía que aquello acabaría pronto, ya que me conozco demasiado y sé cuando no tardaré en orgasmar.

El caso es que necesitaba redondear aquella paja con algo más, con alguna otra cerdada, por ello, de pie y como pude me abrí a tope de piernas y pasando los dedos de mi mano izquierda por mi coño, los humedecí con mi cálido y espeso flujo. Después, me llevé esa mano a mi ano y sin piedad lo penetré, entrando sin mayor dificultad los tres dedos con los que habitualmente me lo follo. Como os dije, cada día siento que me gusta más el anal, especialmente si lo acompaño con estimulación de mi “botón”, además de la circunstancia de que últimamente la penetración vaginal me está dando “algún problema” (que tal vez os cuente). Para mis adentros, he rebautizado a mi trasero como “mi otro coño”.

Ya os comenté que aquello no podía durar, más de pensar que aquel viejo dudo pensara en la paja que me estaba haciendo al pensar en él y en lo sucedido, así como por el hecho de su trato humillante a una conocida, casada, madre y trabajadora como yo, que en otra circunstancia tal vez lo hubiera mandado a la m…, el caso es que visualicé su mirada sobre mi culo y no pude evitar el correrme como una adolescente, con mi culo lleno y con mi pobre clítoris machacado por mi mano y ahogado de mi propio flujo.

Al estar sola, caí derrotada al suelo, quedándome sentada con el culo sobre el frio suelo, llenando éste de mis líquidos, respirando de forma pausada para recuperar el aliento, mientras pensaba en lo sucedido.

Por cierto, aunque tal vez os parezca una cerdada, no pude evitar limpiar mis tres dedos, penetradores del culo, como mi boca, con mis labios, así como después con los otros que habían masturbado mi clítoris.

Lo siento, pero (en la intimidad) soy una cerda.

Besos para todo el que haya leído esto.
como te hecho de menos mi reina,por favor vuelve prontoMU ACCC
__________________
valsex is offline   Citar -
El siguiente Usuario da las gracias a valsex por este Post:
Antiguo 01-ago-2018, 17:51   #1008
docinocodes
Mega Pajillero
 
Avatar de docinocodes
 
Fecha de Ingreso: ene-2017
Ubicación: Madrid
Mensajes: 266
Gracias 97 Veces en 80 Posts
Predeterminado

Cita:
Empezado por sumisa1969 Ver Mensaje
Entré en casa acalorada y, todavía, alucinando de lo que acababa de sucederme. Literalmente tiré las bolsas de la compra en medio del pasillo y rápidamente me fui a la cocina. Mientras me servía un vaso de agua helada, me quitaba los zapatos de tacón empujando un talón con el otro, tal y como si no quisiera perder el tiempo con ello.

Apoyada en la cocina, crucé los brazos mientras tanteaba la bebida. Miraba a la pared, pero me sentía muy lejos de allí, concretamente me retrotraía a momentos atrás. Cuando llegué al parking de casa, cargada como una mula de bolsas de compra, más el bolso y la gran carpeta del trabajo, hecho unido al mucho calor que había hecho toda la mañana, hacían que estuviera agobiada a más no poder. Llamé al ascensor y nuevamente me puse a cargar todo “el equipo”, distrayéndome demasiado, ya que cuando me di cuenta, el aparato estaba ascendiendo y deteniéndose en la planta baja, pensando para mis adentros en las pocas ganas que tenía de conversar con vecino alguno.

Apoyándome en la barandilla interior del pequeño ascensor, traté de dejar hueco para el/los vecinos que había llamado desde la planta baja. Pronto descubrí (para mi disgusto), que quien pretendía subir era el suegro de los vecinos de planta, al que no tenía especial aprecio, dado que en primer lugar no era muy amigo del jabón y el agua, con lo que podéis imaginar cómo sería estar un rato juntos en tan angosto espacio. Además, era la típica persona que a las mujeres nos causa repulsión, pues tiene esa típica mezcla de mirada de misógino y de tipo que te “comería entera”, vamos, que te contempla como quien mira un trozo de carne.

Nada más abrir la puerta y verme, cambio la mirada:

-Hola vecina, buenos días.- Para no variar lo dijo sin mirarme a la cara, repasando todo mi cuerpo, especialmente mi culo, que se marcaba en la falda de tubo que llevaba aquella jornada.

El silencio era incómodo, pues notaba su mirada clavada en mí, pudiendo imaginar esa típica cara de salido que ponía al verme a mí o a alguna mujer que se cruzara con él. Lo tenía a mi espalda, tratando yo de dejarle hueco, haciendo equilibrios sobre mis bolsas.

El ascensor tiene espejo, por lo que cuando pude, con cara de circunstancias y una sonrisa elevé la mirada y pude contemplar cómo me desnudaba con la mirada aquel sátiro que, por cierto, tendrá sus setenta y muchos años, siendo el típico hombre con buena panza, poco pelo y, como ya decía, bastante descuidado en su aspecto general, hecho por el cual siempre he pensado en, como es que lo aguanta su mujer. Dichos pensamiento sobre él, suceden de forma recurrente, ya que cuando va de visita a ver a su hija y yerno, deja todo impregnado de su característico (mal) olor.

En tal situación, para mis adentros me lamenté de haberme quitado la chaquetita del vestido de ejecutiva, pero como decía, hoy hacía un terrible calor. El caso es que yo sudaba mucho y tenía miedo de marcar demasiado bajo la blanca blusa que vestía. Cuando llegamos a la planta, dado que su hija reside en la misma que yo, él no hice el menor gesto de ayuda, poniéndome yo en marcha para pasar de aquella situación lo más rápido posible, reclinándome para recoger mis cosas, sin que aquel bastardo se dignase ni tan siquiera a aguantar la puerta.

Mientras descargaba cosas, con un pie aguantaba la puerta, viendo de reojo que él estaba a mi espalda, notando su mirada clavada en mi, concretamente en mi culo, así como un leve roce del canto de su mano sobre mi nalga derecha.

-¡Hija, que buena estás!.- De pronto dijo de forma seca, pero en tono no muy elevado. Si no fuera por mi urgente necesidad de escapar de allí, creo que me hubiera quedado helada de oír algo así. La verdad es que me sentía fuera de juego, ya que no lo esperaba y tampoco quería montar una escena, puesto que mis vecinos son gente adorable y llevamos una relación genial, además, pensé que nadie más había presenciado aquello y que, por tanto, allí podía morir el asunto.

Os pareceré una idiota, pero al no esperármelo, ni saber reaccionar, fui tan tonta que le solté:

-Gracias.- Tal y como si me lo hubiera tomado como una halago y no como la burrada que un salido acaba de soltarme, conociéndome bien, sabiendo que soy madre y mujer casada,

Él no decía nada, solo estaba inmóvil, continuando con ambas manos metidas en los bolsillos del viejo y amplio tejano que vestía. Me di cuenta que tenía una mirada como de ido, como cuando alguien te observa para follarte allí mismo.

Cayéndome la mitad de las cosas, con una sonrisa impostada y caminando con dificultad, abrí la puerta de casa, momento en el cual, el sátiro, sin que me lo esperara, me pasó una de las bolsas que se me había caído, mientas que con la mano libre tomaba suavemente mi nalga izquierda. Le di las gracias, instante en el que apretó la mano tomando con fuerza mi nalga y en el que se tuvo que dar cuenta que no llevaba braga (ya que solamente uso tanga). Rápido entre en casa, viendo por la mirilla como él se iba a casa de su hija, como si nada hubiera sucedido.

Como os contaba, ahora lo recordaba, en mi cocina, ya segura, descalza y refrescándome, viniendo a mi mente su mirada, que definiría como la de un salido, muy sucia. El caso es que lo que también notaba es que estaba totalmente mojada. Si, tenía mi coño totalmente excitado, pensando en que si hubiera un macho ahora en casa, necesitaría de él. Por ello, lo que hice fue subirme la falda, no quitándomela, ya que así me sentía más cerda. Lo dicho, ya tenía la falda enrolla en mi cintura y separé la tanguita de mi coño, apartándola a un lado, comprobando que estaba empapada, al igual que toda la entrepierna. Joder, estaba salidísima por lo que comencé un rápido y frenético machaque de mi clítoris, pues sabía que aquello acabaría pronto, ya que me conozco demasiado y sé cuando no tardaré en orgasmar.

El caso es que necesitaba redondear aquella paja con algo más, con alguna otra cerdada, por ello, de pie y como pude me abrí a tope de piernas y pasando los dedos de mi mano izquierda por mi coño, los humedecí con mi cálido y espeso flujo. Después, me llevé esa mano a mi ano y sin piedad lo penetré, entrando sin mayor dificultad los tres dedos con los que habitualmente me lo follo. Como os dije, cada día siento que me gusta más el anal, especialmente si lo acompaño con estimulación de mi “botón”, además de la circunstancia de que últimamente la penetración vaginal me está dando “algún problema” (que tal vez os cuente). Para mis adentros, he rebautizado a mi trasero como “mi otro coño”.

Ya os comenté que aquello no podía durar, más de pensar que aquel viejo dudo pensara en la paja que me estaba haciendo al pensar en él y en lo sucedido, así como por el hecho de su trato humillante a una conocida, casada, madre y trabajadora como yo, que en otra circunstancia tal vez lo hubiera mandado a la m…, el caso es que visualicé su mirada sobre mi culo y no pude evitar el correrme como una adolescente, con mi culo lleno y con mi pobre clítoris machacado por mi mano y ahogado de mi propio flujo.

Al estar sola, caí derrotada al suelo, quedándome sentada con el culo sobre el frio suelo, llenando éste de mis líquidos, respirando de forma pausada para recuperar el aliento, mientras pensaba en lo sucedido.

Por cierto, aunque tal vez os parezca una cerdada, no pude evitar limpiar mis tres dedos, penetradores del culo, como mi boca, con mis labios, así como después con los otros que habían masturbado mi clítoris.

Lo siento, pero (en la intimidad) soy una cerda.

Besos para todo el que haya leído esto.
Muy morboso, me hubiera gustado ver la escena de la cocina.
__________________
Un cuarentón más
docinocodes is offline   Citar -
Antiguo 01-ago-2018, 18:11   #1009
mikelechero
Pajillero
 
Fecha de Ingreso: oct-2016
Ubicación: galicia
Mensajes: 69
Gracias 30 Veces en 25 Posts
Predeterminado

y a mi limpiar esos dedos
mikelechero is offline   Citar -
Antiguo 01-ago-2018, 18:15   #1010
docinocodes
Mega Pajillero
 
Avatar de docinocodes
 
Fecha de Ingreso: ene-2017
Ubicación: Madrid
Mensajes: 266
Gracias 97 Veces en 80 Posts
Predeterminado

Cita:
Empezado por sumisa1969 Ver Mensaje
Hola a todos, como véis, sigo vivita y coleando. No voy a pedir disculpas por la tardanza en escribir, pues considero no es necesario, tan solo comentaros que “una no ha parado”, más al tener “criaturas”, que voy a contar que no sepáis…

Respecto de lo interesante, poneros al día en el sentido de que sigo casada y cuidando de mis cachorros, así como trabajando como una auténtica guerrera (que le vamos a hacer). Con mi marido todo, más o menos, bien como suele suceder en todas la parejas que llevan ya varios añitos juntas, aunque apenas tenemos “roce”, prácticamente nada. Debéis saber también que por cosas de la edad, yo estoy cambiando (y mucho), o mejor dicho, mi cuerpo está cambiando, temas hormonales que considero está demás comentar aquí (por aburridos).

Mi hombre cada día está más grueso, tanto que si se me pusiera encima creo me aplastaría, con un pene no muy grande y con problemas para mantener una erección en condiciones. Como sabéis, lo quiero un montón, por lo que en modo alguno quiero que toméis lo dicho anteriormente como una crítica, que va, él es mi hombre y es así, lo quiero con todo lo que venga en el lote, además de recordaros sus problemas de salud...

Por mi parte estoy más… madura, más… para mis adentros me gusta definirme como una Milf morena, jajaja, es la forma que mejor me podéis imaginar. Alta, morena, con mis curvas (noooo gorda), una jaca como dice mi hombre. Como siempre, trato de cuidarme, aunque las carnes no son como antes. Creo que sigo teniendo bastante encanto, a tenor de cómo me miran a diario, hecho al que hay que unir la circunstancia de que soy muy coqueta y sigo cuidando mi aspecto o la vestimenta.

Por norma no pienso en mantener relaciones con mi hombre, dado que con tener “mis momentos” a solas me siento satisfecha (+ ó -), pero el otro día pasó que estando dormida y poco a poco comencé a sentir algo, pensaba que soñaba. El caso es que noté mi coño muy cálido y húmedo, me sentía como si flotara, despertando de una forma dulce y progresiva. Lo cierto es que no apreciaba si aquella sensación era real o, bien, pertenecía al mundo de Morfeo. El caso es que entreabrí los ojos y girando la cara pude ver a mi marido, el cual, pese a tener los ojos cerrados, miraba al techo. Ambos estábamos espatarrados sobre la cama.

Progresivamente tomando consciencia de lo que sucedía, sentí que quien humedecía mi raja eran los dedos de mi marido, quien suavemente me masajeaba con tres de ellos mi endujrecido clítoris, mientras con su mano derecha pajeaba su semi endurecida polla. Solo vivir aquella escena hizo que me excitara más, mucho más. Ignoro si él sabía que yo había despertado, por lo que traté de mantener la misma respiración, no quería que él cambiara su comportamiento para nada, no quería condicionarlo, por ello me dejé hacer.

Estaba mucho más excitada por momentos, más al escuchar sus leves gemidos, como si con ello pretendiera que no me despertara o que aquello durara eternamente. Deciros que debido a mi gran excitación, noté como líquidos iban discurriendo, empapando la sábana y también mi culo, algo que me resultó sumamente excitante, al igual que contemplar mis pezones, apuntando al techo, erectos y duros como una roca, como si estuvieran esperando a alguien que los lamiera o mordiera.

No quería romper aquella escena para nada, pero tenía que hacer algo, mejor dicho, quería hacerme algo, por ello, con sumo cuidado deslicé mi mano izquierda por debajo de mi pierna y la nalga, así con un suave movimiento empapé mis dedos de mi propio flujo. Todo aquello era muy, muy, muy excitante, más si tenéis en cuenta que hacía lo imposible para que él no me descubriera, lo dicho, no deseaba que se rompiera aquella magia.

Él cada vez pajeaba su polla con más fuerza y rapidez, elevando el tono y cadencia de su jadeo, actos que facilitaban el poder penetrar mi culo con tres dedos, uniéndolos cual gruesa polla. No creo necesario el recordar los buenos momentos que me ha dado el sexo anal, algo de lo que cada día disfruto más. Aunque os suene raro, soy clitoriana total, pero lo que es el hecho de la penetración (que me encanta), cada vez me resulta más placentero por la retaguardia, lógicamente si estoy estimulándome por delante. El caso es que ya estaba empalada, penetrada por mi polla imaginaria de dedos, partiendo mi húmero culo, imaginándome que un macho era quien lo hacía con su gran polla. Sentía que mis pezones iban a estallar y que mi, muy mojado, clítoris se iba a derretir entre sus dedos, cuando él me agarró la mano derecha, supuestamente dormida, y colocándola alrededor de su rabo, siguió pajeándolo arriba y abajo, lógicamente acompañado de su mano, apretando aquella fina polla, a una velocidad de vértigo, hasta que escuché un bramido y sentí el calor de su semen cayendo sobre mi dormida mano.

Él continuaba con los ojos cerrados y parecía recuperar poco a poco el aliento, todo mientras disimuladamente yo me mordía el labio inferior y era presa de un gran orgasmo, metiendo lo más adentro posible mi polla de dedos, húmedos por el líquido del coño. Decir que justo notar que me invadía el orgasmo, el muy cabrito quitó su mano de mi clítoris, no pudiendo aquí reproducir lo que paso por mi mente en ese momento. Como pude, junto mis muslos apretando muchísimo, pude sentir parte de aquel casi fallido orgasmo.

Al momento él se levanto y fue al baño. Por mi parte me repartí su leche por mis tetas (algo que me vuelve loca) y antes de que él volviera, yo me regalé un rápido y delicioso segundo orgasmo, ya que cuando estoy revolucionada, soy muy rápida.

Ahora os dejo que he de atender a la “prole”…

Como siempre, para ellos besos en su p… y para ellas al más romántico, un piquito.
Te sigo desde hace tiempo y me pones la polla muy dura. La descripción de tu marido coincide bastante conmigo. Y me siento identificado en parte, aunque a mí lo que más me gusta es sentir su órgano ya ser posible en mi boca.

Estoy muy enamorado de Ella y no la cambiaria por nadie aunque en lo sexual sois el día y la noche.

Para terminar decirte que me imaginaré comiéndote el coñito que es lo que más me gusta.
__________________
Un cuarentón más
docinocodes is offline   Citar -
Antiguo 02-ago-2018, 17:47   #1011
qixot
Pajillero Novato
 
Avatar de qixot
 
Fecha de Ingreso: jul-2018
Mensajes: 6
Gracias 2 Veces en 2 Posts
Predeterminado

Cita:
Empezado por laura75 Ver Mensaje
Hola a todos, acabo de leer y me ha recordado a una experiencia que tuve yo hace unos años, yo soy una chica que suele llamar bastante la atención sobre todo en época de verano, tengo unas tetas bastante voluminosas.
Planeamos un finde de playa unas amigas y amigos en un apartamento de uno de ellos, éramos todas solteras y solteros íbamos en plan pandilla.

Todo ocurrió una tarde cuando todos se bajaron a la piscina de la urbanización y a mi me dolía un poco la cabeza y decidí descansar un rato a esperar a que se me pasase. Pues eso quede dormida pero un ligero ruido me despertó, era Carlos uno de mis compañeros que al parecer habría olvidado algo, yo me hice la dormída, estaba tumbada encima de la cama de medio lado y sólo llevaba puesto el bikini con el que más tarde tenía pensado bajar a bañarme, Carlos pago por mi lado y de repente noté como se detuvo, sabía que me estaba observando mientras el creía que yo dormía, apenas abrí un ojo sin que el se diera cuenta y me Di cuenta de que uno de mis pezones se había salido del bikini, por eso Carlos estaba allí parado, yo en vez de taparme sin pensarlo me Di la vuelta dejando mis tetas totalmente al descubierto....

Si os apetece que siga me lo decís
Una situación muy morbosa tanto para él que se encontró ese regalito inesperado como para tí que seguro levantó una ola de calor dentro de tí.

Por favor cuéntanos más
qixot is offline   Citar -
Antiguo 02-ago-2018, 18:14   #1012
Alex41974
Mega Pajillero
 
Avatar de Alex41974
 
Fecha de Ingreso: oct-2015
Ubicación: Madrid
Mensajes: 188
Gracias 98 Veces en 97 Posts
Predeterminado

Cita:
Empezado por laura75 Ver Mensaje
Hola a todos, acabo de leer y me ha recordado a una experiencia que tuve yo hace unos años, yo soy una chica que suele llamar bastante la atención sobre todo en época de verano, tengo unas tetas bastante voluminosas.
Planeamos un finde de playa unas amigas y amigos en un apartamento de uno de ellos, éramos todas solteras y solteros íbamos en plan pandilla.

Todo ocurrió una tarde cuando todos se bajaron a la piscina de la urbanización y a mi me dolía un poco la cabeza y decidí descansar un rato a esperar a que se me pasase. Pues eso quede dormida pero un ligero ruido me despertó, era Carlos uno de mis compañeros que al parecer habría olvidado algo, yo me hice la dormída, estaba tumbada encima de la cama de medio lado y sólo llevaba puesto el bikini con el que más tarde tenía pensado bajar a bañarme, Carlos pago por mi lado y de repente noté como se detuvo, sabía que me estaba observando mientras el creía que yo dormía, apenas abrí un ojo sin que el se diera cuenta y me Di cuenta de que uno de mis pezones se había salido del bikini, por eso Carlos estaba allí parado, yo en vez de taparme sin pensarlo me Di la vuelta dejando mis tetas totalmente al descubierto....

Si os apetece que siga me lo decís
Laura,yo ya estoy con la polla en la mano....continúa,por favor
__________________
En un lugar del morbo,de cuyo nombre no quiero acordarme....
Alex41974 is offline   Citar -
Antiguo 02-ago-2018, 18:40   #1013
Alex41974
Mega Pajillero
 
Avatar de Alex41974
 
Fecha de Ingreso: oct-2015
Ubicación: Madrid
Mensajes: 188
Gracias 98 Veces en 97 Posts
Predeterminado

Cita:
Empezado por sumisa1969 Ver Mensaje
Parece mentira el morbo que puede suponer el fantasear con escribir aqui, jeje, al menos para es una pasado lo cachonda que llega a ponerme el pensar que mientras me leeis os estais haciendo un "trabajillo" manual a vuestras pollas.

Os escribo también excitada, por ello me han entrado ganas de contaros una pequeña historia con la cual espero no os aburrais, en todo caso perdón de antemano pues soy nueva en esto.

Esto sucedio hace unos años, antes de nada deciros que vivo en la provincia de Barcelona y un día quedé para ir a la playa, en Sitges, con mi hermana. He de deciros que somos cinco hermanos, si bien con la que más relación tengo y con quien más unida me siento es con mi hermana pequeña, las dos somos lo más parecido a dos amigas que unas hermanas pueden ser.

Antes de seguir quiero que sepais que, modestia aparte, las dos estamos de muy buen ver. El caso es que era el típico día que no invitaba mucho a ir a la playa, pero ya puestas a estar alli que más da, no? El caso es que pusimos las toallas y nos tumbamos, preferimos no bañarnos pues como digo el ´día no era especialmente caluroso, por ello tan solo nos pusimos una ligera capa de crema, por si acaso, aunque dudo que los "cuatro" rayitos de sol que había nos perjudicaran. Después de un frugal almuerzo, estábamos tumbadas y para no variar mi hermana se quedo dormina, ella estaba boca a bajo. yo a su lado estaba sentada, fumando un cigarrillo, sin más distracción que mirar los alrededores, faena en la que tan solo divisé a un matrimonio madurito que estaba en la otra punta de la cala.

En esas estaba cuando vi que paseaba por la orilla un hombre, iba en camino hacia la zona donde hay escaleras para salir de la playa, el caso es que sin esperarmelo aquel fulano viró la marcha en dirección a nosotras, mientras se acercaba vi que tenía más bien mala pinta, muy desarreglado, el típico tio con el que estarías intranquila en una calle solitaria. No obstante con mis gafas de sol seguí inmutable, rogando para mis adentros el que pasara de largo, pero como suele sueceder en estas ocasiones, aquel tio no paso de largo, se paro frente a mi, que seguia sentada y alli de pie a escaso metro de distancia me pidio un cigarrillo. Su voz me parecía la de alguien que esta flipado o que ha tomado algo de más. No me atrevi a decirle que no, estire el brazo y le alcance un cigarrillo, él lo cogio y se lo puso en la oreja, evidenciando que no queria fumarselo en ese momento.

El dio me miraba directamente, tanto a mi como a mi hermana o mejor dicho a su culo, pues seguia dormida. he de decir que en ese momento yo tenía puesta la parte de arriba del bikini, si bien con los tirantes bajado, quedando a la vista practicamente todas mis tetas.

El tio al minuto de haber cogido el cigarro, sin que hubiera hecho más que mirar, sin hablar nada, abrio la boca para decirme directamente y sin rubor alguno "QUIERO QUE ME HAGAS UN PAJOTE, TE HACE?". Esto que os cuento es cierto, me quede helada, sin atrever ni a moverme, no me salio más que decirle "NO", quede en la misma postura, inmobil, temerosa y muy alucinada. La verdad senti mucho miedo.

Pasado un momento, el tio no dijo más, se bajo el bañador y con su mano derecha agarro su polla que estaba en media erección, así mismo y sin perder un segundo empezo a estrujarla, a bombearla, alli mismo de pie y como digo a escaso metro de mi, dandole la espalda a aquel matrimonio que no obstante estaba muy lejos para enterarse de nada. El tio lo hacía violentamente, muy fuerte, como yo nunca he visto hacerlo. Os pareceré una cobarde pero no me atreví a moverme, estaba helada, él no paraba de mirar, concretamente a mis tetas y de ahí cambiaba la mirada al culo de mi hermana. Para mi fue una eternidad pero dudo tardara unos dos minutos, cuando empezo a eyacular y a gemir, el dio hizo el gesto de querer que cayera sobre mi por como empujaba la polla con su mano, consiguiendo que cayera una gota en el empeine de mi pie izquierdo y un gotón sobre la pierna de mi hermana.

Tras ésto el tio se fue sin decir nada. Yo note que estaba totalmente sonrojada y con los ojos llorosos, cuando a los pocos segundos me atreví a girar la cabeza vi que el tipo se marchaba y estaba ya lejos, aunque se iba andando tranquilamente, sin correr ni asustado, rápido cogi mi bolso y saque un clinex con el que me limpie el pie y con mucho cuidado la pierna de mi hermana.

Os parecera una tontería y una aventura ridícula, pero para mi fue muy fuerte, el caso es que suelo recordarlo y sinceramente no puedo evitar tocarme y tener un orgasmo fortísimo.

Nunca le conte nada a ella.

Espero vuestros comentarios, de todo tipo.

Finalmente, quiero que sepais que en cuanto acabe de escribir esto pienso masturbarme y doy por hecho que imaginais como me encuentro ahora mismo, excitadísima.

Besos en todas las poll..., que me esten leyendo.

Acabo de descubrirte...uff
__________________
En un lugar del morbo,de cuyo nombre no quiero acordarme....
Alex41974 is offline   Citar -
Antiguo 03-ago-2018, 00:21   #1014
docinocodes
Mega Pajillero
 
Avatar de docinocodes
 
Fecha de Ingreso: ene-2017
Ubicación: Madrid
Mensajes: 266
Gracias 97 Veces en 80 Posts
Predeterminado

Cita:
Empezado por laura75 Ver Mensaje
Hola a todos, acabo de leer y me ha recordado a una experiencia que tuve yo hace unos años, yo soy una chica que suele llamar bastante la atención sobre todo en época de verano, tengo unas tetas bastante voluminosas.
Planeamos un finde de playa unas amigas y amigos en un apartamento de uno de ellos, éramos todas solteras y solteros íbamos en plan pandilla.

Todo ocurrió una tarde cuando todos se bajaron a la piscina de la urbanización y a mi me dolía un poco la cabeza y decidí descansar un rato a esperar a que se me pasase. Pues eso quede dormida pero un ligero ruido me despertó, era Carlos uno de mis compañeros que al parecer habría olvidado algo, yo me hice la dormída, estaba tumbada encima de la cama de medio lado y sólo llevaba puesto el bikini con el que más tarde tenía pensado bajar a bañarme, Carlos pago por mi lado y de repente noté como se detuvo, sabía que me estaba observando mientras el creía que yo dormía, apenas abrí un ojo sin que el se diera cuenta y me Di cuenta de que uno de mis pezones se había salido del bikini, por eso Carlos estaba allí parado, yo en vez de taparme sin pensarlo me Di la vuelta dejando mis tetas totalmente al descubierto....

Si os apetece que siga me lo decís
No puedes parar, tengo la polla muy dura.
__________________
Un cuarentón más
docinocodes is offline   Citar -
Antiguo 03-ago-2018, 10:49   #1015
nose
Pajillero
 
Fecha de Ingreso: ene-2005
Mensajes: 64
Gracias 10 Veces en 9 Posts
Predeterminado Genial

Increíble y excitante anécdota. Por supuesto que queremos más. Todas las que quieras contarnos. Y, creo que hablo en nombre de muchos, una foto de tus tetazas para ilustrarlas no vendría nada mal.
Muchas gracias por compartir tu experiencia
nose is offline   Citar -
Antiguo 03-ago-2018, 12:33   #1016
docinocodes
Mega Pajillero
 
Avatar de docinocodes
 
Fecha de Ingreso: ene-2017
Ubicación: Madrid
Mensajes: 266
Gracias 97 Veces en 80 Posts
Predeterminado

Cita:
Empezado por laura75 Ver Mensaje
Como veo que estáis interesados voy a acabar mi experiencia...

Yo "dormía" encima de la cama con mis dos tetazas fuera del bikini, y Carlos observando sin pestañear imagino aquel regalazo con el que sin quererlo se había encontrado, yo por dentro estaba super excitada pero no quería hacer nada, sólo esperar y ver la reacción de mi amigo. Gran unos segundos en silencio volví a abrir un pelín mis ojos y me lleve la mayor de mis sorpresas... Tenía su polla cogida y se estaba masturbando a penas un metro escaso de mi.
Si polla era de tamaño normal pero muy gorda, parecía algo apunto de reventar, yo permanecía con los ojos cerrados, ya no podía abrimos para no generar una situación incómoda para ambos, pasados unos segundos interminables, volvió a abrir un poquito el ojo para ver que estaba pasado, y allí estaba el con los ojos clavados en mis tenías tetas y nombrando si pollon a toda velocidad, parecía tener prisa de terminar y que yo no lo pillase allí en esa situación.
Yo estaba temblando por dentro, no lo podía creer, un tío pajeandose a leemos de un metro de mi, y yo inmóvil quieta, en ese momento sólo era un objeto de desea para Carlos y su gorda polla, decidí no arriesgarme más y no abrir más mis ojos, así todo quedaría en una anécdota para ambos.

Lo que pasa es que el problema no acabo ahí, seguramente mi amigo no pudo controlarse ya que era tan inmensa su excitación que explotó antes de lo esperado y soltó un primer chorro de leche que fue a parar encima de mi barriga, tetas, cuello y barbilla, yo noté algo muy caliente caer sobre mi cuerpo, sabía lo que era y aún así permanecí quieta, dormida, pero llena de leche de mi amigo Carlos, al parecer el sin hacer ruido salió muy rápido de la habitación y bajo de nuevo a la piscina, yo abrí los ojos para ver que había ocurrido realmente allí y me encontré con un buen chorro de leche blanca sobre mis tetas y parte de mi cara, estaba tan sorprendida pero aún más excitada que me puse a recoger con mis dedos todo lo que mi amigo me hacía echado encima y comencé a tragarme todo ese semen, quería más me sabía a poco, quería desahogar mi deseo, mire hacia el suelo y allí había mucha más leche de Carlos, restregue mis dedos por todo ese liquidado blanco del suelo y empecé a introducirlo en mi coño, era tal la excitación de tener esa leche dentro de mí que no paraba de recoger semen y meterlo dentro de mi, ya tenía cuatro dedos dentro, mi coño estaba en su máxima excitación, no paraba de masturbarme, sacaba mis dedos de dentro de mi y los introducía en mi boca para saborear la mezcla de jugos, no podía másssssssss hasta que me corrí, fue brutal, estaba como una perra en celo y lo mejor de todo es que todo quedaría como una anécdota para el y para mi.

Tras terminar me Di una buena ducha y baje a la piscina y allí estaba Carlos, lo noté un poco nervioso al principio, pero como yo me comporte igual que siempre enseguida la situación volvió a la normalidad, seguimos siendo amigos y nunca nos hemos contado nada de lo que aquel día sucedió.

Esa es mi historia...., tengo alguna situación por ahí más que seguro también os gustaría que os contase. Espero no haberos aburrido mucho jjjj un beso a todos
Me ha encantado tu anécdota, además de excitarme. Continúa, espero más historias...
__________________
Un cuarentón más
docinocodes is offline   Citar -
Antiguo 04-ago-2018, 04:16   #1017
franagus
Mega Pajillero
 
Fecha de Ingreso: dic-2015
Mensajes: 322
Gracias 100 Veces en 98 Posts
Predeterminado

Cita:
Empezado por laura75 Ver Mensaje
Como veo que estáis interesados voy a acabar mi experiencia...

Yo "dormía" encima de la cama con mis dos tetazas fuera del bikini, y Carlos observando sin pestañear imagino aquel regalazo con el que sin quererlo se había encontrado, yo por dentro estaba super excitada pero no quería hacer nada, sólo esperar y ver la reacción de mi amigo. Gran unos segundos en silencio volví a abrir un pelín mis ojos y me lleve la mayor de mis sorpresas... Tenía su polla cogida y se estaba masturbando a penas un metro escaso de mi.
Si polla era de tamaño normal pero muy gorda, parecía algo apunto de reventar, yo permanecía con los ojos cerrados, ya no podía abrimos para no generar una situación incómoda para ambos, pasados unos segundos interminables, volvió a abrir un poquito el ojo para ver que estaba pasado, y allí estaba el con los ojos clavados en mis tenías tetas y nombrando si pollon a toda velocidad, parecía tener prisa de terminar y que yo no lo pillase allí en esa situación.
Yo estaba temblando por dentro, no lo podía creer, un tío pajeandose a leemos de un metro de mi, y yo inmóvil quieta, en ese momento sólo era un objeto de desea para Carlos y su gorda polla, decidí no arriesgarme más y no abrir más mis ojos, así todo quedaría en una anécdota para ambos.

Lo que pasa es que el problema no acabo ahí, seguramente mi amigo no pudo controlarse ya que era tan inmensa su excitación que explotó antes de lo esperado y soltó un primer chorro de leche que fue a parar encima de mi barriga, tetas, cuello y barbilla, yo noté algo muy caliente caer sobre mi cuerpo, sabía lo que era y aún así permanecí quieta, dormida, pero llena de leche de mi amigo Carlos, al parecer el sin hacer ruido salió muy rápido de la habitación y bajo de nuevo a la piscina, yo abrí los ojos para ver que había ocurrido realmente allí y me encontré con un buen chorro de leche blanca sobre mis tetas y parte de mi cara, estaba tan sorprendida pero aún más excitada que me puse a recoger con mis dedos todo lo que mi amigo me hacía echado encima y comencé a tragarme todo ese semen, quería más me sabía a poco, quería desahogar mi deseo, mire hacia el suelo y allí había mucha más leche de Carlos, restregue mis dedos por todo ese liquidado blanco del suelo y empecé a introducirlo en mi coño, era tal la excitación de tener esa leche dentro de mí que no paraba de recoger semen y meterlo dentro de mi, ya tenía cuatro dedos dentro, mi coño estaba en su máxima excitación, no paraba de masturbarme, sacaba mis dedos de dentro de mi y los introducía en mi boca para saborear la mezcla de jugos, no podía másssssssss hasta que me corrí, fue brutal, estaba como una perra en celo y lo mejor de todo es que todo quedaría como una anécdota para el y para mi.

Tras terminar me Di una buena ducha y baje a la piscina y allí estaba Carlos, lo noté un poco nervioso al principio, pero como yo me comporte igual que siempre enseguida la situación volvió a la normalidad, seguimos siendo amigos y nunca nos hemos contado nada de lo que aquel día sucedió.

Esa es mi historia...., tengo alguna situación por ahí más que seguro también os gustaría que os contase. Espero no haberos aburrido mucho jjjj un beso a todos
Increible historia que anecdota mas buena y erotica!!
franagus is offline   Citar -
Antiguo 06-ago-2018, 18:45   #1018
adry
Ultra Mega Pajillero
 
Fecha de Ingreso: sep-2006
Mensajes: 685
Gracias 1.819 Veces en 582 Posts
Predeterminado Super excitante

Cita:
Empezado por laura75 Ver Mensaje
Como veo que estáis interesados voy a acabar mi experiencia...

Yo "dormía" encima de la cama con mis dos tetazas fuera del bikini, y Carlos observando sin pestañear imagino aquel regalazo con el que sin quererlo se había encontrado, yo por dentro estaba super excitada pero no quería hacer nada, sólo esperar y ver la reacción de mi amigo. Gran unos segundos en silencio volví a abrir un pelín mis ojos y me lleve la mayor de mis sorpresas... Tenía su polla cogida y se estaba masturbando a penas un metro escaso de mi.
Si polla era de tamaño normal pero muy gorda, parecía algo apunto de reventar, yo permanecía con los ojos cerrados, ya no podía abrimos para no generar una situación incómoda para ambos, pasados unos segundos interminables, volvió a abrir un poquito el ojo para ver que estaba pasado, y allí estaba el con los ojos clavados en mis tenías tetas y nombrando si pollon a toda velocidad, parecía tener prisa de terminar y que yo no lo pillase allí en esa situación.
Yo estaba temblando por dentro, no lo podía creer, un tío pajeandose a leemos de un metro de mi, y yo inmóvil quieta, en ese momento sólo era un objeto de desea para Carlos y su gorda polla, decidí no arriesgarme más y no abrir más mis ojos, así todo quedaría en una anécdota para ambos.

Lo que pasa es que el problema no acabo ahí, seguramente mi amigo no pudo controlarse ya que era tan inmensa su excitación que explotó antes de lo esperado y soltó un primer chorro de leche que fue a parar encima de mi barriga, tetas, cuello y barbilla, yo noté algo muy caliente caer sobre mi cuerpo, sabía lo que era y aún así permanecí quieta, dormida, pero llena de leche de mi amigo Carlos, al parecer el sin hacer ruido salió muy rápido de la habitación y bajo de nuevo a la piscina, yo abrí los ojos para ver que había ocurrido realmente allí y me encontré con un buen chorro de leche blanca sobre mis tetas y parte de mi cara, estaba tan sorprendida pero aún más excitada que me puse a recoger con mis dedos todo lo que mi amigo me hacía echado encima y comencé a tragarme todo ese semen, quería más me sabía a poco, quería desahogar mi deseo, mire hacia el suelo y allí había mucha más leche de Carlos, restregue mis dedos por todo ese liquidado blanco del suelo y empecé a introducirlo en mi coño, era tal la excitación de tener esa leche dentro de mí que no paraba de recoger semen y meterlo dentro de mi, ya tenía cuatro dedos dentro, mi coño estaba en su máxima excitación, no paraba de masturbarme, sacaba mis dedos de dentro de mi y los introducía en mi boca para saborear la mezcla de jugos, no podía másssssssss hasta que me corrí, fue brutal, estaba como una perra en celo y lo mejor de todo es que todo quedaría como una anécdota para el y para mi.

Tras terminar me Di una buena ducha y baje a la piscina y allí estaba Carlos, lo noté un poco nervioso al principio, pero como yo me comporte igual que siempre enseguida la situación volvió a la normalidad, seguimos siendo amigos y nunca nos hemos contado nada de lo que aquel día sucedió.

Esa es mi historia...., tengo alguna situación por ahí más que seguro también os gustaría que os contase. Espero no haberos aburrido mucho jjjj un beso a todos
Un relato super excitante Laura, me has puesto super cachondo con tus palabras, cuéntanos más experiencias morbosas!!!
adry is offline   Citar -
Antiguo 06-ago-2018, 19:45   #1019
adry
Ultra Mega Pajillero
 
Fecha de Ingreso: sep-2006
Mensajes: 685
Gracias 1.819 Veces en 582 Posts
Predeterminado Puro morbo!!!

Cita:
Empezado por dennycolt Ver Mensaje
Besazoossss preciosa
Cita:
Empezado por sumisa1969 Ver Mensaje
Entré en casa acalorada y, todavía, alucinando de lo que acababa de sucederme. Literalmente tiré las bolsas de la compra en medio del pasillo y rápidamente me fui a la cocina. Mientras me servía un vaso de agua helada, me quitaba los zapatos de tacón empujando un talón con el otro, tal y como si no quisiera perder el tiempo con ello.

Apoyada en la cocina, crucé los brazos mientras tanteaba la bebida. Miraba a la pared, pero me sentía muy lejos de allí, concretamente me retrotraía a momentos atrás. Cuando llegué al parking de casa, cargada como una mula de bolsas de compra, más el bolso y la gran carpeta del trabajo, hecho unido al mucho calor que había hecho toda la mañana, hacían que estuviera agobiada a más no poder. Llamé al ascensor y nuevamente me puse a cargar todo “el equipo”, distrayéndome demasiado, ya que cuando me di cuenta, el aparato estaba ascendiendo y deteniéndose en la planta baja, pensando para mis adentros en las pocas ganas que tenía de conversar con vecino alguno.

Apoyándome en la barandilla interior del pequeño ascensor, traté de dejar hueco para el/los vecinos que había llamado desde la planta baja. Pronto descubrí (para mi disgusto), que quien pretendía subir era el suegro de los vecinos de planta, al que no tenía especial aprecio, dado que en primer lugar no era muy amigo del jabón y el agua, con lo que podéis imaginar cómo sería estar un rato juntos en tan angosto espacio. Además, era la típica persona que a las mujeres nos causa repulsión, pues tiene esa típica mezcla de mirada de misógino y de tipo que te “comería entera”, vamos, que te contempla como quien mira un trozo de carne.

Nada más abrir la puerta y verme, cambio la mirada:

-Hola vecina, buenos días.- Para no variar lo dijo sin mirarme a la cara, repasando todo mi cuerpo, especialmente mi culo, que se marcaba en la falda de tubo que llevaba aquella jornada.

El silencio era incómodo, pues notaba su mirada clavada en mí, pudiendo imaginar esa típica cara de salido que ponía al verme a mí o a alguna mujer que se cruzara con él. Lo tenía a mi espalda, tratando yo de dejarle hueco, haciendo equilibrios sobre mis bolsas.

El ascensor tiene espejo, por lo que cuando pude, con cara de circunstancias y una sonrisa elevé la mirada y pude contemplar cómo me desnudaba con la mirada aquel sátiro que, por cierto, tendrá sus setenta y muchos años, siendo el típico hombre con buena panza, poco pelo y, como ya decía, bastante descuidado en su aspecto general, hecho por el cual siempre he pensado en, como es que lo aguanta su mujer. Dichos pensamiento sobre él, suceden de forma recurrente, ya que cuando va de visita a ver a su hija y yerno, deja todo impregnado de su característico (mal) olor.

En tal situación, para mis adentros me lamenté de haberme quitado la chaquetita del vestido de ejecutiva, pero como decía, hoy hacía un terrible calor. El caso es que yo sudaba mucho y tenía miedo de marcar demasiado bajo la blanca blusa que vestía. Cuando llegamos a la planta, dado que su hija reside en la misma que yo, él no hice el menor gesto de ayuda, poniéndome yo en marcha para pasar de aquella situación lo más rápido posible, reclinándome para recoger mis cosas, sin que aquel bastardo se dignase ni tan siquiera a aguantar la puerta.

Mientras descargaba cosas, con un pie aguantaba la puerta, viendo de reojo que él estaba a mi espalda, notando su mirada clavada en mi, concretamente en mi culo, así como un leve roce del canto de su mano sobre mi nalga derecha.

-¡Hija, que buena estás!.- De pronto dijo de forma seca, pero en tono no muy elevado. Si no fuera por mi urgente necesidad de escapar de allí, creo que me hubiera quedado helada de oír algo así. La verdad es que me sentía fuera de juego, ya que no lo esperaba y tampoco quería montar una escena, puesto que mis vecinos son gente adorable y llevamos una relación genial, además, pensé que nadie más había presenciado aquello y que, por tanto, allí podía morir el asunto.

Os pareceré una idiota, pero al no esperármelo, ni saber reaccionar, fui tan tonta que le solté:

-Gracias.- Tal y como si me lo hubiera tomado como una halago y no como la burrada que un salido acaba de soltarme, conociéndome bien, sabiendo que soy madre y mujer casada,

Él no decía nada, solo estaba inmóvil, continuando con ambas manos metidas en los bolsillos del viejo y amplio tejano que vestía. Me di cuenta que tenía una mirada como de ido, como cuando alguien te observa para follarte allí mismo.

Cayéndome la mitad de las cosas, con una sonrisa impostada y caminando con dificultad, abrí la puerta de casa, momento en el cual, el sátiro, sin que me lo esperara, me pasó una de las bolsas que se me había caído, mientas que con la mano libre tomaba suavemente mi nalga izquierda. Le di las gracias, instante en el que apretó la mano tomando con fuerza mi nalga y en el que se tuvo que dar cuenta que no llevaba braga (ya que solamente uso tanga). Rápido entre en casa, viendo por la mirilla como él se iba a casa de su hija, como si nada hubiera sucedido.

Como os contaba, ahora lo recordaba, en mi cocina, ya segura, descalza y refrescándome, viniendo a mi mente su mirada, que definiría como la de un salido, muy sucia. El caso es que lo que también notaba es que estaba totalmente mojada. Si, tenía mi coño totalmente excitado, pensando en que si hubiera un macho ahora en casa, necesitaría de él. Por ello, lo que hice fue subirme la falda, no quitándomela, ya que así me sentía más cerda. Lo dicho, ya tenía la falda enrolla en mi cintura y separé la tanguita de mi coño, apartándola a un lado, comprobando que estaba empapada, al igual que toda la entrepierna. Joder, estaba salidísima por lo que comencé un rápido y frenético machaque de mi clítoris, pues sabía que aquello acabaría pronto, ya que me conozco demasiado y sé cuando no tardaré en orgasmar.

El caso es que necesitaba redondear aquella paja con algo más, con alguna otra cerdada, por ello, de pie y como pude me abrí a tope de piernas y pasando los dedos de mi mano izquierda por mi coño, los humedecí con mi cálido y espeso flujo. Después, me llevé esa mano a mi ano y sin piedad lo penetré, entrando sin mayor dificultad los tres dedos con los que habitualmente me lo follo. Como os dije, cada día siento que me gusta más el anal, especialmente si lo acompaño con estimulación de mi “botón”, además de la circunstancia de que últimamente la penetración vaginal me está dando “algún problema” (que tal vez os cuente). Para mis adentros, he rebautizado a mi trasero como “mi otro coño”.

Ya os comenté que aquello no podía durar, más de pensar que aquel viejo dudo pensara en la paja que me estaba haciendo al pensar en él y en lo sucedido, así como por el hecho de su trato humillante a una conocida, casada, madre y trabajadora como yo, que en otra circunstancia tal vez lo hubiera mandado a la m…, el caso es que visualicé su mirada sobre mi culo y no pude evitar el correrme como una adolescente, con mi culo lleno y con mi pobre clítoris machacado por mi mano y ahogado de mi propio flujo.

Al estar sola, caí derrotada al suelo, quedándome sentada con el culo sobre el frio suelo, llenando éste de mis líquidos, respirando de forma pausada para recuperar el aliento, mientras pensaba en lo sucedido.

Por cierto, aunque tal vez os parezca una cerdada, no pude evitar limpiar mis tres dedos, penetradores del culo, como mi boca, con mis labios, así como después con los otros que habían masturbado mi clítoris.

Lo siento, pero (en la intimidad) soy una cerda.

Besos para todo el que haya leído esto.
En la intimidad eres una cerda y a nosotros nos encanta que lo seas. Relato a relato te vas superando, sigue así que desprendes morbo puro por los cuatro costados!!!
adry is offline   Citar -